6 de abril de 2019

La Obsesión Bajo el Prisma del Amor

La Obsesión Bajo el Prisma del Amor

María de la Gracia Ender

El obsesor es un hermano o hermana que enfermó. Es alguien que fue ultrajado, herido, maltratado y vilipendiado por nuestra personalidad de antes, que tanto daño hizo a tanta gente.

Los obsesores necesitan de nuestro amor o por lo menos de nuestra compasión. Somos nosotros los grandes deudores de la gran ley. Ellos son los resentidos que guardan en el alma la hiel de nuestros maltratos.

Es por eso que cuando ya estamos un poco más fortalecidos, somos compelidos a reconocer nuestra lenta evolución individual e invitados a trabajarnos para transmutar el egoísmo en amor universalista, y la iniquidad en justicia real y se nos ofrece la oportunidad de «granjear amigos con las riquezas de nuestras injusticias…» («También os digo: granjead amigos con las riquezas de la injusticia ». Jesús – Lucas 16, 9)

Cada vez que nos encontramos con nuestros deudores es una oportunidad de transformación que Dios faculta a ambas partes para recomenzar una historia que quedó mal resuelta entre algunas almas. Evidentemente que esa cobranza no es propiciada con la intuición de hacer daño a ninguna de las dos partes. ¡Al revés!… Las historias de reconciliación suelen ocurrir por la necesidad de Auto-pacificación.

Las almas culpables se sienten muy mal. La intuición de las agonías que causamos a los demás es fuente de mucho desasosiego espiritual en nuestras almas. Por tal motivo, los bienhechores espirituales nos reaproximan a esas almas que claman por justicia por las propias manos. De esa manera se suceden las oportunidades para hacer las paces y recomenzar la historia en los reencuentros de trabajo de crecimiento espiritual. Ante tal circunstancia, ambas partes son esclarecidas acerca de la importancia de esa nueva oportunidad reparadora y, por eso, hay que fortalecer la Fe y el Valor de las partes interesadas (sobre todo la del que, ahora, va a ser la víctima … ), puesto que el verdugo vendrá a cobrar todos los impuestos de todo ese tiempo de lucha, desasosiego y sufrimiento que las acciones infelices de su gran deudor dejaron en sus almas.

Las almas amigas de ambos lados de la vida se proponen a ayudar al deudor. Pero su esfuerzo será individual e intransferible. Llegada la hora de la gran batalla de luz en que el amor floreciendo en nuestras almas en forma pujante será capaz de enfrentar la incomprensión de los adversarios con paz, luz y serenidad, conmoviendo de alguna forma a los verdugos, dándoles la oportunidad de entender el porqué de sus dolores y sufrimientos prolongados, fomentándoles el deseo de amarse más para liberarse de los dolores, los odios, la sed de justicia por las propias manos, para desear soñar con nuevos rumbos de paz. Del otro lado del velo, al igual, hay un equipo preparado para socorrer al espíritu cobrador estimulándole las ganas de rendirse por amor, para aprender a conquistar su propia paz. Resultado: ¡Crece el deudor valeroso, por amor!….¡Crece el verdugo cobrador, por amor!…

Porque delante del valor y la valentía del renovado, su corazón queda tocado y el odio pierde la fuerza perseguidora dando lugar a la aurora de la voluntad de empezar un proceso de reconciliación para sellar una amistad eterna.

Extractado del Blog Luz Espiritual.

Los materialistas tienen un principio que impide la existencia del alma

Los materialistas tienen un principio que impide la existencia del alma

por Allan Kardec.

Los que atacan al Espiritismo en nombre de lo maravilloso, se apoyan, pues, generalmente, sobre el principio materialista, porque negando todo efecto extramaterial, niegan, por lo mismo, la existencia del alma. Rebatiendo a cuenta de lo maravilloso, todo lo que se deduce de la existencia del alma, son consecuentes consigo mismo; no admitiendo la causa, no pueden admitir los efectos; de ahí en ellos una opinión preconcebida que les hace impropios para juzgar sanamente el Espiritismo porque parten del principio de la negación de todo lo que no es material. Muchos críticos juzgan el Espiritismo sobre los cuentos de hadas y las leyendas populares que son sus ficciones; es como si juzgáramos la historia sobre los romances históricos o las tragedias.

En lógica elemental, para discutir una cosa es menester conocerla, porque la opinión de su crítico no tiene valor, hasta tanto que hable con perfecto conocimiento de causa; sólo entonces aunque su opinión fuese errónea, puede tomarse en consideración ¿pero qué valor tendrá sobre una materia que no conoce? El verdadero crítico debe hacer prueba, no sólo de erudición, sino de un saber profundo respecto del objeto que trate, de un juicio sano y de una imparcialidad a toda prueba; de otro modo el primer músico del lugar podría arrogarse el derecho de juzgar a Rossini, y un aprendiz el de censurar a Rafael.

Nosotros nos resumimos en las siguiente proposiciones:

1º Todos los fenómenos espiritistas tienen por principio la existencia del alma, su supervivencia al cuerpo, y sus manifestaciones.

2º Estos fenómenos, estando fundados sobre una ley de la Naturaleza, no tienen nada de maravilloso ni de sobrenatural en el sentido vulgar de estas palabras.

3º Muchos de los hechos son reputados sobrenaturales porque no se conoce su causa; señalándoles el Espiritismo una causa, les hace entrar en el dominio de los fenómenos naturales.

4º Entre los hechos calificados de sobrenaturales, hay muchos cuya imposibilidad demuestra el Espiritismo, y coloca entre las creencias supersticiosas.

5º Aunque el Espiritismo reconozca en muchas creencias populares, un fondo de verdad, no acepta de ningún modo la solidaridad de todas las historias fantásticas creadas por la imaginación.

6º Juzgar al Espiritismo por los hechos que no admite, es manifestar ignorancia, y quitar todo el valor a su opinión.

7º La explicación de lo hechos admitidos por el Espiritismo, sus causas y sus consecuencias morales, constituyen toda una ciencia y toda una filosofía, que requieren un estudio serio, perseverante y profundo.

Conceptos Extractados de "El Libro de los Médiums", por Allan Kardec.

Diagnosticar como psicóticas a personas que dicen ver y oir muertos

Diagnosticar como psicóticas a personas que dicen ver y oír muertos


En otros países, como los Estados Unidos, el interés por la mediumnidad aun es una sorpresa. Los editores del médium americano James Van Praagh, autor de Conversando con los Espíritus, lanzado en Brasil por la editora Salamandra, se asombran con la venta de 600 mil ejemplares que alcanzó en tres meses en aquel país. Praagh vino a Brasil hace tres semanas para un tour espiritual con un grupo de 39 norteamericanos.

Existe hoy una creciente disposición de la ciencia para entender fenómenos como esos. Aunque continúe negando la existencia de espíritus hasta prueba en contrario, hay menos prejuicios y más interés por el asunto. Sucesores de Freud, que a finales del siglo XIX calificó como histeria y múltiple personalidad lo que sus contemporáneos consideraban posesión, abrieron espacio para nuevas respuestas.

Esa brecha puede ser observada, por ejemplo, en las recientes recomendaciones del National Institute of Health, en los Estados Unidos: Se sugiere la oración y los tratamientos espirituales, como los pases o toque por las manos, para complementar tratamientos médicos. Otro ejemplo es la excepción del último DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), especie de Biblia de la psiquiatría. Según el informe, el clínico debe tener cuidado al diagnosticar como psicóticas a personas que dicen ver y oír muertos, pues en algunas culturas religiosas eso puede no significar alucinación o psicosis. “Es la admisión antropológica de la mediumnidad, una primera apertura para entenderla como función psíquica”, dice el psiquiatra Sérgio Felipe de Oliveira, investigador del área de anatomía de la Universidad de Sao Paulo y director del Instituto Pineal-Mind de Salud, que estudia la integración cerebro, mente y espíritu. “La mediumnidad no es un concepto religioso, sino un atributo biológico”, afirma él, que también da un curso de Psicobiofísica en convenio con la USP.

Extractado de Anuario de la Federación Espírita Española.

ALLAN KARDEC, Ayer, Hoy y Siempre (prosa)

ALLAN KARDEC, Ayer, Hoy y Siempre (prosa)

Por Tilde Pérez Pieroni De Capalbo

Hace más de un siglo dijiste la verdad de los siglos:
-La muerte es un ajado vestido que se deja.
Morir es renacer... progresar siempre... Y siempre
superar un estado más hondo de pureza.
Como a todos los sabios, te tuvieron por loco...
Y te llovían piedras...

Dijiste que los muertos alternan con los vivos
y que, por ellos mismos aquí se manifiestan.
Pulverizaste el velo secular del misterio
que separaba el cielo clerical de la tierra.
Revelabas al hombre hacedor de sí mismo...
Y te llovían piedras...

La verdad, en un puño bajaste de su trono
al implacable Dios de las penas eternas.
Dios solo puede ser Dios de Amor y Justicia,
y un mismo juez en todos: La voz de la conciencia.
Entre ciegos brillaba tu luz incomprendida...
Y te llovían piedras...

Igualaste a los pobres y a los ricos, probando
que no hay Dios que por rezos o dádivas se venda;
que la hermandad del hombre es la ley de las leyes;
que cada cual cosecha, al final, lo que siembra:
Todos sin privilegios son hijos de sus obras...
Y te llovían piedras...

Y el día más oscuro de la Historia de España
-celoso el Santo Oficio de tus obras maestras-,
por condenar tus libros, condenaba a la iglesia,
en un “auto de fe” –farsa de cruz y óleos-
el pueblo recogía, devoto, las cenizas...
Y aún te llovían piedras...

ALLAN KARDEC. Maestro sembrador de verdades
La nueva humanidad ya no deriva a ciegas.
Con el Espiritismo le has legado una brújula
de luz, que marca el norte del Amor y la Ciencia.
Y desde el cielo impar del Espíritu Puro...
Hoy te llueven estrellas...

Extractado del Sitio Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís.

5 de abril de 2019

¿Existe la Maldad en el Espíritu o Existen Espíritus Malos?

Mis Conceptos Espíritas - Comportamientos del Espíritu

¿Existe la Maldad en el Espíritu o Existen Espíritus Malos?


Según el grado de evolución se suele calificar a los Espíritus en malos o buenos, atrasados o adelantados, equivocados o elevados.

Se toma a la maldad como una condición que tienen los espíritus como a otros se consideran que su condición es la de tener bondad. ¿Pero existen dos condiciones opuestas? No, todo lo que existe en Dios tiene una sola condición, es un solo atributo, virtud, energía o como se desee llamar a cada una de las características propias e intrínsecas del Espíritu.

Así como antaño se creía en la existencia de Dios y por lógica debía tener un opuesto, también fue creado el diablo. Una lucha entre ambos donde se imponía una vez uno y otras, el otro. Algo parecido sucede con los atributos de un Espíritu. La maldad se debe entender como un grado mucho menor de ese atributo, a lo que consideramos bondad. Esas graduaciones darán todo el espectro entre el malo y el bueno. Lo mismo sucede con todas las demás. No existe el amor y el odio como esencias.

Solo existe un sentimiento que cuando vibra a niveles bajos la llamamos odio y en el otro extremo llamamos amor, cuando está en sintonía con la Ley de Dios. Siempre hablamos de la misma energía propia del Espíritu en distinta graduación. La maldad está arraigada en el espíritu considerado malo, pero esta cualidad se debe mas a desconocimiento o ignorancia o falta de oportunidades de conocer lo bueno, que a una intención de hacer algo malo a otros. Se cree que un espíritu malo o equivocado, vive en un mundo infeliz, pero él no ve a su vida de esa forma. Como no conoce lo bueno, no sufre su comportamiento equivocado, al contrario.

Su felicidad consiste en quitar, matar, dominar, odiar, maltratar y otros comportamientos que lo divierten y hasta lo enorgullece si llega a ser líder de otros en situación similar. Para quienes estamos en la vereda de enfrente no podemos comprender esa felicidad, precisamente porque hemos podido, por capacidad adquirida, optar en seguir un comportamiento u otro. Cuando el espíritu tiene la oportunidad de sentir la calidez del amor en algún tipo de manifestación, empieza a reflexionar que pudo haber estado equivocado por mucho tiempo en lo que a él le parecía ser la felicidad y el éxito.

A partir de la duda, empieza a rever sus acciones, sus actitudes, sus valores, y esa duda lo puede llevar a una claridad de pensamiento que provoca el arrepentimiento al rememorar sus tropelías. El Espíritu exaltado, ahora se siente mas relajado y ha dejado de estar siempre alerta por algún ataque enemigo y abierto a que buenos espíritus lo asistan. Ya no lo enorgullece como antes sus actos vandálicos y le empieza a agradar vivir en paz. Prontamente vienen los cambios hacia el bien.

Advierte que sus acciones pasadas le dieron una felicidad que ahora no es tal y se propone emprender el cambio a lograr cada vez mas intelectualidad y moral para convertirse en alguien del cual puede sentir el orgullo de ser alguien afable y generoso. Nunca fue malo, porque en su origen no existía la maldad. Solo tomó el camino equivocado que lo convirtieron en malo por sus actos contrarios a la paz y el amor mutuo. Pero siempre hay posibilidades de cambiar.

Roby Delgado

El Espiritismo en 1860

El Espiritismo en 1860

por Allan Kardec.

La Revista Espírita comienza su tercer año, y nos llena de dicha el poder anunciar que lo hace bajo los mejores auspicios. Aprovechamos con prontitud la ocasión para testimoniar a nuestros lectores toda nuestra gratitud por las muestras de cariño que recibimos diariamente. Esto sería suficiente para darnos ánimo, si no hallásemos, en la naturaleza misma y la meta de nuestros trabajos, una abundante compensación moral a las fatigas que son sus consecuencias. La multiplicidad de esos trabajos, a los cuales nos hemos consagrado en cuerpo y alma, es tal que nos es materialmente imposible el responder a todas las cartas de felicitación que nos llegan. Por lo que nos vemos obligado a transmitir a sus autores un agradecimiento colectivo, que les rogamos acepten de buen grado. Esas cartas, y las numerosas personas que nos hacen el honor de venir a debatir con nosotros sobre cuestiones tan graves, nos convencen cada vez más del progreso del verdadero Espiritismo, y entendemos por ahí el Espiritismo que engloba todas sus consecuencias morales. Sin hacernos ilusiones sobre el alcance de nuestros trabajos, el pensamiento de haber contribuido a ello arrojando algunos granos en la balanza, nos es de una dulce satisfacción, porqué esos pocos granos siempre habrán servido para hacer reflexionar.

La prosperidad creciente de nuestra selección es indicativa del favor con el cual es acogida; solo nos queda proseguir con nuestra obra en la misma línea, ya que recibe la consagración del tiempo, sin apartarnos de la moderación, de la prudencia y de lo conveniente que siempre nos han guiado.

Dejando a nuestros contradictores el triste privilegio de las injurias y personalismos, no los seguiremos tampoco sobre el terreno de una controversia sin fin; decimos sin fin, porqué no les aportaría ninguna convicción, y es perder el tiempo el discutir con personas que no saben ni una palabra de lo que hablamos. Solo les diremos una cosa: Estudiar primero y luego veremos; tenemos otra cosa que hacer que hablar con los que no quieren entender. ¿Por otro lado qué importa, en definitiva, la opinión contraria de fulano o mengano? ¿Esa opinión es de tan gran importancia que pueda entorpecer la marcha natural de las cosas? Los más grandes descubrimientos han encontrado adversarios más rudos, lo que no les ha hecho perecer. Dejamos pues la incredulidad zumbar alrededor nuestro, y nada nos desviará de la vía que nos ha sido trazada por la gravedad misma del sujeto que nos ocupa.

Extracto de la Revista Espírita 1860, por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
Se nota el entusiasmo que había despertado entre los espíritas novatos de ese año, a poco de la publicación de la primera edición del Libro de los Espíritus.
Se hace hincapié en los adversarios que injuriaban y se burlaban de las nuevas revelaciones. Como apuntaban en ese año, no se debe tratar de convencer a nadie porque es perder el tiempo con quien no está preparado para recibir esta información trascendental.

Sutras, rescatar las enseñanzas de buda

Sutras, rescatar las enseñanzas de buda



Los discursos que realizó Buda son conocidos con el nombre de Sutras o Suttas. Mayoritariamente tienen relación con la religión budista, aunque también son empleados para aquellos escritos del hinduismo. El origen de la palabra es proveniente del Sánscrito que quiere decir «cuerda» o «hilo».



Forma y Ubicuidad de los Espíritus

Forma y Ubicuidad de los Espíritus

por Allan Kardec.

88. ¿Tienen los espíritus una forma determinada, limitada y constante?

«Para vuestra vista no, pero si para la nuestra; y si así lo queréis, el espiritu es una llama, un destello, o una chispa etérea».

-¿Tiene color esa llama o chispa?

«Para vosotros, y según que el espíritu es más o menos puro, varía del oscuro al brillo del rubí».

Ordinariamente se representa a los genios con una llama o estrella en la cabeza, alegoría que recuerda la naturaleza esencial de los espíritus, y se coloca en la parte superior de aquélla, porque allí reside la inteligencia.

Conceptos Extractados de "El Libro de los Espíritus", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
P.88 El espíritu no tiene una forma, es una energía, una chispa o una llama pero no es algo antropomórfico. Pero, el espíritu puede tomar cualquier forma a medida que es mas evolucionado. Esto es que condensan materia conformando su periespíritu como sus pensamientos quieren crearlo o se sienten identificados. La facilidad de moldearlo está a cargo de la unica capacidad con la que cuenta, su pensamiento.
Un espíritu atrasado no tendrá muchas opciones y se mostrará con sus defectos y oscuridad.
La iluminación de los espíritus está en relación a su elevación espiritual y esa luz que puede tomar diversos tonos hasta la luz mas brillante, fue representada como un aro o halo sobre las cabezas.

¿Qué hay de cierto en las Mancias y demás Artes adivinatorias?

¿Qué hay de cierto en las Mancias y demás Artes adivinatorias?

por José Luis Martín

El Ser humano necesitó siempre creer en algo maravilloso y mágico, aunque sea en individuos que afirmen “ leer el futuro” en las manos, en los posos del café, en la bola de cristal ,en las hortalizas o en los astros.

Es evidente que en la actualidad existen dos tendencias sociales bien definidas y diferenciadas: Una son las de las personas imbuidas en una especie de corriente de credulidad colectiva en tantas “Mancias” , adivinaciones, fe religiosa, rituales mágicos, esoterismos, o en lo que sea. La otra es otra corriente totalmente opuesta como lo es el ateísmo, agnosticismo, materialismo puro e incredulidad en todo lo que no sea materia palpable, tangible y experimentable por la ciencia empírica; esta segunda corriente está ocasionada tanto por los absurdos sostenimientos dogmáticos de carácter religioso y muchas veces irracional que determinados cultos y personas sostienen, como por la falta de respuestas íntimas coherentes con la razón y la lógica que presentan estas religiones vacías de contenido y de esencia , así como por tantos desengaños originados por los abundantes casos de mentiras, estafas o fraudes de personas que se dedican profesionalmente a engañar a los demás y a vivir a costa de la buena fe, la credulidad y hasta del fanatismo de otras personas.

Se ha entrado así de lleno en el campo de lo supersticioso, pues todas esas llamadas “Ciencias Ocultas”, así como el Esoterismo , el Ocultismo y lo Mágico, tan de moda, tienden a llenar el vacío que han ido dejado las religiones trasnochadas con sus rituales y dogmas carentes de sentido, credibilidad y su falta de respuestas lógicas, dando lugar también con ello a esa otra corriente de agnosticismo e incredulidad que han ido forjando con sus particulares conceptos de la Verdad tan desfigurados y a veces tan absurdos.

Sería injusto y erróneo no reconocer que también hay personas dotadas de ciertas capacidades psíquicas , dotadas para poder “ver” o presentir el futuro individual o colectivo, aunque los realmente dotados de percepción o conocimiento paranormal, son los menos. Estas personas reciben dinero por sus previsiones y sus facultades intuitivas, aunque basadas en determinadas normas significativas de su especialidad, funcionan mediante un estímulo material sobre el que fijan su atención dentro de esas normas particulares de cada especialidad, tal como por ejemplo, por medio de las cartas (cartomancia), las manos (quiromancia), los astros (astrología), los posos del café, etc. En sus consejos y directrices, cuando son serios y exentos de disparates, suelen emplear un método psicológico y una lógica general y procuran no arriesgar demasiado en afirmaciones muy concretas e individualizadas, actuando como auténticos y audaces psicólogos.

Extractado del Blog Inquietudes Espíritas.

4 de abril de 2019

La religión y el Espiritismo en favor de la felicidad

La religión y el Espiritismo en favor de la felicidad

por Allan Kardec.

Si la religión, apropiada en un principio a los conocimientos limitados de los hombres, hubiese seguido siempre el movimiento progresivo del espíritu humano, no habría incrédulos, porque está en la del hombre la necesidad de creer, y creerá si se le da un alimento espiritual en armonía con sus necesidades intelectuales.

El hombre quiere saber de dónde viene y a dónde va. Si se le señala un fin que no corresponda ni a sus aspiraciones ni a la idea que se forma de Dios, ni a los datos positivos que le suministre la ciencia; si además se le imponen para alcanzarlo condiciones cuya utilidad no admite su razón, todo lo rechaza. El materialismo y el panteísmo le parecen aún más racionales, porque en ellos se discute y se raciocina. Es un raciocinio falso, es verdad, pero prefiere razonar en falso a dejar de razonar. Pero que se le presente un porvenir con condiciones lógicas, digno en todo de la grandeza, de la justicia y de la infinita bondad de Dios, y abandonará el materialismo y el panteísmo, cuyo vacío siente en su fuero interno, y que admitió únicamente por no saber nada mejor.

El Espiritismo da algo mejor, y por eso es acogido tan fervorosamente por todos aquellos a quienes atormenta la punzante incertidumbre de la duda, y que no encuentran ni en las creencias ni en las filosofías vulgares lo que buscan. Tiene a su favor la lógica del raciocinio y la sanción de los hechos, y por esto se le ha combatido inútilmente.

El hombre tiene instintivamente la creencia en el porvenir. Pero no teniendo hasta hoy ninguna base cierta para definirlo, su imaginación ha forjado sistemas que han traído la diversidad de creencias. No siendo la doctrina espiritista sobre el porvenir una obra de imaginación más o menos ingeniosamente expresada, y sí el resultado de la observación de hechos materiales que se desarrollan hoy a nuestra vista, reunirá, como lo hace ya actualmente, las opiniones divergentes o flotantes, y traerá poco a poco y por la fuerza natural de las cosas la unidad de creencias sobre este punto, creencia que no tendrá por base una hipótesis, sino una certeza. La unificación hecha en lo relativo a la suerte de las almas será el primer punto de contacto entre los diferentes cultos, un paso inmenso hacia la tolerancia religiosa primero, y más tarde hacia la fusión.

Conceptos Extractados de "El Cielo y el Infierno", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
No pasa por creer en algo para simplemente cubrir una necesidad inherente en el ser humano de tener esperanza de trascender la muerte. Mi creencia está sustentada por la aceptación por mi intuición y mi razón, de que existe la vida después de la muerte. Que existen espíritus a pesar que no tengo la mediumnidad para verificarlo personalmente.
Digo esto, porque muchos escépticos tildan a los creyentes de llevar adelante unos conceptos de reencarnaciones por el hecho de tener arraigado un temor a que todo termine después de la muerte y por esto se inventan estas historias de vidas sucesivas para suplir su desesperanza.

La Reencarnación

La Reencarnación

por Marina Silva

Las vidas sucesivas son el eslabón que vincula el consuelo que nos ofrece la conciencia de la inmortalidad con la explicación lógica acerca de la Justicia divina.
La reencarnación no es una idea nueva: forma parte de las creencias de muchas religiones orientales milenarias.

A partir de 1857, con el lanzamiento de El libro de los Espíritus, de Allan Kardec, la reencarnación tuvo un nuevo enunciado, y dejó de ser una creencia para convertirse en una certeza racional. Los argumentos lógicos que presentaron los Espíritus, recopilados, organizados, confrontados, discutidos y analizados por Allan Kardec, constituyen el vínculo que vuelve a unir al hombre con Dios, dado que ahora podemos comparar, de acuerdo con ellos, tanto las concepciones acerca de la muerte presentadas por las religiones occidentales, como la idea de la nada, para concluir que todas son muy pesimistas, poco consoladoras y nada razonables.

A partir de la investigación efectuada por el discípulo de Pestalozzi, estamos seguros de que volveremos a encontrarnos con nuestros seres queridos, en esta y en otras vidas, en este y en otro ámbito, porque además de investigar el concepto de la reencarnación, Allan Kardec describe la vida en el Mundo espiritual, analiza la vida terrena y explica la Ley de Causa y Efecto, que determina las condiciones en las que viviremos, tanto los encarnados (vivos) como los desencarnados (muertos). Así, el Cielo y el Infierno son estados de conciencia que resultan de nuestras buenas o malas acciones. Y lo más importante es que no estamos condenados para toda la eternidad.

Es esa la verdadera Justicia divina, que no condena eternamente a sus hijos por sus errores, como tampoco premia con privilegios a aquellos que nada hicieron. Esa es la Justicia que explica por qué somos tan diferentes, y por qué algunos viven más y mejor que otros. En este sentido, también se suman importantes investigaciones científicas, que corroboran las conclusiones de Allan Kardec acerca de la reencarnación. El bioquímico y psiquiatra canadiense Ian Stevenson se consagró a estudiar la reencarnación durante cuarenta años.

Examinó más de tres mil casos de niños que parecían recordar hechos de sus vidas pasadas, y recopiló registros médicos de marcas de nacimiento y deformaciones congénitas, relacionadas con los tipos de muerte descriptos por los niños, además de analizar las autopsias de las personas que ellos decían ser. La doctora Edith Fiore, de USA, efectuó diversas publicaciones sobre el tema. El doctor Morris Netherton estudió más de ocho mil pacientes y se convenció de la realidad de la reencarnación. El doctor Brian Weiss es muy conocido por la publicación de libros sobre experiencias de regresión a vidas pasadas, realizadas en su consultorio.

Extractado de la Revista La Idea  - Centro Espírita Argentino.

Cartas al Director de la revista

Cartas al Director de la revista


Hola Silvia.

Los espíritus nos influyen constantemente tanto para el bien como para el mal. Y en algunos casos se produce una influencia más perniciosa y constante que llamamos obsesión, que es la influencia negativa que ejerce algún espíritu sobre nosotros. Contra ellos de nada valen los sortilegios, exorcismos, ni nada que se le parezca. Todo obedece a una cuestión de sintonía que ha de conseguir la propia “víctima” para que estos espíritus no puedan asediarle.

Los buenos espíritus jamás secundan a aquellos que hacen profesión de su mediumnidad u obtienen beneficios materiales. El médium debe darse a los demás cuando menos gratuitamente, e incluso con todo el amor, siendo consciente de la oportunidad de ayudar. Aún así los médiums no son seres todopoderosos sino simples instrumentos de los buenos espíritus, y es hacía esos espíritus donde debemos dirigir nuestros esfuerzos, para lograr su inspiración, ayuda y protección.

Y para ello nada mejor que el mejorarse íntimamente, aplicando en toda su extensión esa máxima común de tantos profetas y religiones, y que Jesús resumió tan bien, la de hacer al prójimo lo que quisiéramos que se hiciese con nosotros mismos. Su ayuda directa no necesita de médiums sino de hacer el bien para que acercándonos a los buenos, los malos ya no puedan sintonizar con nosotros.

Sería bueno, no obstante, que pudieses ir a algún centro espírita, hablar con ellos en particular, contándoles qué te lleva a pensar que puedas estar o no influenciada, para estudiar si realmente es así y darte la mejor orientación. También te sería de gran ayuda que por ti misma busques en esta filosofía innumerables respuestas, lógicas, racionales y además basadas en los hechos y las pruebas de todo tipo, leyendo los libros de Allan Karde, que te puedes bajar gratuitamente de nuestra web y si tienes oportunidad que participes de los estudios de un buen centro espírita.

¿Podría este universo, nuestros destinos, y la justicia divina, verse influenciados por encender unas velas? ¿Podría tener alguna utilidad la quema de unas fotos?, no existe causa y efecto con este tipo de prácticas. Y sí existe causa y efecto con aquellas dificultades o cosas que nos creamos nosotros mismos en esta y otras encarnaciones, por nuestras acciones más o menos acertadas. Continuamente recibimos personas con problemas parecidos en los centros espíritas y sabemos por experiencia que el único poder que hay sobre los espíritus no es otro que el de nuestra superioridad moral, que podamos situarnos en una sintonía mejor a través de nuestros pensamientos y acciones. Ante las influencias obsesivas, de estos espíritus más ignorantes que puedas tener, tu mejor arma será el Amor, en mayúsculas. Y de nada sirven los rituales vengan de un sacerdote o cuesten miles de euros.


Extractado de la Revista Espirita FEE.

Ideas innatas

Ideas innatas

por Nubor Orlando Facure

Algunos comportamientos humanos revelan una aparente complejidad como, por ejemplo, la expresión de asco frente a un alimento que huela mal. Son, sin embargo, instintivos y relacionados directamente con la sobrevivencia, que es nuestro mecanismo de autodefensa más eficiente. Históricamente, algunos filósofos insistían en negar cualquier conocimiento innato o instintivo en el ser humano. Naciendo como una página en blanco, todo comportamiento necesitaba pasar primero por los sentidos para después sedimentarse en la mente.

Cualquiera de nosotros que pasó por la experiencia de acompañar el cotidiano crecimiento de los hijos, tiene múltiples oportunidades de sorprenderse con el desempeño de ellos en el habla, en la construcción de las frases, en la creación de situaciones inesperadas, en la elección de los juguetes, en la interpretación de hechos nuevos y principalmente en las preguntas que hacen, revelando un comportamiento que “nace hecho” o una elección que “nadie enseñó”.

La Doctrina Espírita añade la “dimensión espiritual” en la construcción de la naturaleza humana resaltando su complejidad.
El cuerpo físico es vestimenta transitoria que da al Espíritu el instrumento necesario para manifestarse en el mundo en que vivimos.

Reencarnando en vidas sucesivas, tenemos oportunidad de renovar experiencias, redimir faltas, revaluar aciertos y errores y proyectarnos compromisos futuros.
Nada ocurre por casualidad, Dios es creador y sus prepuestos orientan nuestros destinos. Estamos todos incluidos en el proyecto de progreso incesante que nos elevará al nivel de Espíritus Superiores.

El “principio inteligente” con el cual inauguramos la vida recorrió las diversas escalas evolutivas empeñándose en la adquisición de reflejos, de instintos, de automatismo y de racionalidad hasta alcanzar la condición humana que disfrutamos hoy.

La evolución de la mente sugestionó y dirigió las necesidades de la evolución del cuerpo.

Extractado del Blog Córdoba Espírita.


JOSÉ HERCULANO PIRES


JOSÉ HERCULANO PIRES

(1914 – 1979) Brasil – destacado filósofo del espiritismo


José Herculano Pires, gran filósofo y escritor brasileño, nació en la antigua provincia de Río Novo, hoy la bella ciudad de Avaré, en el interior del estado de São Paulo, el día 25 de septiembre de 1914 y desencarnó el 9 de marzo de 1979 en la ciudad de São Paulo.

José Herculano Pires fue un hombre múltiple. En todas las áreas de conocimiento que se desarrollaron actividades - dentro y fuera del movimiento espírita - su inteligencia superior iluminada por la Doctrina Espírita y su cultura humanística, brillaba con gran magnitud.

Hijo del farmacéutico José Pires Corrêa y de la pianista Bonina Amaral Simonetti Pires. Hizo sus primeros estudios en Avaré, Itaí y Cerqueira César. Reveló su vocación literaria desde que comenzó a escribir. A los nueve años compuso su primer soneto, un decasílabo sobre el Largo São João, de su ciudad natal. A los dieciséis años publicó su primer libro, Sonhos azuis (cuentos) y a los dieciocho el segundo libro, Coração (poemas libres y sonetos).

Herculano fue profesor en Filosofía en la Facultad de Filosofía de Araraquara y miembro de la Sociedad Brasileña de Filosofía. Presidente de la Unión de Periodistas Profesionales de São Paulo y fundador del Club de Periodistas Espiritistas de São Paulo, que presidió durante muchos años.

Fue Director de la Unión Brasileña de Escritores y vicepresidente de la Unión de Escritores de São Paulo. Presidente del Instituto Paulista de Parapsicología. Novelista, en São Paulo recibió el "Premio Municipal de Cultura", y fue reconocido por la crítica como uno de los renovadores de la novela brasileña.

Reportero, redactor, secretario, cronista parlamentario y crítico literario de los Diários Associados, ejerció esas funciones en la calle 7 de Abril por cerca de 30 años.

Publicó cerca de 80 libros de Filosofía, ensayos, Historia, Psicología, Parapsicología y Espiritismo, varios de ellos en colaboración con Chico Xavier, lanzando por último una serie de ensayos Pensamiento de la Era Cósmica y una serie de novelas de Ficción Científica Paranormal.

Alegaba sufrir de grafomanía, pues escribía día y noche. No tenía vocación académica y no seguía ninguna escuela literaria. Su único objetivo era comunicar lo que creía necesario, de la mejor manera posible. Graduado en filosofía por la Universidad de San Pablo, publicó una tesis existencial: O Ser e a Serenidad.

Se hizo famoso, entre otros motivos, por sus polémicos debates en televisión. Era asombroso observar la tranquilidad de Pires y su firmeza en las réplicas de los distintos debates, jamás se irritaba y escuchaba pacientemente a los opositores, incluso a los más agresivos como el jesuita español Oscar Gonzales Quevedo, acérrimo enemigo del Espiritismo. Sólo una vez mostró irritación en un debate celebrado en Bandeirantes TV, canal 13. Se habían presentado un grupo de personalidades que nada sabían de Espiritismo y Pires escribía en su diario: "Un nido de serpientes me esperaban allí. No por maldad, porque no lo había, pero sí por la estupidez que existía en exceso. El programa me ha agotado y aturdido (…) Tuve la impresión de estar en un hospital psiquiátrico y ser el más loco de la banda que me rodeaba. Perdí la paciencia y les di una muestra de falta de educación. Nunca he oído tal conjunto de tonterías. Salí de allí con los nervios de punta. Sólo al amanecer comencé a hallar gracia a toda esa cosa…”

Entre sus innumerables obras que recomendamos, enumeramos algunas de las traducidas a nuestro idioma y que pueden ser adquiridas en la Confederación Espiritista Argentina:

- El Centro Espírita
- La Obsesión, el Pase y el Adoctrinamiento
- Educación para la Muerte
- La Agonía de las Religiones
- El Espíritu y el Tiempo
- Ciencia Espírita
- El Hombre Nuevo
- Pedagogía Espírita
- Espiritismo Dialéctico
- A la Hora de Testimoniar
- Visión Espírita de la Biblia
- El misterio del ser ante el dolor y la muerte.

Además de sus libros, Herculano tradujo al portugués, realizando introducciones y numerosas notas a pie de página con comentarios en base a argumentos convincentes de las obras de Allan Kardec, según el siguiente detalle:

- El libro de los Espíritus, El libro de los Médiums, El Evangelio según el Espiritismo, El Cielo y el Infierno (traducción y comentarios)
- Revista Espírita (traducción de poesías)
- Qué es el Espiritismo (introducción)
- La Génesis (presentación del libro y comentarios)
- Obras Póstumas (introducción y comentarios)

Se caracterizó por ser un idealista, que lucho por la causa espírita. Considerado uno de los mayores defensores de la integridad y pureza de la codificación de Allan Kardec. Fue admirado y respetado por todos los intelectuales de la época y sus libros continúan siendo muy vendidos y consultados para temas importantes de la Doctrina Espírita.

Su pensamiento:

Ser fiel a la Verdad, saber respetarla y hacerse humilde ante ella son las tres piedras de tropiezo del hombre en la Tierra. Podemos conocer la Verdad y proclamarla, intentar vivirla y comunicarla a los demás, pero tener el valor de sostenerla en los momentos de crisis es casi un privilegio en el mundo de vanidades y mentiras terrenas. Por esto los grandes Maestros tienden siempre a probar el cáliz de hiel del abandono, como Jesús en el Huerto, enfrentando solo el despertar de la traición, o en el Calvario, soportando el abandono de la crucifixión. (J. Herculano Pires, “A la Hora de Testimoniar”)

Fuente consultada:
- JORGE RIZZINI JORGE. “J. Herculano Pires o Apóstolo de Kardec - o Homem, a Vida, a Obra”
- J. HERCULANO PIRES. “La Ciencia Espírita y sus consecuencias terapéuticas”, FEHAK, Depto 18 de abril, Buenos Aires – Argentina, 2009. Ficha de identificación literaria.


Extractado de Confederación Espírita Argentina.

3 de abril de 2019

Falacia ad hominem, cuando se ataca sin argumentos

Falacia Ad Hominem, cuando se ataca sin argumentos 

La falacia ad hominen, en lógica, da forma a ese tipo de recurso tan común donde alguien elige atacarnos no por los argumentos que expongamos o defendamos, sino por aquello que somos. El mensaje deja de importar para cobrar más importancia nuestro físico, nuestro género, la personalidad, la religión o cualquier aspecto ajeno al propio argumento.

«¿Eso lo ha dicho Alejandro? Entonces debe ser toda una falsedad solo porque viene de él». Este tipo de comentarios representan sin duda, un tipo realidad que se ve a menudo en múltiples contextos. Es ese intento irrespetuoso donde desacreditar a alguien que defiende una idea, poniendo el foco de atención en un aspecto irrelevante, en algo que nada tiene que ver la propia situación.

Así, y más allá de lo que podamos pensar, la falacia ad hominem es una estrategia de la retórica tan poderosa como efectista. Es más, estudios como el llevado a cabo por Ralph M. Barnes y Heather M. Johnston, de la Universidad de Montana (Estados Unidos) nos señalan que los ataques a posiciones basadas en falacias ad hominem son tan efectivos como los ataques basados ​​en evidencias.

Si esto es así, se debe a una sencilla razón: por el impacto que crea. Se sabe, por ejemplo, que es común utilizarla en medios políticos, así como en contextos judiciales e incluso en campañas publicitarias. El objetivo es siempre el mismo: desacreditar a quien tenemos enfrente, de ahí su raíz latina y su significado: ad hominem, contra el hombre.

Sitio Web "La Mente es Maravillosa"   Leer artículo completo >>>

El sentido de la libertad

El sentido de la libertad

por Jacques Peccatte

La noción de libre albedrío es relativa a la evolución del espíritu, es proporcional al grado de consciencia. Cuanto más avanza el espíritu en su progreso, más adquiere la facultad de juzgar y elegir las orientaciones precisas para su metamorfosis y su desarrollo. Así adquiere también la noción de responsabilidad al tomar en cuenta el mundo que le rodea y se forja una ética que será el punto de referencia de sus actos. Por el conocimiento y el amor, se hace cada vez más libre. El libre albedrío se une entonces a la libertad, es decir a la capacidad del espíritu de ser él mismo, en la plena consciencia de su realización. Comprende los verdaderos fines y objetivos de su vida y cumple la misión que se había dado.

Extractado de la Revista Le Journal Spirite.

El Espíritu es mas imperfecto cuanto mas está aferrado a la materia

El Espíritu es mas imperfecto cuanto mas está aferrado a la materia

por Allan Kardec.

Se cree generalmente que interrogando al Espíritu de un hombre que fue sabio en una especialidad sobre la tierra, se obtendrá más seguramente la verdad. Esto es lógico, y con todo, no es siempre cierto. La experiencia demuestra que los sabios, como los demás hombres, sobre todo aquellos que hace poco que abandonaron la tierra, están aún bajo el imperio de los prejuicios de la vida corporal, y que no se deshacen inmediatamente de su opinión sistemática.

Puede suceder, por lo tanto, que bajo el influjo de las ideas que acariciaron en vida y de las que hacen el título de su gloria, vean menos claro de lo que pensamos. Regla general: El Espíritu es tanto menos perfecto cuanto más aferrado esté a la materia. Todas las veces, pues, que se reconozca en él la persistencia de las falsas ideas que le preocuparen durante su vida, tanto si pertenecen al orden físico como si pertenecen al orden moral, se tendrá un signo infalible de que no está completamente desmaterializado.

La tenacidad de las ideas terrestres es tanto más grande cuanto más reciente es la muerte. En el instante en que ésta ocurre, el alma está siempre en un estado de turbación en el que apenas se reconoce: es un despertar incompleto. No sé dónde me hallo; todo es confuso para mí: tal es su contestación constante; algunos se lamentan de su prematura descomposición otros dicen crudamente que les dejen tranquilos, y, según su carácter, expresan este pensamiento con frases mas o menos corteses.

Muchos no creen haber muerto, principalmente los ajusticiados, los suicidas, y, en general, los que han perecido de muerte violenta. Ven su cuerpo, saben que ese cuerpo les pertenece, y no comprenden que se hayan separado de él; esto les asombra, necesitan de algún tiempo para darse cuenta de su nueva situación. La evocación hecha en tal instante no puede prometerse otra finalidad que una buena pieza de estudio psicológico; interesar buscar otras enseñanzas, no es el caso.

Ese estado de confusión, que puede compararse con el transitorio del sueño a la vigilia, persiste más o menos tiempo. Hemos visto Espíritus que estaban completamente desprendidos a los tres o cuatro días, y otros, que no lo estaban aun después de muchos meses. Puede seguirse con interés su marcha progresiva; puede asistirse, en cierto modo, al despertar de su alma. Las preguntas que se les hacen, si son hechas con mesura, prudencia, circunspección y benevolencia, les ayudan a salir de la turbación.

Sí sufren y aprecian que se comparte su dolor, se sienten aliviados. Cuando la muerte es natural, es decir, cuando ésta llega por la extinción gradual de las fuerzas vitales, el alma se desprende en parte antes de la cesación completa de la vida orgánica, y se reconoce más prontamente. Lo mismo ocurre con los hombres que, durante su vida, se han elevado mentalmente sobre las cosas materiales: desde tal momento pertenecen, en cierto modo y medida, al mundo de los Espíritus; y el transito de uno a otro se hace rápidamente y sin apenas turbación.

Conceptos Extractados de "Manual Práctico de las Manifestaciones Espíritas", por Allan Kardec.

Influencias sutiles

Influencias sutiles

André Luiz Medium Waldo Viera

Siempre que usted experimente un estado de espíritu tendiente al desánimo y que el mismo perdure varias horas sin causa orgánica o moral que lo justifique, recurra a la hipótesis de una influencia espiritual negativa y sutil. Sea preciso en auxiliar a los guías espirituales que tratan de socorrerlo. Ese es el momento oportuno para la práctica de la humildad, la oración y el pase.

Entre las características que más evidencian esa situación del alma, podemos enumerar las siguientes:
Dificultad para concentrar las ideas en motivos optimistas; carencia de un ambiente intimo apropiado para elevar los sentimientos en oración o concentrarse en una lectura edificante; indisposición inexplicable, tristeza sin causa y presentimientos de acontecimientos dolorosos inmediatos; aborrecimientos contenidos por no hallar personas o medios sobre los cuales poder descargalos; sentimientos de frustaciones ocultos, irritaciones silenciosas, quejas, hipersensibilidad y facilidad para condenar a quien no tiene culpa; interpretación forzada de hechos y actitudes suyas o de los demás, que usted sabe no corresponden con la realidad; hiperemotividad o depresión que alcanza hasta la inminencia del llanto; predisposición para investir el papel de la víctima o tomar una posición absurda de automartirio; terquedad en no aceptar que haya una influencia espiritual sutil actuando sobre usted, mas luego pasados algunos minutos u horas del acontecimiento, sobrevenir un cambio de criterio, el arrepentimiento, la recomposición del tono mental y, muy frecuentemente, la constatación de que es tarde para deshacer el error consumado. Estos son indicios del acompañamiento discreto y eventual del desencarnado, imperceptible para el encarnado, dado lo sutil del proceso.

Un Espíritu responsable puede ser tan inconsciente de sus actos, que los efectos negativos puede tomarlos como producidos por su misma persona. Cuando el influyente es consciente, la obra es preparada con anticipación y toda suma de detalles, a veces hasta con días y meses antes de la realización del artero ataque, preparando, para tal oportunidad, el ambiente apropiado de un determinado encuentro, una conversación, la llegada de una carta, la frustración de un negocio o la pérdida de un empleo.

No se sabe qué ha causado mayor daño a la humanidad: si las obsesiones espectaculares y manifiestas, individuales o colectivas, que todos perciben y colaboran en suprimirlas, o bien esas medio obsesiones de semiobsedidos, desapercibidas, a pesar de más frecuentes, que minan las energías de una sola persona incauta, pero influyendo en el camino de legiones de otras. ¿Cuántas desavenencias, separaciones y fracasos no se han generado de tal manera? Estudie su existencia en esta última quincena y verifique si usted no pasó en alguna circunstancia con una de la características de una influencia espiritual sutil. Estudie y ayúdese usted mismo.

Extractado del Blog Albacete Espírita.

2 de abril de 2019

La conciencia sabe perfectamente nuestro destino

La conciencia sabe perfectamente nuestro destino

por Allan Kardec.

La conciencia es la causa de lo que somos nosotros; somos el efecto de cuanto bueno podemos obrar, impulsados por esta causa misteriosa; ella tiende incesantemente a reformar nuestras pasiones y deseos. Os lo explicaré mejor.

La conciencia sabe perfectamente nuestro destino; pero no nos deja ver claro el sendero por donde tenemos que ir para llegar cuanto antes al fin que se propuso Dios al darnos la existencia.

Nos deja enteramente libres: marchamos ciegos, acaso todo lo mas, guiados por la razón, que si es clara y fácil, puede encaminarnos bien; pero si por efecto de estar mal cultivada, nos extravía, la conciencia nos advierte aquello de que nos hemos apartado en la vida de la senda verdadera.

El hombre queda enteramente libre de sus acciones, para hacer cuanto le parece bien o mal; pero una vez que ha obrado, se consulta a sí mismo, y encuentra esa emanación de Dios. La conciencia que le dice claro el mal que ha hecho, es como si fuese una sustancia diferente al hombre mismo, y le acusa o le congratula según lo bueno o malo que haga.

Yo decía, y no me engaño, que la conciencia es el complemento del hombre, esto es una sustancia espiritual que se emancipa de la voluntad, y se une cuando el hombre la llama para responder a su llamamiento.

Es lo único perfecto que tenemos, porque nuestro espíritu, lleno de impureza podrá ser objeto de desprecio por todos conceptos, vista su inferioridad, que se arrastró por toda clase de vicios, de iniquidad y de infamia; puro la conciencia que dice a su espíritu, por mas inferior que sea, mal lo ha hecho, no es impura ni imperfecta, porque conoce que ha obrado contra la ley de Dios.

Revista La Revelación Año 1872, por Allan Kardec.

Para muchos es mas fácil rezar que estudiar

Para muchos es mas fácil rezar que estudiar

por David Grossvater.

¿Que los Espiritistas Laicos no creemos en la intervención de los Espíritus Superiores? Supina conjetura y gratuita suposición. Más bien confiamos siempre en su asistencia y contamos invariablemente con su amorosa y sabia inspiración. Pero por respeto y amor y gratitud a esos Espíritus geniales, supra-evolucionados, rechazamos muchas cosas e intervenciones que arbitrariamente se les atribuyen con candidez o mala fe. De lo contrario, ¿cómo se concebiría la solidaridad universal, y la misma presencia de inteligencias superiores ayudando a los que anhelan la superación?

Debemos renovarnos y apartamos del misoneísmo y no dogmatizar tanto a los Maestros; debemos evolucionar y salir del estancamiento. Tarea dura la de los progresistas, porque hay muchos para quienes es difícil dar un paso adelante. Para muchos es mas fácil rezar que estudiar, porque el lastre se hace irreductible y casi inaccesible a los medios intelectuales cuando no hay un fondo espiritual, libre y propiciador.

Los Espiritistas Laicos, agrupados bajo el signo de "Centros de Investigaciones Metapsiquicas y Afines" (C.I.M.A.), no hacemos uso de los términos de "Kardecianismo", "Trincadismo", "Ubaldismo" ni de ningún otro "Ismo". sino que buscamos asimilar los puntos grandiosos y de positivo valor que los Maestros nos legaron.

No hacemos derivar nuestra denominación de los preclaros personajes, ni esgrimimos sus augustos nombres como bandera de guerra para herir al hermano, ni los tenemos como símbolos de sectarismo y exclusivismo para escandalizar en su nombre para lucir nuestra inoportuna manifestación de mediocridad. Somos simplemente Espiritistas que estudian y discuten libremente todos los enunciados y principios por medio del Racionalismo Científico, y ponemos en término experimental lo que en término intuitivo nos llega. Esto se llama Espiritismo Laico.

El clero de todas las religiones lucha contra el Laicismo, y si nosotros le hacemos coro al vocerío de los curas, nos tomarán prácticamente como sus acólitos.
Laicismo y dogmatismo son dos polos opuestos; una eternidad los separa y son irreconciliables.

Conceptos Extractados de "Espiritismo Laico", por David Grossvater.