19 de febrero de 2019

¡AH, Esas Madres!


¡AH, Esas Madres!


Cuando viene a la mente una figura de madre, siempre surge acompañada de una mezcla de divino y humano.
Es muy rara la persona que no se conmueve ante el recuerdo de su madre.
Los niños que abandonaron el hogar por motivos variados, y viven en las calles, cuando evocan a sus madres, una ola de ternura les invade el ser.

¿Por qué las madres son esas criaturas tan especiales?
Tal vez sea porque tienen el don de la renuncia ...
Una madre consigue renunciar a sus intereses para atender a ese ser querido indefenso y carente que lleva en sus brazos.

Pero las madres también tienen otras características muy especiales.
Un corazón de madre es compasivo. La madre siempre encuentra una manera de socorrer a su hijo, incluso cuando la vigilancia del padre es intensa.
Ella alivia el castigo, esconde las trampas, defiende, protege.
Sí, una madre siempre tiene algún dinero guardado, incluso conviviendo con extrema necesidad, cuando se trata de socorrer a un hijo.
Cuando el niño tiene una pesadilla en medio de la noche, y el miedo apura, es la madre que corre para acudir.

Las madres son un poco hadas, pues un abrazo su cura cualquier sufrimiento, y su beso es un santo remedio contra el dolor ...
Para los hijos, incluso crecidos, la oración de madre continúa teniendo el poder de remover cualquier dificultad, resolver cualquier problema, alejar cualquier mal.

En el entendimiento de los hijos, las madres tienen conexión directa con Dios, pues todo lo que ellas piden, Dios atiende.
El respeto a las madres perdura hasta en los lugares de donde la esperanza huyó. Cuando la policía no entra, las madres tienen libre acceso, aunque sea para tirar de la oreja del hijo que se desvió del camino recto.

Hasta el hijo bandido respeta a su madre, y le reverencia la imagen cuando ella ya viajó al otro lado de la vida. Hay madres que son verdaderas escultoras. Saben sacar de la piedra bruta que le llega a los brazos, la más perfecta escultura, trabajando con el cincel del amor y el crisol de la ternura.

¡Ah, esas madres!

Al mismo tiempo que tienen algo de hadas, también tienen algo de brujas ...
Ellos adivinan cosas acerca de sus hijos, que ellos desean ocultar de sí mismos.
Saben cuando quieren huir de los compromisos, inventan excusas e intentan engañar con sus falsas historias ...

Es que los hijos se olvidan de que vivieron nueve meses en el vientre de sus madres, y por eso ellos los conocen tan bien.

¡Ah, esas madres!

Las madres son esas criaturas especiales, que Dios ha dotado con un poco de cada virtud, para atender a las criaturas, no menos especiales, que son los niños.
Las madres adivinan que su misión es la más importante de la faz de la Tierra, pues es en sus brazos que Dios deposita sus joyas, para que queden aún más brillantes.
Tal vez sea por esa razón que Dios ha dotado a las madres con sensibilidad y valentía, coraje y resignación, renuncia y osadía, afecto y firmeza.

Todas estas son fuerzas para que cumplan la gran misión de ser madre.
Y ser madre significa ser co-creadora con Dios, y tener la oportunidad de construir un mundo mejor con esas piedras preciosas llamadas hijos ...

Extractado del Blog Mundo Espírita.

Un paso adelante

Un paso adelante

Por Carlos Manco

Un paso adelante es una permanente necesidad, que se nos plantea si queremos continuar en esta vida con el intacto caudal de aspiraciones y de mejoramientos que vamos alimentando en nuestro interior.
Un paso adelante para salir, muchas veces, del anonadamiento a que hemos conducido nuestros pensamientos y acciones.

Un paso adelante para superar ese estancamiento, y abrir al espíritu, por medio de la naciente inquietud de ese avance, un más amplio panorama de tarea.

Un paso adelante para asumir la responsabilidad evolutiva que nos compete y no seguir en el retraimiento, que empequeñece toda dimensión espiritual y empobrece todo sentido de bien y de progreso, aun cuando se lo haya manifestado con singular relevancia.

Un paso adelante para franquear el escollo de una inquietud irresoluta y una reflexión improductiva, volcada obsecuentemente hacia el pasado, buscando justificar ese detenimiento.

Un paso adelante para salir al cruce de las dificultades, y vencer la adversidad andando, caminando, esforzándose, más allá de los cálculos y las prebendas.

Un paso adelante para unificar el individual sentido de la marcha a otras marchas, y aportar el esfuerzo individual a la tarea del conjunto.

Un paso adelante para no dejar sin aclaración los puntos oscuros que puedan presentársenos, y en procura de extender el beneficio de este esclarecimiento.

Un paso adelante en la búsqueda inacabable de reducir nuestras imperfecciones por medio del esfuerzo de toda actuación.

Un paso adelante en esta hora y siempre, sin detener la marcha ascendente, sin limitar los entusiasmos vocacionales, sin reducir a nivel de pensamiento inactivo nuestra labor espiritual.

En la marcha de las horas, de los días, de los años, está contenida una expectativa de progreso, y este progreso solo se verifica cuando damos ese paso adelante y abandonamos nuestra expectante ubicación, y nos vencemos, en el instintivo repliegue de conservarnos indemnes frente a la prueba renovada de vivir y de adelantar, día a día, en nuestro derrotero evolutivo.

Extractado de la Revista La Idea.

La Revelación De Dios A Través De Enviados

La revelación de Dios a través de enviados

por Allan Kardec

Si Dios suscita reveladores para las verdades científicas, puede, con mayor razón, suscitarlo para las verdades morales, que son uno de los elementos esenciales del progreso. Tales son los filósofos cuyas ideas atravesaron los siglos.

Desgraciadamente, las religiones han sido, desde siempre, los instrumentos de dominación; el papel de profeta tentó las ambiciones secundarias, y vimos surgir una multitud de reveladores pretendidos o mesías que, a favor del prestigio de este nombre, explotaron la credulidad en provecho de su orgullo, en provecho de su codicia o en provecho de su pereza, encontrando más cómodo vivir a costa de sus engaños. La religión cristiana no estuvo al abrigo de estos parásitos.

¿Hay revelaciones directas de Dios a los hombres? Es una cuestión que no nos atreveríamos a resolver, ni afirmativamente ni negativamente, de forma absoluta. El hecho no es en absoluto radicalmente imposible, pero nada da la prueba cierta. De lo que no podría dudar, es de que los Espíritus más acercados a Dios por la perfección se convencen de su pensamiento y pueden transmitirlo. En cuanto a los reveladores encarnados, según el orden jerárquico al cual pertenecen y el grado de su saber personal, pueden obtener sus instrucciones de sus propios conocimientos, o recibirlas de Espíritus más elevados, incluso de mensajeros directos de Dios. Éstos, hablando en nombre de Dios, pudieron ser tomados a veces por Dios mismo.

Este tipo de comunicaciones no tienen nada extraño para quien quiera conocer los fenómenos espiritistas y la manera en la que se establecen las relaciones entre los encarnados y los desencarnados. Las instrucciones pueden ser transmitidas por medios diversos: por la inspiración pura y simple, por la audición de la palabra, por la vista de los Espíritus instructores en las visiones y las apariciones, sea en sueño, sea en el estado de la víspera, así vemos varios ejemplos en la Biblia, en el Evangelio y en los libros sagrados de todos los pueblos. Pues es rigurosamente exacto de decir que la inmensa mayoría de los reveladores son médiums inspirados, auditivos o convincentes; de donde no se deduce que todos los médiums sean unos reveladores, y todavía menos los intermediarios directos de la Divinidad o de sus mensajeros.

Los Espíritus puros solo reciben la palabra de Dios con misión de transmitirla; pero sabemos ahora que los Espíritus están lejos de ser todos perfectos, y que los hay que se dan apariencias falsas; es lo que hizo decir a San Juan: "no crea en absoluto en todo Espíritu, sino vea antes si los Espíritus son de Dios."

Puede pues haber revelaciones serias y verdaderas, como las hay apócrifas y mentirosas. El carácter esencial de la revelación divina es el de la eterna verdad. Toda revelación mancillada por error o sujeta a cambio no puede emanar de Dios.

Conceptos Extractados de "Caracteres de la Revelación Espirita", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO 
Este capítulo pone en evidencia la creencia en un Dios casi persona. Alguien cuasi humano que dispone según se le ocurre, enviar a emisarios para ordenar su Creación.
En estos tiempos creer en un Dios Antropomorfo que decide según su voluntad,  a sido superado por la mayoría de los buenos espíritas que profundizan sus análisis de la doctrina. La razón y los conocimientos actuales aunque no se pueda demostrar, Dios es un sistema perfecto, matemático, inmutable que tiene sus leyes intrínsecas y que no existe un cambio por voluntad de ningún ser superior. Todo funciona mecánicamente y de manera exacta. 
No sabemos como es ese Sistema Universal. Pero si llegamos a la conclusión de que no puede ser Alguien finito y definido que está en un determinado sitio porque Dios lo debe abarcar Todo.

¿Como Nos Comportaríamos Si Existiera "La Nada"?

¿Como nos comportaríamos si existiera "la nada"?

por Allan Kardec.

Vivimos, pensamos, obramos, he aquí lo positivo: moriremos, esto no es menos cierto. Pero dejando la Tierra, ¿a dónde vamos? ¿Qué es de nosotros? ¿Estaremos mejor o peor? ¿Seremos o no seremos? Ser o no ser: tal es la alternativa, es para siempre o para nunca jamás, es todo o nada, viviremos eternamente o todo se habrá concluido para siempre. Bien merece la pena pensar en ello.
Todo hombre siente el deseo de vivir, de gozar, de querer, de ser feliz. Decid a uno que sepa que va a morir que vivirá todavía, que su hora no ha llegado, decidle sobre todo que será más feliz de lo que ha sido, y su corazón palpitará de alegría. ¿Pero por qué estas aspiraciones de dicha, si un soplo puede desvanecerlas?

¿Acaso existe algo más aflictivo que el pensamiento de la absoluta destrucción? Puros afectos, inteligencia, progreso, saber laboriosamente adquirido, todo esto sería perdido, aniquilado. ¿Qué necesidad habría de esforzarse en ser mejor, reprimirse para refrenar sus pasiones, fatigarse en adornar su inteligencia, si no debe uno recoger de todo fruto alguno, sobre todo con el pensamiento de que mañana quizá no nos sirva ya para nada? Si así sucediese, el destino del hombre sería cien veces peor que el del bruto, porque el bruto vive enteramente para el presente, para satisfacción de sus apetitos materiales, sin aspiración al porvenir. Una intuición íntima afirma que esto no es posible. Con la creencia en la nada, el hombre concentra forzosamente todos sus pensamientos sobre la vida presente, y no es posible, en efecto, preocuparse lógicamente de un porvenir en el cual no se cree.

Esa preocupación exclusiva del presente que conduce naturalmente a pensar en sí mismo ante todo es, pues, el más poderoso estimulante del egoísmo, y el incrédulo es consecuente consigo mismo cuando deduce esta conclusión: “Gocemos mientras estamos aquí, gocemos lo más posible, puesto que con nosotros todo concluye. Gocemos aprisa, porque ignoramos cuánto durará esto.” Y este otro argumento, mucho más grave para la sociedad: “Gocemos a pesar de todo, cada uno para sí. La dicha aquí es del más listo.”

Si el respeto humano detiene a algunos, ¿qué freno tendrán aquellos que nada temen? Dicen que la justicia humana sólo alcanza a los torpes, por esto discurren cuanto pueden para eludirla. Si hay una doctrina malsana y antisocial, seguramente es la del nihilismo, porque rompe los verdaderos lazos de la solidaridad y de la fraternidad, fundamentos de las relaciones sociales.


Conceptos Extractados de "El Cielo y el Infierno", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
No existe pensamiento mas terrible que el de no trascender después de la muerte. Un pensamiento que a muchos aterra porque no tuvieron acceso a lo que el Espiritismo enseña a través de otros espíritus que nos antecedieron en nuestra partida y que cuenta con mucha mas experiencia.
Toda nuestra vida carecería de sentido si todo se destruyera de un momento para otro. De solo pensar en aquellos que creen en una sola vida y que por lo tanto deben darse todos los placeres a costa de destruir otras vidas, me da mucha tristeza.
Del mismo modo me apena aquellos religiosos que viven una vida de infelicidad, contrariando todos sus deseos por creer que obligándose a vivir según las normas de los dogmas, serán santos y elevados cuando desencarnen.
La vida es para vivir todo aquello que nos haga feliz. En el estudio y el trabajo iremos aprendiendo que es lo bueno y que es lo malo. No porque nos obliguen a comportarnos de tal o cual manera. Haremos lo que es bueno, porque aprendimos a que eso nos da placer, y dejamos de hacer lo malo, porque eso nos daba dolor. Así de simple es la vida.
Por mas que unos prohíban a otros, los unos harán igual lo que desean aunque sea algo malo. Los malos serán felices haciendo maldades y eso está permitido por Dios. Todo está permitido bajo esa LEY. La diferencia se harán notar cuando recojamos los frutos de ir en Contra o a Favor de la LEY.

El alma

El alma

por Allan Kardec.

Hay en el hombre un principio inteligente llamado Alma o Espíritu, independiente de la materia y que le concede el sentido moral y la facultad de pensar. Si el pensamiento fuese una propiedad de la materia, se vería a esta pensar; luego, como nadie ha visto jamás a la materia inerte dotada de facultades intelectuales, porque cuando el cuerpo ha muerto ha cesado de pensar, es preciso deducir de todo lo expuesto que el alma es independiente de la materia, y que los órganos materiales no son otra cosa que los instrumentos de que se aprovecha el hombre para manifestar su pensamiento. Las doctrinas materialistas son incompatibles con la moral y subversivas del orden social.

Si el pensamiento fuese secretado por el cerebro, como lo es la bilis por el hígado, según pretenden los materialistas, resultaría que, a la muerte del cuerpo, la inteligencia del hombre, lo mismo que todas sus cualidades morales, entrarían de nuevo en la nada; que todos aquellos parientes o amigos que se habría amado, se hubieran perdido definitivamente; que el hombre de genio no tendría mérito alguno, puesto que sus eminentes facultades las debería a la casualidad que presidió en su organización, y que entre el hombre de talento y el imbécil, no habría otra diferencia que la de tener una masa cerebral mas o menos imperfecta. Las consecuencias de esta doctrina serían tristísimas.

No esperándose nada para después de esta vida, no habría el menor interés en practicar el bien y nada más natural que procurarse el mayor número posible de goces, aun cuando fuese a costa de otros. Sería soberanamente ridículo causarse molestia por los demás, y el egoísmo sería el más racional de todos los sentimientos. El hombre verdaderamente desgraciado encontraría excelente remedio en el suicidio, porque lograría el beneficio de abreviar sus padecimientos.

La doctrina materialista es, pues, la sanción del egoísmo, fuente de todos los vicios, la negación de la caridad, manantial de todas las virtudes y base del orden social, y la justificación del suicidio. La independencia del alma es probada por el Espiritismo. La existencia del alma es probada por los actos inteligentes del hombre, que deben reconocer una causa inteligente y no inerte. Su independencia de la materia esta claramente demostrada por los fenómenos espiritistas que la demuestran obrando por ella misma, y sobre todo, por el experimento durante la vida, que le permite manifestarse, pensar y obrar ausente del cuerpo.

Puede decirse que así como la química separa los elementos constitutivos del agua poniendo al descubierto sus propiedades, y puede a voluntad descomponer o rehacer un cuerpo compuesto cualquiera, también el Espiritismo puede aislar los dos elementos constitutivos del hombre: el Espíritu y la materia, el alma y el cuerpo; separarlos y reunirlos a voluntad, lo cual no permite dudar de su independencia.

Conceptos Extractados de "Obras Póstumas", por Allan Kardec.

Peligro del Espiritismo

Peligro del Espiritismo

por Allan Kardec

Algunas personas ven en el Espiritismo un peligro para las clases poco cultivadas que, sin poderlo comprender en su pura esencia, podrían desnaturalizar su espíritu y hacerlo degenerar en una superstición. ¿Qué se les podría responder?

Eso es posible que suceda con todo cuanto juzgamos de la mayor utilidad, y si fuésemos a suprimir las cosas de las que se puede hacer un mal uso, yo no sé qué es lo que quedaría, comenzando por la prensa, con cuyo auxilio se pueden difundir doctrinas perniciosas que envenenan el alma de los pueblos. También sería el caso de preguntarnos al respecto por qué Dios concedió la lengua a ciertas personas. Se abusa de todo, aun de las cosas más sagradas. Si el Espiritismo hubiese surgido de las clases menos esclarecidas, sin ninguna duda que él podría estar afectado de muchas supersticiones.

Él, sin embargo, nació en medios cultos y sólo después de haberse elaborado y depurado en ellos fue que penetró, en los días que corren, en los sectores menos cultivados de la sociedad, a los cuales llegó liberado, por la experiencia y la observación, de todas las inconveniencias espúreas. Lo que podría tornarse realmente peligroso para el vulgo, sería el charlatanismo. Por ello es que nunca estará demás combatir, de manera cuidadosa y constante, y por todos los medios lícitos a nuestro alcance, la explotación, por ser una fuente inagotable de abusos.


Conceptos Extratados del Libro "Viaje Espírita en 1862", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
Ya por el siglo XIX Kardec vislumbraba que el espiritismo podría ser utilizado abusivamente por inescrupulosos que lucrarían fuertemente con el charlatanismo.
Creo que por ese motivo Kardec o los Espíritus que lo asistieron fueron haciendo mas hincapié en el espiritismo relacionado con aspectos morales o religiosos. Si bien se quiso mantener de alguna manera como una filosofía y ciencia ya que partió de experimentaciones, luego fue virando y llevandolo a algo mas aceptable para las clases mas cultivadas y mas devotas de los dogmas. Lamentablemente, a mi criterio, esto llevó al espiritismo mas a una religión que al estudio del espíritu. Lo que llamo Espiritulogía y que desearía se incorporara en el diccionario de la lengua castellana.


Las contradicciones de origen Espírita

Las contradicciones de origen Espírita

Por Roger Rabbit

"espíritus superiores no se molestan en absoluto con el camino. Para ellos, el fondo del pensamiento es todo." Allan Kardec
Con respecto a las contradicciones que a veces podemos observar la enseñanza de los espíritus a los hombres, se debe prestar atención a algunos matices. Esos matices no fueron descuidados por el Codificador que introdujo en "El Libro de los Espíritus" y en "El Libro de los Médiums", algunas importantes observaciones que vamos a subrayar.

Dice en su libro, Lionés Maestro.

" En el fin de entender la causa y el valor de las contradicciones de origen espiritualista, es necesario identificarse con la naturaleza del mundo invisible y lo han estudiado por todas sus caras.
A primera vista, parecerá extraño que los Espíritus no piensen todos de la misma manera, pero eso no puede sorprender a quien quiera que se haya compenetrado de que infinitos son los grados que tienen que recorrer antes de llegar a la cima de la evolución. Que todos dieran igual apreciación de las cosas sería como imaginarlos todos del mismo nivel; pensar que todos deben ver con justicia, sería admitir que todos ya han llegado a la perfección, lo que no es exacto y no lo puede ser, siempre que se considere que no son más que la Humanidad desnuda del envoltorio corporal. Puede manifestarse Espíritus de todas las categorías, resulta que sus comunicaciones traen el cuño de su ignorancia o del saber que les sea peculiar en el momento, el de la inferioridad, o de la superioridad moral que alcanzaron. A distinguir lo verdadero de lo falso, lo bueno del mal.

No debemos olvidar que entre los Espíritus hay, como entre los hombres, falsos sabios y semi-sabios, orgullosos, presuntuosos y sistemáticos. Como sólo a los Espíritus perfectos se les da conocer todo, para los demás hay, al igual que para nosotros, misterios que ellos explican a su manera, según sus ideas, ya cuyo respeto pueden formar opiniones más o menos exactas, que se empeñan, llevados por el amor propio, porque prevalecen y que les gusta reproducir en sus comunicaciones.

Extractado del Blog O Blog dos Espíritas.


18 de febrero de 2019

“El Principio Energético”


“El Principio Energético”

por Dª Suely Caldas Schubert

Si queremos trascender el sentido último de la materia como un principio en constante cambio, transformación y modificación hacia formas de energía organizadas en sistemas, descubrimos implícitamente en ella “el principio energético”. Este principio energético es, sin duda, comparable a esa chispa, esa psique, esa energía que aparece en toda la materia que existe (subyace en átomos y moléculas).

Este principio, desarrollado mediante el proceso de la evolución, es perfectamente asimilable al alma humana cuando, llegado su tiempo de máximo desarrollo psíquico y adquiriendo las facultades superiores del espíritu, se transforma en el principio inteligente. En sus primeras etapas actúa únicamente sin desarrollo de conciencia, pero sí bajo su propia individualidad y experiencia (animales, plantas, virus, etc.), animando la materia orgánica hasta llegar a convertirse por “evolución simultánea” en un ser consciente, inteligente, con vida propia, libre albedrío, individualidad y capaz de superar los límites del tiempo y el espacio hasta conquistar mayores etapas de desarrollo, conocimiento y evolución.

Si nos acercamos a "la nueva Biología” (Dr. Rupert Sheldrake), es necesario el paralelismo del campo mórfico de los sistemas biológicos con el “periespíritu” (ese cuerpo energético que mantiene la vida y la cohesión celular). También llamado M.O.B. (modelo organizador biológico) derivado de los sistemas organizadores biológicos que intervienen en la biogénesis y evolución de los seres vivos. Este es el eslabón que le falta al dualismo y que el espiritismo coloca como cuerpo intermediario que permite la concesión entre una mente inmaterial (la del espíritu) con un cuerpo material (a través del cerebro).

El tiempo que se abre ante nosotros es fascinante, pues lejos de negar por negar, la ciencia está acercándose cada vez más a las verdades universales que a lo largo de la historia han formado parte del sustrato íntimo, personal e intransferible del ser humano. El innato sentido del hombre respecto a su origen divino, que le acompaña desde que apareció en la Tierra como Homo sapiens, la íntima percepción de la eternidad del alma humana trascendiendo la muerte.

Y sobre todo, el sentido de un universo armónico, perfecto y con propósito, que todavía no vislumbramos pero intuimos como el significado de una obra al servicio de la especie humana, elegida por la Causa primera como el culmen de su expresión creadora en el trayecto hacia una perfección y felicidad para la que está destinada.

Qué lejos quedan estos planteamientos de la triste visión naturalista de un universo sin propósito, donde el hombre apenas es una colección de átomos en movimiento, sin significado alguno.


Extractado de Blog Amor, Paz y Caridad.


Un cambio de era

Un cambio de era


Bastantes espiritistas, tal vez llevados por una excesiva confianza en algunas fuentes espirituales, señalaban que, caso que no se produjera la catástrofe mundial anunciada supuestamente por los mayas y tantos otros, sí que habría un cambio de era pasando a una época donde imperarían el amor y la comprensión. Eso, de esta manera, no será nunca así, ya que los “cambios de época” nunca son súbitos.

A este respecto, consideremos, por ejemplo, cuánto se tardaría en reemplazar la población mundial de nuestro mundo por Espíritus más adecuados a esa nueva época. Teniendo en cuenta que, según algunas fuentes consultadas, encarnaron en el mundo unos 140 millones de personas en el año 2011, se tardarían, a ese ritmo, unos 50 años en reemplazar a todos los habitantes de este planeta (evidentemente, esta suposición es muy rudimentaria ya que habría que contar, también, el número de personas que desencarnan -unos 57 millones en 2011-; sólo mencionamos estos cálculos a título ilustrativo).


Por lo tanto, lo mejor es no preocuparse en exceso por esas circunstancias sobre las que no tenemos ningún poder personal de cambio. Es mejor preocuparse prioritariamente por mejorarnos personalmente y, en la medida de lo posible, en contribuir a cambiar nuestro entorno social inmediato y, así, por un efecto similar al de la extensión de una mancha de aceite, coadyuvar al cambio general de las condiciones de vida de esta nuestra casa actual. Además, no podemos perder en ningún momento la confianza en el Equipo Directivo de esta Escuela Primaria que es la Tierra; seguro que saben lo que hacen y velan para que las circunstancias personales de cada quién sean las adecuadas para su evolución y, también, para que, cuando sea el momento oportuno, pueda darse ese cambio a nivel más global.

Extractado del CBCE - Centre Barcelonés de Cultura Espírita.




MI COMENTARIO
Todos esos comentarios, videos, notas y predicciones sobre cambios apocalípticos son ridículos. Por supuesto que habrá cambios y algunos serán de mucha intensidad causando tal vez muchos muertos en un planeta bastante poblado como la tierra. Pero esto no se debe a ningún cambio en particular, sino al simple avance y evolución del planeta donde quienes los habitamos y que también evolucionamos, le daremos una nueva relación entre ambos. Ni buena, ni mala, simplemente distinta a la que conoces hoy.


ALLAN KARDEC - Ayer, hoy y siempre 1/2


ALLAN KARDEC - Ayer, hoy y siempre 1/2

Por Tilde Pérez Pieroni De Capalbo

El día 3 de octubre de 1804, nace en la Rua Salar 76, en Lyón, Hipolyto León Denizard Rivail, más conocido con el seudónimo de Allan Kardec.

En el mundo se atollaba la incredulidad, danzando sobre la idea de Dios. Entre tanto, Kardec, en las consideraciones de El Libro de Los Médiums, mostró la dimensión espiritual de la vida y explicó el fenómeno mediúmnico. El mundo se sumergía en la desesperación olvidando el amor y la caridad. No obstante, Kardec, en las disertaciones de El Evangelio según El Espiritismo, reafirmo la enseñanza moral de Jesús y trajo de vuelta la Buena Nueva en su pureza primitiva.  El mundo se esclavizaba en la intolerancia religiosa, temiendo al destino después de la muerte.

Empero, Kardec, en la discusión lúcida de El Cielo y el Infierno, impugnó las penas eternas, expuso la justicia divina y exaltó la misericordia del padre. El mundo se perdía en el laberinto de las interpretaciones teológicas, enredándose en la trama de los dogmas rígidos. Pero en los capítulos de La Génesis, Kardec discurrió con sencillez y claridad sobre el origen de la tierra y del hombre, del bien y del mal, interpretó a la luz de la razón los milagros y las predicciones de Jesús.

Al codificar el Espiritismo, Allan Kardec, revolucionó el conocimiento humano convocando a la ciencia y a la  filosofía a experimentar y pensar en el más allá. También en la codificación del Espiritismo, Allan Kardec, estableció las bases de la doctrina sin ambigüedades. Pero aún hoy, existen seguidores que le distorsionan las enseñanzas. Kardec acuñó el término Espírita para designar al adepto de las nuevas ideas. Entre tanto, existen aquellos que se valen de expresiones para huir a la afirmación doctrinaria. Kardec estudió detenidamente el fenómeno mediúmnico para aceptarlo como verdadero, sin embargo, existen aquellos que ven la mediumnidad en cualquier manifestación psíquica. Kardec desarrolló la Ciencia Espírita, sin perder de vista las consecuencias morales.

No obstante, existen aquellos que defienden la investigación como única finalidad de la Doctrina de los Espíritus. Kardec hizo de la comprensión un paso importante en la conquista de la fe. Empero, existen aquellos que creen ciegamente, despreciando el socorro de la razón y el buen sentido. Kardec preconizó la simplicidad de las reuniones Espíritas. Más, existen aquellos que inventan sofisticaciones y ceremonias innecesarias. Kardec explicó la reencarnación como una oportunidad de aprendizaje y la reparación de antiguas equivocaciones. Entre tanto, existen aquellos que usan la realidad de las vidas sucesivas par justificar actitudes innobles. Kardec construyó el edificio doctrinario de la nueva revelación.

Con todo, existen aquellos que lo ven como simple expositor de la dimensión espiritual. Kardec trajo conocimientos fundamentales para la humanidad, en cualquier época. No obstante, existen aquellos que lo consideran superado. Kardec restableció e interpretó las verdades evangélicas anunciando el consolador prometido por Jesús. Sin embargo, existen aquellos que niegan el vértice moral de la Doctrina Espírita. Por todo esto y por muchas cosas más la actualidad de la Codificación Kardeciana es admirable.


...Ir a 1, 2

El impacto ambiental del consumo de carne

El impacto ambiental del consumo de carne

por Claudia Gelernter

Los pioneros y el consumo de carne están siendo cada vez más debatidos por biólogos, ambientalistas, vegetarianos, además de diversos movimientos sociales, como los grandes villanos del calentamiento global, la ganadería y el consumo de carne.

En entrevista concedida al Instituto Humanitas, biólogo Sergio Greiff explica que " La carne es responsable de gran impacto ambiental. Las áreas naturales (bosques, cerros, campiñas, etc.) necesitan ser devastadas para la siembra de pastos. Muchas personas asocian la devastación en los bosques tropicales al corte de madera. En realidad, la contribución de las madereras a esa devastación no se compara con la devastación causada por la ganadería, pues las madereras seleccionan sólo los árboles que interesan para el corte. Pero el agricultor tiene que deshacerse de los árboles indiscriminadamente " .
Ante estas evidencias, la respuesta ofrecida por los Espíritus en la pregunta 724 de El Libro de los Espíritus nos coloca en eje, ya que deja claro que la privación de la carne a favor del colectivo es relevante, meritoria.

Teniendo en cuenta que en los tiempos de Kardec los conocimientos sobre nutrición eran totalmente restringidos, privarse de carne consistía, por lo tanto, en acción grandiosa, altamente altruista. Pero en los días de hoy, con todos los recursos de que disponemos, entendemos que tal acción sale del ámbito de la amplia generosidad, para convertirse en un deber.

Además, la realización de poco ejercicio filosófico, debemos alinear nuestros conocimientos con la cuestión de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos .

¿Cómo amar a Dios si confinamos, privamos y matamos a sus criaturas por el placer efímero de nuestro paladar, ocasionando tantos trastornos a nuestro alrededor?


17 de febrero de 2019

Del lenguaje del Espiritismo

Del lenguaje del Espiritismo

Replanteamiento crítico del lenguaje del Espiritismo

Por Oscar M. García Rodríguez

Creemos que es necesario una permanente actualización del lenguaje espiritista, mediante una puesta en común periódica dentro del movimiento, en los foros de reunión y debate que se establezcan, donde se tomen resoluciones consensuadas cuando aparezcan dudas, para el uso de una terminología común.

En la nomenclatura espiritista habitual hay términos confusos e imprecisos. Parte de ese lenguaje ha sido y es utilizado habitualmente en otros contextos, con lo cual se presta fácilmente a la ambigüedad en lo que respecta a su significado. Resulta necesario entonces, a falta de términos precisos, acudir a farragosas explicaciones o a sutiles matizaciones que no ayudan precisamente a la claridad de las ideas, porque si bien existen argumentos en favor de un significado, hay casos en que pueden esgrimirse otros, con no menos derecho, que apuntan en direcciones bien diferentes.

Catalogar cualquier reunión de experimentación mediúmnica como reunión espiritista bien sabemos los espiritistas, la enorme cantidad de problemas a que ha dado lugar por la igualación artificiosa de las expresiones "sesión mediúmnica" y "sesión espiritista". No toda sesión mediúmnica es espiritista y no toda sesión espiritista es mediúmnica.

Lo que identifica a una sesión mediúmnica como espiritista, es que se realice con la finalidad y los patrones filosóficos, éticos y técnicos desarrollados en el Espiritismo. Esas sesiones en las que se experimentan contactos con el más allá y que indiscriminadamente se las denomina "sesiones espiritistas" sin serlo, que en no pocas ocasiones incluyen los más demenciales y absurdos ceremoniales, invocaciones mágicas, excentricidades, uso de alcohol o de drogas, etc., en las que se comercia con el interés o el dolor ajenos, muchas de las cuales terminan en situaciones desagradables, esas reuniones, repetimos, nada tienen que ver con una sesión espiritista. Si verdaderamente hay actividad de contacto espiritual -de bajo tenor, claro- se las podrá llamar de forma general "sesiones mediúmnicas".

La expresión "sesión mediúmnica espírita o espiritista", debe calificar exclusivamente a aquella sesión mediúmnica que se realice bajo los patrones desarrollados en el seno del Espiritismo atrás mencionados. Igualmente, se debe hablar de fenómenos mediúmnicos y no de fenómenos espiritistas, por las mismas razones apuntadas.
El movimiento espiritista, al igual que ocurre en toda ciencia, necesita plantearse una revisión constante de su terminología, procurando que los significados y los significantes sean cada vez más ajustados. Todo ello redundará, sin duda, en la mejor divulgación de la doctrina espiritista.

Extractado del Boletín Flama Espírita.


Las manifestaciones de Espíritus

Las manifestaciones de Espíritus

por Allan Kardec.

LAS MANIFESTACIONES PATENTES
Las manifestaciones patentes difieren de las manifestaciones ocultas, en que aquéllas son apreciables por nuestros sentidos. Constituyen, propiamente hablando, todos los fenómenos espiritas que se nos presentan bajo formas diferentes.

LAS MANIFESTACIONES FÍSICAS
Se les da este nombre de manifestaciones físicas a las que se limitan a fenómenos materiales, tales como los ruidos, baraúndas, movimiento y traslación de objetos, etc. Por regla general, no acusan ningún objetivo directo: su fin es llamar nuestra atención sobre una cosa determinada y convencernos de la presencia de un poder superior al del hombre. Para muchas personas, esta clase de manifestaciones no son sino un motivo de curiosidad; para el observador, son, por lo menos, la revelación de una fuerza desconocida, digna, por todos conceptos, de un estudio serio.

Los más simples efectos de este género, son los golpes percibidos sin causa ostensible conocida; y el movimiento circular de una mesa o de un objeto cualquiera, con imposición de manos, o sin ella; pero pueden adquirir proporciones bien diferentes y extrañas: los ruidos y golpes se producen algunas veces en diferentes lugares y con tal intensidad, que degeneran en verdadera zarabanda; los muebles son desplazados, tirados por los suelos, levantados en el aire; los objetos transportados de uno a otro lugar a la vista de todo el mundo; las cortinas descorridas, los cubrecamas arrancados, las campanillas agitadas... Se desprende que cuando tales cosas se presencian, ciertas personas las atribuyen al diablo. Un estudio atento ha hecho justicia a esa creencia supersticiosa; más tarde volveremos a tratar de ella.

LAS MANIFESTACIONES INTELIGENTES
Si los fenómenos de los espíritus se hubieran limitado a efectos materiales, ninguna duda cabe que se los hubiera podido atribuir a una causa puramente física, a la acción de algún fluido cuyas propiedades fueran aún desconocidas; pero cuando dieron señales indudables de inteligencia, ya no pudo pensarse de igual modo. Si todo efecto tiene su causa, todo efecto inteligente debe tener una causa inteligente. Es fácil distinguir un objeto que se agita, un movimiento simplemente mecánico de un movimiento intencional. Si este objeto, por el ruido o el movimiento, hace una señal, es evidente que ha intervenido en ello una inteligencia. La razón nos dice que no es el objeto material el inteligente: luego hemos de concluir que es movido por una causa inteligente extraña. Tal es el caso de los fenómenos que nos ocupan.

Conceptos Extractados de "Manual Práctico de las Manifestaciones Espíritas", por Allan Kardec.

¿Hay Espíritus?

¿Hay Espíritus?

por Allan Kardec.

La duda concerniente a la existencia de los Espíritus, tiene como primera causa la ignorancia de su verdadera naturaleza. Se les figura generalmente como seres aparte en la creación, y cuya necesidad no está demostrada. Muchos solo los conocen por los cuentos fantásticos que han oído desde la cuna, poco más o menos como se conoce la historia por las novelas; sin investigar si estos cuentos, separados los accesorios ridículos, se apoyan sobre un fondo de verdad, solo les impresiona lo absurdo; no quieren tomarse el trabajo de quitar la corteza amarga para descubrir la almendra y rehusan el todo, como hacen con la religión los que, por ver ciertos abusos, todo lo confunden en la misma reprobación.

Cualquiera que sea la idea que se forme de los Espíritus, esta creencia está necesariamente fundada sobre la existencia de un principio inteligente fuera de la materia, y es incompatible con la negación absoluta de este principio. Tomamos, pues, nuestro punto de partida en la existencia, la supervivencia y la individualidad del alma, de lo que el Espiritualismo es la demostración teórica y dogmática, y el Espiritismo la demostración patente. Hagamos, por un instante, abstracción de las manifestaciones propiamente dichas, y raciocinando por inducción, veamos a qué consecuencia llegaremos.

Desde el momento que se admite la existencia del alma y su individualidad después de la muerte, es menester también admitir:

1º que es de una naturaleza diferente del cuerpo, pues una vez separada de éste no tiene ya sus propiedades;

2º que goza de la conciencia de sí misma, puesto que se le atribuyen la alegría o el sufrimiento; de otro modo sería un ser inerte, y tanto valdría para nosotros no tenerla. Admitido esto, el alma va a alguna parte; ¿en qué se convierte y a dónde va? Según la creencia común, va al cielo o al infierno ¿pero dónde están el cielo y el infierno? Se decía en otro tiempo que el cielo estaba arriba y el infierno abajo; ¿pero qué es lo que está arriba o abajo en el Universo desde que se conoce la redondez de la Tierra, (...)?   La doctrina de la localización de las almas, no pudiendo ponerse de acuerdo con los datos de la ciencia, otra doctrina más lógica les señala por dominio, no un lugar determinado, y circunscripto, sino el espacio universal: es todo un mundo invisible en medio del cual vivimos, que nos circuye y nos rodea sin cesar.

Conceptos Extractados de "El Libro de los Médiums", por Allan Kardec.

MI COMENTARIO
La mediumnidad no es una cuestión de creer o no. Es algo palpable que cualquiera puede entender y aceptar con solo poner un poco de raciocinio a la posibilidad de que seres humanos después de morir en el plano físico, continúen en otro plano con otra vibración diferente, pero con las mismas cualidades. Y además, que se puedan comunicar entre ambos planos.

La revelación y los genios

La revelación y los genios

por Allan Kardec

¿Cuál es el papel del profesor frente a sus alumnos, si no es el del revelador? Les enseña lo que no saben, lo que ellos mismos no tendrían el tiempo ni la posibilidad de descubrir, porque la ciencia es la obra colectiva de los siglos y de una multitud de hombres que aportaron, cada uno, su contingente de observaciones, y que aprovechan los que vienen después de ellos.
La enseñanza es pues, en realidad, la revelación de ciertas verdades científicas o morales, físicas o metafísicas, hecha por hombres que las conocen a otros que las ignoran, y que sin esto siempre hubieran ignorado.
Pero el profesor enseña sólo aquello que aprendió: es un revelador de segundo orden; el hombre de talento enseña lo que él mismo descubrió: es el revelador primitivo; aporta la luz que, poco a poco, se vulgariza. ¡Donde estaría la humanidad, sin la revelación de los genios qué aparecen de vez en cuando!

¿Pero qué son los genios? ¿Por qué son genios? ¿De donde vienen? ¿En que se convierten? Observemos que la inmensa mayoría aportan al nacer facultades transcendentales y conocimientos innatos, que un poco de trabajo basta para desarrollar. Pertenecen realmente a la humanidad, ya que nacen, viven y mueren como nosotros. ¿De donde sacaron pues estos conocimientos que no pudieron adquirir de su vida? ¿Diremos, como los materialistas, que el azar les dio la materia cerebral en más gran cantidad y mejor calidad? En este caso, no tendrían más mérito que una verdura más gruesa y más sabrosa que otra. ¿Diremos, como ciertos espiritualistas, que Dios les dotó de un alma más favorecida que la de la mayoría de los hombres? Suposición también ilógica, ya que mancillaría a Dios de parcialidad. La única solución racional de este problema está en la preexistencia del alma y en la pluralidad de las existencias. El genio es un Espíritu que vivió más tiempo; que más adquirió, por consiguiente, y más progresó que los que son menos avanzados. Encarnándose, aporta lo que sabe, y como sabe mucho más que otros, sin necesitar aprender, es lo que se llama un hombre de talento o un genio.

Pero lo que sabe es el fruto de un trabajo anterior, y no el resultado de un privilegio. Antes de renacer, era pues Espíritu avanzado; se reencarna, sea para ayudar a otros a aprovechar lo que sabe, o para seguir avanzando.

Los hombres progresan indiscutiblemente por si mismos y por los esfuerzos de su inteligencia; pero, abandonados a sus propias fuerzas, este progreso es muy lento, si no son ayudados por hombres más avanzados, como el alumno lo es por sus profesores. Todos los pueblos tuvieron sus genios, que vinieron, en épocas diversas, para dar un impulso y sacarlos de su inercia.

¿por qué no suponer que Espíritus capaces, por su energía y la superioridad de sus conocimientos, de hacer adelantar a la humanidad, se encarnan con vistas a ayudar al progreso en una dirección determinada?; ¿que reciben una misión, como un embajador la recibe de su soberano? Tal es el papel de los grandes genios. ¿Que vienen a hacer, sino a enseñar a los hombres las verdades que éstos ignoran, y que hubieran ignorado todavía durante largos períodos, con el fin de darles un estribo con la ayuda del cual podrán elevarse más rápidamente?

Conceptos Extractados de "Caracteres de la Revelación Espirita", por Allan Kardec.

Dios y sus cualidades para serlo

Dios y sus cualidades para serlo

por Allan Kardec.

Hay un Dios, inteligencia suprema y causa primera de todas las cosas. La prueba de la existencia de Dios se encuentra en el siguiente axioma: No hay efecto sin causa. Continuamente vemos una multitud innumerable de efectos cuya causa no esta en la humanidad, puesto que esta es impotente para producirlos y aun para explicarlos: la causa esta, pues, por encima de la humanidad, y es a esta causa que se llama Dios, Jehová, Allah, Brahma, Fo-He, Gran Espíritu, etc., según la diversidad de idiomas, tiempos y lugares. Estos efectos no se producen al acaso, fortuitamente y sin orden: desde la organización del más pequeño insecto y de la más diminuta semilla, hasta la ley que gobierna a los mundos que circulan por el espacio, todo indica un pensamiento, una combinación, previsión y solicitud que supera a todas las concepciones humanas. Por lo tanto, esta causa es soberanamente inteligente.

Dios es eterno, inmutable, inmaterial, único, todopoderoso y soberanamente justo y bueno. Dios es eterno, porque si hubiese tenido un principio, se daría a entender que algo había existido antes que El: o bien que había salido de la nada, o que un ser anterior a Dios le había creado. Así es que por grados nos remontamos al infinito de la eternidad.

Es inmutable, porque si estuviese sujeto a cambios, las leyes que rigen el universo no tendrían estabilidad alguna. Es inmaterial, es decir, que su naturaleza difiere de todo lo que nosotros llamamos materia, pues de otro modo estaría sujeto a las continuas transformaciones de esta y ya no sería inmutable. Es único, porque de haber varios Dioses habría diversidad de voluntades, y por consiguiente, no habría ni unidad de miras ni de poder en el arreglo del universo.

Es omnipotente porque es único. Si no fuese omnipotente, es que habría algo más poderoso que Él: Dios no lo habría creado todo, y aquellas cosas que no fuesen obra suya, serian la obra de otro Dios. Es soberanamente justo y bueno. La sabiduría providencial de las leyes divinas se manifiesta lo mismo en los objetos más pequeños que en los más grandes, y esta sabiduría no permite dudar ni de la justicia ni de la bondad de Dios.

¡Dios es infinito en su perfección! Si se supusiera imperfecto uno solo de los atributos de Dios o se suprimiera la más pequeña porción de la eternidad, inmutabilidad, inmaterialidad, unidad, omnipotencia o justicia y bondad de Dios, se daría lugar a la suposición de un ser poseedor de lo que a aquel le faltaría, y este ser, siendo más perfecto, seria Dios.

Conceptos Extractados de "Obras Póstumas", por Allan Kardec.

****************

Reflexiones: El cojo y el ciego


Reflexiones: El cojo y el ciego


En un bosque cerca de la ciudad vivían dos vagabundos. Uno era ciego y otro
cojo; durante el día entero en la ciudad competían el uno con el otro.
Pero una noche sus chozas se incendiaron porque todo el bosque ardió.
El ciego podía escapar, pero no podía ver hacia donde correr, no podía ver hacia
donde todavía no se había extendido el fuego. El cojo podía ver que aún existía
la posibilidad de escapar, pero no podía salir corriendo – el fuego era
demasiado rápido, salvaje- , así pues, lo único que podía ver con seguridad era
que se acercaba el momento de la muerte.

Los dos se dieron cuenta que se necesitaban el uno al otro. El cojo tuvo una
repentina claridad: “el otro hombre, el ciego, puede correr, y yo puedo ver”.
Olvidaron toda su competitividad.

En estos momentos críticos en los cuales ambos se enfrentaron a la muerte,
necesariamente se olvidaron de toda estúpida enemistad, crearon una gran
síntesis; se pusieron de acuerdo en que el hombre ciego cargaría al cojo sobre
sus hombros y así funcionarían como un solo hombre, el cojo puede ver, y el
ciego puede correr. Así salvaron sus vidas. Y por salvarse naturalmente la vida,
se hicieron amigos; dejaron su antagonismo.

Una experiencia: Ley de causa y efecto

Una experiencia: Ley de causa y efecto

por Ana Sobrino

Desde mi infancia, recuerdo haber sido una persona con un fuerte carácter. Continuamente me rebelaba con todo. Las injusticias me desquiciaban. No lograba comprenderlas. La educación que recibí fue la mejor que supieron darme, pero en aquella época era bastante sexista. Yo no comprendía por qué yo tenía que fregar los cacharros y mi hermano podía jugar y como este ejemplo infinidad de situaciones y detalles.

Me pasaba la mayor parte de la vida con la espada en alto. No me daba cuenta de que los enfrentamientos en los que yo formaba parte no sólo me hacían infeliz a mí, sino que también generaba sufrimiento a todos quienes me rodeaban y se veían involucrados. La expresión más corriente era ¿por qué me pasa esto a mi?

La rueda una vez que empieza a girar, toma fuerza y si tú me haces daño a mí, yo te lo hago a tí y entonces tú me golpeas más fuerte.
Pero ¿qué pasaría si la paramos?

Hoy sé que existe una "Ley Natural". No es moderna, data de más allá de los tiempos. Es la "LEY DE CAUSA Y EFECTO"

Veréis yo no tuve oportunidad de oír hablar de ella hasta hace unos pocos años.
Al principio "entendía" perfectamente lo que quería decir pero no "asimilaba" su importancia. En teoría yo entendía que si por ejemplo se me ocurría robar algo, en consecuencia a mi me sustraerían algo, y si además mi acto fue con la intención de hacer daño, seguro que lo que me quitaran sería de valor para mí y hasta es posible que con violencia me lo arrebataran.

Cuando realmente "asimilé"esa Ley fue una noche. Después de pasar ocho años luchando con la enfermedad de un ser muy querido para mi, y para la cual la medicina no encontraba ninguna solución, me senté a pensar después de la pregunta del "¿por qué?". Y me puse a pedir por ese ser y su sufrimiento desde la parte más profunda de mi corazón. Entonces vino a mi un recuerdo que mi orgullo me permitió revivir.

Recordé que en un momento que yo lo estaba pasando mal, esa persona me hirió tan profundamente con sus palabras que le deseé con todo mi odio y mi rabia que viviera esa misma situación mía para que así la comprendiera.

La verdad no sabía el alcance al que llegaría mi pensamiento en aquel momento, pero cuando aquella noche ese recuerdo asaltó mi mente lloré las lágrimas más amargas que hasta entonces había llorado.
Pedí perdón por ello y seguí implorando para que el sufrimiento de esa persona mitigara. Aquel Ser Supremo a quien yo se lo pedí, debió escucharme, porque la mejoría fue lenta pero continua.
Espero que tú que estas leyendo estas líneas tengas la oportunidad de "asimilar" desde el fondo de tu ser esta "LEY" para evitarte sufrimientos y preguntarte ¿por qué?. Aplícalo en tu vida y seguro que hallarás más felicidad.

Extractado del Blog El Ángel del Bien.

El asombro


El asombro

Por María Coello

El asombro conduce a los seres humanos por el sendero de la curiosidad y la investigación, buscando dar respuesta a las grandes interrogantes metafísicas de todos los tiempos, es el motor que impulsa a la búsqueda de la verdad.


Los niños poseen una gran capacidad de asombro que los induce a preguntar el porque de las cosas, los adultos muchas veces olvidamos esa capacidad y ponemos límites a nuestros aprendizajes. Dicen que los griegos utilizaron al búho como símbolo de la sabiduría, porque sólo puede ser sabio quien se asombra ante el mundo como parece hacerlo el búho siempre con los ojos muy abiertos.


Esa capacidad de asombro impulsó el nacimiento de la filosofía como sistema organizado en la antigua Grecia. La experiencia fue obligando al hombre hacer uso de la razón, poco a poco va a surgiendo una minoría pensante que se preocupa por conocer los principios de las causas de las cosas.


Los pensadores griegos de la época se encuentran con un mundo que ha existido desde siempre y cansados de mitos y poetas, comienzan a buscar el porqué de las cosas. Comprenden que el mundo no fue creado por ningún Dios, sino que emerge de una realidad concreta, y esto los lleva necesariamente a filosofar.




Extractado del Blog Escuela Elipse.


Evidencias científicas de vida después de la muerte



Evidencias científicas de vida después de la muerte


Las Experiencias Cercanas a la Muerte suceden cada vez con mayor frecuencia. Los especialistas aseguran que la causa reside en los mejores niveles de supervivencia derivados de las modernas técnicas de reanimación. Varios estudios científicos recientes aportan ahora más luz al enigma y aseguran que el contenido de las ECM y el efecto en los pacientes es muy similar en todo el mundo, a lo largo de todos los tiempos y en todas las culturas. Por: Josep Guijarro

El asesino Lemaire

El asesino Lemaire

Condenado a la pena de muerte por el Supremo Tribunal de Justicia en lo Criminal del Aisne y ejecutado el 31 de diciembre de 1857. Evocado el 29 de enero de 1858.

1. Ruego a Dios Todopoderoso que permita al asesino Lemaire, ejecutado el 31 de diciembre de 1857, venir hacia nosotros.

–Resp. Estoy aquí.

2. ¿Cómo se explica que hayas atendido tan rápidamente a nuestro llamado?

–Resp. Raquel lo ha dicho.VII

3. ¿Qué sentimiento tienes al vernos?

–Resp. Vergüenza.

4. ¿Cómo una joven, mansa como un cordero, puede servir de intermediario a un ser sanguinario como tú?

–Resp. Dios lo ha permitido.

5. ¿Has conservado todo tu conocimiento hasta el último momento?

–Resp. Sí.

6. E inmediatamente después de tu ejecución, ¿has tenido conciencia de tu nueva existencia?

–Resp. Estaba sumergido en una inmensa turbación, de la que aún no he salido. Sentí un inmenso dolor; me pareció que mi corazón lo sufría. He visto rodar algo al pie del patíbulo; he visto correr sangre, y mi dolor se ha vuelto más punzante.

7. ¿Era éste un dolor puramente físico, análogo al que sería causado por una herida grave, como la amputación de un miembro, por ejemplo?

–Resp. No; imagínate un remordimiento, un gran dolor moral.

8. ¿Cuándo has comenzado a sentir este dolor?

–Resp. Desde que he quedado libre.

9. El dolor físico causado por el suplicio, ¿era sentido por el cuerpo o por el Espíritu?

–Resp. El dolor moral estaba en mi Espíritu; el cuerpo sintió el dolor físico, pero el Espíritu, desligado, lo sentía también.

10. ¿Has visto tu cuerpo mutilado?

–Resp. He visto algo deforme que me parecía no haber dejado; sin embargo, todavía me sentía entero: era yo mismo.

11. ¿Qué impresión te produjo esa visión?

–Resp. Sentía demasiado dolor; estaba absorbido por él.

12. ¿Es verdad que el cuerpo vive aún algunos instantes después de la decapitación, y que el ajusticiado tiene conciencia de sus ideas?

–Resp. El Espíritu se retira poco a poco; cuanto más lo atan los lazos de la materia, menos rápida es la separación.

13. ¿Cuánto tiempo ha durado eso?

–Resp. Más o menos. (Ver la respuesta anterior.)

14. Se dice haber notado en la cara de ciertos ajusticiados la expresión de cólera y de movimientos como si quisiesen hablar; ¿esto es efecto de una contracción nerviosa o de un acto de la voluntad?

–Resp. De la voluntad, porque el Espíritu no se había aún retirado.

15. ¿Cuál es el primer sentimiento que tuviste al entrar en tu nueva existencia?

–Resp. Un sufrimiento intolerable; una especie de remordimiento punzante, cuya causa ignoraba.

16. ¿Te has encontrado con tus cómplices, los cuales fueron ejecutados al mismo tiempo que tú?

–Resp. Para nuestra desgracia; el hecho de vernos es un continuo suplicio: cada uno de nosotros reprocha al otro su crimen.

17. ¿Has reencontrado a tus víctimas?

–Resp. Las veo... Son felices... Sus miradas me persiguen... Las siento que penetran hasta lo más profundo de mi ser... Y en vano intento evitarlas.

18. ¿Qué sentimiento has tenido al verlas?

–Resp. Vergüenza y remordimiento. Las he arrebatado con mis propias manos, y aún las odio.

19. ¿Qué sienten ellas al verte?

–Resp. ¡Piedad!

20. ¿Tienen ellas odio y deseo de venganza?

–Resp. No; sus ruegos solicitan para mí la expiación. No sabrías comprender cuán horrible es el suplicio de deberlo todo a quien se odia.

21. ¿Lamentas la vida terrestre?

–Resp. Lamento mis crímenes; si la situación estuviese aún en mis manos, yo no volvería a sucumbir.

22. ¿Cómo has sido conducido a la vida criminal que has llevado?

–Resp. ¡Escucha! Me he creído fuerte; he elegido una ruda prueba y he cedido a las tentaciones del mal.

23. ¿La tendencia al crimen estaba en tu naturaleza o has sido arrastrado por el medio en el que has vivido?

–Resp. La tendencia al crimen estaba en mi naturaleza, porque no era más que un Espíritu inferior. Quise elevarme rápidamente, pero pedí más de lo que mis fuerzas podían dar.

24. Si hubieses recibido buenos principios de educación, ¿habrías podido desviarte de la vida criminal?

–Resp. Sí; pero elegí la posición en que nací.

25. ¿Te habrías podido transformar en un hombre de bien?

–Resp. Un hombre débil, incapaz del bien como del mal. Podría haber paralizado el mal de mi naturaleza durante mi existencia, pero no podía elevarme hasta hacer el bien.

26. ¿Creías en Dios cuando estabas encarnado?

–Resp. No.

27. Se dice que en el momento de morir te has arrepentido; ¿es verdad?

–Resp. He creído en un Dios vengador... He tenido miedo de su justicia.

28. En este momento, ¿tu arrepentimiento es más sincero?

–Resp. ¡Ay de mí! Veo lo que he hecho.

29. ¿Qué piensas de Dios ahora?

–Resp. Lo siento y no lo comprendo.

30. ¿Te parece justo el castigo que te ha sido infligido en la Tierra?

–Resp. Sí.

31. ¿Esperas obtener el perdón de tus crímenes?

–Resp. No sé.

32. ¿Cómo piensas reparar tus crímenes?

–Resp. Por medio de nuevas pruebas; pero es como si la Eternidad estuviese entre ellas y yo.

33. ¿Estas pruebas tendrán lugar en la Tierra o en otro mundo?

– Resp. No lo sé.

34. ¿Cómo podrás expiar tus faltas pasadas en una nueva existencia, si no las recuerdas?

–Resp. Tendré la intuición de las mismas.

35. ¿Dónde estás ahora?

–Resp. Me encuentro en mi sufrimiento.

36. Pregunto en qué lugar estás.

–Resp. Cerca de Ermance.93

37. ¿Estás reencarnado o errante?

–Resp. Errante; si estuviera reencarnado, tendría esperanza. Ya te he dicho: es como si la Eternidad estuviese entre la expiación y yo.

38. Ya que estás aquí, si pudiéramos verte, ¿con qué forma nos aparecerías?

–Resp. Con mi forma corporal y mi cabeza separada del tronco.

39. ¿Podrías aparecernos?

–Resp. No; déjenme.

40. ¿Quisieras decirnos cómo te has escapado de la prisión de Montdidier?

–Resp. No sé más... Mi sufrimiento es tan grande que sólo tengo el recuerdo del crimen... Déjenme.

41. ¿Podríamos dar algún alivio a tus sufrimientos?

–Resp. Hagan votos para que la expiación llegue.

Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.