Mostrando las entradas con la etiqueta Extractos de Revistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Extractos de Revistas. Mostrar todas las entradas

31 de diciembre de 2019

Cuando una Idea no tiene Raíces, puede Causar un Brillo Pasajero, pero en poco Tiempo Muere

Propagación del Espiritismo

Cuando una Idea no tiene Raíces, puede Causar un Brillo Pasajero, pero en poco Tiempo Muere

por Allan Kardec,septiembre de 1858

El Espiritismo ha tenido, pues, que marchar sin el apoyo de ningún auxilio extraño, y he aquí que, en cinco o seis años, se ha difundido con una rapidez prodigiosa. ¿De dónde ha sacado esa fuerza, sino de sí mismo? Es necesario, pues, que él tenga en su esencia alguna cosa muy poderosa para ser así propagado sin los medios estimulantes de la publicidad. Es que, como lo habíamos dicho anteriormente, quienquiera que se dé el trabajo de profundizar en él, encuentra lo que buscaba, lo que su razón le hacía entrever, una verdad consoladora; en resumidas cuentas, extrae de él la esperanza y una verdadera satisfacción. Por eso, las convicciones adquiridas son serias y duraderas: no son opiniones ligeras que un soplo hace nacer y que otro soplo hace desaparecer.

Alguien nos decía últimamente: «Encuentro en el Espiritismo una esperanza tan suave, extraigo de él consuelos tan dulces y tan grandes, que todo pensamiento contrario me dejaría muy desdichado, y siento que mi mejor amigo se me volvería insoportable si intentara arrancarme de esa creencia». Cuando una idea no tiene raíces, puede causar un brillo pasajero, como esas flores que se hacen crecer a la fuerza; pero, en poco tiempo, por falta de sustento, esa idea muere y ya no se habla más de ella. Al contrario, aquellas ideas que tienen una base seria crecen y persisten: acaban por identificarse tanto con las costumbres que, más tarde, uno se sorprende de que alguna vez se haya podido pasar sin ellas.

Extractos de "Revista Espírita 1858-1861", por Allan Kardec.

30 de diciembre de 2019

Tras la Muerte de Richet, la Prensa Mundial Prejuzgó la Muerte de la Metapsíquica

Resultado de imagen para la Muerte

La Realidad Espiritual del Hombre

Tras la Muerte de Richet, la Prensa Mundial Prejuzgó la Muerte de la Metapsíquica

por Miguel Vera

Tras la muerte de Richet, la prensa mundial prejuzgó que la Metapsíquica estaba muerta y había sido enterrada con él. Pero no sabían que cinco años antes, en 1930, Rhine y McDougall habían reiniciado las investigaciones metapsíquicas, en la Universidad de Duke, con la denominación de parapsicología. En 1940 el profesor Rhine anunciaba la comprobación científica de la telepatía, seguida de las demostraciones de otros fenómenos. Declaró posteriormente la existencia de un componente extra-físico en el hombre, con el beneplácito de investigadores de la Universidad de Londres, Oxford y Cambridge. Siguiendo el esquema de las investigaciones de Kardec, pero ahora enriquecido con los nuevos métodos y el auxilio del avance tecnológico, hizo esta proclamación: “La mente no es física, pues por medios no físicos actúa sobre la materia.

El cerebro es simplemente el instrumento de manifestación de la mente en el plano físico”. Eso equivale a decir que el hombre es Espíritu y no sólo un organismo biológico. Posteriormente a las demostraciones de la tesis de Kardec, siguieron las experiencias parapsicológicas. Uno a uno, los fenómenos investigados por Kardec fueron repetidos por aquellas. Surgió, entonces, la investigación más compleja y peligrosa: la de los llamados fenómenos theta, referentes a las manifestaciones de los Espíritus de los muertos. El profesor Pratt asumió la dirección del grupo theta de investigación, logrando resultados notables. Louise Rhine efectuó investigaciones de campo y confirmó la realidad de las apariciones y comunicaciones de Espíritus. Sólo faltaba la investigación de la reencarnación, más difícil aún por la imposibilidad de las pruebas materiales respecto a que una persona fuera realmente otra en una encarnación anterior.

El profesor Ian Stevenson, de la Universidad de California, se encargó de este sector, publicando un volumen que, prácticamente, confirma las investigaciones del coronel Albert de Rochas, en Paris. Estaban convencidos de la existencia de la reencarnación. Fueron prácticamente confirmadas por las investigaciones actuales (siglo XX y XXI) las realizadas anteriormente por Kardec y corroboradas por Crookes, Richet y tantos otros del siglo XIX. Resurgió así en el seno de las mismas ciencias, la concepción del hombre como Espíritu y el concepto de la muerte como una fase del continuum de la vida. El Espiritismo uniendo la ciencia con la filosofía y la moral, ofreció un saber que deja atrás creencias supersticiosas, credos dogmáticos y esquemas materialistas que caracterizaron etapas anteriores y abre un nuevo rumbo para el progreso evolutivo de la humanidad.

El desarrollo de las ciencias dio espacio al restablecimiento de la verdad espiritual del hombre, devastada por las religiones tradicionales. Fue Allan Kardec, el emérito Codificador, quien configuró dicho rumbo con el descubrimiento de la fenomenología espírita, confirmada y repetida posteriormente por insignes cientificistas del mundo entero, estableciéndose las condiciones necesarias para un desarrollo integral del ser humano.

Extractos de "Revista Espirita de la Federación Espírita Española"

29 de diciembre de 2019

Aparece un Pequeño Fenómeno, un Entretenimiento Risible para los Hombres

El Espiritismo y su Historia

Aparece un Pequeño Fenómeno, un Entretenimiento Risible para los Hombres

por Antonio Del Espino

El clero solo ha aceptado las presentaciones, que diremos santas, y la aparición familiar, las cuales le dieron un filón que explotó a su gusto; tal fue las misas y ex votos.

Llegada la humanidad a poseer un caudal de conocimientos regulares en ciencias exactas y materiales, ha podido deshacer rancias preocupaciones, aspirar a la libertad de pensar y de ahí, que naciera el racionalismo, que es el carácter especial de nuestra época. Basadas todas las ciencias en el experimento, desechado el empirismo, las ideas caducas, inservibles, de la religión católica, se iban a paso de carga; la duda, el escepticismo, el materialismo, en fin, tomaba cartas de naturaleza, por no llenar las aspiraciones del hombre ninguna de las escuelas espiritualistas.

Ante este marasmo, ante tal peligro, aparece un pequeño fenómeno, un entretenimiento risible para los hombres graves; la danza de las mesas. El año 1848 se distingue por la corriente danzante que se estableció en todo el globo, propagándose este entretenimiento de las reuniones donde, en confianza, se trataba de explicar este juego, por la influencia de la corriente magnética que producían todos los cuerpos de los asistentes puestos en relación por sus dedos; circunstancia sine qua non, podía llevarse a Cabo.
Los ligeros, triviales y poco pensadores; se hastiaron de este juego y le arrojaron o abandonaron como arrojan y desprecian al poco tiempo caballos, velocípedos y favoritos manjares. Pero hombres más discretos y pensadores, contemplaron el fenómeno desde mayor altura, y trabajando por robar a la naturaleza uno de sus secretos, la razón de aquel hecho, efecto de aquella causa, vieron con asombro que les entendía, que les hablaba, que tenia voluntad, puesto que ante sus dudas y tanto amor al estudio, bailaba acompasado primero, luego tatareaba algún aire nacional o ejecutaba trozos musicales.

¡Qué alegría, qué placer para estos hombres destinados a realizar tan grande obra; qué dicha, repito, ver que aquella mesa, aquel trípode obedecía a una inteligencia y que contestaba a la insinuación benévola que se le hacía por estos!

Extractos de "Revista La Revelación Año 1872", por Allan Kardec.

28 de diciembre de 2019

Ascensión hacia la meta; PERFECCIÓN

Proceso Evolutivo del Espíritu

Ascensión hacia la meta; PERFECCIÓN

por Sebastián de Arauco

El proceso evolutivo del Espíritu, es ascensión hacia la meta; PERFECCIÓN (sabiduría, fortaleza, pureza y amor), y se efectúa en los dos planos: físico y suprafísico.

En el plano físico, adquiriendo experiencias y conocimientos en cada vida, cada vez más amplios, que le llevarán a la sabiduría, desarrollando la facultad intelectiva en el estudio, aprendizaje y solución de los problemas en cada vida; desarrollando, asimismo, la facultad volitiva en la lucha y superación de obstáculos de toda índole, que en cada existencia humana se le presentan, en concordancia a su capacidad. Además, la purificación del alma y desarrollo de la facultad sensorial, por medio de la práctica voluntaria del amor fraterno o vidas de dolor. Porque, mientras el ser humano no haya adquirido la bondad, mientras no haya sensibilizado su alma y vibre en amor, estará atado a la cadena de las reencarnaciones en los mundos atrasados.

Durante cada una de las vidas humanas, múltiples son las oportunidades que se presentan de practicar el bien, de ayudar en una forma u otra a nuestros semejantes, de poner en práctica el amor fraterno, de cumplir con la ley divina de: «ama a tu prójimo como te amas a ti mismo», que significa: haz por él lo que tú, en su caso, querrías que se hiciere por ti.

Nadie puede excusarse de no haberlo hecho por falta de oportunidades, porque la vida ofrece oportunidades mil de poner en práctica esta norma de conducta, base de una convivencia armónica en las relaciones humanas, a la vez que de mayor progreso espiritual.

Nuestro mundo, al igual que todos los mundos que hayan alcanzado su madurez, es una escuela de aprendizaje para el Espíritu, en diferentes grados. Y, así como en los colegios no se pasa a un grado superior sin haber aprobado el anterior; asimismo, en la escuela de la vida, para tener derecho a vivir en mundos superiores que ofrecen al Espíritu nuevos campos del saber y una vida libre de sufrimientos, y por ende más feliz; es imprecindible superar todas las imperfecciones y pruebas, así como adquirir las experiencias que el mundo actual —el nuestro, por ejemplo— pueda ofrecer.

Extractos de "Revista Amor, Paz y Caridad".

26 de diciembre de 2019

La Explicación Lógica de las Desigualdades Intelectuales y Morales.

El Problema de la Existencia del Mal y Gabriel Delanne

La Explicación Lógica de las Desigualdades Intelectuales y Morales.

por David Santamaría

Me he esforzado en el curso de esta obra en presentar al lector los hechos, de diversa naturaleza, que parecen probar científicamente la demostración de las vidas sucesivas.

Habiendo omitido voluntariamente las enseñanzas que los espíritus nos han dado sobre la gran ley de la evolución espiritual, debo ahora resumirlas sumariamente, a fin de que pueda apreciarse su importancia y su grandeza.

Con inesperada claridad iluminan el problema del destino humano, ofreciéndonos soluciones nuevas sobre la naturaleza divina y sobre el verdadero destino reservado a todos los hombres. (…)

“Con inesperada claridad” nos iluminan sobre esas elevadas cuestiones, siempre y cuando sepamos aproximarnos a ellas con el valor de enfrentar los prejuicios que la sociedad acostumbra a tener con relación a las mismas. Y, también, con el valor necesario para enfrentar los prejuicios y los miedos propios. No podemos olvidar que quien acepta el Espiritismo, deberá cambiar hábitos y actitudes obligatoriamente, de forma paulatina.

A las clásicas pruebas relativas a la demostración de la causa primera, ha venido el espiritismo a añadir una nueva, en cierto modo experimental, que nace de nuestras relaciones con los espíritus desencarnados. De una manera irrefutable el estudio de las comunicaciones espiritas nos ha probado que la situación del alma después de la muerte, está regida por una ley de justicia infalible, según la cual cada ser se encuentra en condiciones de existencia rigurosamente determinadas por su grado evolutivo y por los esfuerzos que para mejorarse ha realizado.

No podría sintetizarse con más precisión esa formidable idea de una justicia infalible, incompatible con cualquier sobrenaturalismo, y directamente conectada con el grado de responsabilidad personal modulada por la propia realidad evolutiva.

Nuestras relaciones con el Más Allá nos han hecho saber que no existe cielo, ni infierno, pero que la ley moral impone sanciones ineludibles a los que la han violado, mientras reserva dichas sin límites* a los que se han esforzado en practicar el bien en todas sus formas. (Véase “El Cielo y el Infierno”, de Allan Kardec, donde se hallará la justificación de estas afirmaciones. Consúltese también “El Libro de los Espíritus”, en el que está sintetizada la doctrina espirita).

Extractos del Boletín "Flama Espírita"

25 de diciembre de 2019

La Invasión de los “Muertos” se hizo Sentir en América y Europa

La Realidad Espiritual del Hombre

La Invasión de los “Muertos” se hizo Sentir en América y Europa

por Miguel Vera

A pesar de la negación de la ciencia a los fenómenos paranormales, la invasión de los “muertos” se hizo sentir en América y Europa. Los Espíritus contrarrestaron con sus apariciones la “herejía” de las investigaciones científicas. Fue cuando Allan Kardec –pseudónimo del emérito pensador y pedagogo francés Hippolyte Léon Denizard Rivail, discípulo de Pestalozzi- sacudió los nuevos tiempos con la publicación de El Libro de los Espíritus, proclamando el restablecimiento de la verdad espiritual contra la devastación teológica. Según Kant, el filósofo de la razón por excelencia, al hombre le era impedido penetrar en los problemas metafísicos. Pero Kardec respondía con los hechos ante una avalancha de contradictores. Enseñaba sin cesar que los fenómenos mediúmnicos eran hechos, realidades palpables y no ensimismamientos imaginarios. El sabio inglés William Crookes, convocado a combatirlo, tuvo que confirmar la realidad del descubrimiento kardecista, después de estudiar durante tres años tales fenómenos. Zöllner hizo lo mismo en Alemania, confirmando las manifestaciones espírita, así como Ochorowicz en Varsovia. El siglo XIX –como diría más tarde Léon Denis- tenía la misión de restablecer científicamente la concepción espiritual del hombre. El movimiento Neoespiritualista invadió con fuerza Inglaterra y los Estados Unidos. Lombroso, el psiquiatra y antropólogo criminalista, se levantó irascible, en Italia, contra esa resurrección amenazadora de las antiguas supersticiones. Pero el profesor Chiaia, de Milán, lo desafió con las experiencias de la famosa médium Eusapia Paladino. Lombroso aceptó el desafío y tuvo la satisfacción de recibir en sus brazos a su propia madre, mediante un fenómeno de materialización realizado en una sesión mediúmnica.

Richet, era el mayor fisiólogo del siglo, premio Nobel en medicina en 1913 y director de la Facultad de Medicina de París. Kardec ya no estaba solo. Numerosos científicos e intelectuales lo apoyaban, aunque quisieran desnaturalizar su fundamentación. No fue el caso de Conan Doyle, médico y escritor de renombre (creador del personaje Sherlock Holmes), que se convirtió en un apasionado propagador del Espiritismo. Víctor Hugo se pronunció a favor de la nueva doctrina. Estaba cumplida la misión del siglo XIX: el establecimiento de la era del Espíritu.

Extractos de "Revista Espirita de la Federación Espírita Española"

24 de diciembre de 2019

El Guía

Encuentro con mi Guía y Nacimiento de una Seccional

El Guía

por Fabienne Touzet

Luego, un ligero escalofrío, una impresión indefinible durante la sesión de escritura automática y presentí que se concretaba el tan esperado encuentro. Sí, era él, finalmente estaba cerca de mí: “Buenas noches a ustedes, mis caros amigos, buenas noches a ti, Fabienne, a quien visito con la alegría de un guía. Buenas noches mi esperanza, buenas noches tu verdad, buenas noches la vida que ante ti puede volverse bella y límpida como agua de manantial”. Al leer el mensaje, recordé lo que me había dicho una vidente veinticuatro años antes: “Veo a un hombre que vela por ti y un día cruzarás el agua, harás un viaje y encontrarás el amor, es alguien a quien ya conoces”. Esa cita estaba pues bien programada desde mi más allá, la había decidido antes de reencarnar. Mi alegría era grande y mi corazón palpitaba con fuerza pues él me daba su fuerza y su amor: “Te guío en esta existencia por haberte conocido varias veces en el planeta azul. Te protejo y te amo con todo mi amor. Quiero ser tu fuerza y tu libertad. Quiero ser tu camino. Quiero ser tu luz, no la que ciega sino que ilumina. Vamos a conocernos y reconocernos”. Entonces nos encontramos en octubre, en Italia, donde me anunció que yo poseía una energía que iba a dispensar cada vez más a mi alrededor, el magnetismo. Vino también para alentarme en estos términos: “En este mensaje escrito vengo a expresarte todas nuestras esperanzas para que Béziers conozca la afluencia para responder a la influencia de vuestra convicción, de tu certeza y de tu verbo. Os corresponde erigir la seccional de Béziers (Mirès y yo). Te enlazo en mis brazos etéreos y te digo: no temas, sé feliz pues tu camino se ilumina con el sol de los espíritus”. No habría palabras para describir la emoción vivida y desde entonces he encontrado mi equilibrio y conservo su fuerza cuando pienso en él.

LAS VIDAS ANTERIORES
También me enteré de que, en una de mis vidas comunes con él, fui su compañera y tuvimos dos hijas. Yo era cantante, nacida en Italia y mis gustos por el canto y por ese país forman parte integrante de mi vida actual. Pero otro pasado común se ubica, hace muchísimo tiempo en Egipto y abrió para mí una página de ese libro: “Te la ofrezco brillando como un camafeo Salido de las doradas arenas de los reyes, Oh mi reina tan poco vestida en el valle Al sol sobre la tierra y la muerte acorralada Créeme para crecer en tu porvenir Marcho sobre tus pasos para el devenir”. Gracias a ti, mi guía, por estos preciosos instantes que sabrán hacer nacer otros y digo contigo que: “No, no fue un sueño ni un espejismo cuando la mesa me habló. Era la vida, un libro, una página”. Hoy estoy satisfecha, aunque tenemos dificultades para hacer crecer nuestra pequeña seccional. Sí, son numerosos los que no han hecho sino pasar. Pero a pesar de esos encuentros sin continuidad, sabemos que los espíritus son nuestra luz y que nuestro camino siempre se iluminará bajo su sol. El porvenir no será sino más radiante.

Extractos de "Revista Le Journal Spirite".

23 de diciembre de 2019

Los Duendes, Trasgos, Brujas, Demonios

El Espiritismo y su Historia

Los Duendes, Trasgos, Brujas, Demonios

por Antonio Del Espino

¿Por qué en el sínodo de Nicea, se guardó la decisión en la tumba de dos respetables padres de la iglesia, que a la sazón habían fallecido, para que firmaran aquel documento si lo aceptaban? Porque los primeros padres, los primeros cristianos, creían en la comunicación, obteniendo las dos firmas, que hoy denominamos de escritura directa.

La aparición de San Pedro y San Pablo al terrible Atila, realizada a petición de León I, y la carta de éste a San Flabiano, puesta en la tumba de San Pedro, para que aquel Apóstol la aceptase y corrigiese, ¿no significa que los nazarenos, aceptaban, el trato con los muertos?
Todos los pueblos paganos han tenido público comercio con los espíritus, de aquí las sibilas, pitonisas, etc., que eran excelentes médiums; y Sócrates debe sus teorías, a las inspiraciones y consejos de un genio.

El martirologio romano está lleno de manifestaciones reales, aunque haya exageración y abuso en muchos de sus hechos. Popular es, en España, la manifestación del Apóstol Santiago en la batalla de Clavijo.

Los hombres eminentes en letras y virtud, han sido propensos a esta debilidad, a juicio de sus conciudadanos, por lo que pocos lo han hecho público cómo el astrónomo Swedenborg.
Las manifestaciones caseras han sido a miles, pero exageradas por la ignorancia y el miedo, no han dado campo, mas que al trato con los espíritus inferiores que han gozado de los efectos; que producían. De aquí los duendes, trasgos, brujas, demonios, cadenas, encantamientos y lugares, malditos.

Extractos de "Revista La Revelación Año 1872", por Allan Kardec.

22 de diciembre de 2019

Disertación Moral Dictada por San Luis a la Srta. Ermance Dufaux - 6 de enero de 1858

La Avaricia

Disertación Moral Dictada por San Luis a la Srta. Ermance Dufaux - 6 de enero de 1858


1 Tú, que posees, escúchame. Un día dos hijos de un mismo padre recibieron un celemín de trigo cada uno. El hijo mayor guardó el suyo en un lugar oculto; el otro encontró en su camino a un pobre que pedía limosna; corrió hacia él y echó en el faldón de su capote la mitad del trigo que le había correspondido; después, continuó su senda y se fue a sembrar el resto en el campo paterno. Ahora bien, por esos tiempos sobrevino una hambruna y las aves del cielo morían al borde del camino. El hermano mayor corrió a su escondite, pero allí sólo encontró polvo; el menor se fue a contemplar tristemente su trigo seco antes de la cosecha, cuando encontró al pobre que había asistido. Hermano – le dijo el mendigo –, yo iba a morir y tú me socorriste; ahora que la esperanza está seca en tu corazón, sígueme. Tu medio celemín se quintuplicó en mis manos; aplacaré tu hambre y vivirás en la abundancia.

2 ¡Escúchame, avaro! ¿Conoces la felicidad? Sí, ¿no es cierto? Tus ojos brillan con un oscuro destello en las órbitas que la avaricia ha cavado más profundamente; tus labios se aprietan; tu nariz tiembla y tus oídos se aguzan. Sí, escucho, es el ruido del oro que tu mano acaricia al echarlo en tu escondrijo. Tú dices: Es la voluptuosidad suprema. ¡Silencio! Alguien viene. Cierra de prisa. ¡Oh, qué pálido estás! Tu cuerpo se estremece. Tranquilízate; los pasos se alejan. Abre; observa nuevamente tu oro. Abre; no tiembles; te encuentras completamente solo. ¡Escucha! No, no es nada; es el viento que silba al pasar por el umbral. ¡Observa cuánto oro! Húndete a manos llenas: haz
que suene el metal; estás feliz.

¡Feliz, tú! Pero en la noche no tienes reposo y tu sueño es atormentado por fantasmas.

¡Tienes frío! Acércate a la chimenea; caliéntate en ese fuego que crepita tan agradablemente. La nieve cae; el viajero friolento se cubre con su capa y el pobre tirita bajo sus harapos. La llama del hogar se va extinguiendo; echa más leña. Pero no, ¡detente! Es tu oro que consumes con esa leña; es tu oro que quemas.

¡Tienes hambre! Ten, toma; sáciate; todo esto es tuyo, lo has pagado con tu oro. ¡Con tu oro! Esta abundancia te indigna; ¿lo superfluo es necesario para mantener tu vida? No, este pequeño pedazo de pan bastará; hasta es demasiado. Tus ropas caen en jirones; tu casa se agrieta y amenaza ruina; sufres frío y hambre; ¡pero qué te importa! Tienes oro.

¡Desdichado! La muerte te separará de ese oro. Lo dejarás al borde de la tumba, como el polvo que el viajero sacude en el umbral de la puerta, donde su amada familia lo espera para celebrar su regreso.

Tu sangre empobrecida – envejecida por tu miseria voluntaria – se ha helado en tus venas. Herederos ávidos acaban de tirar tu cuerpo en un rincón del cementerio; hete aquí cara a cara con la eternidad. ¡Miserable! ¿Qué has hecho de ese oro que te ha sido confiado para aliviar al pobre? ¿Escuchas estas blasfemias? ¿Ves esas lágrimas? ¿Ves aquella sangre? Aquellas blasfemias son las del sufrimiento que habrías podido calmar; esas lágrimas, tú las has hecho correr; esta sangre, tú la has derramado. Tienes horror de ti; querrías huir pero no puedes. ¡Sufres como un condenado! Y te retuerces en tu sufrimiento. ¡Sufre! Nada de piedad para ti. No has tenido un buen corazón para con tus hermanos desdichados; ¿quién lo tendrá ahora para ti? ¡Sufre! ¡Sufre siempre! Tu suplicio no tendrá fin. Para punirte, Dios quiere que así lo CREAS.

Nota – Al escuchar el final de estas elocuentes y poéticas palabras, estábamos todos sorprendidos de oír a san Luis hablar de la eternidad de los sufrimientos, considerando que todos los Espíritus superiores concuerdan en combatir esta creencia, cuando estas últimas palabras: Para punirte, Dios quiere que así lo CREAS, han venido a explicar todo. Nosotros las reprodujimos dentro de los caracteres generales de los Espíritus del tercer orden. En efecto, cuanto más imperfectos son los Espíritus, más limitadas y circunscriptas son sus ideas; el porvenir es para ellos incierto: no lo comprenden. Sufren, sus sufrimientos son prolongados y para el que sufre mucho tiempo, esto es como sufrir siempre. Este pensamiento es en sí un castigo.

Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.

21 de diciembre de 2019

¡Cuánto Retardamos los Humanos la llegada a esa Meta

Proceso Evolutivo del Espíritu

¡Cuánto Retardamos los Humanos la llegada a esa Meta

por Sebastián de Arauco

Demostrado está ya y aceptado por la ciencia oficial, que la vida es energía. La energía, es fuerza productora de movimiento, que es acción. Mas, para que la acción sea positiva, debe ser bien dirigida.

La «chispa» espiritual o entelequia, desarrollada por la lucha a través de las formas inferiores, engrandecida y alcanzada ya la etapa humana, recibe la denominación de Espíritu —el Ego— que, en las múltiples manifestaciones de vida ha ido adquiriendo las experiencias y fuerzas, y desarrollando parte de las facultades recibidas de la Divinidad Creadora. Por ello, su cenitismo y capacidad energética es mayor, creciendo más y más con el ejercicio de sus facultades en la lucha de cada vida. Lucha salvaje en sus comienzos; mejorando a medida de su progreso, de su ascensión en la escala evolutiva, hasta alcanzar esa fase sublime de la sabiduría y el amor, en la cual la lucha se convierte en felicidad.

Al igual que el grano de semilla vuelve a la tierra para convertirse en planta fructífera; así también el Ego, para adquirir sabiduría, amor y poder, encarna en los mundos físicos tantas veces como sea necesario, hasta alcanzar la meta, cual es la perfección; cumpliendo así con los designios de la Sabiduría Cósmica. Pero, ¡cuánto retardamos los humanos la llegada a esa meta, al apartarnos del camino recto cegados por las ilusiones que, cual espejismos, se presentan en el camino de cada una de las vidas humanas, así como por las pasiones que nos inducen a cometer errores causantes de dolor!

Extractos de "Revista Amor, Paz y Caridad".

20 de diciembre de 2019

El Espiritismo Cuenta con Individuos en la Prensa que son Partidarios Sinceros

Propagación del Espiritismo

El Espiritismo Cuenta con Individuos en la Prensa que son Partidarios Sinceros

por Allan Kardec,septiembre de 1858

"[La Doctrina Espírita] esclarece a las personas sobre sus verdaderos intereses presentes y futuros [...]."

La manera en la que el Espiritismo se ha propagado hasta hoy merece una seria atención. Si la prensa hubiera hecho repercutir su voz a favor del Espiritismo, si lo hubiera enaltecido; en suma, si lo hubiera difundido hasta la saciedad en el mundo, se podría decir que el Espiritismo se ha propagado como todas las cosas que se venden gracias a una reputación artificial y que se desean experimentar, aunque sólo sea por curiosidad.

Pero nada de eso ha sucedido: en general, la prensa no le ha prestado voluntariamente ningún apoyo; más bien ha desdeñado el Espiritismo, o si, en pocos intervalos, ha hablado de él, ha sido para ponerlo en ridículo y enviar a los adeptos a las PetitesMaisons , cosa poco estimulante para aquellos que habrían tenido la veleidad de iniciarse en el Espiritismo. El propio señor Home apenas ha tenido el honor de recibir algunas menciones relativamente serias, mientras que los acontecimientos más vulgares encuentran un gran espacio en la prensa.

Es fácil ver, en el lenguaje de los adversarios, que éstos hablan del Espiritismo como los ciegos hablarían de los colores, sin conocimiento de causa, sin examen serio y profundo, y tan sólo basados en una primera impresión. Por eso, sus argumentos se limitan a una negación pura y simple, ya que no les daremos a las pullas chistosas la honra de denominarlas argumentos. Por más ingeniosas que sean, las bromas no son razones.

Sin embargo, no se debe acusar de indiferencia o de mala voluntad a todo el personal de la prensa. El Espiritismo cuenta con individuos en la prensa que son partidarios sinceros, y conocemos a varios de ellos entre los escritores más distinguidos. ¿Por qué, pues, ellos se quedan en silencio? Es que, al lado de la cuestión de la creencia, hay la de la personalidad, todopoderosa en este siglo. Entre ellos, del mismo modo que entre muchos otros, la creencia está concentrada, no expansiva. Además, están obligados a seguir los procedimientos de su periódico y temen perder a sus suscriptores si ostentan, de forma decidida, una bandera cuyo color podría desagradar a algunos entre ellos.

Extractos de "Revista Espírita 1858-1861", por Allan Kardec.

19 de diciembre de 2019

El Valor del Cuerpo

El Valor del Cuerpo

por José Herculano Pires

El desconocimiento del tema lleva a muchas personas a pensar que en el Espiritismo el cuerpo material es menospreciado. Al contrario de eso, el cuerpo es valorado como instrumento de trabajo indispensable a la evolución del espíritu. Condena, sí, el envilecimiento del cuerpo, el apego a él para fines puramente hedonistas. Los que hacen del cuerpo un simple instrumento de placer desvirtúan su finalidad. Por otro lado, los que lo desprecian o lo someten a torturas inútiles, asfixiando sus impulsos vitales en la búsqueda de una superioridad espiritual ilusoria y egoísta, se tornan mezquinos y atentan contra las leyes de Dios.

Los trastornos de la afectividad, los desvíos sexuales, las frustraciones y los impedimentos en el campo genético, en la vida presente, son consecuencias de abusos y comportamientos perversos del pasado, en el plano de la reencarnación. Quien hoy los soporta está sometido a procesos correctivos indispensables al reequilibrio en las futuras encarnaciones. Dios no castiga. Dios corrige a través de la ley de acción y reacción.

La sexualidad, de la que el sexo es sólo una expresión, es un complejo de potencialidad a disposición del espíritu. El propio Freud, acusado de pansexualismo (*) en su interpretación del hombre, reconoció la posibilidad de sublimación de las potencialidades sexuales. El hombre que se esclaviza al sexo lo envilece. El que lo domina, puede sublimar sus poderes criadores, emplearlos en las más firmes realizaciones de la existencia.

Si alguien está impedido de tener hijos, no lo estará de criarlos en los diversos sectores de la actividad humana. Kardec y Amélie Boudet no tuvieron hijos, pero legaron al mundo la doctrina de renovación y recriación de los valores humanos.

El Espiritismo nos hace comprender la razón de las inhibiciones terrenas y la conveniencia de superarlas, en beneficio de nuestro propio equilibrio futuro. No es el cuerpo el responsable de los trastornos, sino el espíritu, o lo que es lo mismo decir, nosotros mismos, pues no somos cuerpo y sí espíritu.

 (*)  Doctrina que considera toda la actividad psíquica proveniente del instinto sexual, manifiesto desde que nace la criatura.- Nota del Autor

Extractos del Boletín "Flama Espírita"

17 de diciembre de 2019

Mis Primeras Sesiones

Encuentro con mi Guía y Nacimiento de una Seccional

Mis Primeras Sesiones

por Fabienne Touzet

Qué felicidad, pero también cuántas inquietudes, pues yo nunca había asistido a sesiones de comunicación, pero, gracias a los consejos de mis amigos, poco a poco pude sentirme más a gusto y participar de la mejor manera en la vida del grupo: cadenas de pensamientos y misiones de los demás participantes. La primera sesión fue una sesión de incorporación. Quedé vivamente impresionada durante el trance, pues los rasgos y el cuerpo de Michel Pantin se ponían tensos, su respiración se hacía fuerte antes de dejar lugar al espíritu que venía a atendernos. Comprendí entonces toda la importancia de dar uno sus fluidos, de pensar en total armonía con los demás para ayudarlo, para que sufriera lo menos posible y que todo pasara bien. Luego, fue el turno de Karine de recibir a otro espíritu, siempre por incorporación. Era importante permanecer siempre concentrados y atentos al comportamiento de nuestros médiums, escuchando las palabras de los espíritus.

Dos días después, Gabriel Delanne se dirigió a mí por medio de la plancheta ouija para pedirme que perseverara y fuera menos tímida para hacer crecer nuestro grupo, representado en ese momento por Mirès Confort en la ciudad de Montpellier. Me invitó entonces a reunir el grupo espírita previsto para el encuentro de octubre.

Extractos de "Revista Le Journal Spirite".

16 de diciembre de 2019

Comunicaciones y Manifestaciones Espiritistas

El Espiritismo y su Historia

Comunicaciones y Manifestaciones Espiritistas

por Antonio Del Espino

El Espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza y manifestaciones de los espíritus.
Las leyes que rigen los fenómenos espiritistas, me han sido conocidas hasta que la experiencia las ha extraído, por decirlo así, de las múltiples manifestaciones que se están sucediendo desde 1848 a la fecha, y que hombres estudiosos han conocido y recopilado.

Pero, las comunicaciones y manifestaciones espiritistas, existen desde que hay espíritu, y con relación al mundo Tierra, desde que fue habitado. En la noche del tiempo y en el albor de la historia, es Caín maldito por una atronadora voz que le dice: «¿Caín, Caín, que has hecho de tu hermano?»

A Moisés, se le aparea el ángel de Jehová (el Eterno) en una Rama de fuego, en medio de una zarza. Y le encarga luego suba al monte, para darle unas tablas de piedra, la ley y mandamientos que en ella había escrito. También guiaba a los hebreos en figura de columna de nube y en la de ángel de Dios.
Aparición tangente fue la del ángel que desvió el brazo de Abraham en el sacrificio de Isaac.
¿Y la escala espiritista vista por Jacob? ¿No es un acto vidente?
Mas tarde, Josué vio a Elías subir al cielo en un torbellino. Ezequiel y los demás profetas vieron los espíritus y por ellos profetizaron.

No era obsesión lo que padecía Saúl, «que le atormentaba un mal espíritu» cuando David tocando el harpa le aliviaba o desobcesaba?
¿Que fue, sino un hecho espiritista y de escritura directa o física, el MENE, TEKEL, PHARES del festín de Baltasar, cuya visión descifró Daniel? ¿Y la explicación dada por éste al sueño de Nabucodonosor, no fue adquirida videntemente?¿No fue un agénere el ángel que acompañó a Tobías?

La estrella que guió a los reyes magos; el ángel que inspira a estos, a María y a José; la paloma en el bautizo; la trasformación en el monte Tabor; las curaciones y desobsesiones que hizo Jesús; la suspensión en el agua yendo a buscar la barquilla; las predicaciones y las cualidades de los apóstoles; la oración en el huerto; el ángel en el sepulcro; el aporte del cuerpo de Jesucristo, la aparición de éste a Magdalena y a los apóstoles; la aparición tangente a sus discípulos, para que Tomás pusiera el dedo en el costado; el don de curar, el de interpretar las escrituras, el de lenguas, el de inspiración, que recibieron sus queridos discípulos, qué son, sino manifestaciones de todo género de la nueva ciencia, del Espiritismo.

Extractos de "Revista La Revelación Año 1872", por Allan Kardec.

15 de diciembre de 2019

El Bosque de Dodona y la Estatua de Memnón

El Bosque de Dodona y la Estatua de Memnón 


Para llegar al bosque de Dodona, pasemos por la rue Lamartine 44 y detengámonos un instante en la casa del Sr. B..., donde hemos visto un mueble dócil presentarnos un nuevo problema de estática. En un número cualquiera, los asistentes se colocan alrededor de la mesa en cuestión y en un orden igualmente indistinto, ya que no hay allí ni números ni lugares cabalísticos; ellos tienen las manos apoyadas sobre el borde de la misma; ya sea mentalmente o en voz alta, hacen un llamado a los Espíritus que tienen la costumbre de aceptar su invitación. Nuestra opinión sobre ese género de Espíritus es conocida, por lo que los tratamos casi sin ceremonia. Apenas cuatro o cinco minutos hubieron transcurrido cuando un ruido claro de toc, toc se hace escuchar en la mesa, lo suficientemente fuerte como para ser escuchado en la habitación vecina, y se repite durante todo el tiempo y con la frecuencia que se desee. La vibración se hace sentir en los dedos, y al poner el oído en la mesa se reconoce sin error que el ruido tiene su fuente en la propia substancia de la madera, porque toda la mesa vibra, desde sus patas hasta la superficie.

¿Cuál es la causa de este ruido? ¿Es la madera que cruje o es – como dicen – un Espíritu? Para comenzar, apartemos toda idea de superchería; estamos en la casa de gente demasiado seria y muy bien relacionada como para divertirse a costa de los que han consentido en invitar; además, esta casa no es de manera alguna privilegiada; los mismos hechos se producen en otras cien igualmente honorables. A la espera de la respuesta, permitid una pequeña digresión.

Un joven candidato a bachiller estaba en su cuarto, ocupado en repasar su examen de Retórica; llaman a la puerta. Pienso que admitiréis que puede distinguirse la naturaleza del ruido y sobre todo su repetición, si es causado por un crujido de la madera, por la agitación del viento o por cualquier otra causa fortuita, o si es alguien que golpea para entrar. En este último caso el ruido tiene un carácter intencional que es inconfundible; esto es lo que dice nuestro estudiante. Sin embargo, para no distraerse inútilmente, quiso asegurarse poniendo al visitante a prueba. Si es alguien – dijo –, dad uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis golpes; golpead arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda; llevad el compás, tocad la llamada militar, etcétera, y a cada una de estas órdenes el ruido obedecía con la más perfecta puntualidad. Seguramente – pensó – no puede tratarse del crujido de la madera, ni del viento, ni tampoco de un gato, por más inteligentes que se lo suponga. He aquí un hecho; veamos a qué consecuencia nos conducirán los argumentos silogísticos. Entonces hizo el siguiente razonamiento:

Escucho ruidos; por lo tanto, algo los produce. Este ruido obedece a mis órdenes; por lo tanto, la causa que lo produce me comprende. Ahora bien, lo que comprende tiene inteligencia; por lo tanto, la causa de ese ruido es inteligente. Si es inteligente, no es ni la madera ni el viento; por lo tanto, si no es ni la madera ni el viento, es alguien. Entonces fue a abrir la puerta. Puede verse que no es necesario ser un doctor para sacar esta conclusión, y consideramos a nuestro aprendiz de bachiller lo suficientemente firme en sus principios como para obtener la siguiente: Supongamos que al abrir la puerta no encuentre a nadie y que el ruido continúe exactamente de la misma manera; él proseguirá su sorites: «Acabo de probar sin réplicas que el ruido es producido por un ser inteligente, ya que responde a mi pensamiento. Siempre escucho este ruido delante de mí y es cierto que no soy yo quien golpea; por lo tanto, es otro; ahora bien, a este otro yo no lo veo: por lo tanto, es invisible. Los seres corporales que pertenecen a la Humanidad son perfectamente visibles; ahora bien, el que golpea, siendo invisible, no es un ser humano corporal. Ahora bien, ya que llamamos Espíritus a los seres incorpóreos, el que golpea – no siendo un ser corporal – es, por lo tanto, un Espíritu.»

Consideramos rigurosamente lógicas las conclusiones de nuestro estudiante; sólo que lo que hemos dado como una suposición es una realidad, en lo que respecta a las experiencias que se hacían en la casa del Sr. B... Hemos de agregar que no había necesidad de la imposición de las manos y que todos los fenómenos se producían igualmente cuando la mesa estaba aislada de cualquier contacto. De este modo, según el deseo expresado, los golpes eran dados en la mesa, en la pared, en la puerta y en el lugar designado verbal o mentalmente; indicaban la hora y el número de las personas presentes; ejecutaban el toque de tambores, la llamada militar y el ritmo de un aria conocida; imitaban el trabajo del tonelero, el chirrido de una sierra, el eco, los fuegos graneados o de pelotones y muchos otros efectos demasiado extensos de describir. Se nos ha dicho haber escuchado en ciertos Círculos imitar el silbido del viento, el murmullo de las hojas, el fragor del trueno, el embate de las olas, lo que nada tiene de sorprendente. La inteligencia de la causa se volvía patente cuando, por medio de esos mismos golpes, se obtenían respuestas categóricas a ciertas preguntas; ahora bien, es a esta causa inteligente que nosotros llamamos o, mejor dicho, que a sí misma se ha llamado Espíritu. Cuando este Espíritu quería hacer una comunicación más desarrollada, indicaba por un signo particular que quería escribir; entonces, el médium psicógrafo tomaba el lápiz y transmitía su pensamiento por escrito.

Entre los asistentes – no hablamos de aquellos que estaban alrededor de la mesa, sino de todas las personas que llenaban el salón – había los incrédulos genuinos, los medio creyentes y los fervientes adeptos, mezcla poco favorable, como sabemos. A los primeros, los dejamos de buen grado, esperando que la luz se haga para ellos. Nosotros respetamos todas las creencias, incluso hasta la incredulidad que también es una especie de creencia, cuando a sí misma se respeta lo suficientemente como para no herir las opiniones contrarias. Por lo tanto, no hablaríamos de esto si no nos proporcionara una observación útil. Su razonamiento, mucho menos prolijo que el de nuestro estudiante, se resume generalmente así: Yo no creo en los Espíritus; por lo tanto, no deben ser Espíritus. Ya que no son Espíritus, debe tratarse de una prestidigitación. Naturalmente, esta conclusión nos lleva a suponer que la mesa estaba trucada a la manera de Robert Houdin.45 Nuestra respuesta a esto es bien simple: en primer lugar, sería necesario que todas las mesas y todos los muebles estuviesen trucados, puesto que no los hay privilegiados; en segundo lugar, no conocemos ningún mecanismo lo suficientemente ingenioso para producir a voluntad todos los efectos que hemos descrito; en tercer lugar, sería necesario que el Sr. B... hubiese trucado las paredes y las puertas de su residencia, lo que es muy poco probable; finalmente, en cuarto lugar, sería necesario que se hubiera hecho trucar del mismo modo las mesas, las puertas y las paredes de todas las casas donde diariamente se producen fenómenos semejantes, lo que no es muy presumible, porque se conocería al hábil constructor de tantas maravillas.

Los medio creyentes admiten todos los fenómenos, pero están indecisos sobre la causa de los mismos. A éstos los remitimos a los argumentos de nuestro futuro bachiller.

Los creyentes presentan tres matices bien característicos: los que sólo ven en esas experiencias una diversión y un pasatiempo, y cuya admiración se expresa en estas palabras u otras análogas: ¡Es asombroso! ¡Es singular! ¡Es muy divertido! Pero no van más allá de eso. Luego vienen las personas serias, instruidas y observadoras, a las cuales no se les escapa ningún detalle y para quienes las mínimas cosas son objeto de estudio. Y finalmente se encuentran los ultracreyentes – por así decirlo – o, mejor dicho, los creyentes ciegos, a los cuales se les puede reprochar un exceso de credulidad, cuya fe no lo suficientemente esclarecida les da una confianza tal en los Espíritus, que les adjudican todos los conocimientos y principalmente la presciencia. Además, es con la mejor fe del mundo que piden noticias de todos sus asuntos, sin pensar que por dos centavos habrían sabido lo mismo del primer echador de la buenaventura. Para ellos, la mesa parlante no es un objeto de estudio y de observación: es un oráculo. No tiene en su contra sino su forma trivial y sus usos demasiado vulgares; pero si la madera de la que está hecha, en lugar de ser utilizada para las necesidades domésticas, estuviese de pie, tendríais un árbol parlante; si fuese tallada como estatua, tendríais un ídolo ante el cual los pueblos crédulos vendrían a postrarse.

Ahora crucemos los mares y veinticinco siglos, transportándonos al pie del monte Tomaros en el Epiro; allí encontraremos el bosque sagrado, cuyas encinas daban oráculos; añadid ahí el prestigio del culto y la pompa de las ceremonias religiosas, y fácilmente os explicaréis la veneración de un pueblo ignorante y crédulo que no podía ver la realidad a través de tantos medios de fascinación. La madera no es la única substancia que puede servir de vehículo a las manifestaciones de los Espíritus golpeadores. Nosotros las hemos visto producirse en la pared y, por consecuencia, en la piedra. Por lo tanto, tenemos también las piedras parlantes. Si estas piedras representasen un personaje sagrado, tendremos la estatua de Memnón, o la de Júpiter Ammón, dando oráculos como los árboles de Dodona.

Es cierto que la Historia no nos dice que esos oráculos eran dados por golpes, como lo vemos en nuestros días. En el bosque de Dodona, era por el silbido del viento a través de los árboles, por el murmullo de las hojas o el susurro de la fuente que brotaba al pie de la encina consagrada a Júpiter. Se dice que la estatua de Memnón emitía sonidos melodiosos con los primeros rayos de sol. Pero la Historia también nos dice – como tendremos ocasión de demostrarlo – que los Antiguos conocían perfectamente los fenómenos atribuidos a los Espíritus golpeadores. No hay ninguna duda de que éste es el principio de su creencia en la existencia de seres animados en los árboles, en las piedras, en las aguas, etc. Pero desde que este género de manifestaciones fue explotado, los golpes ya no eran más suficientes; los visitantes eran demasiado numerosos como para darles una sesión particular a cada uno; además, esto hubiera sido una cosa bastante sencilla: era necesario el prestigio, y desde el momento en que enriquecían el templo con sus ofrendas, era necesario retribuir su dinero convenientemente. Lo esencial era que el objeto fuese visto como sagrado y habitado por una divinidad; desde ese momento, se podía hacerle decir todo lo que se quisiera, sin tomar tantas precauciones.

Los sacerdotes de Memnón usaban – dicen – la superchería; la estatua era hueca, y los sonidos que emitía eran producidos por algún medio acústico. Esto es posible y hasta probable. Los Espíritus – incluso los simples golpeadores, que en general son menos escrupulosos que los otros – no están siempre a la disposición del primero que llegue, como ya lo hemos dicho;46 tienen su voluntad, sus ocupaciones, sus susceptibilidades y ni a unos ni a otros les gusta ser explotados por la codicia. ¡Qué descrédito para los sacerdotes si no hubieran podido hacer hablar a su ídolo en esa ocasión! Era preciso suplir su silencio y, en caso de necesidad, ayudarlo; además, era mucho más cómodo no tener tanto trabajo, al poder formular la respuesta según las circunstancias. Lo que vemos en nuestros días no prueba menos que las creencias antiguas tenían como principio el conocimiento de las manifestaciones espíritas, y es con razón que hemos dicho que el Espiritismo moderno es el despertar de la Antigüedad, pero de la Antigüedad esclarecida por las luces de la civilización y de la realidad.

Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.


14 de diciembre de 2019

La Causa de la Caída en el Vicio de los Estupefacientes está en la Ignorancia

Imagen relacionada

Vicios sociales

La Causa de la Caída en el Vicio de los Estupefacientes está en la Ignorancia

por Sebastián de Arauco

Los estupefacientes más comunes son: morfina, cocaína, opio, marihuana,
hachis, grifa y otras drogas narcóticas que traficantes sin escrúpulos presentan en cigarrillos, caramelos y dosis inyectables, etc. Estos y otros estupefacientes, conocidos también como drogas narcóticas, comienzan produciendo una excitación en las células cerebrales y nerviosas, y con su parte etérica también en la psiquis, produciendo una euforia alucinatoria que transporta a sus víctimas a un “paraíso” artificial momentáneo, de corta duración, sumiendo luego al toxicómano en un estado de depresión de indecible tortura y desesperación, al desaparecer la acción de la droga.

Y a poco de su uso, quien haya caído en esa trampa, tiene que ir aumentando
la dosis,pues la anterior ya no le hace el efecto deseado. Y el estado depresivo sigue en aumento, por lo que el toxicómano se desespera y todo lo sacrifica por la obtención de la droga que le saque de ese estado terrible de tortura. Ya no busca el placer como en el comienzo, busca salir de ese estado de tortura psicofísica, de alucinaciones horribles que, cual fantasma, le persiguen. Y en su tormento, busca desesperadamente la droga que le libere. Y en esa angustia, van pasando días y días, hasta que la obtención de la droga se le hace más difícil, y para cuyo objeto no vacila en valerse del robo, etc.; y entonces trata de huir de sí mismo, porque la vida ya no le ofrece sino sufrimiento, y comienzan a pensar en el suicidio como puerta de escape, que muchas veces ejecutan, pero las más de las veces les falta valor; y solo las clínicas especializadas pueden rehabilitarles.

La causa de la caída en el vicio de los estupefacientes está en la ignorancia,
porque quien los conozca jamás caerá en el error. Y la puerta de entrada es, generalmente, la ociosidad perturbadora, carentes de un objetivo de vida y que falto de un ideal, cedieron a las insinuaciones de malas compañías. Y el remedio está en la educación, al comienzo de la adolescencia, exponiendo con claridad, el peligro a que conducen esos y otros vicios ocultos, a fin de que, cuando algún descarriado le hable de ellos, el adolescente esté ya en guardia y pueda dominar la curiosidad, evitando la caída.

Todo hábito vicioso es contrario a las leyes naturales, e impedimento de progreso espiritual (objeto único de las vidas humanas); y es un lastre que mantiene a las almas viciadas apegadas al plano físico al desencarnar y en las secciones tenebrosas del astral inferior o mundo psíquico de las almas.

Extractos de "Revista Amor, Paz y Caridad".

13 de diciembre de 2019

Con la Doctrina Espírita, todo está Definido, todo está Claro

Propagación del Espiritismo

Con la Doctrina Espírita, todo está Definido, todo está Claro

por Allan Kardec,septiembre de 1858

Mientras se han visto en el Espiritismo solamente los fenómenos materiales, las personas se han interesado por él como se interesan por un espectáculo, porque se dirigía a los ojos. Pero, a partir del momento en el que el Espiritismo se ha elevado a la categoría de Ciencia Moral, ha sido tomado en serio, porque ha hablado al corazón y a la inteligencia, y cada uno ha encontrado en él la solución de lo que buscaba vagamente en sí mismo. Una confianza basada en la evidencia ha reemplazado la incertidumbre punzante.

Desde el punto de vista elevado donde el Espiritismo nos coloca, las cosas terrenales parecen tan pequeñas y tan mezquinas que las vicisitudes de este mundo no son más que incidentes pasajeros que se soportan con paciencia y resignación. La vida corporal es solamente una corta parada en la vida del alma. Para servirnos de la expresión de nuestro sabio e ingenioso cofrade señor Jobard, no es más que un mal albergue donde no se necesita siquiera deshacer el equipaje.
Con la Doctrina Espírita, todo está definido, todo está claro, todo habla a la razón. En suma, todo se explica, y aquellos que se han profundizado en su esencia extraen de ello una satisfacción interior a la que no desean renunciar. Es por eso que la Doctrina Espírita ha encontrado, en tan poco tiempo, numerosas simpatías, y a esas simpatías las recluta, no en un círculo limitado de una localidad, sino en el mundo entero.

Si los hechos no existieran para demostrarlo, lo juzgaríamos por nuestra Revista, que tiene solamente algunos meses de existencia y cuyos suscriptores, aunque no llegan todavía a millares, están diseminados por todos los puntos del globo. Además de aquéllos de París y de las provincias, los tenemos en Inglaterra, Escocia, Holanda, Bélgica, Prusia, San Petersburgo, Moscú, Nápoles, Florencia, Milán, Génova, Turín, Ginebra, Madrid, Shangai en China, Batavia, Cayena, México, Canadá, Estados Unidos, etc. No lo decimos por fanfarronear, sino como un hecho característico. Para que un periódico recién nacido, tan especializado, sea desde hoy solicitado en esas regiones tan diversas y distantes, es necesario que la temática que trata encuentre a partidarios en esas regiones.

De otro modo no se lo haría ir, sólo por simple curiosidad, a varios millares de leguas, aunque ese periódico fuera hecho por el mejor escritor. Es, pues, por su temática que despierta interés y no por su poco conocido redactor. A los ojos de sus lectores, la temática que trata es, por lo tanto, seria. Queda así en evidencia que el Espiritismo tiene raíces en todas las partes del mundo. Desde ese punto de vista, veinte suscriptores repartidos en veinte países diferentes lo demostrarían más que cien concentrados en una sola localidad, porque no se podría suponer que se trata de una obra de un grupo cualquiera.

Extractos de "Revista Espírita 1858-1861", por Allan Kardec.

12 de diciembre de 2019

Muerte de Ian Stevenson (Octubre 31, 1918 - Febrero 8, 2007)

Muerte de Ian Stevenson (Octubre 31, 1918 - Febrero 8, 2007)


Con la frase...
“Es con un gran pesar que el staff del DOPS (Division of Perceptual Studies) anuncia el fallecimiento de nuestro más admirado fundador y colega el Dr. Ian Stevenson. Murió el 8 de Febrero de 2007, en Charlottesville, Virginia” fue anunciada la desencarnación de este gran científico, doctor en psiquiatría de la Universidad de Virginia. Su libro “Twenty Cases Suggestive of Reincarnation” (Veinte casos que hacen pensar en la Reencarnación), publicado en primera edición en 1966 (1974, segunda edición, revisada y ampliada), es un relato de las investigaciones y análisis que el Dr. Stevenson efectuó con rigor y meticulosidad; consiguiendo con esa gran contribución que la comunidad científica tomara en consideración esta “posibilidad”, para nosotros “certeza”, de la reencarnación. A pesar de que el propio autor se mostrara claramente partidario de la hipótesis reencarnacionista, oficialmente no se definió de una manera tajante sobre ello, al utilizar la palabra “suggestive” (hacer pensar en…) en el título de su obra más conocida; actitud, por otra parte, propia de cualquier persona sensata, y aún más, en su caso, como científico que era.

El mecenazgo de Chester Carlson fue determinante para el Dr. Stevenson, pues ello le permitió que pudiera iniciar esa etapa de investigación, según refiere, entre otras cosas, Maurice Herbert Jones, presidente del Centro Cultural Espírita de Porto Alegre (CCEPA), Brasil, en el artículo de su autoría, publicado en el número 139 (marzo 2007) de Opinião, órgano de divulgación de la citada Asociación, que reproducimos seguidamente:

(…) “Nacido el 31 de Octubre de 1918 en la ciudad de Montreal, Canadá, Stevenson se estableció en los Estados Unidos en cuyos medios académicos empezó a destacar cuando, ejerciendo la dirección del Departamento de Medicina Psiquiátrica de la Universidad de Virginia, fijó su atención, en 1960, en un caso de un niño en Sri Lanka que decía recordar su vida anterior. La investigación de este caso le impresionó profundamente, convenciéndolo de que la reencarnación era, posiblemente, una realidad. A medida que otros casos fueron surgiendo, decidió centralizar sus investigaciones en la exploración de ese fascinante y desconocido campo, excluido, hasta entonces, de la observación científica.”

“La publicación de los primeros artículos del Dr. Stevenson sobre el asunto, despertó el interés del inventor de las máquinas Xerox, Chester Carlson, que en 1961 financió la primera investigación en la India y en Sri Lanka donde pudo identificar y estudiar cerca de 25 casos de recuerdos espontáneos de vidas pasadas en niños, aportando argumentos a su teoría según la cual la reencarnación sería un tercer factor que, junto con las influencias hereditarias y ambientales, determina el desarrollo del carácter.”

“En 1963, Chester Carlson fallece súbitamente y deja, en el testamento, un millón de dólares para la creación de una cátedra específica en la Universidad de Virginia, así como un millón más para que el mismo Dr. Stevenson prosiguiera sus investigaciones sobre reencarnación. Este hecho hizo posible la creación, por Stevenson, de la División de Estudios de la Personalidad, único departamento académico en el mundo dedicado al estudio de los recuerdos de vidas pasadas, experiencias de casi muerte y otros fenómenos paranormales. A partir de ahí, con los recursos a su disposición, viajó por todo el mundo examinando casos y reuniendo elementos para sustentar su tesis.”

“En 1962 estuvo en Brasil investigando siete casos, dos de los cuales, identificados en el interior de Rio Grande do Sul, están incluidos en el libro “Veinte casos que hacen pensar en la Reencarnación”, publicado en 1966. (…) En 1972 visitó de nuevo Brasil, invitado por el Instituto Brasileño de Investigaciones Psicobiofísicas, dirigido por el Ingeniero Hernani Guimarães Andrade (1913–2003), también investigador de renombre en el mundo y copartícipe suyo en muchas investigaciones.”

“Ian Stevenson publicó centenares de artículos dentro de esta especialización, y cerca de diez libros abordando, principalmente, temas relacionados con la memoria extracerebral. Merece ser especialmente destacada su obra, en dos volúmenes, “Reencarnación y Biología”, una contribución al estudio de la etiología de las marcas y defectos de nacimiento, publicada en 1997.”

Extractos del Boletín "Flama Espírita"

11 de diciembre de 2019

Los Espíritus Son Hombres Liberados de las Imposiciones de la Materia

La Realidad Espiritual del Hombre

Los Espíritus Son Hombres Liberados de las Imposiciones de la Materia

por Miguel Vera

Cuando nos sorprende el fenómeno biológico de la muerte nos trasferimos a otros planos de materia más sutil y rarefacta, donde continuamos viviendo con más libertad y posibilidades de realización. Si el Espíritu encarnado, es decir, todos nosotros, actuando en el fondo de un océano de aire pesado logra realizar tantas cosas, ¿por qué dejaría de actuar con más provecho y visión elevada en un plano donde todo confluye a su favor? Se engañan quienes piensan en los muertos como muertos. Ellos están más vivos que nosotros, poseen una visión más penetrante que la nuestra. Son seres más definidos que nosotros y pueden vernos, visitarnos y comunicarse con nosotros con toda naturalidad.

Es preciso saber, entonces, que los hombres son Espíritus y los Espíritus no son otra cosa que hombres liberados de las imposiciones de la materia, los mal llamados muertos. Tenemos que pensar en ellos como seres vivos y actuantes, como realmente son. Ellos se angustian con nuestras tristezas y se sienten felices con nuestras alegrías. No quieren que pensemos en ellos con aflicción, porque eso los entristece. Se hallan en un mundo en que las vibraciones mentales son fácilmente perceptibles y desean que los ayudemos con pensamientos de confianza y alegría.

Extractos de "Revista Espirita de la Federación Espírita Española"

10 de diciembre de 2019

Me dediqué a Leer a Fondo a los Pioneros del Espíritismo

Encuentro con mi Guía y Nacimiento de una Seccional

Me dediqué a Leer a Fondo a los Pioneros del Espiritismo

por Fabienne Touzet

La adhesión y los encuentros públicos
Había entonces una seccional en la ciudad de Sète y en 1995 me adherí a la asociación. El año siguiente, Jacques Peccatte y Karine vinieron a dar una conferencia en nuestra región para darnos un impulso, entonces no éramos sino cuatro espíritas en el sur. Elegí a Béziers para organizar un encuentro con el público, era una ciudad pequeña, a la que conocía bien y donde las salas eran más abordables. Igualmente yo había establecido vínculos con los gerentes de una librería esotérica, lo cual me ayudó a hacer cierta publicidad. Fue un verdadero éxito pues estuvieron presentes ciento dieciocho personas. Estaba lanzada la idea para proseguir con otros encuentros de ese estilo y los libreros me propusieron comenzar en una pequeña bodega contigua a su tienda, una pequeña sala para una veintena de personas. En aquel momento, aún no me sentía lista para lanzarme, debía perfeccionar mis conocimientos en espiritismo. Me dediqué pues a la lectura a fondo de los diferentes pioneros: Gabriel Delanne, Léon Denis, Camille Flammarion... y terminé por decidirme en 2002. Acababa de participar con mis amigos de Besançon en uno de sus debates públicos y se hizo más fuerte el deseo de compartir nuestra hermosa filosofía. El conocimiento adquirido en los libros encontró su materialización en la primavera de 2003 cuando me reuní en Irlanda con un grupo espírita.

Extractos de "Revista Le Journal Spirite".