17 de junio de 2019

Tipos Generales de Mediumnidad

Espiritismo, librepensador, Allan Kardec,

Tipos Generales de Mediumnidad

por Allan Kardec.

Toda persona que, en un grado cualquiera, nota la influencia de los Espíritus, es, por esta sola razón, médium. Tal facultad es inherente al hombre, y por consecuencia, no es ningún privilegio exclusivo: son pocos los que no tengan de él algún rudimento. Se puede decir, por lo tanto, que todo el mundo es médium. Sin embargo, en el uso, esta calificación sólo se aplica a los en que la facultad mediatriz está netamente caracterizada y se traduce por efectos patentes de cierta intensidad: lo que depende de una organización más o menos sensitiva. Por otra parte, es de notar que esta facultad no se revela en todos del mismo modo: los médiums tienen generalmente una aptitud especial para tal o cual orden de fenómenos, lo que produce tanta variedad de médiums como de manifestaciones. Vamos a dar algunos detalles de aquellos que pueden dar lugar a observaciones importantes.

Médiums de efectos físicos

Médiums naturales y médiums facultativos

Los médiums de efectos físicos son aquellos que tienen aptitud especialísima para producir fenómenos materiales. En esta clase es donde especialmente se encuentran los Médiums naturales, esto es, aquéllos cuya influencia se actualiza espontáneamente. No tienen la menor conciencia de su poder, y frecuentemente lo que ocurre de anormal en su derredor no les parece extraordinario: forma parte de ellos mismo, absolutamente como la personas dotadas de doble vista, de las que nadie duda. Estos sujetos son muy dignos de observación, y no se debe rehusar recopilar y estudiar los hechos de tal orden que lleguen a nuestra noticia. Se manifiestan en toda edad, y, frecuentemente, en niños de pocos años.

Esta facultad, por sí misma, no es indicio de un estado patológico, porque no es incompatible con una salud perfecta. Si aquel que la posee sufre, es por causa extraña; y por ello resulta que los medios terapéuticos son impotentes para hacerla desaparecer. En ciertos casos puede ser consecutiva a cierta debilidad orgánica: pero nunca es causa de la debilidad. No debe, pues, inspirar ninguna inquietud, desde el punto de vista higiénico: solamente podría resultar inconveniente, sí, convertido el sujeto en médium facultativo, abusara de ella, porque entonces habría en él emisión excesiva de fluido vital, y, por consiguiente, debilitación de los órganos.

Extractos de "Manual Práctico de las Manifestaciones Espíritas", por Allan Kardec.


El Encuentro con mi Guía

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El Encuentro con mi Guía

por Claudine Camus

Fue a comienzos del año 2007 cuando mi guía se manifestó por primera vez, por escritura automática para manifestarme su protección, su amor, su consuelo y la seguridad de un más allá feliz para mi hijo recientemente fallecido. Entonces, con felicidad y emoción, supe que guiaba mis pasos por el camino de mi vida presente.

La felicidad, ya inmensa, de conocer la identidad del que me protegía, no iba a detenerse allí. Apenas una semana más tarde, en el centro espírita, fue para mi gran sorpresa recibir por escritura un mensaje del guía es ya un privilegio poco banal. Reconocí, desde las primeras palabras del espíritu incorporado esta vez en Karine, nuestra médium, a mi guía. Estaba allí, presente delante de mí y me hablaba y me abrazaba con dulzura y amor. Él también estaba feliz de haberse encontrado conmigo, por haberme conocido ya en una o varias vidas anteriores. En aquel momento privilegiado, feliz, olvidé la presencia de los espíritas a nuestro alrededor y no veía ni oía más que a él. No era ya la voz de Karine, sino otra voz de entonaciones diferentes, la voz de mi guía. Ya no veía más a Karine delante de mí en aquel cuerpo femenino, veía a mi guía. Yo tenía otro hijo, también espírita, que estaba presente a mi lado en esa sesión inolvidable. Mi protector astral no dejó de llamarlo para que se uniera a nosotros. Tomó nuestras manos, las unió entre las suyas, elevadas hacia el cielo y juntos, con fervor, “oramos por la fuerza del Padre, para que todos los niños puedan vivir esto”. Orar con un espíritu incorporado en el cuerpo del médium es un momento fuerte, único y tan conmovedor.

En esos momentos, uno piensa en Dios. El encanto y la emoción de aquel instante excepcional continuaron aún con el obsequio de cuadros medúmnicos. El primero, para mí, estaba inspirado por mi propio guía y me recordaba aquel instante de felicidad. Unos días antes yo había visto ese cuadro, creado por un pintor médium presente en el grupo, y estaba entonces muy lejos de imaginar que me estaba destinado. El segundo era para mi hijo, inspirado por su hermano fallecido evocando “El amor y la energía en fusión”. Cuántas lágrimas de emoción otra vez en esta oportunidad, pues el hecho de que mi hijo desde el más allá, pueda inspirar un cuadro a un artista médium es señal de que está verdaderamente bien y de que sigue estando cerca de nosotros y amándonos. Ser espírita no significa solamente recibir, significa sobre todo dar, dar a su prójimo, a los que sufren, encarnados o desencarnados.

Estoy consciente de tener una gran suerte y un enorme privilegio de saber que me protege desde su más allá, de poder seguir con él el camino espírita que había elegido para esta vida antes de reencarnar. Los espíritas de nuestra asociación le deben a nuestros médiums, tan dedicados a la noble causa que nosotros defendemos: el espiritismo.

Extractado de la Revista Le Journal Spirite.


Ser Consecuentes con lo que Pedimos a Dios

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Ser Consecuentes con lo que Pedimos a Dios

Respuestas de un médium

"A veces mucha gente está dolida con Dios porque dicen que no ha escuchado sus súplicas, pero no se dan cuenta que sí que las ha escuchado.

Lo que ocurre es que la respuesta puede no ser la que ellos estaban buscando"

tenemos que tener cuidado muchas veces con lo que pedimos, porque pedimos una cosa, pero no deseamos que luego ocurra lo que tenemos destinado para que ocurra.

Y debemos entender que cuando uno pide algo está pidiendo algo y se puede cumplir, y que eso que se cumple no es siempre lo que nosotros queremos, o lo que habíamos pensado.

Todas nuestras elecciones tienen consecuencias.

Pedimos y tiene consecuencias.

Lo que no podemos hacer es enfadarnos, porque se nos ha dado lo que hemos pedido;

Es verdad que es muy duro, que a veces pedimos algo y no se cumple cómo queremos, y para nosotros eso no es la respuesta, pero para Dios sí.

Debemos de ser consecuentes con lo que pedimos, y no juzgar a los demás por lo que nosotros hemos pedido."

Extractado del Blog El Susurro del Ángel.


16 de junio de 2019

En la Sabiduría Infinita está el Poder de Dios

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En la Sabiduría Infinita está el Poder de Dios

por Allan Kardec.

Si tomamos la palabra milagro en su acepción etimológica, en el sentido de cosa admirable, se producen milagros permanentemente alrededor nuestro. Los aspiramos en el aire y los encontramos a cada paso, porque todo es milagro en la naturaleza.

¿Queréis dar al pueblo, a los ignorantes, a los pobres de espíritu, una idea del poder de Dios? Mostrádselo en la sabiduría infinita que rige todas las cosas, en el sorprendente organismo de todo lo que vive, en la fructificación de las plantas, en la adaptación de todas las partes de cada ser a sus necesidades, de acuerdo con el medio donde le ha tocado vivir. Mostradles la acción de Dios en una brizna de hierba, en el pimpollo que se convierte en flor, en el Sol que a todo vivifica. Mostradles su bondad en la solicitud que dispensa a todas las criaturas, por ínfimas que sean; su previsión en la razón de ser de cada cosa, ninguna de las cuales es inútil, y en el bien que siempre proviene de un mal aparente y transitorio.

Hacedles comprender, sobre todo, que el mal verdadero es obra del hombre y no de Dios; no tratéis de amedrentarlos con el cuadro de las penas eternas, en las que acaban por dejar de creer, y que los llevan a dudar de la bondad de Dios. En lugar de eso, dadles valor mediante la certeza de que un día podrán redimirse y reparar el mal que hayan cometido. Señaladles los descubrimientos de la ciencia como revelaciones de las leyes divinas, y no como obra de Satanás.

Enseñadles, por último, a leer el libro de la naturaleza, siempre abierto ante sus ojos; ese libro inagotable en cuyas páginas están inscriptas la bondad y la sabiduría del Creador. Entonces ellos comprenderán que un Ser tan grande, que se ocupa de todo, que todo lo cuida, que todo lo prevé, forzosamente dispone del poder supremo.

Conceptos Extractados de "El Génesis", por Allan Kardec.


¿Dónde está el Infierno?

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¿Dónde está el Infierno?

por Allan Kardec.

Penetremos en esa lúgubre mansión, en ese terrible antro donde se quema; contemplemos ese humo tan espeso y esas llamas tan devoradoras y horribles, sin que nos imponga el crujido de dientes, sin que nos atemorice el chirrido de carne humana que se asa en parrillas candentes sin quemarse, y miremos con serenidad las voluminosas calderas y tiznados fogoneros que nos regala el Dios de misericordia de la iglesia. Pero, lector, no temas; adelante; no tengas miedo, no te acobardes ni te asustes, pues Orfeo entró con la lira, y si no tenemos otra Minerva como Ulises para que nos arme, ya haremos uso de nuestro fuerte y resistible escudo, la inteligencia, y con ella adelante sin horripilarse.

Bien, adelante; pero ¿hacia dónde dirigiremos nuestros pasos para llegar al infierno? ¿Dónde está? ¿Dónde tienen su residencia esos habitantes del fuego, esos moradores de las cavernas y abismos profundos? ¿Arriba o abajo? ¿En el cielo, en la atmósfera, en las nubes, más allá o en la tierra, en su centro, en un lado, o en un rinconcito incógnito de ella? La astronomía enriquecida con profundos descubrimientos nada nos dice de esa región de torturas. No debe estar pues, arriba. La geología que ha estudiado nuestro planeta, y que, a pesar del sacro historiador, ha dilucidado que los seis días de la creación son millares de siglos, y que ha evidenciado la existencia de los antípodas, tampoco ha encontrado el infierno.

¿Dónde está, iglesia romana? ¿Dónde está, señores teólogos? ¿Dónde está, sumo pontífice? ¿Cómo vuestra infalibilidad no ha dicho nada sobre la materia? ¿Ministros de Dios, lo describís, lo detalláis, y no le habéis hallado? ¿Colocasteis el paraíso entre el Tigris y el Éufrates, ese lugar tan delicioso y tan ameno, le habéis señalado entre esos dos ríos del Asia, y el infierno que tanto os interesa, no habéis podido imaginar un punto en dónde colocarle? ¿El paraíso, ave de paso que solo tuvo por objeto colocar a Adán y echarle fuera, está acotado, digámoslo así, y el infierno con tanto humo que despide, no le habéis podido encontrar la pista? ¡Ah cuánto dogma y cuanta necesidad de armonizar la razón y la religión! Yo al menos ignoro donde colocó Dios el infierno, y si fue creado antes o después de la caída de los ángeles. Y Fénelon. Bosuet y Quevedo, con su fe tan ciega, según El Semanario, tampoco nos han dicho donde está el infierno.

Pero….continuemos, al cabo poco nos cuesta admitir que existe, aunque no sea más que para probar que es incompatible con la bondad de Dios. ¿Qué es el infierno? Un lugar de tinieblas, de tormentos y de castigos sin fin para los condenados. Esta definición es mía, y si no es igual a la de la iglesia, por allá se va.

Revista La Revelación Año 1872, por Allan Kardec.

La Ciencia Había Abierto Profundos Surcos

La Ciencia Había Abierto Profundos Surcos

por Juan Antonio Durante

Siglos de experiencias, de oportunidades le fueron otorgados al ser humano para lograr el avance a que esta destinado, rompiendo con las ligaduras que lo ataron a civilizaciones ya desaparecidas, pero que aún dejan vestigios en lo más íntimo del ser, dada su vinculación con el instinto, con el materialismo éste aún pareciera dominar.

Pese a las ideas religiosas transmitidas desde Planos Superiores, la prevalencia de ese materialismo, las distorsionó porque el hombre persiste en su egoísmo y su capricho de considerarse el rey de la Creación...

Y aquellos que se denominaban como representantes de dios sobre la Tierra, se ocuparon más de su organización de verdaderos imperios clericales que dieron lugar a doce siglos de oscurantismo religioso, impidiendo el progreso de la conducta moral, de las artes, de las letras, es decir, del propio ser humano.

En contraposición a ello, surgen movimientos materialistas que pretenden oponer esos estados de “religiosidad” arcaicos y nada espirituales, su desprecio por las leyes divinas, que fueron menospreciadas y alteradas por aquellos que tenían la obligación de cumplirlas y con su ejemplo, permitir que los demás las cumplieran.

La palabra de Dios estaba olvidada, si es que alguna vez se torno recordada. Fue cuando llegó la época en que era preciso estremecer a las conciencias por medios persuasivos, por la fuerza de la prueba.

La ciencia había abierto profundos surcos en las almas y por esos surcos la fe, sin una base segura, sin una lógica esclarecedora, se iba agotando y dejaba sin vida las vertientes donde antes corría la savia de la creencia. Y cuando un páramo desértico quedaba el espíritu cuando retirasen de él la idea de Dios, idea que es la linfa vivificante y que el progreso científico haría, seguramente, desfallecer, si la Providencia Divina no nos socorriese de forma inmediata con el remedio salvador.

Pero aquella idea iba empalideciendo en la proporción que los procesos de investigación iban ganado fuerza. La ciencia establecía leyes para los fenómenos.

Extractado del Blog El Espírita Albaceteño

15 de junio de 2019

Los Hombres no Podían Explicar las Escrituras

Espiritismo, librepensador, Allan Kardec,

Los Hombres no Podían Explicar las Escrituras

por Allan Kardec.

Los hombres no podían explicar las Escrituras más que con la ayuda de lo que sabían, nociones falsas o incompletas que tenían sobre las leyes de la naturaleza, más tarde reveladas por la ciencia: he aquí por que los mismos teólogos pudieron, de muy buena fe, equivocarse en el sentido de ciertas palabras y de ciertos hechos del Evangelio.

Queriendo, a toda costa, encontrar allí la confirmación de un pensamiento preconcebido, giraban siempre en el mismo círculo, sin dejar su punto de vista, de tal modo que veían sólo lo que querían ver allí. Los teólogos que eran muy sabios, no podían comprender las causas que dependían de leyes que no conocían. ¿Pero quién será juez de las interpretaciones diversas y a menudo contradictorias, dadas por la teología?

El futuro, la lógica y el sentido común. Los hombres, cada vez más alumbrados a medida que nuevos hechos y nuevas leyes se revelarán, sabrán distinguir los sistemas utópicos y la realidad; o bien la ciencia dará a conocer ciertas leyes y el Espiritismo dará a conocer otras; unas y otras son indispensables para la comprensión de los textos sagrados de todas las religiones, desde Confucio y Buda al Cristianismo. En cuanto a la teología, no sabría juiciosamente aclarar las contradicciones de la ciencia, puesto que no está todavía de acuerdo con ellas.

Conceptos Extractados de "Caracteres de la Revelación Espirita", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
Solo pueden explicarse las Escrituras si uno tiene suficiente conocimiento de todo ello. Pero, la realidad nos muestra que solo se explicó en los libros sagrados según la capacidad de interpretación de los hombres de los tiempos de Cristo. El Espiritismo vino a sacar de las tinieblas las enseñanzas no tan claras y dichas a media palabra por parte de grandes espíritus que colaboraron y lo hacen actualmente en los tiempos de Jesús, a través de El y también de muchos mas que no fueron tan populares.

Los Auspiciosos Momentos del Espiritismo por Finales del Siglo IXX

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Los Auspiciosos Momentos del Espiritismo por Finales del Siglo IXX

por Allan Kardec - Extracto de la Introducción de la revista

La rapidez con la que se han propagado por todas las partes del mundo los extraños fenómenos de las manifestaciones espíritas, es una prueba del interés que suscitan. Al principio han sido un simple objeto de curiosidad, pero no tardaron en despertar la atención de los hombres serios que han vislumbrado, desde un comienzo, la inevitable influencia que deben tener sobre el estado moral de la sociedad. Las ideas nuevas que de ellos surgen se popularizan cada día más, y nada ha de detener su progreso, por la sencilla razón de que esos fenómenos están al alcance de todo el mundo, o de casi todos, y que ningún poder humano puede impedir que se produzcan.

Si se los sofoca en un punto, reaparecen en otros cien. Por lo tanto, los que pudiesen ver en ellos algún inconveniente, serán obligados por la fuerza de las cosas a sufrir las consecuencias, como sucede con las industrias nuevas que, en su origen, rozan los intereses privados, y con las cuales todos terminan poniéndose de acuerdo, porque no podría ser de otro modo. ¡Qué no se ha hecho y dicho contra el magnetismo! Y, sin embargo, todos los dardos que se han arrojado contra él, todas las armas con las que lo han golpeado – incluso la del ridículo – se han debilitado ante la realidad, y para lo único que han servido ha sido para ponerlo cada vez más en evidencia.

Es para sorprenderse con razón que, mientras en América, solamente los Estados Unidos poseen diecisiete diarios consagrados a esas materias, sin contar con una multitud de escritos no periódicos, Francia – uno de los países de Europa donde esas ideas se han aclimatado más rápidamente – no posea más que uno. Por consiguiente, no se debería poner en duda la utilidad de un órgano especial que tenga al público al corriente del progreso de esta nueva ciencia, previniéndolo contra la exageración de la credulidad, así como también del escepticismo. Es esta laguna que nos proponemos llenar con la publicación de esta Revista, con el objetivo de ofrecer un medio de comunicación a todos los que se interesen por esas cuestiones, y para unir con un lazo común a aquellos que comprenden la Doctrina Espírita bajo su verdadero punto de vista moral: la práctica del bien y la caridad evangélica para con todo el mundo.

Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.



MI COMENTARIO
Quise colocar este extracto para mostrar la increíble aceptación mundial que tuvieron las ideas Espíritas. Hoy queda solo un pequeño porcentaje del total de personas que acceden a estas enseñanzas. ¿El motivo, cual será? Tal vez algunos tendrán sus respuestas. Yo no las he hallado aún.

Suicidio

Espiritismo, librepensador, Allan Kardec, Divaldo Franco

Suicidio

Divaldo P. Franco

Con carácter epidémico, el suicidio alcanza índices sorprendentes en la estadística de las muertes terrestres, habiendo superado el número de aquellos que desencarnan víctimas del SIDA.
La ciencia, aliada a la tecnología, ha aportado innumerables beneficios a la criatura humana, pero no ha podido darle seguridad emocional. En algunos casos, la comunicación virtual ha estimulado a personas portadoras de problemas psicológicos y psiquiátricos a huir por la puerta abismal del suicidio, como si esto solucionara la dificultad momentánea que las aturde.

Por otro lado, webs dañinas estimulan el terrible comportamiento, especialmente entre los jóvenes aún inmaduros, que no tuvieron oportunidad de experimentar la existencia. Por un lado, las promesas de felicidad, confundidas con los goces sensoriales, dan a la vida un colorido que no existe y proponen gozar del placer hasta el agotamiento, como si la Tierra fuera una isla de fantasía.

Acelerados ??por los muy bien hechos estimulantes de fuga de la realidad, cuando las personas se dan cuenta de ésta, se frustran y se amargan, permitiendo que la rebelión o la depresión se instalen, cayendo en el trágico infortunio.

Recientemente, los medios de comunicación presentaron una nueva técnica de autodestrucción, en el denominado club de la ballena azul, en el que los candidatos deben exponer la vida en deportes radicales o situaciones peligrosas, a fin de demostrar fuerza y ??valor, culminando en el suicidio. Si en la experiencia tormentosa hay, por casualidad, un momento de lucidez y el individuo decide detenerse, es amenazado por la cuadrilla con aniquilarle la vida, o algún miembro de su familia pagará por su renuncia.

El uso exagerado de drogas alucinógenas, la libertad sexual exhaustiva y la búsqueda desequilibrada del poder transitorio, conducen a la continua insatisfacción y angustia, siendo factores preponderantes para la cobarde conducta.

El suicidio es un hijo falso del materialismo, por demostrar que el sentido de la vida es el goce y que, después, todo vuelve al caos del principio.
Es muy lamentable este trágico fenómeno humano, teniendo en cuenta la grandeza de la vida en sí misma, las oportunidades excelentes de desarrollo del amor, y de la creación de un mundo cada vez mejor.

Al observar, sin embargo, la indiferencia de muchos padres en relación a su prole, la ausencia de educación digna y los ejemplos de edificación humana, uno se encuentra inevitablemente ante la deplorable situación en que la sociedad se convulsiona.

Todo ejemplo debe ser enfocado hacia la preservación del significado existencial, trabajando contra la ilusión que domina a la sociedad, por el fortalecimiento de los lazos de familia, por la solidaridad y la vivencia del amor, que son antídotos eficaces para el cruel enemigo de la vida: ¡el suicidio!

Extractado del Blog Centre Barcelonés de Cultura Espírita.

¿El Alma está Dentro o Fuera del Cuerpo?

Mis Conceptos Espíritas - Comportamientos del Espíritu

¿El Alma está Dentro o Fuera del Cuerpo?


En principio digamos que para los Espiritistas kardecianos el Alma es el mismo Espíritu pero encarnado. Aclaración para no confundir con otros Espiritas que afirman que el alma es distinto al Espíritu y se correspondería con el Periespíritu de la doctrina.

Las definiciones que se adoptan son puramente convencionales porque lo único que existe es Espíritu. Luego las diferencias de Alma, Periespíritu, Principios vital y espiritual y muchas otras características y definiciones son dadas para tratar de explicar los infinitos recursos que tiene el Espíritu en sí.

En cuanto a la ubicación del Alma, en el caso de un encarnado, se dice que está dentro del cuerpo y generalmente lo ubican en la zona craneana.
Esto es dificil de determinar hasta para los mismos espíritus. Solo se sabe y se visualiza una conexión a traves de un cordón que une al Espíritu con el cuerpo carnal y cuando el Espíritu se dice que "vuelve al cuerpo", en realidad está superpuesto un cuerpo a otro. O sea el cuerpo espiritual o periespíritu con el carnal.

Así como la mayoría de los Espíritas dicen estar ubicada en la cabeza del individuo, otros consideran al Alma como una envoltura del cuerpo y que se refleja por sobre el cuerpo carnal.
La razón indicaría que el Alma es Espíritu y que el Espíritu no puede ocupar espacio, porque no tiene dimensión, porque no es materia. Es más lógico pensar que solo existe una conexión y que puede estar tanto fuera como adentro o a distancias siderales del cuerpo humano. El alma está unida al cuerpo por un cordón para que el espíritu pueda controlarlo en su pasaje por los mundos materiales.

En la respuesta del Libro Espíritus Nº134 habla de "unirse al cuerpo".

Y en la respuesta 141 dice...
«El alma no está encerrada en el cuerpo, como un pájaro en la jaula, sino que irradia y se manifiesta al exterior, como la luz a través de un globo de cristal, o como el sonido alrededor de un centro sonoro, y así es como puede decirse que es exterior; pero no es empero, la envoltura del cuerpo. (...)  el alma es el Centro de todas esas envolturas, como el germen en el hueso de las frutas».

Cuando alguien en una experiencia cercana a la muerte, ve su cuerpo tendido en el quirófano, su alma es consciente de ello y está "conectada" al cuerpo aunque se percibe como afuera, como en los momentos de vigilia se percibe estar adentro. Solo es una sensación del Espíritu y no existe el adentro o el afuera para algo espiritual en relación a algo material como el cuerpo.

Roby Delgado

14 de junio de 2019

Mundos Inferiores y Mundos Superiores

Espiritismo, librepensador, Allan Kardec

Mundos Inferiores y Mundos Superiores

por Allan Kardec

La clasificación de mundos inferiores y mundos superiores es más bien relativa que absoluta, porque un mundo es inferior o superior con relación a los que están encima o debajo de él en la escala progresiva.

Tomando la tierra como un punto de comparación, podemos formarnos una idea del estado de un mundo inferior, suponiendo al hombre en el grado de las razas salvajes o de las naciones bárbaras que aun se encuentran en su superficie, y que son restos de su estado primitivo.

En los mundos más atrasados los seres que los habitan son de algún modo rudimentarios; tienen la forma humana, pero sin ninguna hermosura; los instintos no están templados por ningún sentimiento de delicadeza ni de benevolencia, ni por las nociones de lo justo y de lo injusto, la única ley es allí la fuerza brutal. Sin industria y sin invenciones, los habitantes emplean su vida en conquistar su alimentación. Sin embargo, Dios no abandona ninguna de sus criaturas: en el fondo de las tinieblas de la inteligencia yace latente la vaga intuición de un Ser supremo, más o menos desarrollada. Este instinto basta para hacer que unos sean superiores a otros, preparando su aparición a una vida más completa, porque éstos no son seres degradados, sino niños que crecen.

Entre estos grados inferiores y los más elevados, hay innumerables escalones, y entre los espíritus puros desmaterializados y resplandecientes de gloria con dificultad se reconocen aquellos que animaron esos seres primitivos, de la misma manera que en el hombre adulto es difícil reconocer el embrión.

En los mundos llegados ya al grado superior, las condiciones de la vida moral y material son muy diferentes, lo mismo que en la tierra. La forma del cuerpo es siempre, como en todas partes, la forma humana pero embellecida, perfeccionada, y sobre todo, purificada. El cuerpo allí nada tiene de la materialidad terrestre, y por consiguiente no está sujeto, ni a las necesidades ni a las enfermedades, ni a los deterioros que engendra el predominio de la materia; los sentidos más exquisitos tienen percepciones que en la tierra embotan lo grosero de los órganos; la ligereza específica de los cuerpos hace la locomoción rápida y fácil: en vez de arrastrarse penosamente por el suelo, se deslizan, digámoslo así, por la superficie, o se suspenden en la atmósfera sin otro esfuerzo que el de la voluntad, así es como se pintan los ángeles y como los antiguos representaban los manes en los Campos Elíseos.

Extractos de "El Evangelio según el Espiritismo" - Allan Kardec


Experiencia Cercana a la Muerte de Jonathan S

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Experiencia Cercana a la Muerte de Jonathan S 


DESCRIPCIÓN DE LA EXPERIENCIA:
Tengo un problema de salud debido a la diabetes y perdí la sensibilidad en los pies y debido a esto una espina atravesó mi zapato y no sentí el dolor en mis pies y cuando me Di cuenta ya tenia infectado el pie fui al médico y me dejaron en el hospital por unos días cuando me vieron decidieron quitarme en una cirugía los efectos que me habían causado la infección en el pie algo sin mucho riesgo me llevaron a cirugía me colocaron anestesia general cuando me dormí fui de un momento a otro sin darme cuenta trasladado a otro lugar, un lugar con muchos colores y todo era tan brillante y podía verme a mi mismo de todos los ángulos y veo que habían varios túneles de colores eran como puertas interdimensionales a otros lugares y todas estaban rodeadas de colores o más bien hechas de colores. Eran como si estuvieran hechas de vidrios de colores muy pero muy hermosas. Yo escogí uno de estos túneles y en un instante me llevo a otro lugar, me llevo tan rápido que sólo sentí ser trasladado de un lugar a otro en un parpadeo y al lugar que llegue era diferente había especie de templo gigantesco, tan gigante que todos ahí se veían como hormigas. Logré ver de lejos a una persona aunque no pude saber quién era o más bien fue como si me hubieran borrado este recuerdo, cuando de repente estoy nuevamente en el lugar de la cirugía y con la enfermera preguntandome si me sentía bien.

Todo el tiempo sentí estar despierto y consciente    Podía ver diferente y sentir mucho mejor. Podía ver a 360 grado

No recuerdo nada de lo que escuche es como si me lo hubieran borrado
Se que atravesé un túnel por que lo vi aunque no me acuerdo el recorrido por el tunel. Vi la luz de los túneles

Me encontré con un ser definido, o una voz de origen claramente místico o sobrenatural    Lo vi aunque no recuerdo hablar con el

Parecía que todo pasaba al mismo tiempo; el tiempo se detuvo o perdió todo sentido    Todo era en un instante

Sentí haber ya estado o conocido ese lugar
Siento que muchas de las cosas que vivo ya las había visto que yo ya las sabía siento en pequeños instante como si no hubiera tiempo
La experiencia fue definitivamente real     Yo recuerdo muy bien todo aunque he tratado de recordar lo que escuche y no puedo

Pienso que tuve que ir a ese lugar que yo quería ir a ese lugar y que yo escogí ir a ese lugar
Muchas veces siento que estoy escuchando las palabras de alguien aunque no logró recordarlo

Extractado del Sitio Web NDERF.

En la Tierra Nacen sólo Espíritus Jóvenes, Almas Nacidas Hace poco a la Razón

Espiritismo, librepensador, Leon Denis,

En la Tierra Nacen sólo Espíritus Jóvenes, Almas Nacidas Hace poco a la Razón

por León Denis.

Ignorando su destino, flotando sin cesar del perjuicio al error, el hombre maldice a veces la vida. Cediendo bajo su carga, responsabiliza a sus semejantes de la causa de las pruebas que aguanta y que engendra demasiado a menudo su imprevisión. Rebelado contra Dios, al que acusa de injusticia, incluso llega algunas veces, en su locura y su desesperación, a dejar el combate saludable, la lucha que sólo puede fortificar su alma, alumbrar su juicio, prepararlo para trabajos de un orden más elevado.

¿Por qué es él así? ¿Por qué el desciende débil y desarmado a la gran arena donde se libra, sin tregua, sin pausa, la eterna y gigantesca batalla? El caso es que este globo, la Tierra, es sólo un grado inferior en la escala de los mundos. Residen aquí sólo espíritus jóvenes, es decir almas nacidas hace poco a la razón. La materia reina soberana en nuestro mundo. Nos doblega a su yugo, limita nuestras facultades, frena nuestros avances hacia el bien, nuestras aspiraciones hacia el ideal.

Conceptos Extractados de "El Porqué de la Vida", por León Denis.


13 de junio de 2019

Sobre las Diversas Categorías de Creyentes en el Espiritismo

Espiritismo, librepensador,  Allan Kardec,

Sobre las Diversas Categorías de Creyentes en el Espiritismo

por Allan Kardec.

Si desde este punto echamos una ojeada sobre las diversas categorías de creyentes, encontraremos en primer lugar los espiritistas sin saberlo; propiamente hablando ésta es una variedad o matiz de la clase precedente. Sin haber oído jamás hablar de la Doctrina Espírita, tienen el sentimiento innato de los grandes principios que se deducen, y este sentimiento se refleja en ciertos pasajes de sus escritos y de sus discursos, a tal punto que oyéndoles se les creería completamente iniciados en él. Muchos de éstos ejemplos se encuentran en los escritores sagrados y profanos, en los poetas, los oradores, los moralistas, y los filósofos antiguos y modernos.

Entre los convencidos por medio de un estudio directo pueden distinguirse:

1º Los que creen pura y simplemente en las manifestaciones. El Espiritismo es para ellos una simple ciencia de observación, una serie de hechos más o menos curiosos; a éstos les llamaremos espiritistas experimentadores.

2º Los que ven en el Espiritismo otra cosa más que los hechos; comprenden la parte filosófica; admiran la moral que se deduce, pero no la practican. Su influencia sobre su carácter es insignificante o nula; nada cambian en sus costumbres, y no se privarían de un solo goce; el avaro es siempre miserable, el orgulloso siempre lleno de sí mismo, el envidiado y el celoso siempre hostiles; para ellos la caridad cristiana sólo es una bella máxima: éstos son los espiritistas imperfectos.

3º Aquellos que no se contentan con admirar la moral espiritista, sino que la practican y aceptan con todas sus consecuencias. Convencidos que la existencia terrestre es una prueba pasajera, procuran sacar provecho de sus cortos instantes para marchar en el camino del progreso, el único que puede elevarles en la jerarquía del mundo de los Espíritus, esforzándose en hacer el bien y en reprimir sus malas inclinaciones; sus relaciones son siempre seguras, porque su convicción les aleja de todo mal pensamiento. En todas sus cosas la caridad es la regla de su conducta: éstos son los verdaderos espiritistas, o mejor dicho, los espiritistas cristianos.

4º Hay, en fin, los espiritistas exaltados. La especie humana sería perfecta si sólo tomara siempre la parte buena de las cosas. En todo, la exageración es nociva; en Espiritismo da una confianza demasiado ciega y a menudo pueril en las cosas del mundo invisible, y hace aceptar, muy fácilmente y sin comprobación, lo que la reflexión y el examen demostrarán como absurdo e imposible, pero el entusiasmo no reflexiona, ofusca. Esta especie de adeptos es más dañosa que útil a la causa del Espiritismo; éstos son los menos a propósito para convencer, porque se desconfía con razón de su criterio, son, de muy buena fe, el juguete, ya de los Espíritus mixtificadores, ya de los hombres que procuran explotar su credulidad. Si sólo ellos sufriesen las consecuencias, el mal sería reducido a la mitad; lo peor es que dan, sin querer, armas a los incrédulos que buscan con ahínco más bien las ocasiones de divertirse que de convencerse, y no dejan de atribuir a todos el ridículo de algunos. Ciertamente esto no es ni justo ni racional; pero ya se sabe, los adversarios del Espiritismo sólo reconocen su razón como la más elegida, y conocer a fondo aquello que hablan, es el menor de sus cuidados.

Extractos de "El Libro de los Médiums", por Allan Kardec.


Conversación con el Espíritu de una Persona Viva 1/11

Espiritismo, librepensador,  Allan Kardec,

Conversación con el Espíritu de una Persona Viva 1/11

por Allan Kardec.

Nuestro honorable colega, el Sr. Conde de R… C… nos ha dirigido la carta siguiente, fechada el 23 de noviembre último:

“Sr. Presidente,

“He oído decir que ciertos médicos, entusiastas de su arte y deseosos de contribuir al progreso de la ciencia tornándose así útiles para la humanidad, han, mediante testamento, legado su cuerpo al escalpelo de las salas anatómicas. La experiencia a la cual he asistido de evocar a una persona viva (sesión de la Sociedad del 14 de octubre de 1859) no me ha parecido lo suficientemente instructiva, porque se trataba de un asunto personal: poner en comunicación un padre vivo con su hija muerta.

He pensado que lo que algunos médicos han hecho con el cuerpo, un miembro de la Sociedad podía hacerlo con el alma, en vida, poniéndose a su disposición para un ensayo de ese género. Podríais quizás, preparando de antemano preguntas que, esta vez, no tendrían nada de personal, obtener algo más de luz sobre el hecho del aislamiento del alma y del cuerpo. Aprovechando una indisposición que me retiene en casa, vengo a ofrecerme como sujeto de estudio, si os parece a bien. El viernes que viene pues, si no recibo una contra-orden, me acostaré a las nueve de la noche, y pienso que a las nueve y media podréis llamarme, etc.”

Nos hemos apresurado a aceptar el ofrecimiento del Sr. Conde de R… C… en tanto en cuanto que, poniéndose a nuestra disposición, pensamos que su Espíritu se prestaría con más facilidad a nuestras pesquisas; por otro lado, su instrucción, la superioridad de su inteligencia (lo que, entre paréntesis, no le impide ser un buen espírita) y la experiencia que ha adquirido en sus viajes alrededor del mundo como capitán de la marina imperial, podía hacernos esperar de su parte una más clara apreciación de su estado: nuestra espera no ha sido baldía. Hemos tenido pues, con el, las dos comunicaciones siguientes, la primera, el 25 de noviembre, y la segunda, el 2 de diciembre de 1859.

Extracto de la Revista Espírita 1860, por Allan Kardec.


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Reflexiones: El cielo y el infierno

Reflexiones: El cielo y el infierno


En un reino lejano de Oriente se encontraban dos amigos que tenían la curiosidad y el deseo de saber sobre el Bien y el Mal. Un día se acercaron a la cabaña del sabio Lang para hacerle algunas preguntas. Una vez dentro le preguntaron:
-Anciano díganos: ¿qué diferencia hay entre el cielo y el infierno?…

El sabio contestó:
-Veo una montaña de arroz recién cocinado, todavía sale humo. Alrededor hay muchos hombres y mujeres con mucha hambre. Los palos que utilizan para comer son más largos que sus brazos. Por eso cuando cogen el arroz no pueden hacerlo llegar a sus bocas. La ansiedad y la frustración cada vez van a más.

Más tarde, el sabio proseguía:

-Veo también otra montaña de arroz recién cocinado, todavía sale humo. Alrededor hay muchas personas alegres que sonríen con satisfacción. Sus palos son también más largos que sus brazos. Aun así, han decidido darse de comer unos a otros.


12 de junio de 2019

Observaciones Preliminares de los Diferentes Órdenes de Espíritus

Observaciones Preliminares de los Diferentes Órdenes de Espíritus

por Allan Kardec.

La clasificación de los Espíritus se basa en su grado de progreso, en las cualidades que han adquirido y en las imperfecciones de las que han de despojarse aún. Esta clasificación, además, no tiene nada de absoluta; cada categoría no representa un carácter nítido sino en su conjunto.

Pero, la transición es insensible de un grado a otro y en los límites la pequeña diferencia se apaga como en los reinos de la Naturaleza, como en los colores del arco iris y también como en los diferentes períodos de la vida del hombre. Se puede, pues, formar un número mayor o menor de clases, según el punto de vista bajo el cual se considere la cuestión. Ocurre lo mismo que en todos los sistemas de clasificaciones científicas: esos sistemas pueden ser más o menos completos, más o menos racionales, más o menos cómodos para la inteligencia, pero cualesquiera que sean no cambian en nada las bases de la Ciencia. Los Espíritus consultados sobre esta cuestión han podido, pues, discordar en el número de categorías, sin que esto tenga consecuencias. Algunos han hecho un arma de esta contradicción aparente, sin reflexionar que los Espíritus no dan importancia a lo que es puramente convencional. Para ellos el pensamiento lo es todo, dejando a nuestra voluntad la forma, la elección de los términos, las clasificaciones, los sistemas, en una palabra.

Los Espíritus admiten generalmente tres categorías principales o tres grandes divisiones. En la última, que está al principio de la escala, están comprendidos los Espíritus imperfectos, caracterizados por el predominio de la materia sobre el espíritu y la propensión al mal. Los de la segunda están caracterizados por el predominio del Espíritu sobre la materia y por el deseo del bien: son los Espíritus buenos. La primera, en fin, comprende los Espíritus puros, que alcanzaron el grado supremo de perfección. Esta división nos parece perfectamente racional y presenta caracteres bien definidos.

Sólo nos restaba resaltar, por medio de un número suficiente de subdivisiones, las principales diferencias del conjunto; fue lo que hicimos, con el concurso de los Espíritus, cuyas instrucciones benévolas jamás nos faltaron. Con la ayuda de este cuadro será más fácil determinar el orden y el grado de superioridad o inferioridad de los Espíritus con los cuales podemos entrar en comunicación y como consecuencia, el grado de confianza y de estimación que se merecen. De cierta forma es la clave de la Ciencia Espírita, porque solo él puede informarnos de las anomalías que representan las comunicaciones, ilustrándonos acerca de las desigualdades intelectuales y morales de los Espíritus.

No obstante, observaremos que los Espíritus no pertenecen siempre y exclusivamente a tal o cual clase, pues, realizándose gradualmente su progreso y con frecuencia más en un sentido que en otro, pueden reunir caracteres de diversas categorías, lo que se puede apreciar por su lenguaje y por sus actos.

Conceptos Extractados de "El Libro de los Espíritus", por Allan Kardec.


Hacia una Nueva Prensa Espiritista

Hacia una Nueva Prensa Espiritista

Por Marcelo Henrique Pereira

Cualquier persona --entendida o no, pero, ciertamente, interesada en comprender la trayectoria de la prensa espiritista, desde la Revista Espirita de Allan Kardec hasta la comunicación virtual, a través de Internet-- puede constatar la escasa dimensión, el menoscabo de la tarea y de los objetivos de comunicación. En síntesis, salvo rarísimas excepciones, los órganos escritos (por el medio impreso, tradicional, o virtual) sólo se dedican a la divulgación de las ideas espiritistas, constituyéndose en meros prosélitos, que buscan cautivar adeptos e informar datos, principios, fundamentos y componentes de la llamada Filosofía Espiritista, para neófitos o “iniciados”, y, sobre este particular, el perfil filosófico acaba siendo restringido para la filosofía moral o, digamos, más específicamente, religiosa.

Se sabe --principalmente en tierras brasileñas e, incluso en otros países-- que la opción del movimiento espiritista es, en general, la formación de estructuras y organizaciones con perfil y unidad religiosa, calcada en la rigidez y en la estricta formalidad. Esto, por sí solo, produce la principal dificultad de entendimiento de otra propuesta (que no sea la proselitista), porque el énfasis del trabajo es en el convertir y en el catecismo, por vía de la llamada evangelización. Hasta ahí, ningún problema, porque los movimientos filosóficoreligiosos de todos los tiempos se caracterizan, fundamentalmente, por la presentación -a los interesados- del contexto de ideas y prácticas que les hacen optar por la constancia, frecuencia y adherencia al movimiento (o, en la práctica, a las propias instituciones). Por eso decimos, que las personas se “afilian” al espiritismo y pasan a convivir, aprender, repetir y transmitir, siempre, las mismas verdades.

Convengamos que, este último aspecto es el principal punto negativo del movimiento espiritista: su hermetismo, y, aunque se alardee de que “el Espiritismo no tiene dogmas”, es imposible discutir ciertas expresiones, máximas o informaciones contenidas en las Obras Básicas, o porque la Espiritualidad Superior aún no autorizó la “revelación” de las verdades nuevas, o porque, nosotros, los encarnados, no tenemos autoridad moral (espiritual) para reconsiderar cualquier punto contenido en la estructura original de la Doctrina Espiritista. Se atestigua, inclusive, que, “si” la ciencia evoluciona, la regla es que nuevos misioneros asuman el encargo de proporcionar a los hombres nuevas (y actualizadas), informaciones de tenor espiritual, para acompañar el paso científico, o, de lo contrario, como asimismo advirtió el Codificador, tendremos que quedarnos con la Ciencia, abandonando, en aquel o aquellos puntos, la filosofía espiritista.

Todo es una falacia. Primero, porque no estamos estructurados para concebir ningún avance científico

Extractado del Boletín Flama Espírita.


El encuentro entre la Madre Teresa y la Princesa Diana en el Plano Espiritual

Espiritismo, librepensador,  Divaldo Franco,

El encuentro entre la Madre Teresa y la Princesa Diana en el Plano Espiritual

Por: Divaldo Pereira Franco

Cierto día la princesa Diana va en busca de la Madre Teresa de Calcuta, abriendo  su corazón, le habló de sus angustias y de su vacío interior, muy a pesar de que llevaba una vida de glamour. Y le confesó su deseo de hacer parte de su orden religiosa.

La madre se conmovió con su relato, lleno de ternura y confianza, y vio mucha dulzura y bondad en el alma de aquella mujer simple, pero muy rica y famosa.

Y, con gran cariño, buscó orientarla. Le dijo que ella era una princesa y, como tal, no podría pertenecer a su orden religiosa, de extrema pobreza. Entonces, la madre le dijo:

- Diana, usted le podría donar ese amor a los niños indefensos. En su posición, usted puede ayudar a muchos de ellos, que sufren... La caridad puede ser ejercida en cualquier lugar donde nos encontremos...

La princesa volvió a su palacio y posteriormente se dedicó a visitar niños víctimas del Aids, esa enfermedad tan cruel, y ayudó, con enorme cariño, a niños mutilados por las minas de las guerras... Desde entonces, encontró la alegría de ser útil y el placer de servir.

La Madre Teresa acompañaba todo por los informes de la TV y de los diarios.
Y, entre aquellas dos mujeres, pasaron a existir vínculos de amor.

El tiempo pasó. Unos meses después, la princesa, amiga de los sufrientes, la Rosa de Inglaterra, como era conocida mundialmente, desencarnarnó en un accidente que golpeó a todos.

La madre, muy conmocionada al enterarse del hecho, se apresuró a tomar decisiones y a cancelar compromisos, con el fin de asistir días después, al funeral.

Sin embargo, algo cambio sus planes. Su salud, muy inestable, la llevó a la cama. Días después, la Madre Teresa también falleció.

Entonces, Joanna de Ángelis nos contó los acontecimientos sucedidos, del "otro lado"...

La Madre Teresa fue recibida en una fiesta de luz, bajo la cariñosa asistencia de Teresa de Lisieux, o Santa Teresita del Niño Jesús, como es recordada en la Iglesia Católica. Permaneció consciente de su proceso desencarnatorio, en la paz de consciencia que su vida honrada le hiciera merecer. Y es entonces cuando ella le pregunta a la religiosa que la recibiera, donde estaba Diana. Y Teresa de Lisieux le cuenta que la princesa, debido al choque causado por el accidente, estaba durmiendo, aún en descanso y recuperación.

La Madre Teresa de Calcuta vela por la princesa, le hace compañía, ora por su armonización. Y, en el momento del despertar, cuando Diana abre los ojos ante la vida espiritual y reconoce la grandeza del amor de Dios, he ahí que ella vuelve a ver a la madre, la religiosa afectuosa y amiga que, con extremado amor, le dice:

- Ahora, hija mía, usted está lista para ser aceptada en mi orden. Iremos a trabajar juntas, con la bendición del Señor.

- Nosotros, que sabemos cómo es el mundo espiritual de fascinante, dice Divaldo, ¡imaginemos el júbilo de ese encuentro!

Extractado del Sitio Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís.


11 de junio de 2019

La Ciencia Aclaró lo que era el Cielo Hundiendo Teorías Antiguas

Espiritismo, librepensador,  Allan Kardec,

La Ciencia Aclaró lo que era el Cielo Hundiendo Teorías Antiguas

por Allan Kardec.

La ciencia, con la inexorable lógica de los hechos y de la observación, llevó su antorcha hasta las profundidades del espacio y manifestó la incoherencia de todas esas teorías antiguas. La Tierra no es ya el eje del Universo, sino uno de los astros más pequeños que giran en la inmensidad. El mismo Sol no es más que el centro de un sistema planetario. Las estrellas son innumerables soles alrededor de los cuales giran innumerables mundos, separados por distancias apenas accesibles al pensamiento, aun cuando nos parezca que casi se tocan unos con otros.

En este conjunto regido por las leyes eternas, en las que se manifiestan la sabiduría y el poder del Creador, la Tierra sólo aparece como un punto imperceptible, y uno de los menos favorecidos para la habitabilidad. Desde luego, uno se pregunta: ¿Por qué habría hecho Dios que la Tierra fuese el único asiento de la vida, y desterrado en ella a sus criaturas predilectas? Al contrario, todo manifiesta que la vida está en todas partes, y que la Humanidad es infinita como el Universo. Desde que la ciencia nos ha revelado mundos semejantes a la Tierra, quedó demostrado que Dios no pudo crearlos sin ningún fin. Debió poblarlos de seres dotados de inteligencia para gobernarlos.

Las ideas del hombre están en proporción a lo que sabe, y, como todos los descubrimientos importantes, el de la constitución de los mundos debió dar a las ideas otra dirección: bajo el imperio de esos nuevos conocimientos, las creencias debieron modificarse. El cielo ha sido cambiado de sitio; la región de las estrellas, no teniendo límites, no puede ya servirle de mansión. ¿Dónde está, pues? A esta pregunta todas las religiones enmudecen.
El Espiritismo la resuelve demostrando el verdadero destino del hombre. Tomando por punto de partida la naturaleza de éste y los atributos de Dios, se llega a la conclusión de que, partiendo de lo conocido, se llega a lo desconocido por una deducción lógica, sin mencionar las observaciones directas que el Espiritismo permite hacer.

Conceptos Extractados de "El Cielo y el Infierno", por Allan Kardec.