11 de marzo de 2019

La doctrina Espirita es una esperanza


La doctrina Espirita es una esperanza 

por Allan Kardec.

El Espiritismo viene a oponer un dique a la invasión de la incredulidad, no sólo con el raciocinio, no sólo con la perspectiva de los peligros que trae consigo, sino más bien con hechos materiales, haciendo palpables al tacto y a la vista el alma y la vida futura.

Cada uno es libre, sin duda alguna, en su creencia, de creer algo o de no creer nada. Pero aquellos que quieren hacer prevalecer en la mente de las masas, de la juventud sobre todo, la negación del porvenir apoyándose en la autoridad de su saber y del ascendiente de su posición, siembran en la sociedad gérmenes de turbación y de disolución, y contraen una grave responsabilidad. Hay otra doctrina que asegura no ser materialista, porque admite la existencia de un principio inteligente fuera de la materia: es la de la absorción en el todo universal. Según esta doctrina, cada individuo se apropia desde su nacimient
o una partícula de este principio, que constituye su alma, y le da la vida, la inteligencia y el sentimiento. A la muerte, ese alma vuelve al centro común y se pierde en el infinito, como una gota de agua en el océano.

Esta doctrina, sin duda alguna, es preferible al materialismo puro, puesto que admite algo, y el otro no admite nada. Pero las consecuencias son exactamente las mismas. Que el hombre sea sumido en la nada o en un depósito común, es igual para él. Si en el primer caso está destruido, en el segundo pierde su individualidad, esto es, como si no existiera. Las relaciones sociales quedan destruidas, lo esencial para él es la conservación de su yo. Sin esto, ¿qué importa ser o no ser? El porvenir para él es siempre nulo, y la vida presente es lo único que le preocupa e interesa. Desde el punto de vista de sus consecuencias morales, esta doctrina es tan malsana, tan desconsoladora, tan excitante del egoísmo como el materialismo puro.

Conceptos Extractados de "El Cielo y el Infierno", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
Hay muchos que afirman la creencia en los espíritus porque tienen cierta mediumnidad destacable que se los ha evidenciado. Pero, otros como yo, que nunca vi algo fuera de lo "normal" igualmente tengo una creencia muy firme en todo lo que se manifiesta en la doctrina espirita.
Por momentos me sorprende que la razón en muchos, no llegue a darles esa posibilidad de evaluar positivamente aunque no tengan mediumnidad.
Es evidente que para aquellos que sus creencias se afincan casi como un verdad incuestionable, les resulta dificil escuchar algo distinto a lo que ellos llaman Verdad.

Concepto actual de la muerte

Concepto actual de la muerte

por Herculano Pires.

El polvo de momia desapareció en su propio desprestigio. Su ineficacia curativa correspondía a la ineficacia de las momias para eternizar los cuerpos perecederos. La Cultura del Renacimiento floreció y se desenvolvió en la Tierra. En vano la Iglesia condenó las pesquisas, las combatió, las maldijo.
Galileo tuvo que defenderse frente a los tribunales de la Inquisición, Giordano Bruno fuequemado en hoguera criminal y herética por sustentar que la Tierra giraba en torno del Sol. Descartes, el filósofo espadachín quien no se tragó la falsa paciencia de los sacerdotes del Colegio de La Fleche, tuvo que huir hacia Suecia y, en un golpe de esgrima, recolocar el problema copérnico del heliocentrismo: “La Tierra está fija en su atmósfera – escribió – que gira en torno del Sol”. Los paquidermos de la Ciencia Divina no percibieron el golpe.

La familia de Espinosa tuvo que huir de Portugal hacia Holanda. Su madre lo llevaba en el vientre y Portugal perdió la única oportunidad de tener un filósofo de verdad. Espinosa nació en Holanda y aplastó con su Ética la pobreza mental de los clérigos. Francis Bacon sufrió persecuciones mas no cedió. Nace el movimiento de la resistencia lógica en todo el mundo y la Ciencia humana archivó en la Tierra la supuesta e infusa Ciencia Divina. Gritaron los retrógrados que el ateísmo dominaba al mundo. Mas los resistentes no cedían y ganaban todas las batallas en las emboscadas de la inteligencia. Expulsado de la Sinagoga, guardia esclerosada de la Biblia judaica, Espinosa traza los lineamientos de la matemática filosófica, pulverizando en sus dedos la calumnia del ateísmo para la nueva cultura. Hizo del concepto de Dios el fundamento del pensamiento. Estructuró el panteísmo en términos aplastantes. Lo llamaron “el ebrio de Dios”.

Kant corrió para socorrer a Rousseau con su crítica de la razón. Voltaire hería con la sonrisa de su ironía mortal la fiera acorralada del Vaticano y la llamaba corajudamente: “L’infeme”. Con un pie en la fosa y otro en tierra firme, como decía de si mismo, manejaba con pericia sus armas terribles. No temía morir, pues ya se consideraba, por su salud periclitante, un semimuerto. Nada se podía hacer contra él, sino soportarlo. El Siglo XVIII consolidara el prestigio de la Ciencia. Los clérigos, vencidos en todos los sectores, luchaban para restablecer el prestigio divino que ellos mismos habían destruido. El Evolucionismo de Spencer se oponía brillantemente a la concepción estática del mundo. Darwin investigaba el problema de los orígenes del hombre en términos puramente materiales, mas Wallace dosificaba su materialismo con la verdad espiritual.

Conceptos Extractados de "Educación para la Muerte", por Herculano Pires.

10 de marzo de 2019

Cuando todo va mal

Cuando todo va mal


¿Qué se hace ese día, en que todo parece ir mal?

Algunos dicen, empecé con el pie izquierdo.

Se entiende que quien así habla, cree que un pie es más valioso que otro.

De todos modos, ese día en que todo va mal, porque empezó mal, qué hacer?

Primero, rechazar la idea de una persecución de Dios a sus hijos.

Dios quiere dar mal porque nosotros, sus hijos, actuamos equivocado.

¿Usted se levantó por la mañana atrasada? ¿De quién es la culpa?

No es del despertador, que no sonó la alarma, o sonó más tarde.

La cuestión es suya, porque quien programa las funciones del aparato es usted.

Usted puede levantarse de un salto, ponerse de pie, salir a las tontas de la habitación y ... golpearse en la puerta, en un mueble.

Pensaba que nada traería de vuelta los minutos pasados, se levantaría con calma y haría todo mas despacio.

Cuando usted tiene prisa e intenta hacer varias cosas al mismo tiempo, tiene mucha probabilidad de que algo desagradable suceda.

La leche se desborda, ensuciando la cocina, se corta al afeitarse, el botón de la camisa cae por la violencia que usted usa, tratando de abotonarlo.

En fin, la lista es casi interminable. Y la culpa, con certeza, no es de Dios.

Hazlo con calma.

¿El coche no arranca?
Compruebe el porqué y resuelva, si es posible, sin estresarse.

¿Perdió el horario del autobús?
Recuerde que su ansiedad o su irritación no hará que el prójimo se adelantará.

Si es necesario, avise a su superior, su jefatura, su cliente, del retraso.
Si pierde una clase, una prueba, ya ha perdido. ¿De qué sirve gritar, enfadarse? Nada traerá de vuelta los minutos perdidos.

¿El tráfico está congestionado? No haga tonterías, no viole las reglas del buen conductor.
Tenga siempre a mano un libro, una revista y aproveche el tiempo.

¿La lluvia le sorprendió en el camino? Espere un poco. Todo pasa. La lluvia también pasa.
Esperar un poco no le debe causar mayor preocupación.

En fin, en todo sea responsable y piense que en sus manos está permitiendo que todo ande en eje, o no camine.

Todo se resuelva, poco y poco, o no.

Por último, piense: no vale la pena perder minutos preciosos de la vida por estrés, irritación o impaciencia.

Dios quiere su felicidad. Colabore con Él en esta conquista.

Todo en el Universo traduce armonía, precisión. Los planetas obedecen a sus trayectorias y cada cual se encuadra, en la línea del deber que le es propia.

Los astros giran, las estrellas lanzan su luz al espacio. Todo obedece al Gran Padre de todos nosotros.
No seamos diferentes. Colaborar con nuestra propia felicidad.

Y pensar todos los días: Hoy en día todo saldrá bien. Perfectamente correcto.

Yo haré lo posible para que todo suceda acertadamente.

Extractado del Blog Mundo Espírita.

A su alteza el príncipe G.


A su alteza el príncipe G.


Vuestra Alteza me ha hecho el honor de dirigirme varias preguntas referentes al Espiritismo; voy a tratar de responderlas, tanto como lo permita el estado de los conocimientos actuales sobre la materia, resumiendo en pocas palabras lo que el estudio y la observación nos han enseñado al respecto. Esas cuestiones se basan en los propios principios de la ciencia; para dar más claridad a la solución, es necesario tener esos principios presentes en el pensamiento; por lo tanto, permitidme considerar la cuestión desde un punto más alto, estableciendo preliminarmente ciertas proposiciones fundamentales que, además, han de servir de respuesta a algunas de vuestras preguntas. Fuera del mundo corporal visible existen seres invisibles que constituyen el mundo de los Espíritus.

De ninguna manera los Espíritus son seres aparte, sino las propias almas de los que han vivido en la Tierra o en otras esferas, y que se han despojado de sus envolturas materiales. Los Espíritus presentan todos los grados de desarrollo intelectual y moral. Por consecuencia los hay buenos y malos, esclarecidos e ignorantes, ligeros, mentirosos, bellacos, hipócritas, que buscan engañar e inducir al mal, así como los hay muy superiores en todo y que solamente buscan hacer el bien. Esta distinción es un punto capital.

Los Espíritus nos rodean sin cesar; sin que lo sepamos, dirigen nuestros pensamientos y nuestras acciones, y por esto influyen en los acontecimientos y en los destinos de la Humanidad. A menudo los Espíritus atestiguan su presencia a través de efectos materiales. Estos efectos nada tienen de sobrenatural; sólo nos parecen así porque reposan sobre bases que se encuentran fuera de las leyes conocidas de la materia. Una vez conocidas estas bases, el efecto entra en la categoría de los fenómenos naturales. Es así que los Espíritus pueden actuar sobre los cuerpos inertes y hacerlos mover sin el auxilio de nuestros agentes exteriores. Negar la existencia de agentes desconocidos por el solo hecho de no comprenderlos, sería poner límites al poder de Dios y creer que la Naturaleza nos ha dicho su última palabra.

Todo efecto tiene una causa: nadie lo discute. Por lo tanto, es ilógico negar la causa por el solo hecho de que es desconocida. Si todo efecto tiene una causa, todo efecto inteligente debe tener una causa inteligente. Cuando vemos al manipulador del telégrafo formar señales que responden al pensamiento, no sacamos en conclusión que dicho manipulador sea inteligente, sino que una inteligencia lo hace mover. Sucede lo mismo con los fenómenos espíritas. Si la inteligencia que los produce no es la nuestra, es evidente que se encuentra fuera de nosotros.

Extracto de la Revista Espírita 1859 de ALLAN KARDEC.

Lo que se siente al morir


Lo que se siente al morir

por P.M.H. Atwater

Hay un aumento de energía al momento de morir, un aumento en la velocidad, como si repentinamente estuvieras vibrando más rápido que antes. Utilizando un radio como analogía, este aumento de velocidad es comparable a haber vivido toda tu vida en una cierta frecuencia de radio cuando repentinamente alguien o algo viene y cambia el dial. Ese movimiento te cambia a otra longitud de onda superior. La frecuencia original donde una vez exististe esta todavía allí. No cambió. Todo es aún lo mismo que era antes. Sólo tú cambiaste, solo tú aceleraste para permitir la entrada hacia la próxima frecuencia de radio en el dial.

Como sucede con todos los radios y las estaciones de radio, pueden presentarse distorsiones de las señales de transmisión debido a patrones de interferencia. Estos pueden permitir o forzar a las frecuencias a coexistir o a mezclarse por períodos de tiempo.

Normalmente, la mayoría de los cambios en el dial son rápidos y eficientes pero, ocasionalmente, uno puede encontrar interferencia quizá de una emoción fuerte, de un sentido del deber o de una necesidad de cumplir con un voto o mantener una promesa. Esta interferencia puede permitir la coexistencia de frecuencias por unos pocos segundos, días o aún años (quizá eso explica los fantasmas o aparecidos); pero más tarde o más temprano, eventualmente, cada frecuencia dada de vibración, perseguirá o será empujada hacia donde pertenece.

Tú encajas en tu punto particular del dial debido a tu velocidad de vibración. No puedes coexistir para siempre en donde no perteneces. ¿Quién puede decir cuántos puntos hay en el dial o cuántas frecuencias hay para habitar? Nadie lo sabe. Al morir cambias frecuencias. Cambias sobre otra longitud de onda en la vida. Todavía eres un punto en el dial pero te mueves un grado hacia arriba o hacia abajo.

Tú no mueres cuando mueres. Tú cambias tu conciencia y tu velocidad de vibración.

Eso es todo lo que la muerte es…un cambio.

Extractado del Blog Grupo Espírita de La Palma.

El guía y la filosofía Espírita

El guía y la filosofía Espírita

por Jacques Peccatte

Gracias a los contactos con el más allá desde el siglo XIX, se comprende entonces que lo que se llamaba “ángeles de la guarda” son de hecho los espíritus de personas difuntas.
Allan Kardec en El Libro de los Espíritus, escrito en 1857, dedica todo un capítulo a los ángeles guardianes, espíritus protectores que llamamos “guías”.

El espíritu que guía es más evolucionado que su protegido, tanto en el plano moral como en el intelectual. Pero es ante todo alguien a quien hemos conocido en el curso de nuestras diversas reencarnaciones y con quien tenemos afinidades (un pariente, un amigo de ruta o de combate…). Nos es cercano, nos ama. Es el espíritu que espera por nosotros, que nos ve vivir y nos acompaña a todo lo largo de nuestra vida. ¿Tenemos siempre el mismo guía? La regla no es absoluta. Podemos tener un guía durante cierto tiempo y luego cambiar.

El guía puede ser el mismo a lo largo de toda nuestra encarnación y si es necesario durante varias vidas. Por múltiples razones, el espíritu también puede suspender su función de guía. Puede necesitar reencarnar para su propia evolución o para cumplir otra misión en el más allá, lo cual no le permitirá asumir más su papel. Entonces, otro guía tomará su lugar.

Extractado de la Revista Le Journal Spirite.

Las manifestaciones aparentes y espontaneas de Espíritus

Las manifestaciones aparentes y espontaneas de Espíritus

por Allan Kardec.

LAS MANIFESTACIONES APARENTES

Las manifestaciones aparentes más comunes tienen lugar durante el sueño, por los ensueños: son las visiones. Los en sueños no han sido nunca explicados por la ciencia: cree haberlo dicho todo atribuyéndolos a un efecto de la imaginación; pero no nos dice que es la imaginación ni como produce estas imágenes tan claras y tan límpidas que se nos presentan algunas veces. Eso es explicar una cosa desconocida por otra que no lo es menos: la incógnita queda en pie.

El Espiritismo, solamente, podía darnos la clave de ese fenómeno extraño, que pasa inadvertido, a causa de su misma vulgaridad, como todas las maravillas de la naturaleza que hollamos con nuestros pies. No puede entrar en nuestros cálculos examinar todas las particularidades que pueden presentar los sueños; las resumimos diciendo que pueden ser una visión actual de cosas presentes o ausentes, una visión retrospectiva del pasado, y, en algunos casos excepcionales, un presentimiento del porvenir. También son, con frecuencia, cuadros alegóricos que los Espíritus hacen pasar ante nuestros ojos para darnos útiles advertencias y saludables consejos, si ellos son buenos, o para inducirnos a error y halagar nuestras pasiones, si ellos son imperfectos.

Las personas que vemos en sueños, son, pues, verdaderas visiones: si soñamos con más frecuencia con aquellas que ocupan nuestro pensamiento, es porque el pensamiento es un modo de evocación y por ella atraemos al Espíritu de aquellas personas, estén vivas o muertas.

Nos parecería insultar al buen sentido de nuestros lectores refutando todo lo que hay de absurdo y de ridículo en estos manuales que suelen llevar por título o tiene como objeto, la interpretación de los sueños.

LAS MANIFESTACIONES ESPONTANEAS

Las manifestaciones espontáneas no son ni raras ni nuevas:  hay pocas crónicas locales que no contengan alguna historia de este género. El miedo, a no dudarlo, ha exagerado frecuentemente los hechos, que han tomado, en ese caso, proporciones gigantescamente ridículas al pasan de boca en boca, A ello ha ayudado grandemente la superstición, y las casas donde tales hechos pasaron se reputaron hechizadas por el diablo: de aquí todos los cuentos maravillosos o terribles de los aparecidos.

Las manifestaciones espontáneas se producen muy raramente en los lugares aislados: es casi siempre en las casas habitadas donde tienen lugar, y por la presencia de ciertas personas que ejercen una influencia sobre ellas. Estas personas son verdaderos médiums que ignoran que lo son, circunstancia por la cual los llamamos nosotros médiums naturales.

Se debe estar alerta, no solo contra los relatos que puedan pecar de exagerados, sino contra las propias impresiones, y no atribuir origen oculto a todo aquello que no se comprende. Una infinidad de causas muy simples y muy naturales pueden producir efectos extraños a primera vista, y sería una verdadera superstición ver en todas partes Espíritus ocupados en remover muebles, romper vajillas, suscitar, en fin, mil y una zarabandas con los muebles, que no es racional cargar en cuenta sino a nuestra torpeza.

Conceptos Extractados de "Manual Práctico de las Manifestaciones Espíritas", por Allan Kardec.


La muerte y su misterio

La muerte y su misterio

por Camilo Flammarion.

Dado el conjunto de los hechos observados, y siendo tan concordantes, tan numerosos, tan precisos, puede llegarse a las siguientes conclusiones, apoyándolas sobre bases irrefutables:

1º Los seres humanos fallecidos, los llamados muertos siguen existiendo después de la disolución del organismo material.

2º Ellos existen en sustancias invisibles, intangibles, que nuestros ojos no alcanzan a percibir, que nuestras manos no pueden tocar, que nuestros sentidos no pueden apreciar, en las condiciones normales de costumbre.

3º Generalmente, esos muertos no se manifiestan. Su modo de existencia es completamente distinto del nuestro. A veces obran sobre nuestro espíritu, y en determinadas circunstancias pueden probar su supervivencia.

4º Cuando obran sobre nuestro espíritu, y, por tanto, sobre nuestro cerebro, nosotros los vemos y percibimos bajo formas sensibles: los vemos tales como los hemos conocido, con su indumentaria, sus gestos, sus maneras, su personalidad. Es nuestra vista interna que los ve; es una percepción de alma a alma.

5º No se trata de alucinaciones o visiones fantásticas. Son realidades: el ser invisible se torna visible.

6º Pueden igualmente manifestarse bajo formas objetivas.

7º En un crecido número de casos, las apariciones de los difuntos no son intencionales. El muerto no obra expresamente sobre el espectador; parece más bien que él conserva vagamente ciertas costumbres que tenía en vida, y que merodea por los lugares donde ha vivido, o cerca de su tumba: pero no olvidemos que estas no son más que apreciaciones que hacemos nosotros desde nuestro punto de vista humano, y que la distancia no existe para los espíritus. Ondas eternas emanan de las almas, las que en contacto con el percipiente, se transforman en imágenes para el cerebro receptor que vibre sintónicamente.

8º Las apariciones y manifestaciones son relativamente frecuente en las horas inmediatas al fallecimiento; a medida que se aleja la fecha del mismo, su número disminuye y se atenúa paulatinamente.

9º Las almas separadas de sus cuerpos, conservan por mucho tiempo su mentalidad terrestre. Los que fueron católicos, no es raro que pidan oraciones: he aquí un hecho digno de observación y que sería importante analizar desde el punto de vista de la psicología humana y trascendental.
Estas declaraciones, recabadas del conjunto de los hechos observados, representan los casos en general de las apariciones de difuntos; pero hay casos distintos, hay variantes, y diversas excepciones. Pero el principio ya establecido es la certeza de una entidad persistente, de un dinamismo que continúa la personalidad.

Esas deducciones están basadas en la observación experimental: todos los investigadores imparciales que tengan espíritu serio de esta naturaleza, llegarán al mismo resultado.

Conceptos Extractados de "La Muerte y su Misterio", por Camilo Flammarion.

 

El Espiritismo, ese gran desconocido

El Espiritismo, ese gran desconocido


El médium norteamericano Andrew Jackson Davis (1821910), cuya vida y obra configuran uno de los antecedentes más cercanos del Espiritismo, dejó recogido en sus notas biográficas el episodio que seguidamente copiamos,fechado el 31de Marzo de 1848:

"Esta mañana, hacia el amanecer, un hálito fresco pasó por mi rostro y oí[ una voz, tierna y segura, que me decía: "Hermano, ha comenzado la buena labor, contempla la demostración viviente que se inicia": Me quedé divagando acerca del significado de tal mensaje. "

La explicación de esta curiosa experiencia de Andrew jackson Davis se encuentra en los acontecimientos acaecidos en el hogar de la familia Fox, que Llamaron definitivamente la atención pública precisamente a finales del mes de Marzo de 1848.Estos hechos dieron inicio a un movimiento que culminó con la Codificación del Espiritismo por Allan Kardec en Francia, acontecimiento sellado con la publicación en abril de 1857 del "Libro de los Espíritus", inaugurándose de esta manera  una nueva etapa en el devenir evolutivo de la humanidad.
El término ESPIRITISMO fue creado por Kardec, quien le dio una  definición  concreta, precisa y ajustada: "Ciencia que estudia el origen, la naturaleza y estudio del espíritu y sus relaciones con el mundo corporal''

Desde entonces el Espiritismo se fue extendido por el mundo. En algunos países,como el nuestro, tuvo su época de esplendor, en la que una pléyade de espíritas españoles dieron a la cultura una enorme contribución, liderando el pensamiento espírita de su época en el ámbito del habla hispana. Este tiempo dorado se vio, sin embargo, dramáticamente truncado por la guerra civil y la terrible dictadura que le siguió, pasando el Espiritismo en España a sobrevivir en las catacumbas. Hoy vivimos con esperanza un paulatino resurgimiento del Movimiento Espiritista en nuestro país, desarrollo que sin embargo topa con numerosos problemas, muchos de ellos relacionados con la singular época que nos toca vivir.

En el resto del mundo la situación del Movimiento Espiritista a principios del siglo XIX presenta,al igual que cualquier otro aspecto de la realidad, una imagen compleja y a veces hasta contradictoria. Energía y pujanza en algunos sitios y grandes resistencias y dificultades en otros. Por lo pronto la batuta no la llevan ahora los países europeos.

A pesar de todos los esfuerzos, la imagen que se tiene del Espiritismo en el ámbito popular no deja de ser poco menos que una caricatura de lo que éste es en verdad. Y hasta en las mismas filas del movimiento espiritista se constata una amplia gama de interpretaciones y posturas, a
veces con conatos de enfrentamientos cuando no se miran las cosas desde una perspectiva más elevada, al margen de las pequeñas miserias humanas.

Extractado del Boletín Flama Espírita.

 

¿Son mis pensamientos o influyen los pensamientos de los demás?

¿Son mis pensamientos o influyen los pensamientos de los demás?

por  Jorge Hessen

¿Cuáles son los límites, las líneas divisorias entre esos elementos? Creo que no es posible establecer esos límites, es decir, cuando un elemento termina y el otro comienza. No hay fronteras, territorios específicos del pensar, del actuar, del yo, y del otro.

Bajo el punto de vista espírita, "nuestro espíritu residirá donde proyectar nuestros pensamientos, cimientos vivos del bien y del mal".  Los pensamientos negativos corrompen los fluidos espirituales, como los miasmas corrompen el aire respirable. Los infelices se imaginan que el viento gime; los alegres y llenos de optimismos confirman que él canta, hasta porque la vida tiene el colorido que le damos, pues el mundo es como un espejo: devuelve a cada persona el reflejo de sus propios pensamientos.

Los fluidos que envuelven a los Espíritus obsesores, son viciados, variando de acuerdo con el grado de imperfección de cada uno, mientras que los que envuelven a los Benefactores espirituales, son puros. "El pensamiento es el generador de los infractores o de las líneas de fuerza del mundo subatómico, creador de: corrientes de bien o de mal, grandeza o decadencia, vida o muerte, según la voluntad que lo exterioriza y dirige."

Otro aspecto a considerar es que tanto los buenos pensamientos como los malos, emitidos por un ser encarnado, afectan considerablemente las mentes de hermanos, también encarnados, en bandas mentales equivalentes. Es imprescindible comprender que, después de la muerte del cuerpo físico, prosiguimos desarrollando los pensamientos que cultivábamos en la experiencia carnal. Nuestros pensamientos generan nuestras acciones y nuestras acciones generan los pensamientos de los demás. Toda carga que el pensamiento exterioriza y proyecta, alcanza aquel a quien va dirigida. Cuando es benigna y edificante, se ajusta a las leyes que nos rigen, creando armonía y felicidad. Sin embargo, cuando es desequilibrada y deprimente, establece aflicción y ruina.

Para tener salud, es importante saber cómo estamos pensando. Los pensamientos negativos operan en nuestro estado íntimo determinada perturbación, instaurando desarmonías de grandes proporciones en los centros del alma y provocando lesiones funcionales variadas. "De este modo, imponen a las células la desarmonía por la que se vulnerabilizan los recursos de defensa, creando un campo fértil a la proliferación de bacterias patógenas en los tejidos. Todas las enfermedades surgen como efectos, residiendo la causa en el desequilibrio de los reflejos de la vida interior.

Es obvio que, en el descuido de la nutrición posibilita la infestación de gran cantidad de microorganismos patógenos que pueden inducir a las molestias infecciosas. Sin embargo, no es sólo esa forma que originan las patologías. Nuestras emociones más profundas  y pensamientos menos dignos que alimentamos se vuelven contra nosotros mismos, y generan también, agudas enfermedades.

Extractado del Blog La Luz en la Mente.

Arrepentimiento y unión con Dios

Arrepentimiento y unión con Dios


La culpa es natural consecuencia del avance moral de nuestra conciencia, pero el remordimiento autopunitivo no lo es, es una reacción instintiva de reparar, por nosotros mismos, lo que no tiene ya remedio. El orgullo nos crea la ilusión de poder reparar por nosotros mismos lo errado, pagando con la moneda que le es mas fácil (los pensamientos depresivos). El remordimiento es un intento de nuestro orgullo (llamado también orgullo negativo), de arreglar o compensar las Leyes Divinas, como si realmente pudiera.

La única salida es el ARREPENTIMIENTO sincero. Insistimos el remordimiento (re-morder) nos sitúa nuevamente en el pasado, el arrepentimiento es un acto de entrega, comienzo de la actitud de abnegación, es un acto de humildad que derrumba nuestro orgullo mas arraigado. Donde hay humildad, abnegación, fe y arrepentimiento, el orgullo se diluye purificándonos.

Fácilmente podemos entender las consecuencias de no reparar los sentimientos de culpa. Muchos de ellos, al no ser reparados, pasarán a formar parte del inconsciente de las vidas futuras, próximos atavismos de la culpa, hasta su disolución con el arrepentimiento, expiación y reparación necesarios. Cuando el inconsciente tiene un complejo de culpa fuertemente instaurado, este nos hace sentir un sentimiento de separación con Dios, con la unidad de un todo. Nos polariza. Un sentimiento de desamparo y de no merecer ser ayudado, es la consecuencia natural de sentirse culpable inconscientemente cayendo definitivamente en la desesperanza, concluyendo que: "La culpa nos desconecta de Dios". Cuando pensamos que no seremos ayudados por la divinidad o el destino, un sentimiento egoísta y lleno de orgullo se descubre en nuestro interior. Egoísta debido a la sobreactuación de nuestro mecanismo de conservación, el Ego; y orgulloso al no querer admitir ni la culpa ni sus consecuencias ampliando el sentimiento de separación entre nosotros y todo el universo que nos rodea, del cual, internamente, ya no esperamos colaboración. Este desequilibrio interior distorsiona el Ego hacia actitudes egoístas. Al no esperar ser ayudados ya no confiamos en Recibir y como consecuencia no seremos capaces de Dar o bloquearemos cualquier impulso caritativo que pueda menguar nuestras reservas materiales. "No podemos dar si no sabemos recibir" al igual que "No podemos amar si no sabemos ser amados". Para aprender a Recibir debemos recuperar la Fe y la confianza en lo alto, pero antes tenemos que disolver los sentimientos de culpa.

Después de disolver todo sentimiento de culpa o separación con Dios podemos volver a establecer la conexión con las corrientes benéficas fluídicas que envuelven toda la creación. En este momento tan esperado y deseado por nuestro espíritu, como la respiración propia del cuerpo, es el momento para dar un paso más allá.

Extractado del Blog El Ángel del Bien.


Amar el Espiritismo

Amar el Espiritismo

Por Alondra

Para entregarnos real y profundamente a algo, tenemos que llegar a amarlo. Nos damos a nuestros hijos o a nuestros seres mas queridos, sin ningún tipo de oposición o medida. Para lograr darnos al espiritismo, tenemos igualmente que llegar a amarlo.

Y para llegar a ese estadio, debemos conocerlo primeramente a través de la lectura; comprenderlo después, lo que logramos con el estudio profundo y la intima reflexión; hasta llegar finalmente a una vivencia del mismo, de una manera natural.

Para ello, llevamos a la práctica todas las enseñanzas adquiridas, transformándolas en actos de amor en nuestro día a día.

Amando, irradiamos una vibración que nos sintoniza con la espiritualidad mayor, que nos alienta, nos asiste y nos protege siempre, manteniéndonos alerta a la búsqueda de la necesidad, que muchas veces se encuentra donde menos lo esperamos.

Hablar, escuchar, compartir, sonreír … hacer caridad sincera, esa que va mas allá de dar las migajas materiales que nos sobran, esa con la que abrimos sinceramente nuestros corazones.

¿Qué haríamos si viéramos a un ser muy querido por nosotros pasando calamidades?, haríamos todo lo que estuviera en nuestra mano por evitarle cualquier tipo de sufrimiento. ¿Y si pusiéramos mentalmente la cara de nuestros seres mas queridos a nuestros semejantes necesitados?…al fin y al cabo, ¿no somos todos hermanos planetarios, hijos del mismo padre?. Debemos reconocer la obra de Dios en cada uno de ellos.

Algunos disculpan su indiferencia pensando: están pagando su karma por la ley de causa y efecto, éstas pruebas son un aprendizaje para ellos, pero… ¿nos exime esto acaso, de darles asistencia?, ¿no serán igualmente pruebas para nosotros, si Dios los puso en nuestro camino?.

No nos corresponde juzgar, nos corresponde amar… amar sin medida. A través de darnos a los demás, es como hallaremos el camino recto hacia nuestra transformación moral y es como llegaremos realmente a amar el espiritismo.


Extractado del Blog Zona Espírita.

9 de marzo de 2019

Por el fruto se juzga el árbol

Por el fruto se juzga el árbol

por Manuel Navarro Murillo

Al igual que religiones, filosofías u otros sistemas, el Espiritismo marcha al desmenuzamiento, como el antiguo gnosticismo. Es la tendencia democrática y laicista de la época. Los trabajos más fructíferos en recopilaciones de fenómenos, dictados, estudios, o ensayos diversos, se hacen, o en el aislamiento, o con poca gente. Hay mil ejemplos, como el de Fernández Colavida.

Por eso recomendaba Allan Kardec los centros numerosos y pequeños, porque son más íntimos, se conocen mejor y suelen ser; más perseverantes, evitando mil inconvenientes y dificultades de los centros grandes, aunque éstos tengan sus funciones federativas y su papel. En los grupos pequeños se evitan los entuertos de hacer  esos  falsos Espiritismos antidemocráticos, irreligiosos, anticientíficos y ridículos de los antagonismos, rivalidades, competencias y antipatías; Espiritismos de mamarracho, sin Dios, sin espíritus, sin solidaridad, ni humanismo; que vanamente pretenden traer costumbres  vandálicas  y  exclusivistas, copiadas de los  partidos y sectas; que ven con mal ojo los nuevos centros y nuevas obras, queriendo restringir la libertad con tendencias ortodoxas, que  se  ponen  en contradicción y descrédito; y sin quererlo,. dan armas a los detractores, que son felices cuando nos ven tirándonos los trastos a la cabeza.

Si queremos saber bajo qué influencia colectiva de espíritus nos hallamos, y lo que somos, no hay más que juzgar el árbol por el fruto, esto es, juzgarnos a nosotros mismos.

Si vemos algún médium, hablador por los codos, que dice adivinar los pensamientos, y a pesar de cien planchas, sin responder a nada de lo que ignora, sigue impertérrito hablando a diestro y siniestro por mesones y posadas, poniendo en ridículo la filosofía y moral espiritas, hay obsesión manifiesta.

Otros espiritistas, en pequeño número, alardean de librepensadores, y son realmente ortodoxos netos, que guardan intimidades con jesuitas, y no  pierden novena, misa, sermón, ni cabo de año, contradicción  palpable  con  lo otro; se dicen imparciales y tolerantes, y rechazan todo lo ajeno;  progresistas, y son retrógrados; sinceros y leales, y venden al prójimo; fraternales, y desorientan y tergiversan cosas, provocando  mixtificaciones de los grupos,  o la opinión, que como las manchas de aceite cunden por donde tocan.

Extractado del Blog Curso Espírita.

8 de marzo de 2019

Los milagros en el sentido teológico

Los milagros en el sentido teológico

por Allan Kardec.

En su acepción etimológica, la palabra milagro (de mirari, admirar) significa: admirable, cosa extraordinaria, sorprendente. La Academia la definió así: Un acto del poder divino contrario a las leyes conocidas de la naturaleza.
Según el concepto del vulgo, un milagro implica la idea de un hecho sobrenatural. En el sentido teológico, consiste en una derogación de las leyes de la naturaleza, por medio de la cual Dios pone de manifiesto su poder.

Una de las características de los milagros propiamente dichos es el hecho de que son inexplicables, y que se realizan, por eso mismo, con exclusión de las leyes naturales. Tan firme es esa idea que se le asocia, que si un hecho milagroso llega a tener una explicación, se dice que ya no constituye un milagro, por más sorprendente que sea. Para la Iglesia, lo que confiere valor a los milagros es justamente su origen sobrenatural, así como la imposibilidad de que sean explicados; y se afirmó de tal modo sobre ese concepto, que toda asimilación de los milagros a los fenómenos de la naturaleza constituye, para ella, una herejía, un atentado contra la fe; a tal punto que ha excomulgado e incluso quemado a muchas personas porque no quisieron creer en ciertos milagros.

Otra característica del milagro es el hecho de que sea insólito, aislado, excepcional. Tan pronto como un fenómeno se reproduce, ya sea espontáneamente o por un acto de la voluntad, significa que está sujeto a una ley, sea esta conocida o no, de modo que ya no puede ser un milagro.

Expulsado por la ciencia del dominio de lo material, lo maravilloso se abroqueló en el dominio de la espiritualidad, donde halló su último refugio. El espiritismo, al demostrar que el elemento espiritual es una de las fuerzas vivas de la naturaleza, fuerza que incesantemente actúa en conjunción con la fuerza material, hace que regresen al ámbito de los efectos naturales los fenómenos que de él habían salido, porque como los otros, esos fenómenos se encuentran sujetos a leyes. Si lo maravilloso es expulsado de la espiritualidad, ya no tendrá razón de ser, y sólo entonces se podrá decir que la época de los milagros ha concluido.

Conceptos Extractados de "El Génesis", por Allan Kardec.

CAMILLE FLAMMARION

CAMILLE FLAMMARION

(1842 – 1925) Francia – el poeta de las estrellas


Cammille Flammarion, famoso astrónomo francés. Nació en Montigny, Francia, el 21 de febrero de 1842 y desencarnó en junio de 1925.

Desde 1862 se convirtió en un estudioso del Espiritismo. Conoció a Allan Kardec y entabló una estrecha amistad con él.

Sabemos que él formaba parte de un grupo de espíritus en los que estaban Allan Kardec, Léon Denis, Gabrielle Delanne y otros. Ellos venían con la misión de despertar conciencias y elaborar la Doctrina Espírita para traer luz y conocimiento a las mentes ansiosas de crecer espiritualmente. Eran los integrantes del equipo de la Tercera Revelación, que traían las palabras renovadas del Maestro Jesús.

Camille Flammarion popularizó la astronomía en Europa, destacándose como pionero en esta ciencia. Recibió el Premio Motion de la Academia Francesa y sus obras fueron traducidas a casi todos los idiomas.

Fue un niño precoz, leía a los cuatro años y escribía a los cinco. Su interés por el saber no tenía límites. Se destacó en Astronomía, Filosofía y el estudio del Nuevo Testamento. Siendo muy joven aún tuvo que trabajar duro para colaborar con el mantenimiento del hogar paterno. Empezó como aprendiz de grabador en metales y recibía a cambio, casa y comida. Comía mal y dormía poco. El tiempo libre lo usaba para estudiar y leer todo lo que encontraba. Leía a la luz de la vela y a veces, solo con el resplandor de la luna.

A los dieciséis años publicó su primer obra, “El mundo antes de la aparición del Hombre”, que despertó gran admiración entre los hombres de ciencia.

Poco tiempo después entró en el Observatorio de París, donde desarrolló su gran interés por la Astronomía pero sufrió la envidia de los científicos más viejos que no toleraban que un joven supiera más que ellos.

Publicó otras obras de Astronomía y Filosofía. Fue amigo personal de Kardec. En la Revista Espírita era frecuente que Kardec mencionara a Flammarion, así como sus experiencias en el desarrollo de su facultad como médium psicográfico.

Fue uno de los primeros en practicar hipnosis e impartió clases sobre ella. Era un apasionado espiritista, especialmente en sus últimos años; afirmaba que los fenómenos espiritistas eran regidos por principios científicos no descubiertos todavía. A la muerte de su amigo Kardec, ante cuya tumba pronunció un sentido discurso, rehusó la presidencia de la Societé Spirite de París.

Entre sus obras más famosas debemos mencionar:

“Mundos imaginarios y Mundos reales”
“Las maravillas celestes”
“Dios en la Naturaleza”
“Contemplaciones Científicas”
“Atmósfera”
“Las casas embrujadas”
“Urania”
“La muerte y sus misterios”
“El fin del mundo”
“Pluralidad de mundos habitados”

Flammarion, en las palabras de Gabrielle Delanne, fue un filósofo muy sabio que tenía el arte de la ciencia y la ciencia del arte.

Incansable escritor y propagador de la Doctrina llevó la bandera de la Buena Nueva, acompañando a Kardec en sus trabajos de divulgación y estudio.

Debemos a este gran hombre obras importantes sobre temas como la reencarnación, la pluralidad de mundos habitados, la evolución del alma, la comunicación con los Espíritus, y otros. Sobretodo le debemos un nuevo enfoque de la ciencia, apuntando hacia la espiritualidad, de la existencia de todo lo creado.

Su nombre estará siempre junto al de los grandes hombres, que lo dieron todo a favor del crecimiento espiritual de la Humanidad.

Fuente consultada:
LUZ ETERNA – Revista de Actualidad Espírita”, Nº 16 – Noviembre 2010, artículo Biografía

Extractado de Confederación Espírita Argentina.

El Espiritismo, es la pura emanación del evangelio

El Espiritismo, es la pura emanación del evangelio

por Allan Kardec.

Cuando una idea se levanta, cuando un pensamiento sublime cruza por la imaginación del elemento joven, del progreso, con el fin de proporcionar a la sociedad los ventajosos resultados, entonces aparecen como fantasmas las rancias ideas del oscurantismo, sostenidas por la mala fe de otros, y la ignorancia de los más; y entonces es cuando se verifica esa lucha.
Sócrates, Newton, Arístides. Platón, Franklin. Colón, Bohernave y más que pudiéramos citar, son ilustres mártires de sus elevados pensamientos, que la sociedad ingrata solo escuchó para ridiculizar. Esta estúpida y sistemática oposición, se presenta a todos los adelantos que proclaman en alta voz la perfección de que es susceptible la humanidad. No debemos extrañar la inicua guerra que se está haciendo hoy al Espiritismo, estando esta doctrina basada en la verdadera caridad y justicia, resumiendo en sí la política más liberal, la religión más verdadera y la moral más sublime de las hasta aquí conocidas.

No negaremos que la Iglesia, en su día, en su época, hiciera un beneficio a la humanidad, dadas las circunstancias en que ésta se encontraba al tiempo de proclamarse aquella, pero en la actualidad no puede de ningún modo responder a las aspiraciones del hombre, si para ello atendemos a la cultura y grado de civilización en que hoy se encuentra. La Religión empieza con el hombre, progresa con él mismo y termina en Dios. De aquí se deduce, que la humanidad, no satisfecha con lo que le prometía la Iglesia católica, buscaba un más allá de que no se daba cuenta, buscaba otra vida y otro mundo, pero sin materia. Y este más allá y otra vida, es la que le presenta el Espiritismo, cuya síntesis vamos a exponer aunque ligeramente.

El Espiritismo, es la pura emanación del Evangelio, separado de las falsas interpretaciones hechas por algunos hombres en beneficio de sus creencias particulares. En él todo es amor, todo verdad, todo virtud: se funda en la revelación, en la razón natural y en la ciencia. Cree en un Dios eterno, autor de cuanto existe, omnipotente, poderoso, sabio, inmutable, verdadero, todo amor, bien, misericordia, bondad y justicia. Cree también en Jesucristo como enviado de la Suprema causa en este mundo para enseñarnos el bien, e inmolar en sacrificio su santa vida por amor a la humanidad. Cree en el alma o espíritu, como ser verdadero, inmaterial, libre, inteligente y eterno. Cree en un premio y un castigo moral, no material como la Iglesia le pinta. Cree en la pluralidad de existencias y mundos habitados, como sitios que Dios tiene destinados para nuestra perfección. Su doctrina no excluye a nadie del premio eterno, todos, absolutamente todos, más o menos pronto, según sus acciones, llegarán a gozar de las delicias que Dios nos reserva y que solo Él puede comprender. Nuestro templo, es el universo; nuestros sacerdotes, todos los hombres virtuosos que enseñen el bien; nuestro pontífice, Jesucristo; nuestro culto, es la exclusiva adoración a Dios en espíritu y verdad, no en materia y en mentira.

Revista La Revelación Año 1872, por Allan Kardec.

Sobre el Laicismo

Sobre el Laicismo

por David Grossvater.

LAICISMO: Doctrina que defiende la exclusión de los sacerdotes de la vida del Estado y especialmente de la enseñanza.

LAlCIZAR: Hacer laico o independiente de toda influencia religiosa.

LAICO: En oposición a lo sacerdotal. Aplicase especialmente a la enseñanza de la cual se excluye toda instrucción religiosa o confesional.

LAICO: SEGLAR. Lo que no pertenece a la Iglesia. El Hospital Civil y el cementerio municipal son laicos, porque acogen a todos por igual y no están sometidos a la teocracia.


Laicismo significa el estudio de todo, la deducción filosófica de las consecuencias después de haberse remontado más allá de fenómeno, abarcándolo, en el estudio de las leyes que lo rigen, y la demostración científica de la base de nuestros conceptos; es decir, estudiarlo todo para explicarlo todo sin acudir al recurso del "Milagro" y de lo "Sobrenatural".- Kardec fue adversario de todo lo que tuviera un sabor "Miraculoso". (Obras Póstumas.)

Comprender que todo es resultante evolutiva proveniente de estratos anteriores y todo tiene su devenir en la eternidad, y nada se presenta listo y hecho sin haber pasado por su respectivo procesamiento estructural cinético y biológico, ético e instintivo, a través de lo infinito. Todo tiene su proceso en el recorrido evolutivo, y este proceso debe estudiarse y debe tener su explicación matemática por medio de las Leyes Naturales. Todo fenómeno tiene su causa y su modo para desarrollarse y estructurarse, y, penetrando el fenómeno, que es efecto, se deduce científicamente su causa. Así lo explica el Maestro Kardec. Y esto es Laicismo simple y llanamente.

La existencia del Espíritu en sus infinitos grados evolutivos; la pluralidad de mundos habitados; la Reencarnación y todos los principios y enunciados que el Espíritu presenta, fueron demostrados CIENTÍFICAMENTE. Esto tambien lo dice Kardec. Y esto es Laicismo.

No olvidemos la indicación del Maestro Kardec cuando dijo: "EL ESPIRITISMO, MARCHANDO A LA PAR DE LA CIENCIA, JAMÁS SERÁ ARROLLADO." Y esto es Laicismo del más radical, llanamente hablando.

Como consuelo, podemos olvidar esa costumbre de juzgar lo que no entendemos, de condenar lo que ignoramos ...

¿Que no creemos en los "Platillos Voladores", en los Castillos en el Aire, las Mil y Una Noches y en los cuentos de la Luna? .. Ciertamente. Porque sin argumentos probatorios y de valía, nadie puede obligamos a aceptar cosas que no podemos defender ni probar. Y esto lo dijo Kardec. y también Amalia y Denís, Trincado y Ubaldi, y toda persona sensata lo reconoce como correcto. Y este sistema de pedagogía avanzada, que se llama Laicismo, guía nuestros pasos en la vía que señalaron los citados Maestros.

No tiene la culpa el Laicismo de que por este método pongamos en cautelosa cuarentena unas tantas cosas que otros tienen por verdaderas y absolutas, ya que por ausencia del sentido Laico en los estudios, colamos mosquitos y tragamos camellos en tres de cada cinco ocasiones que abrimos la boca.

Conceptos Extractados de "Espiritismo Laico", por David Grossvater.

El pastor y la pasión

El pastor y la pasión


Estábamos en la playa el sábado, víspera de la Pascua. Me desperté temprano y llamé la radio. Un pastor hablaba sobre los misterios de la Semana Santa. Dice que el Viernes de la Pasión era una fecha triste porque allí Satanás había vencido a Jesús. Pero que la Pascua marcaba la victoria de Cristo y por eso tenía que ser conmemorada.
Él murió para salvarnos y resucitar. Pero que debíamos permanecer vigilantes porque el diablo era muy tinto y podría obtener otras victorias conquistando nuestras almas. Después, comenzó a echar una charla sobre la creación del mundo, la expulsión del Paraíso, redondeando el sermón con esta preciosidad: "La ciencia quiere poner el inicio del mundo millones de años antes. Pero no crean. Es más una artimaña de Satanás. Todo lo que contradice la Biblia es falso.

Me quedé pensando: cómo, en pleno siglo XXI, ¿pueden subsistir concepciones típicas de la Edad Media? Y gente, mucha gente, que todavía sigue esas creencias.

Extractado del Blog Opiniones.

Las 4 fases que describe la Dra.Kübler-Ross

Las 4 fases que describe la Dra.Kübler-Ross  en su experiencia con la muerte

Por João Luiz Romao

De acuerdo con sus entrevistas notó que el proceso del morir ocurría en diversas fases distintas, las cuales resumiremos y nos fijaremos en la fase 4, que más especialmente nos interesa.

En la fase 1 (según su relato) las personas, en determinado momento, flotaban fuera de sus cuerpos y presenciaban todo lo que pasaba alrededor, incluso oyendo lo que otras personas hablaban entre sí, testificando, tras la vuelta al cuerpo físico, que habían presenciado y escuchado.

En la fase 2, se sentían extremadamente reconfortadas al descubrir que ningún ser humano muere solo, encontrando amigos, familiares o aquellos que denominaban como sus guías.

En la fase 3, guiados por sus "ángeles de la guarda", los pacientes se veían entrando por lugares descritos como túneles, portones intermedios, puentes, cañones de montañas, valles, etc.

En la fase 4, Elisabeth relata que: "En esta etapa la gente pasaba por una revisión de sus vidas, un proceso en el que se veían ante la totalidad de sus vidas.

Repasaban cada acción, palabra y pensamiento. Las razones de cada una de sus decisiones, pensamientos y acciones se hacían comprensibles. Veía cómo sus acciones habían afectado a otras personas, hasta personas desconocidas. Veían lo que sus vidas podrían haber sido, el potencial que tenían. Se demostró a ellos cómo se entrelazan las vidas de todas las personas, que cada pensamiento y la acción tiene el efecto de una onda y que esto afecta a todas las otras formas de vida en el planeta.

Vemos en sus investigaciones un importante paralelo con el Doctrina Espírita.

Extractado del Blog O Blog dos Espíritas.

Citas y Frases de LEÓN DENIS 1

Citas y Frases de LEÓN DENIS 1


Dios no es un ser que se añada a la serie de los seres. Es el Ser universal e ilimitado en el tiempo y en el espacio, por consiguiente infinito, eterno. No puede haber allí ningún ser encima ni al lado de Él. Dios es la fuente y el principio de toda vida. 
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El hombre, ignorante de su destino, es como un viajero que recorre automáticamente un camino, sin conocer ni el punto de partida ni el punto de destino, y no sabe por qué viaja; que, como consecuencia, siempre está dispuesto a fijarse en el menor obstáculo, y pierde su tiempo descuidando el fin que hay que alcanzar.
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Si la vida está circunscrita entre la cuna y la tumba, si las perspectivas de la inmortalidad no vienen para alumbrar nuestra existencia, el hombre no tiene ya otra ley que la de sus instintos, la de sus apetitos, la de sus goces. 
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La negación de la vida futura suprime también toda sanción moral. Con ella, que sean buenos o malos, criminales o sublimes, todos los actos acaban con el mismo resultado. 
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Los órganos que componen esta admirable máquina, que es el cuerpo humano, son semejantes a ruedas incapaces de actuar sin un motor, sin una voluntad que los ponga en movimiento. Este motor, es el alma. 
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El cuerpo es sólo un traje prestado, una forma pasajera, un instrumento con la ayuda del cual el alma persigue en este mundo su obra de depuración y de progreso. La vida espiritual es la vida normal, verdadera e infinita.      
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¿Dios Aplica la Ley de Acción y Reacción para Corregirnos?

Mis Conceptos Espíritas - Comportamientos del Hombre

¿Dios Aplica la Ley de Acción y Reacción para Corregirnos?


Hay quienes consideran que Dios nos premia y nos castiga. Generalmente este concepto está mas bien arraigado en las mentes de personas religiosas que consideran a Dios como un Ser Providencial que ejerce a diario su poder sobre todo el universo y a cada cual le dá lo que se merece y a otros les quita lo que no les pertenece. Sea esto bueno o malo, siempre ejecuta una aprobación o reprobación.
No solo creen en esta visión bastante tradicional los religiosos, también espíritas tienen en su mente a Dios Hombre al cual diariamente le rezan y le ruegan por ellos mismos y por todos los que los rodean considerando que recibirán el favor de El como una excepción a la regla general.

Cuando se les interroga por la ley de Causa y Efecto o Acción y Reacción, tienen la convicción que recibirán exactamente el mismo castigo que ellos han ejercido a otros. Y que esto es un modo creado por Dios para corregirnos, para salvarnos ya no de nuestros errores sino de nuestros pecados que debemos expiar de culpas que nos atribuirían, cuando al mismo tiempo, supuestamente, nos creó sencillos e ignorantes, incapaces de determinar que cosas están mal o bien.
Si bien esta importante ley existe e indefectiblemente se cumple, no es porque un Dios decida a diario que va a hacer en la vida de cada uno de nosotros, sino porque una ley siempre se debe cumplir como fue concebida o como, yo creo, siempre ha existido.

La Ley de Acción y Reacción es solo un mecanismo al cual debemos ajustarnos ejerciendo nuestro libre albedrío de la mejor manera, para ser felices y no sufrir la infelicidad de contradecirla. Contradecirla es exactamente estar en disonancia con ella. La Ley no es buena ni es mala, es Justa porque responde de manera exacta y matemática. A cada acción le corresponderá una reacción que puede ser exactamente igual en muy pocos casos, porque la cantidad de factores que intervienen en causas muy similares, las reacciones posteriores muy probablemente no pueden ser exactamente iguales. Solo serán similares pero no iguales.


Esta ley es una Ley Divina por lo cual es tan perfecta que no existen excepciones a la regla como ocurre con las leyes del mundo físico.
La Ley Divina no fue creada por Dios, sino que Dios es la Ley en si misma.
Y como es una Ley Eterna y no un Ser Creador de la misma, no fue impuesta para corregirnos, tampoco para pecados que debamos expiar, castigos de Dios que debamos soportar, ni premios del Mismo que nos beneficiarán sin haber realizado los méritos para recibirlo.

Roby Delgado


7 de marzo de 2019

La importancia de sacar al Espiritismo de la vulgarización

La importancia de sacar al Espiritismo de la vulgarización

por Allan Kardec.

Una revelación importante se cumple en la época actual: es la que nos muestra la posibilidad de comunicarnos con los seres del mundo espiritual. Este conocimiento no es nuevo en absoluto, sin duda; pero hasta nuestros días se había quedado, en cierto modo, en el estado de papel mojado, es decir sin provecho para la humanidad. La ignorancia de las leyes que rigen estas relaciones la había asfixiado bajo la superstición: el hombre era incapaz de obtener de ello alguna deducción saludable; fue reservado para nuestra época liberarlo de sus accesorios ridículos, comprender su alcance, y descubrir la luz que debería alumbrar el camino del futuro.

El Espiritismo, habiéndonos dado a conocer el mundo invisible que nos rodea y en medio del que vivíamos sin sospecharlo, las leyes que lo rigen, sus relaciones con el mundo visible, la naturaleza y el estado de los seres que lo habitan, y como consecuencia el destino del hombre después de la muerte, es una revelación verdadera, en la acepción científica de la palabra.

Conceptos Extractados de "Caracteres de la Revelación Espirita", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
Los comienzos fueron difíciles porque la ignorancia de todos estos temas hacian caer a las personas interesadas en conceptuar los fenómenos espíritas como superstición. La revelación de la existencia de espíritus que eran las almas de los muertos era muy seria como para que siguiera siendo solo utilizada para la diversión.

Respuestas de los Espíritus

Respuestas de los Espíritus

por Allan Kardec.

Preg. – ¿Cómo probar que el poder oculto que actúa en las manifestaciones espíritas está fuera del hombre? ¿No podría pensarse que reside en sí mismo, es decir, que obra bajo el impulso de su propio Espíritu?

Resp. – «Cuando una cosa se hace contra tu voluntad y tu deseo, ciertamente que no eres tú quien la produce; pero a menudo eres la palanca de la que se sirve el Espíritu para obrar, y tu voluntad viene en su ayuda; tú puedes ser un instrumento más o menos conveniente para él.»

Nota – Es precisamente en las comunicaciones inteligentes que la intervención de un poder extraño se vuelve patente. Cuando esas comunicaciones son espontáneas y ajenas a nuestro pensamiento y a nuestro control, cuando responden a preguntas cuya solución es desconocida por los asistentes, es necesario buscar la causa fuera de nosotros. Esto se hace evidente para cualquiera que observe los hechos con atención y perseverancia; los detalles de sus matices escapan al observador superficial.

Preg. – ¿Todos los Espíritus son aptos para dar manifestaciones inteligentes?

Resp. – «Sí, puesto que todos los Espíritus son inteligencias; pero como los hay de todos los grados, es como entre vosotros: unos dicen cosas insignificantes o estúpidas y otros cosas sensatas.»

Preg. – ¿Todos los Espíritus son aptos para comprender las preguntas que se les propone?

Resp. – «No; los Espíritus inferiores son incapaces de comprender ciertas preguntas, lo que no les impide que respondan bien o mal; es igual que entre vosotros.»

Nota – Esto demuestra que es esencial ponerse en guardia contra la creencia en el saber indefinido de los Espíritus. Sucede con ellos lo mismo que con los hombres: no es suficiente con interrogar al primero que llega para obtener una respuesta sensata; es necesario saber a quién uno se dirige. El que quiere conocer las costumbres de un pueblo debe estudiarlo desde lo más bajo hasta lo más alto de la escala; sólo ver una clase es hacerse una idea falsa, puesto que se juzga el todo por la parte. La población de los Espíritus es como la nuestra; hay de todo: bueno y malo, sublime y trivial, sapiente e ignorante. Cualquiera que en filosofía no haya observado todos los grados, no puede jactarse de conocerlo. Las manifestaciones físicas nos hacen conocer a los Espíritus de bajo nivel; son la calle y la choza. Las comunicaciones instructivas y sabias nos ponen en relación con los Espíritus elevados; son la élite de la sociedad: el castillo y el instituto.

Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.

El progreso de la humanidad

El progreso de la humanidad

por Amalia Domingo Soler.

El Espiritismo quiere la reforma social, y no pretende levantar la gran fábrica del adelanto comenzando por hacer la veleta de la torre; quiere principiar por los cimientos, por esto anticipa la moral a la sabiduría, porque donde no hay moralidad no hay verdadero progreso. El hombre que no sabe mejorar sus costumbres no podrá nunca mejorar la sociedad, y el Espiritismo no quiere una vida artificial, quiere la realidad del bien.

¡Cuán distinto es el hombre de hoy del hombre de ayer!. Preguntemos al pasado, y legiones de mártires se levantarán de sus tumbas para decirnos que ayer en el mundo sólo imperaban los poderes, la guerra como razón y el fanatismo como ley, la fuerza bruta para el cuerpo y la fuerza bruta para el alma. Hoy si bien no ha concluido la guerra, tiene sus intervalos, esto es innegable; hoy los hombres discuten y a veces se entienden; y en cuanto a las creencias religiosas pasó el horror del absolutismo.
El progreso de la humanidad tiene su principio en la aplicación de la ley de la justicia, de amor y de caridad, y esta ley está fundada en la certeza del porvenir. Quitad esta certeza, y quitaréis su piedra fundamental.

Creemos que lo que no se gana no se obtiene, y encontramos más razonable el trabajo incesante del Espíritu que la perfección del alma con un goce sin recuerdos; y además que la vida misma, y las diversas aptitudes intelectuales que vemos en los hombres, los genios precoces, las inteligencias gigantes que de vez en cuando aparecen como fugaces meteoros, todo demuestra que el alma viene de muy lejos, que no ha comenzado a vivir ahora, y por último, la comunicación de los espíritus ha venido a decirnos el porqué somos libres pensadores, y es que las generaciones del siglo XIX se compone en su mayor parte de los reformadores de pasados siglos.
Los herejes de ayer somos los racionalistas de hoy, y encontramos por medio de la comunicación ultra-terrena una ley de continuidad.

Observamos que cierto número de Panteístas admiten que el alma, tomada al nacer de el todo universal, conserva su individualidad durante un tiempo indefinido y que vuelve a la masa después de haber llegado a los últimos grados de perfección. Las consecuencias de esta creencia de la doctrina Panteísta propiamente dicha; resulta perfectamente inútil tomarse el trabajo de adquirir algunos conocimientos, cuya conciencia ha de perderse después de un tiempo relativamente corto; si el alma se resiste generalmente a admitir semejante concepción, cuánto mayor no sería su pena pensando que en el momento en que llegase al conocimiento y a la perfección suprema, sería el que fuese condenado a perder el fruto de todos sus trabajos, perdiendo su individualidad.

Conceptos Extractados de "La Luz del Porvenir", por Amalia Domingo Soler.