Clarividencia y Clariaudiencia, Pensamiento y Mediumnidad
Un médium, no debe preocuparse por responder a todas las interrogaciones del medio en que está, excepto cuando, por su propia evolución, consiga elevarse por sobre las influencias del medio y seleccionándolas.
El limite de percepción varia en cada médium, hay diferentes expresiones de mediumnidad; con todo importa reconocer que cada Espíritu alcanzó un determinado grado de crecimiento espiritual, por lo cual los resultados del trabajo mediúmnico difieren de individuo a individuo. Las facultades medianímicas pueden ser idénticas en distintas personas, pero cada persona tiene su manera particular de emplearlas.
Toda la percepción es mental. Sordos y ciegos en la experiencia física, convenientemente educados pueden oír y ver con recursos diferentes de aquellos que son vulgarmente utilizados. Las ondas Hertzianas y los rayos X van enseñando a los seres humanos que hay sonido y luz mucho más allá de las limitadas fronteras en las que ellos actúan, y el médium es un dotado de posibilidades neuropsíquicas especiales que amplían la captación de sus sentidos.
En el campo de las impresiones comunes, aunque la criatura emplee los oídos y los ojos, ella ve y oye con el cerebro; y pese a que el cerebro use las células de la corteza para seleccionar los sonidos y grabar las imágenes, quien ve y quien oye, en realidad es la mente. Todos los sentidos en la esfera fisiológica pertenecen al alma, que es la que los fija en el cuerpo carnal.
Una prueba de ello es en el sueño, cuando el ser se encuentra desdoblado por las noches, viendo y oyendo pese a la inactividad de los órganos carnales, en la experiencia que dominan “vida del sueño”
Somos receptores de una muy reducida capacidad, frente a las innumerables formas que nos llegan desde todos los dominios del Universo, captando solamente una humilde gama de las mismas. En síntesis, nuestra mente es un punto espiritual limitado que se desarrolla en base al conocimiento y el amor en la espiritualidad infinita y gloriosa de Dios.
Tomado del Blog "Rincón Espírita"
Lo único que existe es el pensamiento. No hay órganos para los sentidos del espíritu, solo es el pensamiento porque el espíritu es una energía pensante y nada mas. Los órganos sensitivos son puramente físicos y necesarios para comunicar el mundo físico al espiritual. La materia es una interfaz del espíritu, diría un analista de sistemas.