16 de febrero de 2019

Las personas sin religión



Las personas sin religión


¿No son las creencias espíritas la consagración de las ideas supersticiosas de la Antigüedad y de la Edad Media, y no pueden ellas darles crédito?

–Las personas sin religión ¿no tachan de superstición a la mayoría  de las creencias religiosas? Una idea sólo es supersticiosa cuando es falsa; deja de serlo si se vuelve una verdad.
Está probado que en el fondo de la mayoría de las supersticiones hay una verdad amplificada y desnaturalizada por la imaginación. Ahora bien, quitar a esas ideas todo su atavío fantástico y no dejar más que la realidad, es destruir la superstición: tal es el efecto de la ciencia espírita, que pone al desnudo lo que hay de verdadero y de falso en las creencias populares. Por mucho tiempo las apariciones han sido consideradas como una creencia supersticiosa; hoy, que son un hecho probado y –más que eso– perfectamente explicado, entran en el dominio de los fenómenos naturales.
Por más que se las condene, no se las impedirá producirse; pero aquellos que se dieron cuenta y las comprenden, no solamente no se asustan, sino que están satisfechos, y esto sucede a tal punto que aquellos que no las tienen desean tenerlas.

Al dejar el campo libre a la imaginación, los fenómenos incomprendidos son la fuente de una multitud de ideas accesorias, absurdas, que degeneran en supersticiones. Mostrad la realidad, explicad la causa, y la imaginación se detiene en el límite de lo posible; lo maravilloso, lo absurdo y lo imposible desaparecen, y con ellos la superstición; tales son, entre otras, las prácticas cabalísticas, la virtud de los signos y de las palabras mágicas, las fórmulas sacramentales, los amuletos, los días nefastos, las horas diabólicas y tantas otras cosas de las cuales el Espiritismo bien comprendido demuestra el ridículo.

Extractado de la Revista Espírita 1859 de Allan Kardec.

No es posible decir que la mediumnidad no existe


No es posible decir que la mediumnidad no existe


Aparentemente, la distancia entre ciencia y religión se redujo. “De algunos años para acá, muchos científicos comienzan a hablar como místicos y muchos místicos intentan actuar como científicos”, observa el físico francés Patricck Druot, estudioso de fenómenos parapsicológicos e investigador del Instituto Monroe, en los Estados Unidos. Él es autor de los libros Somos todos inmortales y Vidas anteriores y futuras, que vendieron más de un millón de ejemplares hasta ahora. Druot intenta reconciliar la ciencia moderna y la tradición espiritual. Por medio de la física cuántica y de la termodinámica, estudia los estados alterados de conciencia.

“No es posible decir que la mediumnidad no existe”, dice el físico. “La ciencia sabe cómo funciona químicamente el cerebro, pero no sabe aún qué es lo que hace funcionar al cerebro”. Para muchos, la fuente de los estímulos y reacciones cerebrales que no conseguimos explicar sería aquello que la Humanidad siempre llamó alma.

Es verdad que los científicos que tienen fe no probaron la existencia de un mundo espiritual, pero los investigadores escépticos tampoco demostraron su inexistencia. Hasta ahora hay un empate. Aunque no cree en Espíritus, el psiquiatra paulista Raymond Rosemberg, especialista en autismo, acompañó durante cinco años sesiones de operaciones y de curaciones espirituales de un grupo de médicos en São Paulo. “Vi curar a personas. Ocurre un fenómeno que es difícil explicar. Intento ser un creyente incrédulo. No puedo funcionar sólo con fe”, dice el médico.

Los médiums no tienen un perfil específico. En general son personas más sensibles que las otras y con fluctuaciones de humor, pero esto no es una regla. Pueden descubrir que son médiums a cualquier edad.

La obstetra Marlene Nobre, presidente de la Asociación Médico Espírita de Sao Paulo, es médium desde hace 38 años. A los 23, fue sorprendida por voces y sensaciones de malestar cuando atendía pacientes. “Sentía falta de aire y cerca de algunos pacientes pensaba cosas horribles que no partían de mí. Tenía ganas de decir frases como ‘quiero que usted se muera’ o ‘que bueno, que usted está enfermo’ a ciertos clientes”, cuenta. “Después que comencé a desarrollar la mediumnidad, las oraciones y el autocontrol me ayudaron y eso dejó de suceder. La gente aprende a defenderse de los espíritus atrasados”, dice ella. Marlene es médium parlante (psicofonía) y una de las más estudiosas del fenómeno en el País.

Extractado de Anuario de la Federación Espírita Española.

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¿Cuál puede ser la utilidad de la propagación de las ideas Espíritas?

¿Cuál puede ser la utilidad de la propagación de las  ideas Espíritas?


–Al ser el Espiritismo la prueba palpable y evidente de la existencia, de la individualidad y de la inmortalidad del alma, es la destrucción del materialismo, de esa negación de toda religión, de esa llaga de toda sociedad. El número de materialistas que Él ha conducido hacia ideas más sanas es considerable y aumenta todos los días: sólo esto ya sería un beneficio social.

Él no sólo prueba la existencia del alma y  su inmortalidad, sino que muestra su estado feliz o infeliz según los méritos de esta vida. Las penas y las recompensas futuras no son más una teoría: son un hecho patente que lo tenemos bajo nuestros ojos.

Ahora bien, como no hay religión posible sin la creencia en Dios, en la inmortalidad del alma, en las penas y recompensas futuras, el Espiritismo hace revivir esas creencias en aquellos en los cuales ellas estaban apagadas, deduciéndose de esto que Él es el más poderoso auxiliar de las ideas religiosas: da religión a los que no la tienen; la fortifica en aquellos en que ella es vacilante; consuela por la certeza del futuro, hace tomar con paciencia y resignación las tribulaciones de esta vida y desvía el pensamiento del suicidio, pensamiento que es rechazado naturalmente cuando se ve sus consecuencias: he aquí por qué son felices los que han penetrado esos misterios; es para ellos una luz que disipa las tinieblas y las angustias de la duda.

Si consideramos ahora la moral enseñada por los Espíritus superiores, ella es toda evangélica: con esto está todo dicho; predica la caridad cristiana en toda su sublimidad, y hace más, muestra su necesidad para la felicidad presente y futura, porque las consecuencias del bien y del mal que hacemos están allí delante de nuestros ojos. Al reconducir a los hombres a los sentimientos de sus deberes recíprocos, el Espiritismo neutraliza el efecto de las doctrinas subversivas del orden social.
¿No pueden esas creencias ser un peligro para la razón?

–Todas las Ciencias ¿no han proporcionado su contingente a las casas de alienados? ¿Hay que condenarlas por esto? Las creencias religiosas ¿no están allí ampliamente representadas? ¿Sería justo, por eso, proscribir la religión? ¿Se conocen a todos los locos que el miedo al diablo  ha producido?
Todas las grandes preocupaciones intelectuales llevan a la exaltación y pueden influir de modo perjudicial sobre un cerebro débil; tendría fundamento en verse en el Espiritismo un peligro especial en este aspecto si Él fuese la única causa o, incluso, la causa preponderante de los casos de locura.
Se da mucha repercusión a dos o tres casos a los cuales no se les habría prestado ninguna atención en otra circunstancia; y además no se tiene en cuenta las causas predisponentes anteriores. Yo podría citar otras en donde las ideas espíritas bien comprendidas han detenido el desarrollo de la locura. En resumen, el Espiritismo no ofrece, en este aspecto, más peligro que las mil y una causas que la producen diariamente.


Extractado de la Revista Espírita 1859, Allan Kardec.

¿Pueden los Espíritus Revelar el Futuro?

¿Pueden los Espíritus Revelar el Futuro?


Los Espíritus sólo conocen el futuro en razón de su elevación. Aquellos que son inferiores no conocen ni siquiera su futuro, y con más fuerte razón desconocen el de los otros. Los Espíritus superiores lo conocen, pero no siempre les es permitido revelarlo. En principio, y por un designio muy sabio de la Providencia, el porvenir nos debe ser ocultado; si lo conociéramos, nuestro libre albedrío sería obstaculizado. La certeza del éxito nos sacaría la voluntad de hacer algo, porque no veríamos la necesidad de esforzarnos; la certeza de una desgracia nos desanimaría. No obstante, hay casos donde el conocimiento del futuro puede ser útil, pero de éstos jamás podemos ser jueces: los Espíritus nos lo revelan cuando lo creen útil y cuando tienen el permiso de Dios; entonces, ellos lo hacen espontáneamente y no a pedido nuestro.

Es preciso esperar con confianza la oportunidad, y sobre todo no insistir en caso de negativa, porque de otro modo uno se arriesga a relacionarse con Espíritus ligeros que se divierten a costa nuestra.

¿Pueden los Espíritus guiarnos a través de consejos directos en las cosas de la vida?
Sí, pueden y lo hacen con gusto. Esos consejos nos llegan diariamente por los pensamientos que nos sugieren. Frecuentemente hacemos cosas de las cuales nos atribuimos el mérito, y que en realidad no son más que el resultado de una inspiración que nos ha sido transmitida.
Ahora bien, como estamos rodeados por Espíritus que influyen en nosotros, unos en un sentido y otros en otro, tenemos siempre nuestro libre albedrío para guiarnos en la elección; feliz de nosotros cuando preferimos a nuestro Espíritu bueno.

La primera cuestión a considerar es la cualidad del médium, si no lo es uno mismo. El segundo punto, que no es menos importante, consiste en la naturaleza de los Espíritus a los cuales nos dirigimos. Aquel que viese en las comunicaciones espíritas apenas un medio de adivinación, y en un médium una especie de echador de la buenaventura, se equivocaría por completo.
Es preciso considerar que tenemos en el mundo de los Espíritus, amigos que se interesan por nosotros, más sinceros y más devotos que aquellos que adoptan ese título en la Tierra, y que no tienen ningún interés en adularnos o en engañarnos. En cuanto a la intromisión de los Espíritus malos y de los Espíritus engañadores –lo que es un gran escollo–, la experiencia enseña a combatirlos y siempre pueden ser evitados. Si no se les da motivos, ellos no vienen porque saben que pierden su tiempo.


Extractado de la Revista Espírita 1859, Allan Kardec.

El Papel del Guía al Momento de la Muerte y de la Reencarnación


El Papel del Guía al Momento de la Muerte y de la Reencarnación

por Jacques Peccatte

El papel del guía no se detiene con nuestra muerte; los espíritus nos explican que cuando desencarnamos y llegamos al más allá al final del túnel, nuestro guía está allí para recibirnos: “… De manera general, es pues el guía quien va a recibir en el rellano del más allá al espíritu que acaba de desencarnar. Esa acogida es tranquilizadora, se hace para impulsar progresivamente al recién llegado hacia las esferas de lo invisible, para acostumbrarlo a su solo habitáculo periespiritual, para acostumbrarlo a esta inmaterialidad…”

Precisemos que esto se refiere a los espíritus que han pasado el túnel sin conocer la turbación. Muchas personas que dejan la Tierra y su envoltura carnal conocen el sentimiento de turbación de manera más o menos fuerte. En efecto, las muertes brutales (accidente, asesinato, suicidio…), ocasionan una profunda turbación. La psicología del espíritu, su carácter, sus faltas, sus creencias religiosas, su forma de percibir la muerte y su nivel de evolución, llevan igualmente a un estado de turbación.

Veamos el caso de un espíritu que ha conocido la turbación y de alguna manera se siente perdido en el más allá y le cuesta trabajo comprender lo que ve: “… Es un espíritu que cuando ha llegado al más allá parece perdido. Es un espíritu que, en el punto de partida, ha errado un poco por los lugares de su última vida. Es como si hubiera sido ayudado. Lo veo como empujado y encontrarse un poco atontado (las cadenas fluídicas han sido establecidas). Ahora lo veo delante de mí. Parece bien. Dice gracias. Me dice que es ayudado por su guía que no lo abandona jamás. Me hace pensar en un niño pequeño refugiado en los brazos protectores de una persona afectuosa. Es un espíritu que aún no es capaz de hacer elecciones. Es guiado en su totalidad”.

Después de la acogida en el más allá, el guía conserva su función y permanece cerca de su protegido. Le permitirá comprender su nueva condición de espíritu y le hará descubrir el más allá. Juntos, guía y protegido harán una suerte de balance sobre la vida que acaba de pasar, sin juicio pero de manera objetiva y sincera.

Luego llega el momento de pensar en la reencarnación. Sobre los consejos del guía, elegiremos el momento, el lugar y eventualmente la misión de nuestra próxima reencarnación. En el más allá, el espíritu vive liberado de las coacciones de la materia y tomar la decisión de reencarnar no es trivial. Pueden sobrevenir temores y angustias. Es por ello que es muy importante para salir bien de su futura reencarnación, escuchar los consejos de su guía. Un espíritu que reencarne demasiado rápido y sin escuchar los consejos de su protector podría conocer “un accidente de reencarnación” que podría traducirse, por ejemplo, en un hándicap físico o en un malestar psicológico.


Extractado de la Revista Le Journal Spirite.

El Espíritu no es una abstracción

El Espíritu no es una abstracción

por Allan Kardec

El Espíritu es el ser principal, puesto, que es el ser pensador y superviviente; el cuerpo no es, por consiguiente, más que un accesorio del Espíritu, una envoltura, un vestido que deja cuando está usado. Además de esta envoltura material, el Espíritu tiene una segunda, semimaterial que le une a la primera; en la muerte, el Espíritu se despoja de ésta, pero no de la segunda a la que nosotros damos el nombre de periespíritu. Esta envoltura semimaterial que afecta la forma humana, constituye para él un cuerpo fluídico, vaporoso, pero que, por ser invisible para nosotros en su estado normal no deja de poseer algunas de las propiedades de la materia. El Espíritu no es, pues, un punto, una abstracción, sino un ser limitado y circunscripto, al cual sólo falta ser visible y palpable para parecerse a los seres humanos.

¿Por qué no obraría sobre la materia? ¿Por qué su cuerpo es fluídico? ¿Pero no es entre los fluidos más rarificados, los mismos que se miran como imponderables, la electricidad, por ejemplo, que el hombre encuentra sus más poderosos motores? ¿Es que la luz imponderable no ejerce una acción química sobre la materia ponderable? Nosotros no conocemos la naturaleza íntima del periespíritu; pero supongámosle formado de materia eléctrica, o de otra tan sutil como ésta, ¿por qué no tendría la misma propiedad siendo dirigida por una voluntad?

La existencia del alma y la de Dios, que son consecuencia una de la otra, siendo la base de todo el edificio, antes de entablar alguna discusión espiritista, importa asegurarse si el interlocutor admite esta base. Si a estas preguntas:

¿Creéis en Dios?
¿Creéis tener un alma?
¿Creéis en la supervivencia del alma después de la muerte?
– responde negativamente, o si dice simplemente: Yo no sé; querría que fuese así, pero no estoy seguro de ello, lo que, las más veces, equivale a una cortés negativa, disfrazada bajo una forma menos explícita a fin de no chocar muy bruscamente lo que él llama preocupaciones respetables, sería tan inútil ir más allá, como el pretender demostrar las propiedades de la luz al ciego que no la admitiese, porque en definitiva, las manifestaciones espiritistas no son otra cosa que los efectos de las propiedades del alma; con aquél es necesario seguir otro orden de ideas si no se quiere perder el tiempo.

Si se admite la base, no a título de probabilidad, si no como cosa segura, incontestable, la existencia de los Espíritus, se deduce naturalmente.

Conceptos Extractados de "El Libro de los Médiums", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
El espíritu es un ser "limitado y circunscripto". Es buena esta aclaración para aquellos que creen en un Dios antropomórfico. Cuando dicen que Dios nos creó a su imagen y semejanza, cometen un error en pensar que Dios es un ser "limitado y circunscripto" aunque luego lo diferencien con virtudes Supremas en Todo.
Hay muchas energías que no las podemos advertir con nuestros sentidos comunes como por ejemplo la electricidad, las ondas de radio, la radiactividad, etc. pero bien sabemos que nos afectan para bien o para mal según las utilicemos con buen o mal uso de ellas. 
El espíritu también es una energía y también puede evidenciarse ante aquellos que tienen mediumnidad.

Niveles espirituales dentro de las colonias


Niveles espirituales dentro de las colonias


P: En la película Nuestro Hogar de André Luiz se muestran estos lugares donde la gente estaba muy atormentada, ¿sería algo similar?

R: "Bueno son representaciones, pero sí, es donde la gente sufre, pero no porque se les haga nada sino porque realmente se dan cuenta de lo que han hecho"

P: Pero se atacaban e insultaban entre ellos

R: "Bueno eso es como cuando los espíritus os pueden insultar a vosotros, aquí es lo mismo."

P: Estas colonias ¿tienen defensas ante los posibles ataques que puedan realizar estos espíritus?

R: "No, en las colonias no hay armas, aquí la defensa es el pensamiento, la protección es el nivel vibracional que tenga la colonia"

P: por tanto, estos espíritus no tienen capacidad para acceder a la colonia

R: "si la colonia tiene un nivel vibracional superior no podrán acceder, si la colonia tiene un nivel vibracional similar al del espíritu que quiere acceder a ella: sí."

P: quería decir por si tenían muros o similar

R. "No, aquí las colonias espirituales no tienen casas construidas, tenéis que entender que, aunque ante vosotros nos mostremos como representación humana aquí somos luz, aquí no tenemos cuerpo"

P: No entiendo una cosa, Francisco Cándido Xavier en un libro titulado “Y la vida continúa” hablaba de una ciudad espiritual con edificaciones similares a las que podemos ver cuando estamos encarnados

R: "sí, pero él lo explica en sentido figurado para que todos lo entendamos, pero aquí no hay edificios, no hay mesas, no hay camas, no hay platos, etc."

Daos cuenta que nosotros somos fluidos.

Es una forma de representación que se utiliza para que la gente entienda cómo se vive aquí, pero realmente aquí no estamos encarnados, no tenemos un cuerpo, somos emisiones de energía, somos luz."

P: Pero cuando los espíritus se reúnen para tomar decisiones, ¿lo hacen en un local o algo así?

R: "Nosotros no necesitamos agruparnos físicamente, es nuestro pensamiento el que se comunica, no hace falta tampoco estar juntos para que esto ocurra, podemos estar en localizaciones diferentes y nuestro pensamiento estar en comunicación. Si lo que piensas es que aquí hay hospitales como los que tú conoces o fábricas decirte que no, a los espíritus se les recoge y se les trata, pero no necesitamos que haya un hospital y estén en una cama, esto es sólo una representación, son zonas que dedicamos al área de sanación y espíritus dedicados a ello."

Extractado del Blog El Susurro del Ángel.


MI COMENTARIO


No acuerdo con la ultima parte del artículo en cuanto a las ciudades, edificios, mesas y todo aquello que existe en los planetas.
La médium en el artículo explica que es una forma de que se pueda entender la idea de la vida espiritual y que para la película era necesario crear las ciudades para que el público la pudiera entender.
Que en realidad somos luz y que no se necesita nada de eso porque no existe la materia y tampoco las necesidades propias de los espiritus tendrían sentido de tener casas, mesas, vehículos, etc.
Yo entiendo que es lógico que no existan esas ciudades como algo material. Desde ya que en lo espiritual esas ciudades no existen.
Pero si existen para el espiritu como una creación de su propio pensamiento. Esto es que de acuerdo a su nivel de elevación, el espiritu podrá tener la necesidad de comer, beber, sentarse, respirar aire puro, viajar en tren, y un gran etcétera que en realidad solo está en sus pensamientos y en los pensamientos de todos los que están a su nivel.
Pero no existen a nivel material. Es solo una creación de esa agrupación de espiritus que lo vivirán como si fuera una realidad palpable.
El que sufre, verá permanentemente porque sufre. Verá la cara de su victima que asesinó. Pero su victima puede no estar ahí, pero el verá repetido su acto de asesinato.
Cada espiritu en si mismo tendrá una realidad tan real como la material aunque solo sea un reflejo de sus pensamientos.
Si alguno ha tenido una pesadilla, entenderá mas el concepto de ver algo como real pero que solo está en nuestros pensamientos. Afortunadamente ahí en algún momento nos despertamos o nos despiertan. En el mundo espiritual eso no ocurre. Solo cuando nos arrepentimos y queremos cambiar, viene la ayuda.

La fatalidad y los presentimientos

La fatalidad y los presentimientos


Ante el hundimiento de un barco pequeño donde se salvaron 4 de los 8 pasajeros. Uno de ellos quizo indagar a los espíritus el porqué se había él salvado y otros con intenciones mas dignas habían perecido.

Dirigimos las siguientes preguntas al Espíritu san Luis, para obtener instrucciones:

1. –Cuando un peligro inminente amenaza a alguien, ¿es un Espíritu el que dirige el peligro? Y cuando la persona escapa del mismo, ¿es otro Espíritu el que lo desvía?

Resp. –Cuando un Espíritu se encarna, elige una prueba; al elegirla se traza una especie de destino que no puede impedir más, una vez que a la misma se ha sometido; hablo de las pruebas físicas. Al conservar su libre albedrío sobre el bien y el mal, el Espíritu es siempre dueño de soportar o de rechazar la prueba; un Espíritu bueno, al verlo flaquear, puede venir en su ayuda, pero no puede influir en él adueñándose de su voluntad. Un Espíritu malo, es decir, inferior, mostrándole y exagerándole un peligro físico, puede hacerlo vacilar y asustarlo, pero la voluntad del Espíritu encarnado no queda por ello menos libre de toda traba.

2. –Cuando un hombre está a punto de perecer por accidente, parece que el libre albedrío no interviene en nada. Por lo tanto, interrogo si es un Espíritu malo el que provoca este accidente, siendo de cierto modo su agente; y, en el caso en que escape del peligro, pregunto si un Espíritu bueno ha venido en su ayuda.

Resp. –El Espíritu bueno o el Espíritu malo no pueden sino sugerir pensamientos buenos o malos, según su naturaleza. El accidente está marcado en el destino del hombre. Cuando tu existencia ha sido puesta en peligro, es una advertencia que tú mismo has deseado, a fin de desviarte del mal y de volverte mejor. Cuando escapas de ese peligro, todavía bajo la influencia del mismo, piensas de manera más o menos firme en volverte mejor, según la acción más o menos firme de los Espíritus buenos. Al sobrevenir el Espíritu malo (digo malo sobrentendiendo el mal que aún hay en él), piensas que escaparás del mismo modo a otros peligros y dejas nuevamente desencadenar tus pasiones.

3. –La fatalidad que parece presidir a los destinos materiales de nuestra existencia, ¿aún sería, pues, el efecto de nuestro libre albedrío?

Resp. –Tú mismo has elegido tu prueba: cuanto más ruda sea y mejor la soportes, más te elevas. Aquellos que pasan su existencia en la abundancia y en la satisfacción humana son Espíritus débiles que permanecen estacionarios. De esta manera, el número de desafortunados aventaja en mucho al de los felices de este mundo, teniendo en cuenta que los Espíritus buscan en su mayoría la prueba que les será más fructífera. Ellos perciben muy bien la futilidad de vuestras grandezas y de vuestros goces. Además, la existencia más feliz es siempre agitada, siempre movida, aunque más no sea por la ausencia del dolor.

4. –Entendemos perfectamente esta doctrina, pero eso no nos explica si ciertos Espíritus tienen una acción directa sobre la causa material del accidente. Supongamos que en el momento en que un hombre pasa por un puente, éste se derrumbe. ¿Quién ha llevado al hombre a pasar por ese puente?

Resp. –Cuando un hombre pasa por un puente que debe romperse, no es un Espíritu el que lo lleva a pasar por ese puente: es el instinto de su destino el que lo conduce.

5. –¿Quién ha hecho romper el puente?

Resp. –Las circunstancias naturales. La materia tiene en sí misma las causas de su destrucción. En el caso tratado, el Espíritu, teniendo necesidad de recurrir a un elemento extraño a su naturaleza para mover fuerzas materiales, más bien ha de recurrir a la intuición espiritual. De este modo, si ese puente debía romperse, ya que el agua había desunido las piedras que lo componen y el óxido había corroído las cadenas que lo suspenden, el Espíritu –decía– insinuará más bien al hombre para pasar por ese puente, en lugar de hacer romper otro bajo sus pasos. Además, tenéis una prueba material que os adelantaré: cualquier accidente sucede siempre naturalmente, es decir, que las causas que se vinculan unas a otras, lo conducen insensiblemente.

6. –Tomemos otro caso en el que la destrucción de la materia no sea la causa del accidente. Un hombre mal intencionado me da un tiro; la bala me roza, pero no me alcanza. ¿La habría desviado un Espíritu benévolo?

Resp. –No.

7. –¿Pueden los Espíritus advertirnos directamente de un peligro? He aquí un hecho que parecería confirmarlo: Una mujer salía de su casa y seguía por el bulevar. Una voz íntima le dijo: Detente, vuelve a tu casa. Ella titubea. La misma voz se hace escuchar varias veces; entonces, ella volvió sobre sus pasos; pero, cambiando de parecer, se dijo: ¿Qué he de hacer en mi casa? Seguiré; sin duda, es un efecto de mi imaginación. Entonces ella continuó su camino. A algunos pasos de allí, una viga que se desprendió de una casa la golpea en la cabeza y la deja caída sin conocimiento. ¿Qué era esa voz? ¿No era un presentimiento de lo que iba a suceder a esa mujer?

Resp. –Era la voz del instinto; además, ningún presentimiento tiene tales caracteres: son siempre vagos.

8. –¿Qué entendéis por la voz del instinto?

Resp. –Entiendo que el Espíritu, antes de encarnarse, tiene conocimiento de todas las fases de su existencia; cuando éstas tienen un carácter saliente, conserva una especie de impresión en su fuero interno, y esta impresión, al despertarse cuando el momento se aproxima, se vuelve presentimiento.

Nota – Las explicaciones precedentes se relacionan con la fatalidad de los acontecimientos materiales. La fatalidad moral está tratada de una manera completa en El Libro de los Espíritus.

Extractado de Revista Espírita 1858, Allan Kardec.


MI COMENTARIO


Escapa a la razón que tengamos un accidente como destino para terminar nuestra encarnación. Suponer que un puente se va a desprender y moriremos en el justo momento que cruzamos es bastante hilarante. Mas aún pensar que eso lo hayamos previsto y planeado antes de encarnar con mucho tiempo de anticipación. Los accidentes son fruto del libre albedrío de todos los que convivimos y de la aplicación de las leyes de la materia que corroen puentes en este ejemplo.

15 de febrero de 2019

Nueva visión de la vida y de la muerte

Nueva visión de la vida y de la muerte

por Salvador Martín

Los que creen en la inmortalidad y en los espíritus suelen ser calificados de locos. Los que no sólo creemos sino que sabemos estamos peor aún.

Algunos contemporáneos de Cristobal Colón le tuvieron por loco y esa locura nos dio un nuevo mundo. Los espíritas vislumbramos como Colón la playa del porvenir, y si aquel junto al marino de la Pinta gritó ¡tierra!, ¡tierra!, nosotros exclamamos desde Cartagena y para el mundo, ¡Cielo, Infinito, Inmortalidad!
Y os invito a que imaginéis un nuevo mundo en el que gracias a la comunicación con los espíritus se pueda rehacer la historia con los testimonios de sus protagonistas.

Un nuevo mundo en el que podamos con el desarrollo de la psicometría ver todo el pasado de los seres y de las cosas. Un nuevo mundo en el que la medicina habiéndose encontrado con el espíritu y así pues con las causas, erradique definitivamente la enfermedad con prescripciones morales. Un nuevo mundo en el que la astronomía a través del desplazamiento por el pensamiento de los espíritus y de nosotros, no tenga ya distancias ni años luz infranqueables.

Una nueva era en la que todas las ciencias con el auxilio de la mediumnidad sean perfeccionadas. Llega una nueva era. ¡La Era Espiritista!

La de la fraternidad de todos los hombres, la de todos los pueblos. La del Amor y la Ciencia. Pero muchos pensareis eso está muy lejano porque la humanidad parece más descreída que nunca.

¿Sabéis por qué?

Porque las religiones siempre han impuesto y nunca demostrado, por eso se ha perdido la fe ciega y no ha quedado más que la fe especulativa.

Pero este descubrimiento, la comunicación con los espíritus, la vida después de la muerte, ya ha sido recibida en el siglo XIX lo mismo que fueron recibidos en otra época los descubrimientos de Copérnico, Galileo, Newton, Einstein, y nos han dicho que todos ellos sobreviven, Sócrates, Platón, Juana de Arco, Lincoln, todos.

Pero este gran descubrimiento ha pasado ignorado o tergiversado por el mundo para el mayor número. Le educación y la libertad solventarán este problema. Decía Kardec que sería la educación la regeneradora de la humanidad.


Extractado del Blog Curso Espírita.


La Felicidad


La Felicidad

por Juan Miguel Fernández Muñoz

La felicidad en su concepto espírita no siempre coincide con la idea que de ella tienen generalmente las personas.

Hay sujetos que viven y se preocupan expresamente por ser felices tratando siempre de conseguir el máximo bienestar y caen más tarde en la desdicha provocada por el desánimo.

Existen seres que luchan por destacar profesionalmente, considerando que ésta es una manera de sentirse dichosos, pero cuando consiguen lo que anhelan se confiesan desafortunados al experimentar que son incapaces de desempeñar la tarea que se les encomendó.

A las mesas abundantes acuden aquellos felices que adquieren enfermedades por los excesos gastronómicos a los que se aficionaron, al tiempo que hay desdichados que padecen por la carencia de lo más primordial para su subsistencia, pero sacan provecho de las lecciones que la vida puso en sus caminos y conquistan así los tesoros de los valores perdurables, los únicos que nos podemos llevar al otro lado de la vida física cuando ésta se apague.

Nos encontramos también con los felices de salud que, abusando de su fortaleza corporal, son sorprendidos por una desencarnación prematura. Así como hallamos a los desdichados por la enfermedad que, por los cuidados que prestan a sus cuerpos, alcanzan a vivir una larga existencia.

En todos los lugares observamos contrastes que nos aleccionan. Circunstancias felices transmiten muchas veces grandes tormentos en el futuro por no haber sabido utilizar con criterio los momento favorables que nos fueron concedidos.

Aquí y allá surgen, innumerables veces, los felices – desdichados, que se arrojan en los despropósitos y los desdichados – felices, que se elevan con las dificultades de las pruebas a las que son sometidos.

Apliquemos el entendimiento espírita a los acontecimientos y verificaremos que los felices y los desdichados no están calificados así por el bienestar o la escasez que los rodea exteriormente. Son y serán siempre aquellos que, en cualquier situación, construyen la felicidad o la desdicha de los demás, puesto que las leyes de la vida, según la enseñanza de la Filosofía Espírita, determinan que el hombre sea puesto a prueba por el hombre y señalan, además, que la felicidad o la desdicha provocadas por alguien en los caminos ajenos vuelven rigurosamente hacia quien las ocasionó.


Extractado del Sitio Asociación de Estudios Espíritas de Madrid.

ALLAN KARDEC de "Revista Espírita 1858"

ALLAN KARDEC 

"Revista Espírita 1858"

Solo su poderosa inteligencia podría concentrar tantos materiales diversos y esparcirlos luego con un benéfico rocío sobre las almas deseosas de ver y amar. Incisivo, conciso, profundo, sabía agradar y hacerse comprender en un lenguaje a la vez sencillo y elevado, tan alejado del estilo familiar como de las oscuridades de la metafísica.
Multiplicándose continuamente, había podido hasta aquí, bastar a todo. Sin embargo, el acrecentamiento diario de sus relaciones y el incesante desenvolvimiento del Espiritismo, le hicieron sentir la necesidad de procurar unirse con algunos auxiliares inteligentes, preparando así simultáneamente la nueva organización de la ciencia y de su doctrina cuando en medio de sus trabajos y grandes afanes, nos ha dejado para ir a un mundo mejor a recoger la sanción de su misión cumplida y reunir además los elementos de una obra nueva de sacrificios y estudios.

El escribió en su bandera estas palabras; trabajo, solidaridad, tolerancia. Seamos como él infatigables; seamos según sus votos tolerantes y solidarios y no temamos seguir su ejemplo, llevando una y mil veces al terreno de la discusión los principios más discutidos.
No serán inútiles nuestros esfuerzos, y menos infructuosos, teniendo el ánimo dispuesto como tenemos a prescindir de toda cuestión personal, para ocuparnos única y exclusivamente del bien general.

Nacido en Lyon el 3 de Octubre de 1804, de una antigua familia que se distinguió en la magistratura y en el foro, M. Allan Kardec (León Hypolyte Denizart Rivail) no siguió esta carrera. Desde su juventud, se sintió inclinado al estudio de las ciencias y de la filosofía.

Educado en la escuela de Pestalozzi en Iverdun (Suiza), fue uno de los discípulos más eminentes de este célebre profesor y uno de los celosos propagadores de su sistema de educación, que tan grande influencia ha ejercido sobre la reforma de los estudios en Alemania y Francia. Dotado de una notable inteligencia e inclinado a la enseñanza por su carácter y aptitudes especiales, desde la edad de 14 años, enseñaba lo que sabía a todos aquellos de sus condiscípulos que habían adquirido menos que el. En esta escuela fue donde se desenvolvieron las ideas que debían colocarle más tarde, en la clase de los hombres del progreso y de los libres pensadores.

Nacido en la religión católica, pero educado en un país protestante, los actos de intolerancia que sufrió con este motivo, le hicieron, desde muy temprano, concebir la idea de una reforma religiosa, sobre la cual trabajó en el silencio durante largos años, con el pensamiento de llegar a la unificación de las creencias; pero le faltaba el elemento indispensable a la solución de este gran problema. Más tarde, vino el Espiritismo a proporcionárselo y a imprimir una dirección especial a sus trabajos.

Concluidos sus estudios, vino a Francia. Como poseía a fondo la lengua alemana, traducía para esta nación diferentes obras de educación y de moral, siendo las obras de Fénelon sus predilectas por haberle completamente seducido.


Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.

La Proximidad Del Guía


La Proximidad Del Guía

por Jacques Peccatte

El guía ha seguido un camino que fue más o menos común con el de su protegido, en el que lo conoce bien dentro de una proximidad espiritual y afectiva a partir de la cual decidió convertirse en guía. Este deseo de proximidad es evidentemente real por parte del guía, pero en general lo es mucho menos por parte del protegido, que no percibe esa presencia sutil. Y aun cuando esa presencia trate de hacerse oír, el protegido puede rechazarla inconscientemente.

Ciertos guías no tienen prácticamente ningún impacto sobre sus protegidos, sobre todo cuando éstos erran todavía entre las torpezas de la inferioridad, dejándose llevar por sus más bajos instintos. Velan entonces como pueden, más en espera de un cambio que como una verdadera influencia apenas perceptible. Y sin embargo, el peor de los criminales tiene, como todo el mundo, un guía amoroso que espera pacientemente algunos resplandores de conciencia por parte de su protegido que, tarde o temprano, deberá despertar de su letargo espiritual para dar finalmente un paso decisivo en el sentido del progreso de su alma.

En los estadios de inferioridad espiritual, es difícil hablar de libertad o de libre albedrío, pues cuando los instintos dominan, apenas se puede hablar de consciencia, aunque a pesar de todo el espíritu inferior siempre tendrá una consciencia mínima y primaria que le permite saber, aunque sea confusamente, que puede progresar.


Extractado de la Revista Le Journal Spirite.

MI COMENTARIO
Todos tenemos un guía espiritual. No es asignado por nadie. A nadie se le obliga a ser tutor de otro. El guía es simplemente un espíritu dispuesto a ayudar a otro por amor.
No siempre se lo escucha, porque esto depende del grado de disposición que cada encarnado tenga. Cuando no lo escuchan, se retira, pero siempre estará allí cuando se lo llame.


Las Redes En Internet Traen Mucha Luz


Las Redes En Internet Traen Mucha Luz


La Luz más intensa que tenemos hoy en el planeta viene de los espíritus que están ahora reencarnando, por el periodo espiritual, y la moral más avanzada de muchas poblaciones y por la evolución de la tecnología. Muchas personas hablan mal de Internet, pero ella trae mucha luz.

Con la red de redes se consigue identificar, acuerdos nefastos se convierten en hechos públicos, los gobiernos tiranos quedan expuestos, dictadores y fascistas son denunciados. La indignación por estas situaciones es compartida.

Es más luz la que adquirimos. ¿Y cuántas cosas buenas nos trae? ¿Cuántos mensajes consoladores, cursos impartidos por universidades al alcance de un clic por miles de personas, sin salir de casa? Internet acorta la distancia entre personas que se encuentran separadas por miles de kilómetros…

Otros catastrofistas y predicadores del fin del mundo hablan de una guerra nuclear que arrasará el planeta. Los gobiernos de los países que poseen armas nucleares saben que no podrán utilizar esas armas.

La aniquilación sería mutua. Las armas modernas son de hidrógeno y han conseguido que las de Hiroshima y Nagasaki sean consideradas fuegos artificiales si comparadas con las que hay ahora. A pesar de que aún existen algunos déspotas por el mundo, estas armas tan poderosas, tan destructoras, son tecnológicamente complicadísimas de construir, tanto, que cualquier movimiento en ese sentido es detectado fácilmente. Además de esto, existen acuerdos internacionales y organismos serios para el desarme nuclear que funcionan, aunque lentamente, es verdad, con el objetivo de procurar la paz mundial.

Veamos lo que Kardec nos dice al respecto en el ítem 21 de esta misma obra: Esa fase ya se rebela por señales inequívocas, por tentativas de reformas sutiles y que comienzan a encontrar eco. Así es que vemos fundarse una inmensidad de instituciones protectoras, civilizadoras y emancipadoras, bajo el influjo e iniciativa de hombres evidentemente predestinados a la obra de regeneración.

¡Esto lo dijo Kardec en 1868!

Extractado de la Revista Espirita FEE.



Reflexiones: El bambú japonés

Reflexiones: El bambú japonés 


No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego. También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea! Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece
¡más de 30 metros!

¿Tardó sólo seis semanas crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

El Transplante De Órganos


El Transplante De Órganos

por  Jorge Hessen

Recientemente, se realizó un trasplante de órgano (tráquea) que es un marco histórico para la Ciencia. El gran hecho no fue, sólo, la reproducción de las células madre alrededor de la tráquea, sino la reproducción de células madre de la paciente para evitar el rechazo.
El rechazo es un problema, claramente, comprensible, pues el cuerpo espiritual del receptor continuará intacto, ejerciendo pleno gobierno mental sobre el más reciente órgano correspondiente. El órgano trasplantado, fuera del gobierno mental que lo dirigía (en los casos de retirada de órganos de donantes), permanece con vitalidad, siempre que, cuidadosamente, inmunizado. Para ello, el periespíritu del paciente trasplantado provoca los elementos de defensa de su cuerpo físico, cuyos recursos inmunológicos, en un futuro próximo, naturalmente, van a sostener o cohibir de forma más eficaz.

A pesar de la construcción de la tráquea, los trasplantes todavía se realizan con órganos de donantes. Razón por la cual, cuando la célula es retirada del cuerpo humano y va hacia otro ambiente energético, ella pierde el mando mental que la orientaba y pasa, de esa forma, a individualizarse; al ser implantada (la célula) en otro organismo. Luego tenderá a adaptarse al nuevo comando [espiritual] que la revitalizará y coordinará su trayectoria. Tras el traslado al órgano a otro cuerpo, automáticamente, el periespíritu del encarnado pasa a influenciarlo, moldeándolo a sus necesidades.

El tema (uso de células madre-embrionarias) es complejo y muchas otras observaciones pueden ser hechas. El asunto debe y puede ser debatido de forma inteligente, y libre del rancio religiosista táctil y prejuicio, llevándonos a conclusiones futuras más satisfactorias. No basta con posicionamiento radical, porque la propuesta científica, aquí en Brasil, es la de la utilización, en investigación, de los embriones excedentes en las clínicas de reproducción asistida.

¿Será que hoy, aquellos que se oponen a las investigaciones científicas, en cuestión, podrán garantizar, con la máxima seguridad, que en el futuro no se beneficiarán de esta innovadora propuesta de terapia humana?

No podemos permanecer en la ignorancia. La ciencia tiene que alcanzar la finalidad que la Providencia le ha firmado. Kardec enseña que nos instruimos por la fuerza de las cosas.


Extractado del Blog La Luz en la Mente.

Olvido Del Pasado

Olvido Del Pasado

Conveniencia del Olvido


En la Revue Spirite de septiembre de 1863, en un artículo intitulado “Preguntas y Respuestas sobre Expiación y Pruebas”, Allan Kardec responde una carta enviada por un grupo espiritista que sustentaba la tesis de que, en el mundo material solamente pasamos por “pruebas”, puesto que las “expiaciones”, como consecuencia de nuestros actos, sólo acontecen en el mundo espiritual.
La respuesta de Kardec es extensa, ratificando que en el mundo material soportamos tanto “pruebas” como “expiamos” faltas cometidas anteriormente. Pero, en un fragmento de su respuesta, Kardec hace consideraciones específicas sobre la cuestión de expiar faltas de las cuales no nos acordamos y argumenta en el sentido de la necesidad del olvido.
A continuación reproducimos el referido trecho:

“Sigue a continuación la importante cuestión del olvido que, según nuestro corresponsal, elimina de los males de la vida el carácter de expiación. Es un error. Dadle el nombre que quisiereis: no lograréis que no sean la consecuencia de una falta. Si lo ignoráis el Espiritismo os lo enseña. En cuanto al olvido de las mismas faltas, él no tiene las consecuencias que le atribuis. Hemos demostrado en otra parte que el recuerdo preciso de esas faltas tendría inconvenientes extremadamente graves, perturbándonos, humillándonos ante nuestros propios ojos y ante los del prójimo; traerían perturbación en las relaciones sociales y, por esto mismo, frenaría nuestro libre albedrío”.
En este párrafo Allan Kardec sintetiza la posición de la Doctrina Espiritista en relación a lo conveniente que es el olvido, por lo menos en el nivel evolutivo en el que se encuentra el ser humano. Kardec añade:

“Por otro lado, el olvido no es tan absoluto como se supone. Él sólo se da en la vida exterior de relación, en el propio interés de la humanidad; pero en la vida espiritual no sufre interrupción. Tanto en la erraticidad como en los momentos de emancipación, el Espíritu se acuerda perfectamente, y ese recuerdo le deja una intuición que se traduce en la voz de la conciencia, que le advierte de lo que debe, o no debe, hacer. Si no la escucha, entonces la culpa es suya. Además, el Espiritismo proporciona al hombre un medio de remontar su pasado, sino los actos concretos, al menos los caracteres generales de esos actos que quedarán más o menos desvaídos en su vida actual. (...) La vida actual es para él un nuevo punto de partida: a ella llega rico o falto de buenas cualidades; bástale, pues, estudiarse a sí mismo para ver lo que le falta y expresar: “Si soy castigado, es porque pequé”. “Y el mismo castigo le dirá lo que hizo”

Aunque utilizándose de un lenguaje en el que se vale de la figura “crimen-castigo” para demostrar, didácticamente, la ley de causa y efecto, Kardec insiste en que acordarse detenidamente del pasado haría mal al espíritu, pero saber la naturaleza de sus faltas será un estímulo para “expiarlas” correctamente, esto es, librarse completamente de los mecanismos de la culpa que lo atormentan.

Extractado del Boletín Flama Espírita.

¿Siempre Aceptan Los Espíritus Su Reencarnación?


¿Siempre Aceptan Los Espíritus Su Reencarnación?

por José Luis Martín

Casi siempre es aceptada voluntariamente e incluso, solicitada con ansia por el Ser que se dispone para afrontar su próxima reencarnación, aunque a veces su miedo al fracaso o al sufrimiento humano de la vida que le espera, le hacen desistir casi desde su comienzo, y se acobardan ante una decisión que postergan para mas adelante.

Salvo en casos de seres en estado de sufrimiento, la vuelta a la carne siempre es mas triste y dura que el regreso después al plano espiritual.
Estos casos en los que ante la dificultad de la vida humana que tienen que afrontar, rehuyen el momento de afrontarlo, pueden explicar algunos casos de abortos espontáneos y naturales que suceden de modo imprevisto , inexplicados por la medicina, pero en los que la causa básica puede ser la renuncia a culminar su regreso al Ser reencarnante , por temor al sufrimiento o al fracaso , dificultando el proseguir adelante con su proyecto de vida humana.

¿ Qué impulsa el retorno del Ser Espiritual a este mundo ?

Cuando el Ser no tiene un lastre negativo desde su pasado, pendiente de superar, este no siente la urgencia de tener que regresar a este mundo para compensarlo o reducirlo, pero sin embargo, antes o después desde el plano o mundo espiritual en que habita, llega un momento en que por imperativos de la Ley de Evolución, comienza a experimentar cierto cansancio a causa de sentir en él cierto estancamiento, entonces presiente y comprende la necesidad de volver de nuevo a las pruebas que ofrece la vida en la materia. Este cansancio se podría comparar al de una persona que lleva muchas horas despierta, sin dormir ni descansar nada; antes o después el sueño y el cansancio se apodera de ella y siente la necesidad de descansar y de relajarse, dejándose llevar por ese requerimiento físico y psíquico.

En esta situación, el Ser que va a reencarnar, entra gradualmente en un estado de turbación mayor y mas duradera que la experimentada con la muerte, pues la reencarnación supone para el Ser el proceso inverso y similar al de la muerte humana, pero más duro y largo , porque por lo general, para todos los espíritus es más difícil el tener que nacer como humano en un proceso de planificación y de desarrollo embrionario que dura nueve meses , que el de la muerte con la desencarnación, que suele ser casi instantánea o de una duración , por lo general, bastante más breve. El nacimiento es una ligadura a la materia que limita nuestra libertad como seres espirituales, mientras la muerte del cuerpo es una liberación del alma.

Si el deseo de retornar a este mundo es muy fuerte, puede anticipar este momento solicitándolo a sus Mentores o Guías espirituales, para que le sea concedido. Asimismo, tal como se ha explicado ya, también puede retrasar este momento si se acobarda y retrocede por el miedo al fracaso ante las pruebas difíciles que sabe que tendrá que afrontar en este mundo, lo cual le es motivo de inquietud y sufrimiento.

El proceso del retorno o reencarnación, puede variar de unos indivíduos a otros, tal como sucede con el proceso de la desencarnación, dependiendo de su grado de conciencia y de su mas o menos avanzado grado de evolución.
Cuando los Espíritus reencarnantes son muy jóvenes en su existencia como espíritus por lo que son Primarios, no tienen todavía conciencia del proceso y son inmersos en él de una forma “automática”..
En el caso de otros un poco más avanzados o Secundarios , con cierto grado de evolución alcanzada, están todavía muy apegados a la Tierra, y cuando piden volver lo hacen impulsados por la Ley de Causa y Efecto, eligiendo y planificando su futura vida con la ayuda y consejo de sus mentores o Guías.

Los Espíritus Libres, eligen voluntariamente volver por un impulso mental de la ley de Evolución en unos muy espaciados periodos de tiempo. Estos ya han quedado libres del obligado proceso reencarnatorio en los mundos “ de expiación y pruebas”, y su vuelta a la Tierra casi siempre obedece a motivos de amor y de ayuda hacia otros Seres aún ligados a ella.
En el caso de los Superiores, al igual que los Libres, no están ya obligados a reencarnar en mundos atrasados, y cuando lo hacen, solo es por Amor a la Humanidad, con el propósito de ayudar a los Seres humanos en su adelantamiento evolutivo espiritual Estos Seres Superiores por su desarrollo intelectual y moral, están capacitados para planificar con gran antelación su retorno y su misión . Para estos, la vuelta a este mundo les supone siempre un sacrificio.


Extractado del Blog Albacete Espírita.


Citas y Frases de CAMILO FLAMMARION 1

Citas y Frases de CAMILO FLAMMARION 1


Lo desconocido de ayer es la verdad de mañana. Debemos estudiarlo todo, discutirlo, analizarlo, sin ninguna idea preconcebida. 
Camilo Flammarion.
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12 de febrero de 2019

¿La Inteligencia se Debe a una Aptitud del Cerebro?

Mis Conceptos Espíritas - Comportamientos del Hombre

¿La Inteligencia se Debe a una Aptitud del Cerebro?


Solemos escuchar a personas referirse a otros como que nació para ser cantante o violinista o pintor o simplemente genio. Se tiene la creencia que fue un afortunado, que recibió un don de Dios y que lo debe aprovechar.

Si consideráramos a Dios un Ser Justo, no podría dar a unos lo que no le dá a otros. Y si creemos que Dios es una Ley Divina Impersonal, entonces debe ser Perfecta y Exacta por lo cual no puede dar resultados distintos para unos o para otros Espíritus que estén en igualdad de condiciones.

En definitiva, no existen tales fortunas, ni dones. El que nace con una vocación o habilidad sin dudas que la tuvo que haber adquirido con estudio y esfuerzos en vidas anteriores.

El Espíritu tiene atributos pero no recibe cualidades intelectuales o morales. Las desarrolla partiendo desde su creación como espíritu simple e ignorante y ejerciendo esos atributos como son el pensamiento y la libertad de elección.

A partir de la etapa humana y eternamente estará en capacidad de tomar experiencias que le permitirán diferenciar lo bueno de lo malo, lo que le dá placer y displacer. Todo dependiendo únicamente de sus decisiones y acciones que tome y sometiéndose a las consecuencias que ellas impliquen.

Si hoy en una encarnación demuestra capacidad en algún sentido, sin dudas a tenido que aprenderlas en vidas pretéritas y no se debe a una conformación determinada del cerebro que lo ha favorecido como algunos materialistas creen.
Estas personas piensan que existe el azar y que algunos nacen genios como otros idiotas por un simple capricho de la naturaleza o una disfunción física que afectó los cromosomas en la generación del cuerpo antes del nacimiento.

Por lo tanto, el cerebro es un efecto y no una causa. No solo el cerebro, sino el cuerpo en sí, es el resultado y la impresión física de un trabajo previo realizado por el Espíritu desde su inicio y que solo con méritos se ha construido a si mismo. Su cuerpo físico en la última encarnación refleja todas sus virtudes y sus defectos siendo este una máquina de carne, hueso y sangre, accesoria para su continua evolución.

Roby Delgado

9 de febrero de 2019

Citas y Frases de JOANNA DE ANGELIS 1

Citas y Frases de JOANNA DE ANGELIS 1


El estudio y el trabajo son las alas que facilitan la evolución del ser.
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El hombre que no se dedica a la acción libertadora del trabajo se convierte en peso negativo para la economía de la sociedad.
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El estudio libera de la ignorancia y favorece a la criatura con el discernimiento.
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La propia vida es un libro abierto, que enseña a quien desea aprender.
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La paciencia es la virtud que te auxiliará en la conquista de los bienes del cuerpo, del alma y de la sociedad.
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“Quien mucho abarca poco aprieta”, - afirma el refrán popular. La ambición desmedida enloquece, cuando no, por lo menos genera infelicidad.
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Una consciencia tranquila, que no trae remordimientos de actos pasados, ni teme acciones futuras, genera armonía.
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Mantén tu control emocional en todas las situaciones. Un sistema nervioso alterado genera una vida desajustada.
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Tórnate amigo de todas las personas. La amistad es un tesoro del Espíritu, que debe ser repartido con las demás personas.
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El hombre malo se encuentra enfermo y todavía no lo sabe.
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Cuando eres tú quien ofende, la cuestión cambia de configuración y el problema pasa a ser tuyo.
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El ofensor es siempre el más infeliz.
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Dios vela por ti y te ayuda, no siempre como quieres, pero sí de la mejor forma para tu verdadera felicidad.
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Aprovecha cada oportunidad para actuar de forma elevada. Hay quien espera extraordinarios momentos y ocasiones especiales, que posiblemente no llegarán.
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No será lo que hagas, lo que te volverá grande e importante, y sí como hagas cada cosa que te transformará en valioso.
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El árbol gigante se origina en la pequeña semilla. El cosmos es consecuencia de partículas y moléculas invisibles.
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Eres lo que vives interiormente y no aquello de que te acusan.
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No te volverás mejor porque seas elogiado o quedarás peor porque seas combatido.
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Substituye, en tu vocabulario, las malas por las buenas palabras. Expresiones soeces y vulgares tal vez estén de moda, sin embargo, “envenenan el
corazón”.
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La palabra es un instrumento de la vida para la comunicación y el entendimiento, y no un arma de agresión, violencia y vulgaridad.
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La mente es un dínamo poderoso.Conforme piensas atraerás respuestas vibratorias equivalentes.
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Quien cultiva enfermedades, siempre padece problemas de esa naturaleza. Quien preserva la salud, siempre supera las enfermedades.
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Piensa correctamente y serás inspirado por Dios a encontrar las mejores soluciones.
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El pensamiento edificante y bueno es también una oración sin palabras, que siempre se hace oír.
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La rebeldía constante genera desequilibrios en la mente, en el cuerpo y en el alma
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No es el cuerpo que es débil, sino el Espíritu que permanece rebelde.
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La amargura intoxica y expele veneno que a todos desagrada.
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La persona disgustada no inspira amistad, ni siquiera compasión. Ten calma siempre.
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Lo que ahora no se resuelva, está en el camino de la solución.
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Tolera las faltas ajenas y no las presentes en el festival de chismes. Todos erramos.
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Sabio es aquel que, en el error, aprende a actuar con corrección.
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Cuando veas alguien caído, dale la mano en vez de complacerte en censurarlo


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