26 de marzo de 2019

¿Cómo podría el público diferenciar la verdad de la mentira?

¿Cómo podría el público diferenciar la verdad de la mentira?

por Allan Kardec.

Desde que comenzaron las primeras manifestaciones de los Espíritus, algunas personas vieron en ellas un medio de especulación, una nueva mina para ser explotada. Si esta idea hubiese seguido su curso, habríamos visto pulular por todas partes a médiums y seudo médiums, ofreciendo consultas a un determinado precio por sesión. Los periódicos contarían con gran cantidad de esos anuncios.

Los médiums se habrían convertido en decidores de la suerte y el Espiritismo se habría ubicado en la misma línea de la adivinación, de la cartomancia, de la necromancia, etcétera. Ante tal desconcierto, ¿cómo podría el público diferenciar la verdad de la mentira? Poner al Espiritismo a salvo en medio de tal confusión, no sería cosa fácil. Fue imperioso impedir que él se encaminara por esa vía funesta.

Era preciso cortar por la raíz un mal que lo habría atrasado por más de un siglo. Fue lo que me esforcé en hacer, demostrando desde el principio el carácter grave y sublime de esta nueva ciencia, haciéndola salir del camino exclusivamente experimental para hacerla penetrar en el de la filosofía y la moral, revelando, finalmente, la profanación que sería explotar el alma de los muertos, al tiempo que cubrimos sus despojos con el mayor respeto.

De ese modo, señalando los inevitables abusos que resultarían de semejante estado de cosas, contribuí -y de eso me congratulo- para que no se llegara al descrédito y la explotación pública del Espiritismo, poniéndolo a la consideración, en cambio, como algo venerable y digno de respeto.

Conceptos Extratados del Libro "Viaje Espírita en 1862", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
Es casi una confesión de Kardec el tratar de evitar que el Espiritismo se degradara por el ejercicio de la vulgarización y del comercio. Había que encasillarlo en una filosofía y ciencia para evitar que siguiera como siglos atras siendo solo un motivo de diversión.

El Espiritismo y la ciencia


El Espiritismo y la ciencia


      La Ciencia, en su concepción filosófica es un "modo de conocimiento". Desde este punto de vista la ciencia no es ni puede ser materialista o espiritualista, la Ciencia simplemente investiga lo que ES y responde a lo que ES.

      La Ciencia es un lenguaje universal que está por encima de creencias y filosofías.Aún así hay que reconocer que la Ciencia actual está colonizada y dominada por la visión materialista que impera todavía en el mundo. La Ciencia actual está en muchos aspectos pervertida porque la han forzado a reflejar la imagen condicionada que sus mismos portavoces mantienen.

El pensador norteamericano Herbert Spencer decía:

"Existe un principio que se resiste a toda información, que se resiste a toda argumentación, que nunca deja de mantener al hombre en una ignorancia perenne; ese principio es el desestimar lo que no se ha investigado ".

      No hay nada más anticientífico que negar o afirmar a priori sin estudiar. En este sentido, la actitud de Kardec fue -a lo largo de toda su vida-, la actitud de un científico puro, no condicionado, libre,cuya única aspiración fue la búsqueda de la Verdad.

      Kardec la única pretensión que albergaba era que el Espiritismo fuera considerado una más entre el conjunto de las Ciencias Naturales.

Extractado del Boletín Flama Espírita

MI COMENTARIO


El estudio del Espíritu es una ciencia que algún día se llamará Espiritulogía. Termino que no está aún en el diccionario.
El espiritismo quedará como principios básicos convertida en una religión y que dieron origen a la espiritulogía como la astrología dió lugar a la astronomía.

¿Influyen los espíritus en nuestra vida?


¿Influyen los espíritus en nuestra vida?

Por Juan Miguel Fernández Muñoz

Una de las personas presentes, frecuentador no habitual del Centro Espírita donde nos encontrábamos, nos dijo:

– Me llama mucho la atención la manera que tiene usted de hablar de los Espíritus y del Mundo Espiritual. Usted da por seguro que esto sea real.

La contestación por nuestra parte fue sincera:

– Discúlpenos si utilizamos este lenguaje a la hora de expresarnos, pero la idea de la existencia del Mundo de los Espíritus está en nosotros tan asumida que automáticamente la manifestamos con la misma naturalidad que podríamos hablar del día y la noche.

A partir de aquí el dialogo se prolongó y este hermano adoptó la idea de estudiar la Doctrina Espírita con el fin de adquirir el suficiente conocimiento acerca de “aquello” que para él no tenía tanta seguridad.

Si estuviésemos más atentos al entorno que nos rodea, apreciaríamos la presencia de los Espíritus en nuestra vida. Ellos permanecen a nuestro lado e influyen en las decisiones que adoptamos, aunque lógicamente nuestro libre albedrío las determina.

La pregunta del Libro de los Espíritus 525 dice:

– ¿Ejercen los Espíritus alguna influencia en los acontecimientos de la vida?

Y los Espíritus contestan:

– Ciertamente, puesto que te aconsejan.

– ¿Ejercen esta influencia de otro modo que por los pensamientos que sugieren, es decir, tienen una acción directa en la realización de las cosas?

– Sí; pero nunca se apartan de las leyes de la naturaleza.

Prestemos más atención a las sugerencias espirituales, al tiempo que deberemos tener nuestra mente limpia, porque recordemos que sintonizaremos con aquellos Espíritus que se encuentran en la misma franja vibratoria que nosotros.

Los Espíritus protectores nos ayudan con sus consejos por medio de la voz de la conciencia que hacen hablar dentro de nosotros; pero como no siempre les damos la necesaria importancia, nos los dan más directos, valiéndose de las personas que nos rodean. Examinemos cada cual las diversas circunstancias felices o infelices de nuestra vida, y veremos cómo en muchas ocasiones hemos recibido consejos que no siempre hemos puesto en práctica y que, de haberlos escuchado, nos hubieran evitado muchos disgustos.

Extractado del Sitio Asociación de Estudios Espíritas de Madrid.


No hay dolor en el momento de la muerte


No hay dolor en el momento de la muerte

por P.M.H. Atwater

Cualquier dolor que deba sufrirse viene primero. Instintivamente se lucha por vivir. Eso es automático.

Es inconcebible para la mente conciente que pueda existir cualquier otra realidad fuera de la materia terrestre circunscrita por el tiempo y el espacio. Estamos acostumbrados a ello. Estamos entrenados, desde nuestro nacimiento, para vivir y desarrollarnos en ella. Conocemos que somos nosotros mismos por el estímulo externo que recibimos. La vida nos dice quienes somos y lo aceptamos así. Eso, también, es automático y debe ser esperado así.

El cuerpo se torna flácido. El corazón se detiene. No fluye aire ni hacia adentro ni hacia fuera. Se pierde la vista, el sentimiento y el movimiento – aunque la habilidad de escuchar es la última que se pierde. La identidad cesa. El “tú” que alguna vez fuiste se convierte solo en una memoria.

No hay dolor en el momento de la muerte. Sólo silencio apacible…calma…silencio.  Pero tú todavía existes.

Es fácil no respirar. De hecho, es más fácil, más cómodo e infinitamente más natural no respirar que respirar. La mayor sorpresa para la mayoría de las personas que están muriendo es darse cuenta que morir no finaliza la vida.

Venga oscuridad o venga luz; o algún tipo de evento, sea positivo o negativo o algo en el medio, esperado o no, la mayor sorpresa de todas es darse cuenta que tú eres todavía tú. Todavía puedes pensar, todavía puedes ver, oír, moverte, razonar, preguntarte, sentir, preguntar y decir chistes – si lo deseas.

Todavía estas vivo, muy vivo. Realmente, estás más vivo después de la muerte que en cualquier momento desde que naciste. Sólo que la manera de todo esto es diferente; diferente porque ya no vistes un cuerpo denso para filtrar y amplificar las diferentes sensaciones que una vez viste como los únicos indicadores válidos de lo que constituye la vida. Siempre te habían enseñado
que se debe vestir un cuerpo para vivir.

Si esperas morir cuando mueras, te decepcionarás. La única cosa que el morir hace es ayudarte a soltar, a quitar el susurro y a descartar la “chaqueta” que una vez vestiste (más comúnmente referida como el cuerpo).

Cuando mueres pierdes tu cuerpo. Eso es todo lo que pasa. Nada más se pierde. Tú no eres tu cuerpo. Es sólo algo que usas por un momento, porque vivir en el plano terrestre es infinitamente más significativo y más involucrado si estás encerrado en sus trampas y sujeto a sus reglas.


Extractado del Blog Grupo Espírita de La Palma.

25 de marzo de 2019

Kardec respondía así a la Iglesia

Kardec respondía así a la Iglesia

por Herculano Pires.

El Siglo XIX sufría entonces la invasión de los muertos, en América y en Europa. Los fantasmas contrabalanceaban, con sus apariciones, el desequilibrio materialista de la nueva cultura, basada en la herejía de las pesquisas científicas. Fue entonces que Denizard Rivail, discípulo de Pestalozzi, continuador del maestro, profesor universitario, filósofo, sacudió a los nuevos tiempos con la publicación de El Libro de los Espíritus, proclamando el restablecimiento de la verdad espiritual contra el vandalismo teológico. Un hombre solitario, dotado de profundo saber y lógica inquebrantable, despertaba contra si todas las fuerzas organizadas del nuevo mundo cultural. Y solito enfrentaba las iras de la Iglesia, de la Ciencia y de la Filosofía. Kant, quien testimoniara los fenómenos de videncia del sabio sueco Swedenborg, no quitaba el pie de su posición científica, afirmando que la Ciencia solo era posible en el plano sensorial, donde funciona la dialéctica. Era impedir al hombre penetrar en los problemas metafísicos.

Kardec respondía a la iglesia con hechos, bajo una avalancha de contradicciones sofísticas, despejadas sobre él de todos los cuadrantes de la nueva cultura. Luchó y sufrió solo, solitario en su certeza. Enseñaba sin cesar que los fenómenos mediúmnicos eran hechos, cosas palpables y no abstracciones imaginarias. El sabio inglés William Crookes, llamado a combatirlo, entró en la arena de las pesquisas psíquicas por tres años y confirmó la realidad del descubrimiento kardeciano. Fredrich Zöllner hizo lo mismo en Alemania y consiguió resultados positivos. Ochorowicz confirmó la realidad de los fenómenos en Varsovia. El Siglo XIX, como diría más tarde León Denis, tenía la misión de restablecer científicamente la concepción espiritual del hombre. El movimiento neo espiritualista impresionara a Inglaterra y a los Estados Unidos.

Lombroso se levantaba colérico, en Italia, contra esta resurrección amenazadora de las antiguas supersticiones. El Prof. Chiaia, de Milán, lo desafió para que asistiera a las experiencias con la famosa médium Eusápia Paladino. Lombroso aceptó el desafío y tuvo la ventura de recibir en los brazos a su propia madre en un fenómeno de materialización. Charles Richet, en Francia, funda la Metapsíquica. Era el más grande fisiólogo del siglo, premio Nobel, director de la Facultad de Medicina de Paris. Kardec, el solitario, ya no estuvo más solo. Numerosos científicos e intelectuales lo apoyaban. Conan Doyle, médico y escritor de renombre, se tornara ardiente propagador del Espiritismo. Victor Hugo se pronunció a favor de la nueva doctrina. Estaba cumplida la misión del Siglo XIX y León Denis dictaba conferencias en toda Europa sobre la Misión del Siglo XX.

Conceptos Extractados de "Educación para la Muerte", por Herculano Pires.

La propuesta de la educación Espírita


La propuesta de la educación Espírita

Entrevista a Sandra Maria Borba Pereira Julia Nezu para la Revista Internacional de Espiritismo - RIE

RIE - ¿Cuál es su opinión, como un profesor con más de 25 años de experiencia en la enseñanza de la religión en las escuelas? ¿Debe ser confesional?

Sandra- Estoy convencida de que la escuela pública no debe tener enseñanza religiosa confesional, pues ella ya tiene muchos factores de división y exclusión, no necesitando de uno más. El conocimiento podría ser incluido en la escuela como estudio del fenómeno humano en búsqueda de la espiritualidad, sin ninguna connotación proselitista. Una visión laica, antropológica, podemos así decir, lo que es muy difícil, pues los profesores, en su aplastante mayoría, están impregnados de sus visiones, opciones y prejuicios religiosos. Las instituciones religiosas crearon, un aparato educativo destinado a controlar la formación religiosa de individuos y clases sociales. Todavía hay mucho preconcepto, exclusión y discriminación religiosa en virtud del predominio del espíritu intolerante, en la mayoría de los casos.

RIE - Si hay Educación Espírita, como debe ser la escuela espiritual? En cuanto a la cultura laica de la escuela brasileña, ¿crees tener éxito la introducción de escuelas espíritas confesionales en Brasil?

Sandra- La historia del movimiento espírita nos presenta iniciativas loables y heroicas, fruto de esfuerzo de devotos trabajadores que lucharon en busca de la garantía del acceso y de la calidad pedagógica de las escuelas formales, principalmente junto a las capas populares, en períodos de fuerte exclusión social. En el sentido de que la Doctrina Espírita nos presenta, pero eso no significa la necesidad de una escuela formal espírita en el sistema de enseñanza. El Centro Espírita es, en sí mismo, una escuela, un educandario de almas en proceso de redención, cuyo programa tiene como espina dorsal la propuesta contenida en la Codificación Espírita. Crear escuelas confesionales espíritas en el sistema formal de enseñanza exige una evaluación muy rigurosa y que tenga en cuenta, además de los aspectos burocráticos y legales y sus desdoblamientos, los equívocos que identificamos en escuelas confesionales. Tendría que ser de hecho una escuela diferenciada, distante del proselitismo ostensivo o disfrazado. Sin embargo, logramos vislumbrar, en nuestra realidad local, aunque tímidamente, la búsqueda del diálogo interconfesional en instituciones tradicionales de enseñanza. Personalmente consideramos que la gran necesidad de nuestro momento histórico de la educación brasileña es la garantía de la universalización y calidad de la institución escolar pública que debe ser laica.

Extractado del Blog Mundo Espírita.

El futuro de la ciencia parece muy prometedor...


El futuro de la ciencia parece muy prometedor en determinar que existe vida mas allá de la muerte


Durante muchos siglos, desde el Renacimiento y la revolución científica, una visión rígida del universo ha dominado el pensamiento científico. Este modelo nos ha traído muchas ideas sobre la naturaleza del Universo y numerosas aplicaciones tecnológicas.
Pero este modelo comienza a mostrar grandes limitaciones al ser incapaz de explicar de manera exhaustiva la complejidad de la realidad.

El viejo modelo cosmológico ofrece la imagen de un Universo como una vasta colección de partículas sin vida rebotando unas contra otras, obedeciendo a leyes físicas predeterminadas de orígenes misteriosos.

La llegada de la física cuántica rompió el modelo del universo-reloj, que tiene un horizonte previsible en cuanto a los fenómenos físicos, desapareciendo con ello la perspectiva semi-predecible.

Pero el gran problema de fondo se refiere a la vida, desde su aparición, todavía sigue siendo un proceso científicamente desconocido, aunque algunos puedan ser comprendidos a través de la teoría de Darwin.

El Espiritismo, la espiritualidad, la mediumnidad, las experiencias cercanas a la muerte, la memoria de otras existencias, las pruebas de la reencarnación,  la transcomunicación instrumental, y un largo etcétera convergerán en la resolución científica del mayor enigma al que se haya enfrentado el hombre.

Extractado del Blog Curso Espírita.

ALBERT SCHWEITZER


ALBERT SCHWEITZER 

MÉDICO Y FILÓSOFO


La compasión tiene muchas acepciones: misericordia, clemencia, ternura, piedad, solidaridad, etc. Todas ellas nos hablan de expresiones de amor y caridad desde distintas posiciones. Por ejemplo, cuando hay que impartir justicia, la clemencia es un valor en alza. El ejercicio del poder conlleva responsabilidad, pero también la capacidad de perdonar y tener misericordia engrandecen a aquel que las practica. La piedad con el vencido es otro aspecto que permite al vencedor ejercer la compasión en una alta expresión de amor al prójimo.

Y por último, la solidaridad como expresión de la compasión es también un valor responsable que, ejercido desde los más nobles sentimientos, nos impele a ayudar al necesitado, al desamparado o a aquel que más precisa de nuestra ayuda material, espiritual o de cualquier índole.

La comprensión de las leyes espirituales que rigen la vida superior, es decir, la vida del espíritu cuando está encarnado, nos hace entender que muchas de las personas que precisan de compasión, misericordia y ayuda es debido a deudas del pasado que han de saldar. Lejos de tomar distancia al respecto y pensar que las desgracias son merecidas, la ley del amor nos impele a ayudar por encima de todo, pues es en esos momentos cuando la persona desamparada necesita del ejemplo que ella misma -probablemente- no tuvo en su momento, a fin de poder apreciar el valor de la ayuda desinteresada y de la caridad bien entendida.

Además, la oportunidad de servir a nuestros semejantes debería ser para nosotros motivo de agradecimiento a Dios por permitirnos ayudar y de esta forma, conquistar los valores del amor y la caridad que todavía tenemos muy poco desarrollados. En estos casos, somos instrumentos de Dios para ayudar a sus criaturas más necesitadas en la Tierra. Y esta es una oportunidad de progreso para nuestra alma que no debemos desaprovechar bajo ningún concepto.

Dios ama todavía al mundo y nos envía a ti y a mí para que seamos su amor y su compasión por los pobres.

Extractado del Blog Amor, Paz y Caridad.

24 de marzo de 2019

El Espiritismo no hace milagros

El Espiritismo no hace milagros

por Allan Kardec.

El espiritismo ha venido por su parte a hacer lo que cada ciencia hizo en su advenimiento: revelar nuevas leyes y explicar, en consecuencia, los fenómenos que competen a esas leyes.

Es cierto que esos fenómenos se relacionan con la existencia de los Espíritus y con su intervención en el mundo material, y precisamente en eso –dicen algunos– consiste lo sobrenatural. Pero en ese caso sería necesario probar que los Espíritus y sus manifestaciones son contrarios a las leyes de la naturaleza, y que allí no existe ni puede existir la acción de ninguna de esas leyes.

El Espíritu no es más que el alma que sobrevive al cuerpo; es el ser principal, puesto que no muere, mientras que el cuerpo no es otra cosa que un accesorio perecedero. Su existencia, por lo tanto, es tan natural después como durante la encarnación; está sometida a las leyes que rigen el principio espiritual, del mismo modo que el cuerpo está sometido a las leyes que rigen el principio material.

No obstante, como ambos principios tienen una afinidad necesaria, como reaccionan sin cesar el uno sobre el otro, como de la acción simultánea de ellos resultan el movimiento y la armonía del conjunto, se sigue de ahí que la espiritualidad y la materialidad son dos aspectos de un mismo todo, tan natural la una como la otra, y que la primera no es una excepción ni una anomalía en el orden de las cosas.

Durante la encarnación, el Espíritu actúa sobre la materia por intermedio de su cuerpo fluídico o periespíritu, y lo mismo ocurre cuando no está encarnado. Como Espíritu, y en la medida de sus capacidades, hace lo que hacía como hombre, salvo que, como ya no puede servirse del cuerpo carnal como instrumento, se vale, cuando le es necesario, de los órganos materiales de un encarnado, que es lo que se denomina médium. Actúa entonces como una persona que, al no poder escribir por sí misma, recurre a un secretario, o como alguien que no conoce una lengua y busca la ayuda de un intérprete. Tanto el secretario como el intérprete son los médiums del encarnado, del mismo modo que el médium es el secretario o el intérprete de un Espíritu.

Conceptos Extractados de "El Génesis", por Allan Kardec.


MI COMENTARIO
Con el conocimiento del mundo espiritual manifestado por los mismos espíritus, se aclararon muchos fenómenos considerados como sobrenaturales o paranormales. El tiempo fue mostrando cada vez mas que existen mundos paralelos donde nos separa solo un aspecto entre el mundo material y el espiritual.Ambos mundos se intercomunican a través de la mediumnidad con aquellos que mas se han capacitado o han desarrollado una habilidad que todos tenemos.


Vigilemos el pensamiento porque es poderoso por demás


Vigilemos el pensamiento porque es poderoso por demás

por  Jorge Hessen

Podemos conceptualizar el pensamiento como un flujo de ideas, símbolos y asociaciones, cuyos elementos consisten en agrupar y coordinar imágenes para promover la asociación de ideas.
El proceso por el cual se opera el fenómeno del pensamiento es problema que la ciencia oficial no ha podido, hasta hoy, desentrañar. Podemos interpretar el "pensamiento" como algo que se tiene "en mente", cuando se refleja con el propósito de conocerse algo y entender algo. En cuanto a la mente, es algo abstracto, equivalente al espíritu, a la inteligencia, y por la cual entendemos lo que dentro de ella se encuentra bajo la forma de idea, de concepto y de representación.

Filosóficamente, observemos que hay la realidad que depende de la existencia de un observador y la realidad que es independiente del observador para existir. Los elementos como átomos, fuerza, gravedad, fotosíntesis, son ejemplos de lo que existe independientemente del observador, es la realidad natural. En contrapartida, dinero, propiedad y gobierno son ejemplos que dependen de nosotros para existir.

El pensamiento actúa a la forma de onda, con una velocidad muy superior a la de la luz, y la mente es el dinamo generador de fuerza creativa.

Decididamente, mucho de nuestras acciones sólo sucede porque pensamos algo, deseamos algo, creemos en algo, tememos algo, o sea, hay un estado subjetivo que provoca un tipo de movimiento en el mundo concreto. Lo que pensamos sobre lo que vivimos es mucho mayor de lo que, habitualmente, imaginamos. De esta forma, el dicho popular, "cuidado con lo que usted piensa".

En rigor, nuestros pensamientos interfieren y determinan nuestras acciones, nuestros posicionamientos, y el mundo en que vivimos se constituye a partir de la interferencia de nuestras acciones sobre él.

Tenemos, entonces, pensamientos que generan acciones, que generan pensamientos, que generan acciones. Acciones que generan el mundo, que genera acciones.

Extractado del Blog La Luz en la Mente.

¿Influyen los espíritus en nuestras vidas?


¿Influyen los espíritus en nuestras vidas?

Juan Miguel Fernández Muñoz

Los Espíritus que colaboraron con Kardec contestaron así: ”A este respecto su influencia es mayor de lo que creéis, porque con sobrada frecuencia son ellos los que os dirigen”. Meditando sobre ello nos asalta una duda. ¿Quiere decirse que nuestro libre albedrío queda anulado?

Recordando que muchos de nuestros pensamientos a veces se enfrentan sobre una misma idea, nos queda ahora la sospecha sobre qué parte puede ser la que corresponda a nosotros y las que son intuidas e inspiradas.

La ley de las atracciones y de las correspondencias rige todas las cosas; las vibraciones, al atraer vibraciones similares, aproximan y unen los corazones, las almas, los pensamientos y ello nos pondrá en disposición de vincularlos a aquellos Espíritus que se encuentran en un nivel evolutivo determinado. Podrá ser bueno o inferior, dependerá de nuestro grado de adelanto.

Nuestras codicias, nuestros malos deseos, crea en torno a nosotros una atmósfera fluídica negativa, favorable a la acción de las influencias del mismo orden, mientras que las aspiraciones elevadas atraen las vibraciones poderosas, las radiaciones de las esferas superiores.

No hay necesidad de creer en la existencia del mundo de los espíritus, ni de querer conocerle para sentir sus efectos. La Ley de las atracciones es ineludible y todo en el hombre está sometida a ella.
Del hombre depende recibir las inspiraciones más diversas, desde las más sublimes hasta las más groseras. Nuestro estado mental es como una brecha por la cual pueden penetrar en nosotros amigos y enemigos.

Analizando los pensamientos que nos son sugeridos, podremos saber qué “clase” de espíritus están ligados a nosotros, recordando que los imperfectos nos incitan al mal. Pero habrá también a nuestro lado otros que tratarán de influirnos hacia el bien, lo cual restablece el equilibrio y nos deja el libre albedrío para inclinarnos sobre lo que nos interesa. Si hemos rechazado con nuestra voluntad y nuestros actos la influencia de aquellos que intentaron perturbarnos, ellos cederán en espera de un mejor momento, puesto que acechan el instante propicio, como hace el gato con el ratón.

¿Pero cómo ejerce su acción sobre la materia cerebral?

La mente del Espíritu sintoniza con la mente del ser que se encuentra viviendo la experiencia de la vida física y ejerce su acción por el movimiento. Y reflexivamente el pensamiento imprime a las moléculas del cerebro movimientos vibratorios de variada intensidad. El cerebro es el instrumento admirable, la clave de donde el pensamiento hace brotar todas las armonías de la inteligencia y del sentimiento.

¿Cómo podemos neutralizar la influencia de los Espíritus inferiores?

Realizando el bien los rechazaremos y vigilando que nuestros oídos no se presten a las sugestiones de Espíritus que despiertan en nosotros malos pensamientos, que fomentan la discordia entre nosotros, los hombres, excitando las pasiones viles. No debemos olvidar los que halagan nuestro orgullo, porque es él nuestro lado más débil.

Extractado del Blog El Ángel del Bien.

¿Los tiempos señalados por dios han llegado?


¿Los tiempos señalados por dios han llegado?


Hace ya muchos años que se indicó que habría un cambio de rumbo en la trayectoria de nuestro planeta. Se decía que cambiaría de ser un mundo de pruebas y sufrimiento a ser un mundo de regeneración y estudio. Se decía que habría un relevo de las generaciones encarnadas por otras generaciones mejor preparadas moralmente, que darían lugar a ese predicho cambio. Realmente ello, aparentemente al menos, no ha sucedido, después de muchos años en que se redactaron aquellos conceptos. Veamos algunos párrafos del cap. XVIII de “La Génesis” de Allan Kardec. El título de este capítulo es bien explícito: “Los tiempos han llegado”:

“Los tiempos señalados por Dios han llegado, nos dicen por doquier; van a cumplirse grandes acontecimientos para la regeneración humana.

“… nuestro planeta, así como todo lo que existe, está sujeto a la ley del progreso. Progresa físicamente por la transformación de los elementos que lo componen y, moralmente, por la depuración de los espíritus encarnados y desencarnados que lo pueblan. Estos dos progresos se relacionan y avanzan paralelamente, puesto que la perfección de la habitación está en relación con la del habitante (…) Ese doble progreso se verifica de dos modos: el uno, lento, gradual e insensible; el otro, caracterizado por cambios más bruscos, con cada uno de los cuales se opera un movimiento ascensional más rápido que marca con caracteres ostensibles los períodos progresivos de la humanidad.

“En esta ocasión, no se trata de un cambio parcial, de una renovación circunscripta a una nación, a un pueblo, a una raza; se trata de un movimiento universal que se opera en beneficio del progreso moral. Tiende a establecerse un nuevo orden de cosas, y los mismos que a ello se oponen con más empeño, coadyuvan a él sin saberlo: La generación futura, libre de las escorias del viejo mundo y formada por elementos más puros, estará animada por ideas y sentimientos muy diferentes de los que nutren a la generación actual, que se va a pasos agigantados.

Extractado del Blog Centre Barcelonés de Cultura Espírita.

23 de marzo de 2019

La muerte y su misterio


La muerte y su misterio

por Camilo Flammarion.

No hay ruptura ni solución de continuidad entre esta vida y la otra; la personalidad no desaparece; hay, eso sí, una diferencia considerable de estado; no hay más bienes materiales, ni dolores físicos, ni enfermedades. Generalmente los muertos no se dan cuenta de su nuevo estado; sufren de sueño, tienen ensueños incoherentes; a veces sus facultades se acrecientan. La maravillosa metamorfosis de los insectos desde la larva a la crisálida y a la mariposa, nos da una idea lejana y torpe del fenómeno póstumo de la vida. Es la Psiquis que despliega sus alas; es la vida espiritual en el éter; la proyección de las facultades a través de la inmensidad. El espíritu desencarnado no esta confinado en nuestro espacio, vive en la cuarta dimensión, en el "hiper-espacio".

Con mucha dificultad puede comunicarse con los VIVOS, para lo cual es menester entrar en nuestra esfera de actividad, penetrar en los cerebros, materializarse -— por decirlo así, —y expresarse por medios mecánicos. La acción de los seres invisibles sobre nosotros es posible que sea más general de lo que parece y puede pasar desapercibida para la mayoría; en realidad estamos muy preocupados por las exigencias de la vida, para reparar en ella.

Hay que reconocer que estas manifestaciones postumas no son las que esperábamos de acuerdo con nuestras observaciones terrestres de costumbre. Flotan al lado mismo de lo que nos parece que debería ser.

Es un mundo totalmente distinto, un mundo desconocido inexplorado y de aspecto incomprensible el que debemos estudiar, y del cual es difícil separar nuestra propia asociación de ideas terrenal.
Estas dificultades son para nosotros un obstáculo casi insalvable, y nos obligan a usar una reserva extrema en nuestra interpretaciones. ¡Cuántas objeciones se nos antojan! Parecería que nuestros más queridos amigos debieran estar a nuestra disposición y manifestarse continuamente. Seres de quienes esperamos un testimonio, permanecen mudos.

En cambio, las manifestaciones son generalmente, de una vulgar trivialidad y nada nos dicen sobre "el más allá". Los espíritus superiores que en cualquier ramo del saber humano, como ser filósofos, sabios, escritores y artistas, han contribuido al progreso de la humanidad, no han vuelto para instruirnos. Estas objeciones y cien otras más, obstaculizan nuestro leal deseo de conocer la verdad; mencionémoslas, sin renunciar, por ello, a nuestro estudio: por lo pronto, nos invitan a pensar que no hay entre los muertos más igualdad que entre los vivos: una infinita diversidad distingue los espíritus entre si, desde los más elevados a los más humildes.

Provisoriamente todo cuanto podemos afirmar es que la disolución del cuerpo no suprime el espíritu y que en determinadas circunstancias, éste puede probar su supervivencia. Conjuntamente con el mundo material existe un mundo psíquico cuya realidad es tan segura como la del mundo visible. Ambos mundos se interpenetran.

Conceptos Extractados de "La Muerte y su Misterio", por Camilo Flammarion.

ESPIRITISMO - Nombre propio

ESPIRITISMO - Nombre propio


Las cuestiones alusivas al espíritu, en virtud de las creencias y de los mitos que históricamente lo rodearon, siempre fueron, y siguen siendo, un terreno fértil para en él, incidir el misticismo, las creencias y prácticas más extremas e irracionales. El espiritismo no quedó libre a ese tipo de influencia.

Por la interpretación de que, además de sus reconocidos aspectos científico y filosófico, podría en él contemplarse también un aspecto religioso, lo convirtieron simplemente en otra secta cristiana.

Herculano Pires, eminente pensador espírita brasileño, registra en su "Curso Dinámico de Espiritismo": "Lo que impidió la expansión del Espiritismo en la Europa del siglo pasado, de manera de poder renovar la vieja concepción de mundo aún dominante, fue simplemente su aspecto religioso. Como el Cristianismo Primitivo, el Espiritismo fue acogido con ansiedad por las capas pobres de la población que lo convirtieron por todas partes en una nueva secta cristiana.

No se puede dejar de reconocer que es hora de rectificar rumbos. Que ya no se debe confundir la ciencia, la filosofía y la ética del espiritismo con la religión cristiana, tan distantes y radicalmente opuestos están los postulados teóricos de uno y de otro. Pero, para ello, hay que reconocernos como verdaderos espíritas, dispuestos a preservar ese rico patrimonio llamado, originaria y originalmente, espiritismo. Esta es, además, una buena denominación. Tan bueno y tan elocuentemente fiel a los objetivos de su fundador que no conviene de sustituirla por otra. Hasta porque no será nada fácil encontrarla.

Cada vez que se suman esfuerzos en busca de una nueva denominación para ese movimiento de ideas, se concluye que no hay otra mejor que espiritismo.

Extractado del Blog Opiniones.
MI COMENTARIO
Cambiar la denominación "espiritismo" sería conveniente. Eliminaría a todas esas corrientes que lo han ensuciado y desprestigiado con prácticas vulgares.
Claro que es difícil renunciar a una palabra que además fue creada especialmente por su principal difusor en una doctrina.

La vida más allá de la muerte


La vida más allá de la muerte

Por João Luiz Romao

En 1998 fue lanzado en Brasil el libro La rueda de la vida: memorias de la vida y la muerte , psiquiatra estadounidense Elisabeth Kübler-Ross, quien en esta obra su autobiografía. A partir de una determinada fase de su vida profesional como médica, la Dra. Kübler-Ross se lanzó como pionera en la investigación del fenómeno de la muerte y del morir, específicamente en pacientes terminales. Y después de décadas de investigaciones, entrevistas, libros publicados y la vivencia del día a día con el dolor de aquellos que están muriendo, llega a la siguiente conclusión: ¡la muerte no existe!

Para nosotros, espíritas, es una afirmación más que natural. Pero, Elisabeth Kübler-Ross sufrió muchas persecuciones y prejuicios a partir de esa postura, principalmente de los compañeros de profesión. En estas memorias se relata todo su proceso de descubrimiento de la inexistencia de la muerte, habiendo participado en varias reuniones de intercambio mediúmnico a partir de los años 70, en las que encontró el estímulo de sus amigos desencarnados para continuar su principal tarea: decir al mundo que la muerte no existe.

En cierto punto de su libro, en el capítulo titulado "La vida más allá de la muerte", relata que a pesar de haber tratado durante varios años de enfermos terminales y con ellos convivido, no creía en la vida después de la muerte. Pero los hechos vendrían a probar lo contrario.

Alrededor de 1973 la Dra. Kübler-Ross, junto con sus asistentes, habían entrevistado, aproximadamente, veinte mil personas al borde de la muerte. Lo interesante es que los relatos eran muy similares. A partir de ellos llegó a una nueva definición de muerte diferente de la definición tradicional como el fin de todo. Pasó a considerar como prueba la de que el hombre posee (o es) un Espíritu (o alma) y que además de la existencia física, algo sobrevivía y continuaba.

Extractado del Blog O Blog dos Espíritas.

MADAME KARDEC

MADAME KARDEC

(1795 – 1883) Francia – Amélie Gabrielle Boudet


Amélie Gabrielle Boudet, nació en Thiais, comuna del Departamento parisiense de Valle del río Marne (parte sudeste del antiguo Departamento del Sena), el 23 de noviembre de 1795.

Hija única de Julien-Lois Boudet, propietario y escribano –por lo tanto un hombre de buena posición social, y de Julie-Loise Seigneat de Lamcombe.

Al mostrar desde temprano un gran vivacidad y un fuerte interés por los estudios, ella no fue un problema para sus padres, a la par de una fina educación moral, le proporcionaron esmerados dotes intelectuales. Después de cursar la escuela primaria, se estableció en París con la familia e ingresó en una Escuela Normal, donde obtuvo el diploma de Profesora de Enseñanza Superior. Era profesora de Letras y de Bellas Artes, con inclinación a la Poesía y el Dibujo.

Culta e inteligente, llegó a publicar tres obras:

“Cuentos Primaverales” (1825)
“Nociones de Dibujo” (1826)
“Lo Esencial en Bellas Artes” (1828)

Viviendo en París, en el mundo de las letras y de la enseñanza, quiso el destino que un día la Srta. Amélie Boudet se encontrase con el Prof. Hippolyte León Denizard Rivail.

De estatura baja, pero bien proporcionada, de ojos pardos y serenos, gentil y graciosa, vivaz en los gestos y en la palabra, que denotaba una profundidad de espíritu, Amélie –que además sumaba a todos estos predicados una sonrisa tierna y bondadosa-, luego se hizo notar por el circunspecto Prof. Rivail.

El 6 de febrero de 1832 se firmaba el acta de matrimonio. Ella tenía 9 años más que él, pero su jovialidad física y espiritual era tal que aparentaba, a vista de todos, tener la misma edad del marido. Nunca esta diferencia fue un obstáculo para la felicidad de ambos.

Prueba de la delicadeza de este amor, es la descripción que hace Léon Denis -registrada en las Memorias del Congreso Espírita de 1925-. Se deparó en la escena en que demuestra la personalidad gentil de Kardec y el amor por Amélie: “Lo encontré sobre un pequeño banco, junto a un gran cerezo, recogiendo frutos que lanzaba a la Sra. Allan Kardec, escena bucólica, que contrastaba con graves preocupaciones“.

La esposa de Denizard Rivail, le dio todo su apoyo en el Instituto fundado en 1826 y su colaboración habría de extenderse a través de los años.

En Gaby -como la llamaba su esposo-, Kardec tuvo siempre a la compañera que lo apoyaba en los días difíciles del Espiritismo. Juntos enfrentaron las pérdidas materiales, las calumnias que se elevaban contra el Codificador de la Doctrina Espírita, las dificultades en la sociedad parisiense, la crítica mordaz que brotaba de los periódicos. Pero también juntos vieron nacer la consoladora Doctrina de los Espíritus, amaron la educación y las artes, estimularon el bien y la caridad. Nunca tuvieron hijos (según consta en la Revue Spirite de 1862) pero dejaron millares de hijos espirituales.

Allan Kardec no se olvidó de todo lo que hizo su esposa por él y lo registró en la Revista Espírita (año 1865, página 164); al hablar de sus sacrificios en pro del Espiritismo, dijo textualmente: “Mi mujer se adhirió plenamente a mis intentos y me secundó en mi laboriosa tarea, como hace aún, a través de un trabajo frecuentemente por encima de sus fuerzas, sacrificando, sin pesar, los placeres y las distracciones del mundo a los cuales por su posición familiar se había habituado".

Ante la inesperada partida de Rivail (31 de marzo de 1869), Amélie pasa a ser la protagonista y toma las principales decisiones del movimiento espírita francés, contando con la ayuda de Pierre-Gaetan Leymarie -amigo y colaborador del matrimonio-.

Poco tiempo después, Amélie como única heredera y propietaria de los derechos de los libros doctrinarios, de la Revue Spirite y probablemente la mayor accionista de la Librería Espiritista y de Ciencias Psicológicas, dona el excedente anual de dichos beneficios a la Caja General del Espiritismo, que confía a un tesorero encargado de la gerencia de los fondos. En Septiembre de 1869, se constituye una Sociedad Anónima con el capital acumulado de la Caja General; que en 1874 se transforma en Sociedad Continuadora a pedido de Madame Kardec, quién años después lega todos sus bienes a esta Sociedad.

A pesar de su avanzada edad Mme. Kardec, demostraba una voluntad de trabajo fuera de lo común. Gracias a su visión, empeño y devoción, la Doctrina pudo crecer a pasos agigantados.

Mme. Kardec desencarnó el 21 de enero de 1883, a los 87 años. Su cuerpo fue sepultado junto al de su esposo.

Pierre-Gaetan Leymarie, por ocasión de la desencarnación de Amélie, reveló cuán importante fue ella en la estructuración del Espiritismo: “La publicación de “El Libro de los Espíritus” y la “Revue Spirite”, se debió en gran parte a la firmeza de ánimo, a la insistencia y perseverancia de Madame Kardec”.

Fuentes consultadas:
Florentino Barrera, “La Sociedad de París”
Florentino Barrera, “Resumen Analítico de las Obras de Allan Kardec”
Zêus Wantuil – Francisco Thiesen, “Allan Kardec – el educador y el codificador”
Revista Espírita, Fundada en 1858 por Allan Kardec, Edición en Español, N° 4, Año 2004.

Extractado de Confederación Espírita Argentina.

22 de marzo de 2019

Citas y Frases de ANDRÉ LUIZ 2

Citas y Frases de ANDRÉ LUIZ 2

Guarde sus impresiones infelices para no perjudicar el camino de los demás.

Conserve la propia fe, de tal manera que usted no pueda afligirse excesivamente, con ninguna dificultad.

Tenga optimismo con tanta elevación que los contratiempos de la vida no vengan a herirle.

Cultive el amor al prójimo, con tanto empeño que evite enfocarse solo en los defectos.

Crea en la influencia y en la victoria del bien, con tanta convicción, que no pueda prenderse a ninguna idea del mal.
Este día es su mejor tiempo, el instante de ahora.

Si usted erró, está en el camino de acceso a la corrección.

Si ese o aquel plan de trabajo está incubando en su pensamiento, ahora es el momento de comenzar a realizarlo.

La mejor manera de extinguir el mal, es substituirlo por el bien.
Todo saludo debe basarse en pensamientos de paz y alegría. 

Piense en su alegría cuando alguien le dirige palabras de afecto y simpatía y haga lo mismo con los demás. 

Una frase de bondad y comprensión opera prodigios en la construcción del éxito.

Si usted tiene cualquier disgusto remanente de la víspera, empiece el día a la manera del Sol: -olvidando la sombra y brillando de nuevo.

La voz de cada persona está cargada por el magnetismo de sus sentimientos.

Es siempre aconsejable repetir con paciencia lo que ya fue dicho al interlocutor, cuando sea necesario, sin alterar el tono de voz, entendiendo que no todas las personas tienen audición impecable.

A quien no disponga de facilidades para oír, nunca decirle frases como estas: “Usted está sordo?, “¿Usted quiere que yo grite?, “¿cuántas veces quiere usted que yo hable? O “Ya me cansé de repetir eso”.

La voz descontrolada por la cólera, en el fondo, es una agresión y la agresión jamás convence.

Converse con serenidad y respeto, colocándose en el lugar de la persona que oye y sus manifestaciones verbales tendrán más seguridad y provecho.

En cualquier comunicación recuerde que en el otro lado del hilo está alguien que necesita de su calma a fin de mantener la tranquilidad.

Nunca hable gritando, abusando de la intimidad con los seres queridos.

Utilice los utensilios caseros sin ruido, evitando en el hogar desequilibrio y perturbación.

Colabore en la solución del problema que aparezca, sin alterarse en la queja.

Converse con los suyos edificando la armonía.

Siempre es posible encontrar la puerta del entendimiento mutuo, cuando nos disponemos a ceder, de nosotros mismos, en pequeñas demostraciones de renuncia a puntos de vista.

¿Cuántas veces un problema aparentemente insoluble pide tan sólo una palabra de calma para ser resuelto?.

Absténgase de comentar asuntos escandalosos o inconvenientes.

En materia de dolencias, hable lo estrictamente necesario.

Procure algún detalle casero para alabar el trabajo y el cariño de aquellos que comparten la existencia con usted.



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¿Debe llamarse Espiritismo solo al Kardeciano?

Mis Conceptos Espíritas - Divulgación del Espiritismo

¿Debe llamarse Espiritismo solo al Kardeciano?


La mayoría de quienes se autodenomina kardecianos, solo aceptan como verdaderos Espíritas a quienes profesan coincidencia total con las enseñanzas de Allan Kardec por ser el creador de las palabras Espírita o Espiritismo. Para estas personas pareciera que el estudio del Espíritu, fuera exclusivo y excluyente de quienes acepten a la doctrina casi como el Libro de la Verdad. Según este criterio, todos los que creen en la existencia de los espíritus deberían necesariamente adherir al pentateuco kardeciano y no salirse de ellos, para no ser descalificados como simples espiritualistas.
Es evidente que esto es un error. Kardec con buen tino creó la palabra Espiritismo para diferenciarlo del Espiritualismo, pero su escuela se abrió para todos los investigadores del fenómeno y no solo para los kardecianos.

Kardec quiso diferenciarse de los Espiritualistas que solo creían que existía algo mas allá de lo simplemente material, con aquellos que estudiaban e investigaban ciertos fenómenos extraordinarios e inexplicables, que mas tarde serían adjudicados a inteligencias, conocidos luego como Espíritus.
Los Espiritualistas piensan que es un tema del cual no hay mucho para hablar. La persona que muere, simplemente resucitará con el cuerpo que alguna vez utilizó, y en el mientras tanto eso llegue a ocurrir, estará vagando por los cielos o por los infiernos según su comportamiento en la tierra. Pueden o no creer que exista una entidad espiritual, pero los Espiritistas tenían la certeza de que innegablemente detrás de esos golpes y trucos extraordinarios utilizados para puro divertimento, había una inteligencia capaz de responder y dar datos desconocidos por los presentes y que una investigación aplicando la razón en las manifestaciones que llegaban a él por distintos canales mediumnicos lo llevaría a desentrañar grandes verdades.

Los Espiritistas, con Kardec como uno de los pioneros y mas didáctico maestro, codificó todos los contactos con preguntas en lo relacionado con esa fuerza etérea que es el Espíritu y desarrolló una filosofía y ciencia de observación que hasta nuestros días tiene plena vigencia. Se trata de dar una explicación del comportamiento y devenir del Espíritu de manera exhaustiva, siendo la referencia hacia Dios y su intento por definirlo, solo una consecuencia secundaria del tema espirita y no su objetivo primordial como lo es en una corriente puramente espiritual como una religión. En los inicios solo existía un nuevo y único Espiritismo, pero hoy las corrientes están en infinitos puntos del planeta aunque no conservan siempre las mismas características y objetivos del Espiritismo original.

Esto obliga a emplear nuevos términos para definir de que espiritismo estamos tratando. Aunque no acordemos ciento por ciento con Kardec, como pretenden los kardecistas, nos sentimos Espíritas y no Espiritualistas. Seguiremos  aportando nuestra, razón o intuición, aplicados a los aportes de nuevos mediums que difunden sus comunicaciones con el mundo espiritual. En cada uno de nosotros está la responsabilidad de darle o no, veracidad a esas manifestaciones.

Roby Delgado

Para la religión dogmática

Para la religión dogmática

por Amalia Domingo Soler.

Para la doctrina dogmática el alma independiente de la materia es creada según ella al nacimiento de cada ser, sobrevive y conserva su individualidad después de la muerte; desde este momento, su suerte queda irrevocablemente fijada, sus progresos ulteriores son nulos y por consecuencia intelectual y moralmente es para toda la eternidad lo que era durante la vida; siendo los malos condenados a castigos irremisibles en el infinito, resulta que el arrepentimiento les es completamente inútil, pareciendo que Dios se niega a concederles la posibilidad de reparar el mal que han hecho. Los buenos son recompensados por la visión y contemplación perpetua de Dios en el cielo. La creación de ángeles o almas privilegiadas exentas de todo trabajo para llegar a la perfección, no tiene ningún sentido.

La religión no da respuestas a estas preguntas: ¿De dónde proceden las disposiciones innatas, intelectuales y morales que hacen que los hombres nazcan buenos o malos, inteligentes o idiotas?
¿Cuál es la suerte de los niños que mueren en edad temprana? ¿Por qué entran en la bienaventuranza sin aquel trabajo a que están sujetos otros durante largos años? ¿Por qué son recompensados sin haber podido hacer el bien, o privados de perfecta dicha sin haber hecho el mal? ¿Cuál es la suerte de los cretinos y de los idiotas que no tienen conciencia de sus actos? ¿Cómo se justifican las miserias y las enfermedades nativas no siendo resultado de la vida presente? ¿Cuál es la suerte de los salvajes y de todos los que forzosamente mueren en el estado de inferioridad moral en que se hayan colocados por la misma naturaleza, sino les es dado a progresar ulteriormente? ¿Por qué ha de crear Dios almas más favorecidas unas que otras? ¿Por qué llama a sí prematuramente a los que hubieran podido mejorarse si hubieran vivido más, supuesto que no les es permitido progresar después de la muerte? ¿Por qué ha de crear Dios ángeles, llegados sin trabajo alguno a la perfección, mientras que otras criaturas están sometidas a las más duras pruebas, en las que tienen más probabilidades de sucumbir que de salir victoriosas? Etc.

Conceptos Extractados de "La Luz del Porvenir", por Amalia Domingo Soler.

Reencarnaciones Iniciales

Reencarnaciones Iniciales

por Ricardo di Bernardi

El mundo animal y el vegetal están formados de los mismos elementos constitutivos en el sentido material.
El elemento espiritual y el elemento material son dos principios constitutivos del Universo. El elemento espiritual es individualizado es el de los Espíritus. El elemento material individualizado  constituye los diversos cuerpos de la naturaleza, orgánicos e inorgánicos.

Todos los fenómenos de la naturaleza pueden ser explicados por las leyes naturales. Las leyes físicas, químicas y biológicas que nos dan el mecanismo de la vida, del microscopio celular o sobre la magnitud del microcosmos.

Estas leyes, que son automáticas, son regidas por la ley Universal. Esta ley omnipresente, la llamamos Dios. Siendo perfecta, a de ser inmutable, pues solo lo imperfecto sufre cambios buscando el perfeccionamiento progresivo. Por eso al ser inmutable la Ley Universal, se concibe su acción constante y uniforme.

Por la regularidad y constancia de la ley Universal, concluimos que no hubo un momento de la creación. Dios irradia constantemente y se proyecta centellas divinas o principios espirituales que proviniendo de un ser perfecto solo podrán tener un destino: la evolución, infinita rumbo a la perfección.

Dios crea siempre. Un ser perfecto, omnipresente e inmutable, Ley universal omnisciente no tienen un gráfico de creación o un momento para crear, más si una acción creativa constante y eterna.

La encarnación primera  por tanto  fue para nosotros, hoy seres humanos, hace incontables millones de años.
El espíritu durmió en los átomos y pasó el gran sueño por el reino mineral, soñó en las organizaciones vegetales, se agito por las especies animalizadas para despertar en la especie humana, rumbo a la conciencia superior en seres futuros.

Todo sirve, todo se encadena  en la naturaleza, desde el átomo primitivo hasta el arcángel, que también comenzó por ser   átomo.

La distancia entre minerales, vegetales y animales es simplemente  consecuencia del mayor o menos camino recorrido en el camino evolutivo del ser.

Tomado del Blog "Rincón Espírita"

Vivir con el recuerdo del pasado seria imposible


Vivir con el recuerdo del pasado seria imposible


Si analizamos la cuestión y somos sinceros con nosotros mismos: ¿Cuántas cosas quisiéramos todos borrar de nuestra vida actual que son otros tantos obstáculos para nuestra paz interior? Por un momento imaginemos que se multiplican todos esos tormentos. Pues eso sería el recuerdo del pasado. Demos gracias por poder empezar de cero en esta vida, de no ser así sería un suplicio para la gran mayoría de la población. Aunque esto no será eternamente así, pues a medida que el ser humano progrese moralmente, su campo psíquico se dilatará y las facultades del espíritu irán ganando terreno en la Tierra.

Día llegará en que el recuerdo del pasado sea normal, claro que para llegar a esto tendremos que haber depurado la conciencia y no puede albergar el alma ningún resentimiento hacia ninguna persona, ya seamos agresores o víctimas.

Realmente dicho olvido del pasado no se produce totalmente, ya que tenemos un faro que nos guía llamado intuición en el fondo de nuestra conciencia, para rescatar conocimientos profundos y llevarlos a la conciencia cerebral. Esto es lo que nos interesa recordar del pasado, las adquisiciones, logros y capacidades adquiridas, de aquí vienen nuestras habilidades, vocaciones y predisposiciones. Ahora citaremos un ejemplo: Dos personas en igualdad de inteligencia, estudian un mismo asunto, uno lo asimila muy rápido mientras que al otro le cuesta mucho trabajo comprenderlo. Esto es porque uno sólo tiene que recordarlo, entrando en acción la intuición y el otro es la primera vez que se enfrenta ante esa materia.

Extractado de La Weblog Espírita de Mari.