22 de febrero de 2019

Los Principios Espirituales

Reencarnaciones Iniciales

Los Principios Espirituales

por Ricardo di Bernardi

Los principios espirituales iniciales, expresión de la Ley Cósmica Universal, Dios, pasaron a sumergirse, o reencarnarse, en la materia animada por el principio vital.

El fluido vital, estableció el hilo dimensional necesario para la fijación de la estructura espiritual a la estructura física.

Los primeros seres vivos, surgidos de los minerales, eran cristalizables, como los virus, intercambiando poco con el medio externo. Enseguida surgen los primeros unicelulares realmente libres, que se multiplican prodigiosamente en la temperatura templada de los océanos; las amebas y las bacterias primitivas. Estos seres rudimentarios solo revelan  un sentido: el tacto, que dio origen a todos los otros en función del perfeccionamiento de los organismos superiores. Los seres iniciales se movían a lo largo de las aguas, donde encontraron l oxigeno para la vida, pues en la tierra firme todavía no existía en proporción suficiente para su desenvolvimiento.

Los reinos vegetal y mineral parecían confundidos en las profundidades oceánicas. No existían formas definidas.

Las primeras bacterias pasan  a labrar los minerales en la construcción del suelo, preparando el surgimiento de los vegetales.

Colonias de protozoarios, surgen de la asociación de amebas. Colonias estas que se constituyen en las primeras sociedades vivas.


Tomado del Blog "Rincón Espírita"

Citas y Frases de DAVID GROSSVATER 1

Citas y Frases de DAVID GROSSVATER 1


Un Laico-Espiritista, jamás vuelve a fanatizarse en ningún sentido; no santifica ningún texto, a ningún Maestro, y no dictamina sobre lo que no conoce a ciencia cierta, ni pisotea la fraternidad por defender determinados postulados cuando sus deficiencias le son evidenciadas. 
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Suponer que sólo el hombre tiene espíritu es fallar en relación a todo lo que se mueve y vive, y creer que hay vidas y entes animados por algo que no es espíritu, es algo inconcebible... SI todo evoluciona, también lo hace el animal, y nada pierde ni desmerece al hombre el haber logrado atravesar toda esa inmensa escala de vida animal, hasta que por su propio y personal esfuerzo haya logrado situarse en los peldaños de raciocinador ... Todo reencarna; todo es retoma en el Universo ... 
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Ciertamente la palabra Religio-Onem (metidos todos), y Religare, dice: Unir, juntar, agarrar, ayuntar y ponerles el yugo y encarretonar, y más aún. relegar,religar, atar. hacer mezcolanza, amalgamar, anudar, sojuzgar y hacer manada o grey; ensartar, enlazar, poner cabestro y brida (Religare ... ). Liar, someter, dominar, enzanjonar, encinchar y montar sobre el burro ... y buen viaje. No hemos agotado su etimología ni sus sinónimos, el resultante es el mismo y como prueba basta. EL uso da el significado a la palabra.
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Debemos renovarnos y apartamos del misioneísmo y no dogmatizar tanto a los Maestros; debemos evolucionar y salir del estancamiento. Tarea dura la de los progresistas, porque hay muchos para quienes es difícil dar un paso adelante. Para muchos es mas fácil rezar que estudiar. 
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Si el Espiritismo se redujese solamente a hablar con los espíritus, creer en Dios y en la Reencarnación, no habría motivo para tanto alboroto. Pero cuando se concibe que el Espiritismo abarca la totalidad de todas las Ciencias (Ciencia Universal), a toda manifestación humana y todo fenómeno cósmico, material y espiritual, es cuando debemos analizar muy seriamente, y con la mayor admiración, la palabra Laicismo, para no enredar en nuestras ideas personales los ideales de los Maestros. 
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Laicismo no es materialismo ni es ateísmo, ni divinismo, sino seriedad escrupolosa en la búsqueda de conocimientos y en su análisis. 
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Concepto dínamo-genético de la vida

Concepto dínamo-genético de la vida


“El movimiento –dice Camilo Flammarion- sostiene el equilibrio del universo y constituye su organización, su energía y su vida”… El espacio está poblado de manantiales de luz, de energía y de vida: nada hay quieto en él, nada estático, a no ser la aparente inmovilidad que resulta de los diversos movimientos en equilibrio… El espacio que parece vacío, inerte y silencioso, está lleno de radiaciones, de ondulaciones y sonoridades imperceptibles: es la fuente etérea de donde emana y a donde se reintegra toda energía y todo movimiento, donde se funden todos los arquetipos de la vida material y a donde retornan para refundirse y transformarse luego, bajo la acción psico dinámica del espíritu, donde el Pensamiento creador, el Hacedor eterno, construye, sin descanso, la génesis de su obra inacabable y siempre perfectible.

“La materia –ha dicho William Crookes- no es más que un modo de movimiento. Toda materia volverá a pasar por el estado etéreo de donde procede”. Si del aspecto físico del mundo pasamos al aspecto biológico, vemos igualmente que la vida es un torrente continuo de formas cambiantes, de formas que se modifican, se renuevan, se metamorfosean, se transforman y suceden incesantemente, encadenándose unas en otras, escalonándose, relacionándose entre sí, lo mismo en los reinos que en las especies, igual en las razas y en las familias que en los individuo.

“Cada uno de nosotros –dice Rodó, en Motivos de Proteo- es sucesivamente no uno, sino muchos. Y estas personalidades sucesivas, que emergen las unas de las otras, suelen ofrecer entre sí los más raros y asombrosos contrastes”… …”Estamos muy lejos del perfeccionamiento –dice Oliver Lodge. Y cada uno de nosotros es, individualmente, un artículo inacabado” “El hombre -agrega- es innegablemente un ser imperfecto, y está todavía en vías de desenvolvimiento,: pero no debe perderse de vista que nosotros partimos de la idea de que la creación es una operación continua, perpetuamente en curso, en movimiento, exigiendo tiempo para llegar a la madurez y dentro de la cual todas las cosas aspiran a un fin designado y deseado de antemano”. La historia de la tierra y la historia de la humanidad están sujetas igualmente a un proceso continuo de movimiento y de transformación, a un perpetuo llegar a ser, sin alcanzar jamás formas y perfecciones definidas… …El hombre no apareció sobre la tierra como una manifestación esporádica de la vida, en determinada hora y lugar desvinculado de las demás especies: no es el prototipo de una creación especial, definida, sino una manifestación superior, gradual y perfectible de la misma vida psíquica que anima a los demás seres que, aunque morfológicamente distintos y gradualmente inferiores, son iguales, porque la vida, aunque multiforme, es esencialmente una.

Extractado de la Revista Constancia.

La Reencarnación En Los Grandes Hombres

La reencarnación en los grandes hombres

Adopté la teoría de la reencarnación a la edad de veintiséis años: La idea se me presentó después de leer un libro de Orlando Smith. Hasta haberla descubierto no me sentía satisfecho ni tranquilo. Estaba sin brújula, por decirlo así. Sin saber dónde iba. Hoy sé que continuamos acumulando experiencia y creciendo. Henry Ford (Gran industrial norteamericano de fama internacional).

Creemos en una serie indefinida de reencarnaciones del alma, de vida en vida y de mundo en mundo, cada una de las cuales constituye un progreso sobre la que ha precedido. Podemos volver a empezar el viaje recorrido cuando hayamos merecido pasar a un grado superior; pero jamás podremos retrogradar ni morir espiritualmente. José Mazzini (Gran patriota italiano, autor de “Dal Concilio a Dio”)

Sólo por medio de la reencarnación puedo explicarme el poder y la influencia que esta mujer ejerce sobre mí. Sí, en otro tiempo fuimos marido y mujer. Me sucede ahora que las cosas me dan no la impresión de verlas por primera vez, sino la de que las vuelvo a ver. Wolfgang Goethe (El más célebre de los poetas alemanes)

El cuerpo de Benjamin Franklin, impresor, parecido a la cubierta de un viejo libro privada de su contenido y despojado de su título y de su dorado, descansa aquí, pasto para gusanos; pero no se perderá la obra, pues reaparecerá (reencarnando) en una nueva y más elegante edición, revisada y corregida por el autor. Benjamín Franklin (Epitafio escrito por el gran político e inventor norteamericano)

La gran ley de la continuidad –reencarnación- se verifica en todos los reinos de la naturaleza y es, según la teoría espírita, perfectamente aplicable al espíritu humano, que progresa indefinidamente. Sir Alfred Russel Wallace (Gran naturalista inglés, uno de los fundadores de la geografía zoológica).

Recuerdo haber vivido en tiempo de Enrique III y de Enrique IV. Los recuerdos que tengo del gran rey en nada se asemejan con lo que de aquél refieren sus parientes. David Hume (Célebre filósofo inglés autor de “Ensayo sobre el entendimiento humano”)

Cuando pienso en las intuiciones de toda clase que he tenido desde mi adolescencia, me parece que he vivido docenas y casi centenares de vidas… Así es como yo he sido mecánico, músico, monje, niño, madre, etc. En estos estados de simpatía universal he sido hasta animal y planta. Enrique Federico Amiel (Escritor y psicólogo suizo, autor de “Diario Íntimo”)


Extractado de la Revista Constancia.

MI COMENTARIO
Muchas personas que ni imaginamos podrían tocar estos temas, dan sus testimonios al respecto.



Reencarnación


Reencarnación 

por Gilberto Schoereder

Una investigación que llamó la atención del mundo académico fue la del dr. Ian Stevenson, médico psiquiatra que durante 37 años ha investigado posibles casos de reencarnación, viajando al mundo entero en busca de relatos y evidencias, recogiendo historias de niños que afirman tener recuerdos de vidas pasadas.

El Dr. Stevenson escuchaba lo que los niños tenían que decir, guardaba las informaciones importantes referentes a lugares y personas con las que habrían entrado en contacto en una vida anterior, y se dirigía a esos lugares para nueva recolección de datos, que comparaba con los anteriores . Los niños no se encontraban bajo hipnosis -un aspecto que es bastante combatido, por ejemplo, cuando se habla de regresión a vidas pasadas- y las informaciones podían, en general, ser fácilmente comprobadas, ya que ellas no se referían a épocas muy lejanas como el antiguo Egipto.

Tom Shroder, editor del diario The Washington Post, escribió el libro Almas antiguas relatando su experiencia con el dr. Stevenson, a quien acompañó en sus peregrinaciones por el mundo. Según él, una de las cosas que llamaron su atención en el trabajo del científico fue la forma minuciosa con que él cheque toda la información. Además, percibió que científicos de varios países tenían al dr. Stevenson en alta consideración, aunque el asunto que trataba era considerado "difícil". Por supuesto que no se trata de una postura que se extiende a toda la comunidad científica: algunos colegas lo consideraron un precursor, por estar investigando la reencarnación bajo bases científicas y enfrentando un verdadero tabú; otros se colocaron totalmente contrarios a las investigaciones, e incluso a la idea de investigar un asunto como ese.

Extractado del Blog Opiniones.

MI COMENTARIO
La mejor difusión que podría tener el espiritismo es la de estos científicos que empiezan a darle espacio a temas que eran tabú y que los académicos no hacían público por temor al desprestigio y su consecuente aislamiento por parte de sus colegas. Afortunadamente hoy son muchos los que se animan a hablar de estos temas relacionados con un "Algo" mas allá del cuerpo. Tal vez no lo llamen por ahora espíritu.


21 de febrero de 2019

“El siglo de la física”

“El siglo de la física”

por Jaime Rodríguez Lara.

El siglo xx ha sido llamado “el siglo de la física”  debido al extraordinario desarrollo de esta ciencia y a su influencia en varios campos del pensamiento y de la vida de la Humanidad, desde lo social, hasta lo filosófico, lo político y lo económico, sin olvidar el avasallador desarrollo tecnológico. ¿La figura de Albert Einstein no emerge, acaso, como una de las más sobresalientes del siglo XX?

La Física del siglo XX dejó de ser meramente fenomenología y descriptiva, para ser más especulativa, más abstracta, más imaginativa y creativa. Para el físico del siglo XX" "El universo se asemeja, como decía el astrónomo inglés James Jeans, cada vez menos a una maquinaría, y cada vez más a un pensamiento".

"Ahora sabemos, decía Einstein en su autobiografía, que la Ciencia no puede surgir sólo del empirismo y que en las construcciones de la Ciencia necesitamos utilizar la invención libre que sólo a posteriori puede confrontarse a la experiencia, en lo que a su utilidad se refiere. Este hecho pudo despistar a generaciones anteriores para quienes la creación teórica parecía surgir de forma inductiva del empirismo sin la influencia creativa de una construcción libre".

Extractado del Blog Amanecer Espírita.
MI COMENTARIO
La ciencia de algún modo ha aceptado en estos tiempos que no todo se debe remitir a la experimentación pura y rechazar otros punto de vista o fenómeno que no tenga un respaldo físico. El espiritismo es ese tipo de ciencia donde los fenómenos no son hipótesis, sino que son reales aunque los científicos no sepan a ciencia cierta como se producen o quien los genera. Esto es una Ciencia de Observación.


Reflexiones: Acuérdate de soltar el vaso

Reflexiones: Acuérdate de soltar el vaso


Un psicólogo, en una sesión grupal, levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la típica pregunta: “¿Está medio lleno o medio vacío?” Sin embargo, preguntó: – ¿Cuánto pesa este vaso? Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. El psicólogo respondió: “El peso absoluto no es importante. Depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, es siempre el mismo. Pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, y más difícil de soportar se vuelve.”

Y continuó: “Las preocupaciones, los pensamientos negativos, los rencores, el resentimiento, son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas en ellos todo el día, empiezan a doler. Y si piensas en ellos toda la semana, acabarás sintiéndote paralizado, e incapaz de hacer nada.”

¡Acuérdate de soltar el vaso!

¿El Espírita toma partido en discusiones políticas?

¿El Espírita toma partido en discusiones políticas?

por Alejandro Mota

¿Qué es la política?  La política es la ciencia de gobierno de un estado o nación  y también un arte de la negociación de conciliar intereses.


El concepto anterior está directamente relacionado a la vida en sociedad, principalmente en el espacio público, aquello que es común a todos; así busqué en el Libro de los Espíritus sobre la vida en comunidad, separé las preguntas 776, 767 y 779:


776 -La vida social está en la Naturaleza?


Respuesta: "Ciertamente. Dios hizo al hombre para vivir en sociedad. No le dio inútilmente la palabra y todas las demás facultades necesarias para la vida de relación.


767 - ¿Es contrario a la ley de la Naturaleza el aislamiento absoluto?


Respuesta: "Sin duda, pues que por instinto los hombres buscan la sociedad y todos deben concurrir para el progreso, ayudándose mutuamente"


779 - ¿La fuerza para progresar, la ha hecho el hombre en sí mismo, o el progreso es sólo fruto de una enseñanza?


Respuesta: "El hombre se desarrolla por sí mismo, naturalmente. Pero no todos progresan simultáneamente y de la misma manera. Se da entonces que los más adelantados auxilian el progreso de los demás, por medio del contacto social.




MI COMENTARIO
El espírita debe participar en pólitica, entendiendo como política todo aquello que lo relacione con la vida en sociedad y no en el hecho de hacer una carrera política. El hombre tiene tendencia a vivir junto a otros con el objeto de aprender intercambiando nuevas lecciones.


Acción oculta de los Espíritus

Acción oculta de los Espíritus 

por Allan Kardec

Los Espíritus obran frecuentemente sobre nuestro pensamiento, sin que nos demos cuenta de ello, nos inducen a tal o cual cosa, nosotros creemos obrar por nuestra propia cuenta, y no hacemos otra cosa que ceder a una sugestión extraña.

De lo dicho no hay que inferir que carezcamos de iniciativa; lejos de eso, el Espíritu encarnado goza siempre de su albedrío, no hace en definitiva sino lo que quiere, y frecuentemente sigue su impulso personal.

Para darnos cuenta de cómo pasan las cosas, es preciso representarnos nuestra alma desprendida de sus ligaduras por la emancipación, lo que tiene siempre lugar durante el sueño, y algunas veces, durante la vigilia también. Entonces entra el alma en comunicación con los Espíritus, como si uno saliera de su casa para ir a la de un vecino permítasenos esta comparación familiar, con el que entra en conversación, o para hablar con más exactitud, en intercambio de pensamientos. La influencia del Espíritu extraño no es una imposición, sino un modo de consejo que da a nuestra alma; consejo que puede ser más o menos prudente, según la naturaleza del Espíritu, y que el alma queda en libertad de seguir o de rechazar, pero que puede apreciar mejor cuando no está bajo el influjo de las ideas que suscita la vida de relación. A esto obedece el que se diga que la noche es consejera.

No es siempre fácil distinguir el pensamiento sugerido del pensamiento propio, porque frecuentemente se confunden. Sin embargo, cabe la presunción de que nos viene de una fuente extraña cuando es espontáneo, cuando surge en nosotros como una inspiración y es opuesto a nuestra manera de apreciar. Nuestro juicio y nuestra conciencia nos hacen distinguir si es bueno o malo.

Conceptos Extractados de "Manual Práctico de las Manifestaciones Espíritas", por Allan Kardec.

¿Como reaccionaríamos si sabemos que en 8 días moriremos?

¿Como reaccionaríamos si sabemos que en 8 días moriremos? 

por Allan Kardec.

Supongamos que, por una circunstancia cualquiera, todo un pueblo adquiere la certeza de que dentro de ocho días, de un mes, de un año si se quiere, habrá desaparecido, que ni un solo individuo sobrevivirá, y que no quedará ni huella del mismo después de la muerte. ¿Qué hará durante este tiempo? ¿Trabajará para su mejoramiento e instrucción? ¿Se sujetará al trabajo para vivir? ¿Respetará los derechos, lo intereses y la vida de sus semejantes? ¿Se someterá a las leyes, a una autoridad, cualquiera que sea, incluso la más legítima: la autoridad paternal? ¿Se obligará a algún deber? Seguramente que no. Pues bien, lo que no sucede en masa, la doctrina del nihilismo lo realiza cada día aisladamente.

Si las consecuencias no son tan desastrosas como lo pudieran ser, es primeramente porque la mayor parte de los incrédulos tienen más fanfarronería que verdadera incredulidad, más duda que convicción, porque tienen miedo del que manifiesta al anonadamiento. El título de espíritu fuerte, lisonjea su amor propio. Además, los incrédulos absolutos están en ínfima minoría, sufren, a pesar suyo, el ascendiente de la opinión contraria, y son contenidos por una fuerza material. Pero si la incredulidad absoluta fuese un día la opinión de la mayoría, la sociedad quedaría disuelta. A esto tiende la propaganda de la idea del nihilismo.

Conceptos Extractados de "El Cielo y el Infierno", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
Para los incrédulos, los escépticos, los ateos, la vida será un goce permanente de cosas vanas, cosas materiales. Porque al no existir un porvenir, no tiene ningún sentido y ningún mérito el hacer, el estudiar, trabajar, ayudar y muchísimas mas cosas que quedarían en la nada al sobrevenir la muerte.

El devenir de los Espíritus

El devenir de los Espíritus

por Amalia Domingo Soler

El Espíritu no es un ser abstracto e indefinido que solo puede concebir el pensamiento, sino un ser real que es apreciable en ciertos casos por los sentidos de la vista, del oído y del tacto. No pertenecen perpetuamente al mismo orden, sino que todos se perfeccionan pasando por los diferentes grados de jerarquía Espirita. Este perfeccionamiento se realiza por medio de la reencarnación, impuesta como expiación a unos y como misión a otros.

La vida material es una prueba que deben sufrir repetidas veces hasta que alcanzan la perfección absoluta, una especie de depuratorio del que salen más o menos purificados. Al abandonar el cuerpo, el alma vuelve al mundo de los espíritus, de donde había salido, para tomar una nueva existencia material, después de un espacio de tiempo más o menos prolongado, durante el cual se encuentran en estado de Espíritu errante.

Los espíritus encarnan siempre en la especie humana, y sería erróneo creer que el alma o Espíritu pueda encarnarse en el cuerpo de un animal. El alma era individual antes de la encarnación y continúa siéndolo después de separarse del cuerpo.

A su vuelta del mundo de los espíritus, el alma encuentra en él a todos los que conoció en la Tierra, y todas sus existencias anteriores se presentan a su memoria con el recuerdo de todo el bien y de todo el mal que ha hecho. Los espíritus encarnados pueblan los diferentes globos del Universo. Los espíritus desencarnados no ocupan una región determinada y circunscrita, sino que están en todas partes, en el Espacio y a nuestro lado, viéndonos y codeándose incesantemente con nosotros. Forman una población invisible que se agita a nuestro alrededor.

Los espíritus ejercen en el mundo moral y hasta en el físico una acción incesante; obran sobre la materia y el pensamiento, y constituyen uno de los poderes de la naturaleza, causa eficiente de una multitud de fenómenos inexplicados o mal explicados hasta ahora, y que solo en el Espiritismo encuentran solución racional. Las relaciones de los espíritus con los hombres son constantes, los espíritus buenos nos excitan al bien, nos fortalecen en las pruebas de la vida y nos ayudan a sobrellevarlas con valor y resignación. Los espíritus malos nos excitan al mal y les es placentero vernos sucumbir y equipararnos a ellos.

La moral de los espíritus superiores se resume como la de Cristo en esta máxima evangélica: hacer con los otros lo que quisiéramos que a nosotros se nos hiciese, es decir, hacer el bien y no el mal. En este principio encuentra el hombre la regla universal de conducta para sus más insignificantes acciones.

Todo vive en la Creación sin cesar un segundo de relacionarse cuantos elementos germinan en ella, unos con otros, cual plantas trepadoras, los acontecimientos se enlazan los más pequeños a los más grandes, y todo desempeña su cometido, desde el microscópico infusorio hasta el pontífice de nuestro sistema planetario, el planeta Saturno.

Conceptos Extractados de "La Luz del Porvenir", por Amalia Domingo Soler.

El Espiritismo ante la razón

El Espiritismo ante la razón

Por José Almeida Soares

La propia existencia del ser humano, la maravillosa estructura de su organismo, el poder ilimitado de su mente y otros dones, bien comprendidos y analizados, bastarían, por sí mismos, para inducir al hombre a meditar sobre la continuidad de la vida después de la muerte, basado en la certeza de que Dios no ha hecho nada inútil y sin una finalidad, y que la muerte no es la destrucción total del hombre, sino sólo una fase de transición en su larga trayectoria evolutiva.

Comenzamos a pensar en nuestro cuerpo físico. En la maravilla que es, con sus innumerables órganos, tejidos, músculos, nervios, glándulas, válvulas y otras partes, todas ellas funcionando rítmicamente, en perfecta armonía, cada una de ellas ejerciendo su función y que cumplen su tarea, algunas de ellas extremadamente importantes y delicadas y, lo más extraño de todo, sin que nadie las conduzca, como si fueran una gran orquesta que tocara espléndidas sinfonías durante décadas y décadas, sin intervalo y sin maestro.

Se añade a todo esto que todas esas partes del cuerpo son periódicamente sustituidas, sin perder la armonía y la unidad, y sin que la persona -el dueño del cuerpo- tenga la mínima conciencia de esa renovación orgánica, pues su individualidad es inalterable, de lo que se concluye que el ser real está en el alma de la persona y no en su cuerpo material.

Además de ese trabajo extraordinario y silencioso de nuestro organismo, a la que generalmente no prestamos la mínima atención, tenemos varias otras facultades que no dependen de las funciones físico-químicas del cuerpo, como el pensamiento, el raciocinio, la voluntad, la noción del bien y el mal, las emociones, el amor, el odio y otros sentimientos que ningún órgano físico tiene la capacidad de producir, sino que forman parte del ser viviente. Son características de la naturaleza espiritual del hombre.

Se nota también que, a pesar de que todos los seres humanos presentan idéntica estructura anatómica, no hay dos de ellos con la misma individualidad.
Esta diferencia está marcada por la formación espiritual de cada uno - formación que da al ser la noción de su existencia individual, la conciencia del YO.

Se concluye, pues, que el hombre es la fusión de dos naturalezas: la material y la espiritual, el cuerpo y el alma. Cuando llega la muerte, el individuo deja de vivir en este mundo, pudiéndose decir que la muerte es el límite de la vida material después de lo que se reinicia la vida en el mundo espiritual. Lo que se pierde es el cuerpo carnal y no el espíritu individual. Esta es una deducción lógica y racional.

Extractado del Blog O Blog dos Espíritas.
MI COMENTARIO
Una persona que tenga el mínimo criterio tiene que advertir la maravilla que es la naturaleza. Aquello que puede observar por si mismo, no puede confundirlo. La grandiosidad que TODO tiene en el Universo sin dudas tiene una Suprema Inteligencia detrás.
El cuerpo se renueva constantemente porque en realidad no es algo compacto sino la participación de muchas unidades o principios espirituales que están a nuestro servicio para brindarnos, entre muchas cosas, también un cuerpo con inteligencias en sus células, moléculas y órganos.
Todas estas inteligencias pequeñas, en camino a su evolución como seres humanos, están bajo el control de la unidad directriz de ese cuerpo, el espíritu que lo comanda.
Cada cuerpo tendrá una característica propia dada por el espíritu durante su constitución y luego de la concepción. Ovulo y espermatozoide serán los adecuados para generar el cuerpo que el espíritu imprimirá de acuerdo a sus virtudes y sus defectos de anteriores vidas.
No solo su cuerpo, también su psiquis estará sujeta a su historia de vida y le dará las características morales e intelectuales para terminar definiéndose como una persona de virtudes o de falencias.
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20 de febrero de 2019

Mucho más que una máquina


Mucho más que una máquina

por Dª Suely Caldas Schubert

“Siendo producto de la mente, el acto de pensar no es una secreción del cerebro sino una emanación del espíritu, originando así los procesos mentales como la razón, el discernimiento o la memoria que culminan en la conciencia”
Desde los nuevos planteamientos puramente científicos que están cambiando el paradigma científico de la concepción del Cosmos y de la realidad, aspectos como la influencia del alma humana y su trascendencia como conciencia, en la vida del hombre y del universo, no parecen nada complejos. Mucho menos si desligamos toda su naturaleza únicamente del obsoleto concepto de que el alma es únicamente un epi-fenómeno exudado por el cerebro.

Si la conciencia tiene tanta importancia en la percepción de la realidad, según nos confirma la física cuántica, es indudable que la conciencia tiene que tener una naturaleza trascendente a la materia y no ser fruto de la misma. La conciencia o la mente, según queramos denominar algunos aspectos de la psique humana que trascienden las células neuronales y observan y modifican la realidad, son aspectos de ese ser integral eterno y en continuo cambio y transformación  que es el espíritu o alma humana.

Así pues, los principios básicos del universo, como la materia y la energía, se rigen por leyes, muchas de las cuales ya hemos descubierto. Sin embargo, en la comprensión última de la realidad nos queda mucho camino por recorrer. El primer paso es la confirmación -ya dada- de que la conciencia del observador influye, modifica, transforma y es capaz de alterar la realidad de la materia.

Analizando la evolución del pensamiento y la relación entre mente y materia, la confirmación de la física no es otra cosa que asistir al entierro definitivo del materialismo, que considera que la materia es la única realidad y, por tanto, inconsciente. Es algo evidente que ahora mismo, estimado lector, usted es consciente.


Extractado del Blog Amor, Paz y Caridad.


MI COMENTARIO
La ciencia intenta infructuosamente encontrar el generador de pensamientos y sentimientos en el cuerpo. Hablan del consciente y subsconciente atribuyendoselo a la mente que supuestamente se encontraría en el cerebro.
La realidad que consciente es parte de eso que llaman mente y que en realidad no se encuentra en el cuerpo y se llama Alma.


Cualidades del alma

Cualidades del alma

por Allan Kardec.

El alma del hombre sobrevive al cuerpo y conserva su individualidad después de la muerte. Si el alma no sobreviviera al cuerpo, el hombre no tendría delante de si otra perspectiva que el vacío, lo mismo que si la facultad de pensar fuese producto de la materia; si no conservara su individualidad, esto es, si fuese a perderse en el gran todo, como las gotas del agua en el Océano, sería esto para el hombre el vacío del pensamiento y las consecuencias las mismas que si no tuviera alma.

La vida del alma después de la muerte corporal, queda probada de una manera irrecusable, y hasta cierto punto palpable, por las comunicaciones espiritistas. Su individualidad esta demostrada por el carácter y las cualidades propias de cada uno, pues siendo estas cualidades el distintivo de unas almas de otras, constituyen lo que se llama su personalidad; y si fuesen confundidas en un todo común, estas cualidades serian de todo punto uniformes. Además de estas pruebas inteligentes, existe la material de las manifestaciones visibles o apariciones, que son tan frecuentes y auténticas que no es posible dudar de ellas.

El alma del hombre es feliz o desgraciada después de la muerte, según el bien o el mal que haya hecho durante la vida. Admitida la existencia de un Dios soberanamente justo, no puede admitirse que las almas tengan reservada una suerte igual. Si la situación futura del criminal y del hombre virtuoso debiera ser idéntica, quedaría excluida la utilidad de obrar bien; así que, suponer que Dios no establezca diferencia entre el que obra bien o mal, sería negar su justicia. No siendo castigada la maldad ni premiada la virtud durante la peregrinación terrestre, es forzoso creer que la justicia se demostrará mas tarde, pues de lo contrario, Dios no sería justo.

Las penas y goces quedan probados, además, por las comunicaciones que el hombre puede establecer con las almas de los que fueron y que describen su estado venturoso o feliz, la clase de sus goces o sufrimientos, como también la causa de ellos. Dios, el alma, la individualidad y vida del alma después de la muerte del cuerpo, y las penas y recompensas futuras, son los principios fundamentales de todas las religiones.

El Espiritismo añade a las pruebas morales de estos principios, las pruebas materiales de los hechos; y la experimentación destruye los sofismas del materialismo. En presencia de los hechos, la incredulidad no tiene razón de ser; así es que el Espiritismo devuelve la fe a los que la han perdido y aclara las dudas de los indecisos.

Conceptos Extractados de "Obras Póstumas", por Allan Kardec.

El Espiritismo no es una teoría abstracta

El Espiritismo no es una teoría abstracta

por Allan Kardec

En un grupo del cual participaba durante mi estancia en lyón, en el fondo del salón se levantó un hombre vestido con ropas de trabajador, expresando lo siguiente: "Señor, hace seis meses yo no creía ni en Dios ni en el diablo, como tampoco en que tuviese un alma. Estaba persuadido que cuando morimos todo se acaba. No temía a Dios, pues le negaba; no me atemorizaban las penas futuras, dado que, según mi parecer, todo concluía con la vida. Será bueno decir que no oraba, pues desde mi primera comunión no había vuelto a poner los pies en una iglesia. Además de eso, era violento y arrebatado.
Para resumir: yo no creía en nada, ni siquiera en la justicia humana. ¡Hace seis meses yo era así! Fue entonces que me acerqué al Espiritismo. Durante dos meses sostuve una lucha. Mientras tanto, yo leía y comprendía sin poder negar lo evidente. Una verdadera revolución se operó en mí. Hoy ya no soy el mismo hombre. Oro todos los días y frecuento la iglesia. En cuanto a mi carácter, preguntad a mis amigos si yo cambié. ¡Antes me irritaba con todo, una insignificancia me exasperaba! Hoy soy tranquilo y feliz y bendigo a Dios por haberme enviado sus luces".

¿Comprendéis de lo que es capaz un hombre que llega al punto de no creer ni en la justicia de los hombres? ¿Será posible negar el efecto saludable del Espiritismo sobre este hermano? Y hay millares como él. Aunque iletrado, no por eso dejó de comprender. Ello porque el Espiritismo no es una teoría abstracta que se dirige sólo a los sabios; él habla también al corazón, y para hablar el lenguaje del corazón no hay necesidad de poseer diplomas. ¡Hacedlo penetrar por este camino en las mansiones y en las chozas, y él hará milagros!

Conceptos Extratados del Libro "Viaje Espírita en 1862", por Allan Kardec.

¡MAMÁ, Estoy aquí!!!



¡MAMÁ, Estoy aquí!!!

Hace algunos meses atrás la señora ... había visto desencarnar a su única hija de catorce años, objeto de toda su ternura y muy digna de sus lamentos por las cualidades que prometían hacer de ella una mujer cabal. Esta joven había sucumbido a una larga y dolorosa enfermedad. La madre, inconsolable ante esta pérdida, veía que su salud se alteraba a cada día y repetía sin cesar que pronto ella iría a reunirse con su hija. Informada de la posibilidad de comunicarse con los seres del Más Allá, la señora ... resolvió buscar, en una conversación con su hija, un alivio a su pena. Una dama de su conocimiento era médium; pero al ser una y otra poco experimentadas para semejantes evocaciones, sobre todo en una circunstancia tan solemne, me pidieron para que yo asistiera a la misma. Éramos tres: la madre, la médium y yo. He aquí el resultado de esta primera sesión.

LA MADRE –En el nombre de Dios Todopoderoso, Espíritu Julie ..., mi hija querida, te ruego que vengas si Dios lo permite. JULIE –¡Mamá, estoy aquí!

LA MADRE –¿Sos realmente vos, hija mía, que me responde? ¿Cómo puedo saber que sos vos? JULIE –Lili.
(Era un sobrenombre familiar dado a la joven en su infancia; no era conocido ni por la médium ni por mí, puesto que desde varios años sólo se la llamaba por su nombre de Julie. Ante esta señal, la identidad era evidente; la madre no pudo dominar su emoción y estalló en sollozos.)

JULIE –¡Mamá! ¿Por qué te afligís? Soy feliz, muy feliz; no sufro más y te veo siempre.

LA MADRE –Pero yo no te veo. ¿Dónde estás? . JULIE –Aquí, a tu lado, mi mano está sobre la señora ... (la médium) para hacerla escribir lo que te digo. Mirá mi escritura. (En efecto, la escritura era la de su hija.)

LA MADRE –Vos decís: mi mano; ¿Entonces tenés un cuerpo? . JULIE –No tengo más ese cuerpo que me hacía sufrir tanto; pero tengo su apariencia. ¿No estás contenta de que yo no sufra más, ya que puedo conversar con vos?

LA MADRE –Entonces, ¿si te viera, te reconocería? . JULIE –Sí, sin duda, y a menudo ya me viste en tus sueños.

LA MADRE –Realmente, te vi en mis sueños, pero creí que era un efecto de mi imaginación, un recuerdo. JULIE –No; era yo la que siempre estaba con vos, buscando consolarte; fui yo que te inspiré la idea de evocarme. Tengo muchas cosas para decirte. Desconfiá del señor ...; él no es sincero.
(Ese señor, conocido únicamente por la madre y nombrado tan espontáneamente, era una nueva prueba de la identidad del Espíritu que se manifestaba.)

LA MADRE –¿Qué puede, pues, hacer contra mí el señor ...? . JULIE –No puedo decírtelo; esto me está vedado. Solamente puedo advertirte que desconfíes de él.

LA MADRE –¿Estás entre los ángeles?. JULIE –¡Oh, todavía no! No soy lo bastante perfecta.

LA MADRE –Sin embargo, no te conocí ningún defecto; eras buena, dulce, amorosa y benévola para con todo el mundo; ¿esto no es suficiente? . JULIE –Para vos, mamá querida, yo no tenía ningún defecto; ¡y me lo creía, porque frecuentemente me lo decías! Pero ahora veo lo que me falta para ser perfecta.

LA MADRE –¿Cómo vas a adquirir las cualidades que te faltan? . JULIE –En nuevas existencias que serán cada vez más felices.

LA MADRE –¿Será en la Tierra que tendrás esas nuevas existencias? . JULIE –No lo sé.

LA MADRE –Puesto que no habías hecho mal alguno durante tu vida, ¿por qué sufriste tanto? . JULIE –¡Pruebas! ¡Pruebas! Las he soportado con paciencia por mi confianza en Dios; soy muy feliz hoy. ¡Hasta pronto, mamá querida!

En presencia de semejantes hechos, ¿quién osaría hablar de la nada después de la tumba, cuando la vida futura se nos revela –por así decirlo– tan palpable? Esta madre, minada por la tristeza, siente hoy una felicidad inefable al poder conversar con su hija; entre ellas no existe más la separación; sus almas se entrelazan y se expanden en el seno de una y de otra por el intercambio de sus pensamientos.

A pesar del velo con el cual hemos rodeado este relato, no nos hubiéramos permitido publicarlo, si no estuviésemos formalmente autorizados para ello. Nos decía esta madre: ¡Si todos los que han visto partir de la Tierra a sus afectos, pudiesen sentir el mismo consuelo que yo!

Por nuestra parte, solamente agregaremos una palabra dirigida a los que niegan la existencia de los buenos Espíritus: les preguntaremos cómo podrían probar que esta joven, en Espíritu, era un demonio maléfico.


Extractado de Revista Espírita 1858 de Allan Kardec.



¿Se equivocaron los Espíritus?

¿Se equivocaron los Espíritus?

A la vista de la propagación del Movimiento Espiritista, desde 1857, es normal que Allan Kardec pensara que la progresión del Espiritismo sería imparable y que, en pocos decenios, llegaría a ser una doctrina ampliamente implantada. Por lo tanto, Kardec realizó una previsión ajustada a los datos que poseía. Previsión que, después, por diversas razones -que intentaremos explicar- no llegó a cumplirse.

¿Se equivocaron los Espíritus?

Es posible que los Espíritus más próximos a Kardec, es decir, sus colaboradores desencarnados más cercanos, es posible -repetimos- que también realizaran una previsión errónea, fruto de un optimismo similar al de Kardec. Sin embargo, con toda certeza, el Equipo Directivo Espiritual de este planeta no debió confundirse en ningún momento acerca de la posterior trayectoria del Espiritismo. No en balde, ellos debían haber diseñado la  aparición de esta doctrina en ese momento concreto y, necesariamente, debían saber o prever cuál sería su real evolución.

Un aspecto que se presta a confusión es la diferente manera de considerar, de “sentir”, el paso del tiempo por parte de los Espíritus, en contraposición a nuestra forma de percibir el transcurrir del tiempo. A este respecto ya nos apercibimos, como Espíritus encarnados, que el tiempo “pasa” a diferente velocidad, según sean nuestras sensaciones y emociones del momento. Para aquel que padece algún mal físico o emocional, el tiempo se desliza muy lentamente; pero, para quién está en un estado emotivamente feliz, el tiempo pasa velozmente. Estas realidades todos las experimentamos de continuo. A este respecto no es inusual que, en alguna reunión mediúmnica, un Espíritu desorientado comente que desencarnó en una fecha determinada sin que se haya dado cuenta de que, realmente, ya ha transcurrido un siglo desde que dejó la envoltura material.

Entonces, cuando un Espíritu predice un determinado acontecimiento para una época concreta, no está midiendo el tiempo que transcurrirá con nuestro mismo baremo.


Extractado del Blog Centre Barcelonés de Cultura Espírita.


MI COMENTARIO
No se puede predecir que las cosas ocurrirán como uno piensa anticipadamente. Una realidad es que si uno va hacia un lugar, algún día llegara si no se desvía. Pero en el camino de la difusión del espiritismo existieron varios desvíos, u obstáculos que no lograron elevarlo a las expectativas tan altas que tenía Kardec.
El tiempo no lo maneja nadie, ni los encarnados, ni los espíritus. Porque además del tiempo está la libertad de todos los que participan y ese es un factor muy importante que hace variar cualquier pronóstico.


Deber y Libertad

Deber y Libertad

por León Denis

¿Qué hombre, en las horas de silencio y de recogimiento, jamás interrogó la naturaleza y su propio corazón, pidiéndoles el secreto de las cosas, el por qué de la vida, la razón de ser del universo? ¿Dónde está el que jamás procuró conocer su destino, levantar el velo de la muerte, saber si Dios es una ficción o una realidad? No es propio del ser humano, aún siendo tan despreocupado, que nunca se hubiera planteado estos problemas temibles.

La dificultad en resolverlos, la incoherencia y la multiplicidad de las teorías que originaron, las consecuencias deplorables que emanan de la inmensa mayoría de los sistemas desarrollados, todo este conjunto confuso, cansando el espíritu humano, le llevó a la indiferencia y al escepticismo.
Sin embargo, el hombre necesita saber; necesita el rayo que alumbra, la esperanza que consuela, la certeza que guía y que sostiene. Para eso, él mismo debe desprenderse de sistemas preconcebidos, descender, escuchar esa voz interior que habla a todos nosotros y que los sofismas no pueden engañar: la voz de la razón, la voz de la conciencia.

Así hice yo. Mucho tiempo reflexioné; medité sobre los problemas de la vida y de la muerte; con perseverancia sondeé estos abismos profundos.
Espíritu animado del amor al bien. Pruebas evidentes, hechos de observación directa vinieron para confirmar las deducciones de mi pensamiento, para ofrecer a mis convicciones una base sólida e inquebrantable. Después de haber dudado, creí; después de haber negado, vi. Y la paz, la confianza y la fuerza moral crecieron en mí. Son los bienes que, en la sinceridad de mi corazón, deseoso de ser útil para mis semejantes, vengo para ofrecer a los que sufren y los que desesperan.

Jamás la necesidad de luz se hizo sentir de forma más imperiosa. Una transformación inmensa se produce en el seno de las sociedades. Después de haber estado sometido durante largos siglos a los principios de autoridad, el hombre mismo aspira, cada vez más, a sacudir toda traba, a gobernarse. Al mismo tiempo que las instituciones políticas y sociales se modificaban, las creencias religiosas y la fe a los dogmas se debilitaron. Es todavía una de las consecuencias de la libertad en su aplicación a las cosas del pensamiento y de la conciencia. La libertad, en todos los dominios, tiende a sustituir a la coacción y a la autoridad, a guiar a las naciones hacia un horizonte nuevo.

El derecho de algunos se convirtió en el derecho de todos; pero, para que este soberano derecho esté conforme con la justicia y lleve sus frutos es necesario que el conocimiento de las leyes morales venga a regular su ejercicio. Para que la libertad sea fecunda, para que ofrezca a las obras humanas una base segura y duradera, debe ser completada por la luz, la sabiduría, la verdad. La libertad, para hombres ignorantes y viciosos, ¿no es como un arma poderosa en las manos de un niño? El arma, en este caso, a menudo se vuelve contra quien la lleva y le hiere.


Conceptos Extractados de "El Porqué de la Vida", por León Denis.