22 de noviembre de 2019

la Doctrina, No Podía ser la Obra de un Solo Espíritu

la Doctrina, No Podía ser la Obra de un Solo Espíritu

por Allan Kardec.

No existe ninguna ciencia que haya salido en su totalidad del cerebro de un hombre; todas ellas, sin excepción, son el producto de observaciones sucesivas que se apoyan en las observaciones precedentes, como sobre un punto conocido para llegar al desconocido. Así es como los Espíritus procedieron para el Espiritismo; es por eso que su enseñanza es gradual; abordan las cuestiones sólo a medida que los principios en los cuales deben apoyarse están lo bastante elaborados, y a medida que la opinión es madura para asimilarlas. Es hasta notable que cada vez que los centros particulares quisieron abordar cuestiones prematuras, obtuvieron sólo respuestas contradictorias no concluyentes. Cuando, al contrario, el momento favorable vino, la enseñanza se generalizaba y se unificaba casi en la universalidad de los centros. Hay, no obstante, entre la marcha del Espiritismo y la de las ciencias hay una diferencia capital, es que éstas no alcanzaron el punto dónde llegaron sino después de intervalos largos, mientras que bastaron algunos años para el Espiritismo, si no para alcanzar el punto culminante, por lo menos para recoger una suma bastante grande de observaciones para constituir una doctrina.

Esto valora la multitud innumerable de Espíritus que, por la voluntad de Dios, se manifestaron simultáneamente, aportando cada uno el contingente de sus conocimientos. Es resultado de eso que todas las partes de la doctrina, en lugar de ser elaboradas sucesivamente durante varios siglos, lo fueron más o menos simultáneamente en algunos años, y que bastó con agruparlas para formar un todo. Dios quiso se hiciera así, primero, para que el edificio llegara antes a la cumbre; en segundo lugar, para que se pudiera, por la comparación, tener un control, por así decirlo, inmediato y permanente de la universalidad de la enseñanza, que ninguna parte no tuviera valor y autoridad más que por su enlace con el conjunto, todas debían de armonizarse, encontrar su sitio en el casillero general, y llegar cada una a su tiempo. No confiando a un solo Espíritu el cuidado de la promulgación de la doctrina, Dios quiso además que tanto el más pequeño como el más grande, entre los Espíritus como entre los hombres, aportara su piedra al edificio, con el fin de establecer entre ellos un lazo de solidaridad cooperativa que faltó a todas las doctrinas obtenidas de una fuente única. Por otra parte, cada Espíritu, lo mismo que cada hombre, teniendo sólo un conjunto limitado de conocimientos, individualmente eran inhábiles a tratar exprofeso las cuestiones innumerables a las cuales toca el Espiritismo; he aquí también por qué la doctrina, para cumplir las vistas del Creador, no podía ser la obra de un solo Espíritu, ni de un solo médium; podía salir sólo de la colectividad de los trabajos controlados por unos y otros.

Extractos del Libro "Caracteres de la Revelación Espirita", por Allan Kardec.

21 de noviembre de 2019

Centros vitales y células

Cuerpo Espiritual

Centros vitales y células


Los centros vitales son las bases energéticas que, bajo la dirección automática del alma, imprimen a las células su especialización adecuada, y tenemos todos, en el cuerpo espiritual, como recursos equivalentes, las células que producen fosfato y carbonato de calcio para la construcción de los huesos, las que se distribuyen en el recubrimiento del intestino y desempeñan complejas funciones químicas en el hígado, así como se transforman en filtros de la sangre en la intimidad de los riñones y otras tantas que se ocupan de la fabricación de sustancias indispensables a la conservación y defensa de la vida en las glándulas, en los tejidos y en los órganos que constituyen el cosmos vivo de nuestra manifestación.

Esas células, que obedecen a las órdenes del Espíritu, diferenciándose y adaptándose a las condiciones por éstas creadas, proceden del elemento primitivo y común de que todos provenimos, en la laboriosa marcha a través del decurso de los milenios, desde el seno templado del océano, cuando las formaciones protoplasmáticas fueron el fundamento de las primeras manifestaciones de la vida.

Así como la célula individual, al personalizarse en la ameba, ser unicelular que reclama ambiente apropiado y nutrición adecuada para crecer y reproducirse, garantizando la supervivencia de la especie en el océano en que se desenvuelven los billones de células que sirven a nuestro vehículo de expresión y ahora domesticadas en su casi totalidad de funciones exclusivas, necesita de sustancias especiales: agua, oxígeno y canales excretorios para multiplicarse en el trabajo específico que nuestro Espíritu le traza, encuentra, sin embargo, ese clima que les es indispensable en la estructura acuosa de nuestra constitución fisiopsicosomática, manifestándose en los líquidos extracelulares formados por el líquido intersticial y por el plasma sanguíneo.

Exteriorización de los centros vitales
Observando el cuerpo espiritual, o psicosoma, tal como lo hemos presentado en nuestra rápida síntesis como un vehículo electromagnético, a la vez que como el mismo cuerpo físico común, reconoceremos fácilmente que, como sucede en la exteriorización de la sensibilidad de los encarnados, operada por los magnetizadores corrientemente, los centros vitales a que nos referimos se exteriorizan cuando el ser humano se encuentra en el estado de encarnado, fenómeno ése que tratan habitualmente los médicos y enfermeros desencarnados durante el sueño común, en auxilio a enfermos físicos de todas las latitudes de la Tierra, plasmando renovaciones y transformaciones en el comportamiento celular mediante intervenciones en el cuerpo espiritual, conforme a la ley de los merecimientos, recursos ésos que popularizará la medicina terrestre del futuro.

Extractos del Libro "Evolución en dos mundos", por André Luiz-Chico Xavier

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 50 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 50 »

–Sabes, no obstante, que los hermanos asesinados perseveran en el odio y le están persiguiendo, hasta ahora, sin tregua...
–Sí, lo sé todo, –aclaró la simpática señora– conozco su poder vengativo...
Arrebataron a mi esposo de la quietud del sepulcro para saciar en él su odio terrible y nunca permitirán que yo me aproximé a él en el valle de las tinieblas en que se están demorando por tantos años... Además, resarciendo mis deudas del pasado, sucumbí a mi vez a sus manos, víctima de tremenda obsesión, en el mismo lugar en que habían perdido sus cuerpos físicos. Pero eso no es motivo para que yo retroceda. Estoy dispuesta a realizar los servicios por medio de los cuales pueda ser útil.
Sanzio meditó durante unos rápidos instantes, y dijo:
–La recuperación de Olimpio y su conducción a la reencarnación, exigirá tiempo.
A pesar de eso, puedes, con el auxilio de este puesto socorrista, iniciar la obra de auxilio...
Y, frente a la actitud expectante de la abnegada esposa, continuó:
–Las víctimas de ayer, transformadas hoy en verdugos endurecidos, viven en la heredad que les fue arrebatada por el hermano fratricida, alimentando el odio contra sus descendientes y haciéndoles difícil la vida. Es necesario que vayas personalmente a suplicarles mejores disposiciones mentales, para que se pongan al amparo de nuestra organización, preparándose para su renacimiento físico en época oportuna...
Conseguida esa fase inicial de asistencia, colaborarás en el regreso de Olimpio al hogar del propio hijo, y, a tu vez, regresarás a la carne más tarde, con el fin de que nuevamente te unas a él en matrimonio, en un bendito futuro, para que recibas en los brazos a Clarindo y a Leonel como hijos de tu corazón, a los cuales Olimpio, de ese modo, restituirá la existencia terrestre y los haberes que les corresponden...
Una sonrisa de ventura brilló en el semblante de aquella sublime mujer y, tal vez porque diera cabida a pensamientos de temor, Sanzio le ayudó exclamando:
–No desfallezcas. Serás sostenida por esta Mansión en todos tus contactos con nuestros amigos fijos en sus deseos de venganza, y atenderemos personalmente a todos los asuntos que se refieran a la transferencia de tus actividades en este sitio, ante las autoridades a que te subordinas. Nuestros infortunados hermanos, no serán insensibles a tus ruegos... Sufriste sus golpes sin piedad, en los últimos días de tu permanencia en el mundo, y la humildad de los que sufren, es factor esencial en la renovación de los que hacen sufrir...
La digna criatura, anegada en lágrimas de jubiloso reconocimiento, besó la mano de Sanzio y se fue.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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Resurrección y Reencarnación en los Lazos de Familia

Resurrección y Reencarnación

Resurrección y Reencarnación en los Lazos de Familia


Los Espíritus en el espacio forman grupos o familias unidas por el afecto, la simpatía y la semejanza de inclinaciones; Inclusive, se siguen en la encarnación, donde se reúnen en una misma familia, o en un mismo círculo, trabajando en conjunto para su mutuo adelanto.

Del hecho que un hombre haya tenido diez encarnaciones, no se sigue que encontrará en el mundo de los Espíritus diez padres, diez madres, diez mujeres y un número proporcionado de hijos y de nuevos parientes; encontrará siempre los mismos objetos de su afecto, que se le habrán unido en la Tierra con títulos diferentes, o tal vez con el mismo título.

Con la reencarnación y el progreso, que es su consecuencia, todos los que se han amado se reencuentran en la Tierra y en el espacio, y marchan juntos para llegar a Dios.
En resumen, cuatro alternativas se presentan al hombre para su futuro de ultratumba; primera:
la nada, de acuerdo con la doctrina materialista;segunda: la absorción en el todo universal, de acuerdo con la doctrina panteísta; tercera: la individualidad con la fijación definitiva de su suerte, según la doctrina de la Iglesia; y, cuarta: La individualidad con progreso indefinido, según la Doctrina Espírita.

De acuerdo con las dos primeras, los lazos de familia se rompen después de la muerte y no hay ninguna esperanza de reencuentro; con la tercera, hay la oportunidad de volverse a ver con tal de que estén en un mismo medio, ese medio puede ser tanto el infierno como el paraíso; con la pluralidad de existencias, hay la certeza en la continuidad de relaciones entre aquellos que se amaron, y esto es lo que constituye la verdadera familia.

Tomado del Blog "Amanecer Espírita"

El Tabaco, tal como se usa Actualmente en el Fumar, es un Veneno

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Vicios sociales

El Tabaco, tal como se usa Actualmente en el Fumar, es un Veneno

por Sebastián de Arauco

El tabaco, tal como se usa actualmente en el fumar, es un veneno. Si bien es verdad que el organismo moviliza los recursos necesarios para contrarrestar la acción tóxica de la nicotina y otros alcaloides dañinos contenidos en el tabaco, mediante la producción de antitoxinas defensivas, no es menos verdad que siempre queda en el organismo un residuo considerable. Para que tengáis una idea de su toxicidad, no tenéis más que probar haciendo que un adolescente fume un cigarrillo entero, y veréis que al terminar sentirá mareos y malestar. Análisis de laboratorio se han hecho de los sudores fríos que han seguido a esa condición, a ese ensayo, revelando tener varias substancias tóxicas peligrosas, que el organismo en su defensa expulsó por el sudor.

Además del alquitrán residual del cigarrillo que va acumulándose en las paredes de los bronquios y los bronquiolos y alvéolos pulmonares, la cantidad de nicotina y ácido prúsico que recibe cualquier fumador moderado, es suficiente para causar la muerte a una persona abstemia si es ingerida en una sola vez. Y 50 mg. de nicotina pueden matar a cualquier fumador moderado, si le son inyectados en una sola vez; sin embargo, un fumador muy viciado soporta hasta 100 mg. en el transcurso del día, sin consecuencias mortales.

Y esto es debido al intenso trabajo que efectúa el organismo en permanente proceso de desintoxicación, carga ésta onerosa que requiere energías que el organismo ha de tomar de su economía. De aquí que, el fumador inveterado tenga debilitadas las defensas y menores reservas para resistir cualquier invasión microbiana y atender a otras necesidades orgánicas.

La mayoría de los cardíacos no resisten el tabaco. Los hepáticos, cuyo hígado funciona con dificultad hasta para filtrar substancias inofensivas, son otras tantas víctimas de la acción insidiosa del tabaco. Pues, el tabaco con su contenido de nicotina, ácido prúsico, amonia, extractos azoados, ácido málico, ácido tánico, etc., sobrecarga ese órgano ya enfermo, agravando la salud. Amén de otros trastornos como son irritaciones bronquiales,pulmonares y estomacales. Además, la inhalación de cierta cantidad de gas venenoso en forma de monóxido de carbono.

Son muchos los casos de dispepsia por la ingestión de la saliva contaminada, la cual afecta la secreción de los jugos gástricos y enzimas, tan necesarios para una buena asimilación. Y algo bien curioso, es el hecho comprobado del poco paladar de los fumadores, debido a que la nicotina atrofia la sensibilidad de las papilas del paladar.

Las mujeres son las más sensibles a las toxinas del tabaco y afecta a sus órganos de reproducción. Entre otros males, les congestiona la garganta enronqueciendo la voz (voz masculina), lo cual le resta feminidad. A fuerza de sufrir los efectos constrictivos del tabaco sobre los vasos sanguíneos, la mujer que fuma pierde prematuramente el frescor del rostro y el brillo de los ojos (la conjuntiva se empaña). El cutis se marchita y arruga prematuramente, porque, afecta a las células de los tejidos, lo que hace que las arrugas comiencen antes de tiempo.

Extractos de "Revista Amor, Paz y Caridad".

Las Experiencias del Espiritismo han sido Acogidas por el Sarcasmo

Pruebas Experimentales

Las Experiencias del Espiritismo han sido Acogidas por el Sarcasmo

por León Denis.

Las almas de los muertos se nos revelan a los humanos. Manifiestan su presencia, dialogan con nosotros, nos inician a los misterios de las vidas renacientes, a los esplendores de ese futuro que será el nuestro.

Hay aquí un hecho real, muy poco conocido y demasiado a menudo dudoso. Las experiencias del Espiritismo han sido acogidas por el sarcasmo, y todos los que se ocuparon de ello al principio han sido burlados, ridiculizados, considerados como locos.

Tal fue en todos los tiempos la suerte de las ideas nuevas, la acogida reservada para los grandes descubrimientos. Consideramos como trivial el uso de las mesas giratorias; pero las leyes más grandes del universo, las fuerzas más poderosas de la naturaleza, no se revelaron de manera más imponente. ¿No fue gracias a los experimentos realizados sobre ranas que se descubrió la electricidad? La caída de una manzana demostraba la atracción universal, y la ebullición de una marmita, la acción del vapor. En cuanto a ser tachados de locos, los espíritas comparten sobre este punto la suerte de Salomón de Caus, de Harvey, de Galvani y de tantos otros hombres sabios.

Cosa digna de observación: la inmensa mayoría de los que critican apasionadamente estos fenómenos ni los observaron ni los estudiaron, o bien lo hicieron superficialmente; mientras que en el número de los que los conocen y afirman su existencia, contamos con los sabios más grandes de la época. Como tales están, entre estos últimos, en Inglaterra: Sir W. Crookes, miembro de la Sociedad Real de Londres, físico eminente a quien se debe el descubrimiento de la materia radiante; Russel Wallace, competidor de Darwin; Warley, ingeniero jefe de los telégrafos; F. Myers, presidente de la Psychical Research Society; O. Lodge, rector de la Universidad de Birmingham; en América, el jurisconsulto Edmunds, presidente del Senado; el profesor Mappes, de la Academia nacional; en Alemania: el astrónomo Zoellner; en Francia: Camille Flammarion, el doctor Peul Gibier, alumno de Pasteur, Vacquerie, Eugenio Nus, C. Fauvety, el Coronel de Rochas, el profesor Ch. Richet, miembro del instituto, el doctor Maxwell, fiscal general de la Corte de Apelación de Burdeos.

Extractos del Libro "El Porqué de la Vida", por León Denis.

20 de noviembre de 2019

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 49 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 49 »

–Antonio Olimpio –dijo el director de la casa– vivía únicamente para sí mismo, entregado a una total egolatría. No había tenido en cuenta otra cosa que su propia conveniencia. En el mundo había conservado el dinero y el tiempo, sin beneficios para alguien que no fuera él mismo. Se aislaba en el disfrute de placeres perniciosos y, por ello, no había traído al campo espiritual la gratitud ajena que se pudiese manifestar en su favor, ya que, en materia de apoyo afectivo, solamente disponía de la simpatía que nacía en el pequeño reducto del mundo familiar. Se trataba, pues, de un compañero realmente complejo, con extremadas dificultades para que pudiera ser auxiliado en el retorno a la experiencia física.
El magnánimo mensajero, no obstante, estuvo de acuerdo en que la esposa y el hijo, le eran deudores de un insuperable cariño. Esos dos corazones, surgían allí, según la Ley, como valores benéficos para el delincuente, porque todo el bien realizado, con quienquiera que fuera y dondequiera que sea, constituye un recurso vivo que actúa en favor de quien lo practica.
Resumiendo las conclusiones, notificó a la pequeña asamblea, que solicitaría comparecer a la hermana Alzira, para que se manifestase en relación a las disposiciones, absteniéndose de cualquier apoyo inmediato al hermano Luis, el hijo favorecido por la fortuna mal habida, por el hecho de encontrarse todavía encarnado, apelación que solamente se justificaría en condiciones excepcionales.
El Ministro se confió a la oración silenciosa y, respondiendo a su petición, observamos que la tenue materia yuxtapuesta al espejo, se movía levemente, dando paso, ahora, a la figura de una linda mujer.
La hermana Alzira se hacía visible a nosotros.
Parecía estar al tanto de cuanto estaba aconteciendo, ya que no demostraba sorpresa alguna.
Nos saludó con graciosa gentileza y, a las primeras interpelaciones de Sanzio, respondió con humildad:
–Venerable bienhechor, comprendo la difícil posición en que se encuentra mi antiguo compañero, por los compromisos que asumió, y el esfuerzo de buena voluntad que desarrolla para ayudar a su servicio restaurador. Además, vengo suspirando por esa posibilidad, que significa para mí una valiosa bendición. Antonio Olimpio, habrá sido un verdugo para sus propios hermanos, aniquilando sus cuerpos para usurpar sus bienes, sin embargo, para mi hijo y para mí, fue siempre un amigo y protector, abnegado y queridísimo. Ayudarle a levantarse, no es para mi alma un deber, sino también una gran felicidad.
El Ministro la miró satisfecho, como si no hubiera esperado de ella otra respuesta, y comentó:

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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El Espiritismo Debe Estudiarse

El Espiritismo Debe Estudiarse

por Amalia Domingo Soler

Quince personas nos reunimos una noche en Madrid, en el café del siglo, y sólo éramos tres espiritistas: un médico, su esposa y yo. Los demás eran librepensadores, materialistas, ateos del todo. Riéronse grandemente del Espiritismo, diciendo un joven ingeniero, andaluz por más señas, y con mucha gracia:
-Señores, hoy he pasado un rato divertidísimo.
Vino a verme un condiscípulo, y me dijo que se iba a Roma a cumplir una penitencia que le había impuesto un Espíritu; y me leyó una comunicación interminable.
Nunca he oído una sarta de disparates semejante.
¡Qué galicismos!
¡Qué anacronismos!
¡Qué metáforas!
¡Qué hipérboles!
¡Qué sintaxis tan admirable!
Repito, señores, que es el escrito más estúpido que he oído en toda mi vida, y lo que a mí me llama la atención es que este muchacho no es ningún tonto: en todas las asignaturas ha tenido la nota de sobresaliente, y no porque sus parientes se las hayan comprado, no nada de eso; porque el pobre está solo en el mundo y ha hecho su carrera con mil apuros.
Yo hoy le miraba y decía en mi interior: ¿Se habrá vuelto loco este muchacho?…le hablé de varias cosas, y me contestó muy acorde, pero enseguida me volvía a hablar de sus espíritus, añadiendo que ve a su madre y a toda su parentela, y anunciándome que yo era uno de los elegidos, según le había dicho su Espíritu familiar, e invitándole a prepararme para hacer grandes trabajos en pro del Espiritismo.
Al oír tal desatino, no pude contenerme más tiempo, me eché a reír a carcajadas; el pobre muchacho se molestó, y se fue, diciéndome con entonación profética:
-¡Desgraciado! Tú huyes de la luz; ¡Ay de los que prefieren las tinieblas!
-Sin duda –dijo el médico-, ese chico estará obsesado, y su Espíritu obsesor le inspira esos papeles ridículos.
-¿Y qué es eso de obsesado?
-Según Allan Kardec, es la subyugación que ejerce un Espíritu sobre un individuo; pero semejante dominación nunca tiene lugar sin participación del que la sufre, ya por su debilidad, ya por su deseo.
Esos desgraciados también se llaman poseídos, pero no existen poseídos en el sentido vulgar de la palabra.
La palabra poseído debe sólo entenderse, en el sentido de la dependencia absoluta en que puede encontrarse el alma, con los espíritus imperfectos que la subyugan.
Su amigo debe haberse dejado dominar por algún ser invisible, que se divierte con él, como un chiquillo con los soldados de plomo.
-No se ofenda usted, Aguilar, pero yo no puedo digerir que hombres formales como usted y otros muchachos crean tan de buena fe en esos espíritus, en esas subyugaciones, en esas inspiraciones, en esos dictados de ultratumba, que para mí no son otra cosa que aberraciones del entendimiento humano.

Se acercó el brigadier Montero, hombre de pocas palabras, ilustrado, que se escuchaba siempre con respeto, y comenzó diciendo que, a su entender, antes de ridiculizar el Espiritismo, lo lógico era estudiarlo.
-¿Y quién pierde el tiempo en semejante tontería?
¿Quién cree en la otra vida, si sabemos hasta la evidencia, que muerto el perro…?
-Señores –replicó Montero-, ¿Os acordáis de mi hija Julia? Creo que alguno de vosotros asistió a su entierro.
-¡No nos hemos de recordar! –contestaron varios-. ¡Qué lástima de muchacha!

Ha sido de las jóvenes más bellas que se han paseado en Madrid.
-¡Era un ángel!
-¡Una criatura adorable!
-Crea usted, señor Montero, que su hija vive en la memoria de cuantos tuvieron la dicha de tratarla.
-Pues bien, señores, aquella joven tan hermosa, tan noble, tan buena, ¡Que fue el encanto de mi vida!…
Se dejó dominar por un ser invisible, y desde que nació estuvo obsesada y se complació en vivir sujeta a una voluntad que no fue la de sus padres, ni la de sus hermanos, ni la de sus amigas, ni la del hombre que la quiso tanto, que al verla muerta perdió la razón.
Estuvo dominada por un Espíritu los veinte años que permaneció en la Tierra, pero dominada en absoluto.
-¿Es posible? –Dijo el ingeniero-.
Crea usted, señor Montero, que su voto para mí es de gran valía, y quizá sea usted el único que me haría cambiar de parecer, si me diese explicaciones de lo que observó en su hija, ahora o en otra ocasión que crea usted más oportuna.
-Ahora es la mejor, porque cuando se tiene conocimiento exacto de la verdad, ésta no debe ocultarse.
He oído cómo os burlabais del Espiritismo, y francamente, me duele ver hombres entendidos malgastando su tiempo en negar lo que no conocen.
Seis mil estrellas vemos en el cielo a simple vista, pero con el telescopio se ven millones de puntos luminosos, sin contar las miríadas que escapan al objetivo astronómico.
En la gota de agua no vemos los millones de infusorios, pero con el microscopio los distinguimos.
Ciegos son los que niegan la luz del Sol.
Veinte años, ha sido para mí la vida de mi hija un misterio enigmático.
Cuando por quinta vez me dijo mi esposa que iba a darme un nuevo vástago, sentí sin explicarme la causa, una emoción que no había sentido al nacer los otros cuatro hijos.
Inés dio a luz una niña preciosísima.
¡Y fue tan dócil, tan buena, tan cariñosa!
Notamos todos los de casa que la niña miraba a un punto fijo, se reía, agitaba las manos, y hacía esfuerzos por trasladarse a aquel punto.
La primera palabra que pronunció no fue la que dicen todos los niños, de papá o mamá; ella dijo: ¡El nene, el nene!
Y siempre señalaba, como si viera a alguien.
Cuando la dejábamos en la cuna, se ponía de modo que siempre dejaba sitio desocupado para que se acostara otro, y cuando yo la levantaba, me decía muy contenta:
“El nene está aquí”; y señalaba el lado que ella había dejado vacío.
Transcurrió así su infancia.
Todos los de casa nos convencimos que Julia veía a un ser invisible para nosotros; mi madre y mi esposa decían que veía al ángel de la guarda; pero yo, que entonces era materialista, creía que mi hija no tenía los cinco sentidos cabales, y la hice reconocer por algunos analistas, que no hicieron más que admirar su precoz inteligencia.
Al fin, nos acostumbramos a aquel compañero invisible, que entonces en nada perjudicaba a mi hija, la cual, a los diez años, leía y escribía correctamente, tocaba el piano con verdadera inspiración, dibujaba admirablemente, y se convertía en maestra de sus hermanos mayores.
Aprendió idiomas con pasmosa facilidad y lo mismo las labores más delicadas de su sexo.
Influyó en mi modo de ser de tal manera, que yo mismo no me conocía.
Llegué a convertirme en un amante de mi familia, yo que desdeñaba antes los goces del hogar, por mis aficiones aventureras.
Mientras ella vivió, fui feliz; lo único que me disgustaba, era cuando me hablaba de él, del ser invisible para nosotros y perfectamente visible para ella.
A nuestras observaciones cuando le decíamos que su visión era ilusoria, nos persuadía de lo contrario diciéndonos: “Ese ser que vive conmigo, lo he visto en mi cuna, ha jugado conmigo, me ha facilitado mis estudios; por él sé mucho más que mis hermanos; él me habla de otra patria, de otra vida; le quiero con toda mi alma, cuando no le veo, sufro horriblemente; sin él no podría vivir”.
Yo pensé que casándola se le olvidaría las quimeras.
La presenté en sociedad a los dieciséis años, causando admiración general, que aparte de su belleza y de su talento, cantaba como el ruiseñor, bailaba con suprema elegancia, y era amable y discreta como un ser ideal.
Me pidieron su mano hombres de gran posición social, entre ellos el joven marqués de la Peña.
Julia para todos tenía una sonrisa celestial, una frase encantadora; pero a nadie concedía una sola esperanza.
Cuando yo la interrogaba al respecto, me decía:
-Papá, él no quiere que me case; él me quiere para sí, y a mí nadie me gusta sino él.
¡Si le vieras!…
¡Es tan hermoso!…
Tiene unos ojos… ¡Ah!
¡Unos ojos divinos!
¿Cómo he de querer yo a un hombre de los de aquí?
Cesa en tus pretensiones; déjame que en la Tierra viva para ti, para mi madre, para mis hermanos, para los pobres; pero no me unas a otro ser, que yo estoy desposada con él desde antes de venir a este mundo.
Yo, entonces, creía que mi hija estaba alucinada, y para ocultar lo que yo creía un defecto, me guardaba muy bien de decir a nadie las conversaciones que tenía con Julia, ni aún a su madre, y así vivimos hasta que cumplió veinte años. Un joven, oficial de artillería, se enamoró de mi hija con tal delirio, que me daba lástima; ella también le compadecía, y le distinguía con su amistad, y aún hubo momentos que le miraba de un modo muy expresivo; pero de pronto se entristecía, se ponía nerviosa; en estado violento, hasta concluir por llorar.

Palideció, se negó a tomar alimento, debilitándose de tal modo, que no pudo dejar el lecho.
Los médicos no pudieron definir su enfermedad.
Muy tranquila, y hasta risueña, me dijo el día antes de morir, estas palabras:
-Papá, no te desesperes por mi partida.
Soy un desterrado que vuelvo a mi patria.
No sé cómo explicarte lo que pasa por mí, porque yo no me explico muy bien: tengo gran confusión en mis ideas.
Si aquí tú eres mi padre, si aquí tengo familia, allá la tengo también. ¿Comprendes tú esto?
Allá me esperan otros deudos, otros amores más puros que los de aquí.
Yo vine a la Tierra para pagarte una deuda, y he sido el ángel de tu hogar, por eso, ahora él me espera, él, a quien he conocido antes que a ti; él, que es dueño de mi alma; ¡Mírale cuán hermoso es! ¿No lo ves?
Y mi hija me indicaba que él estaba allí, junto a nosotros.
Yo, ignorante, creía que deliraba mi hija, por más que estaba acostumbrado a aquellas confidencias.
Se despidió de todos nosotros; y, sonriendo dulcemente, reclinó su cabeza en mi hombro y quedó muerta sin agonía; la agonía fue para nosotros, que nos quedamos inconsolables.
Mi madre, de edad avanzada, murió del sentimiento, y mi esposa, desde entonces, no ha tenido un día bueno.
A mí no me ha costado la vida, porque sé que volveré a verla.
La formal declaración de Montero causó profunda sensación en sus oyentes, tanto, que muchos de aquellos incrédulos estudiaron el Espiritismo, y hoy, no sólo son adeptos, sino entusiastas propagandistas.
Llamándole aparte, le dije yo:
-Señor Montero: Mañana hemos de hablar ambos.

Tomado del Blog "La Luz del Camino"

Las Piedras de Java.

Las Piedras de Java.

por Allan Kardec.

Bruselas, 9 de diciembre de 1859.

Sr. Director,
Leo en la Revista Espírita el hecho reportado por Ida Pfeiffer sobre las piedras caídas en Java (archipiélago) en presencia de un oficial superior holandés con el cual he estado fuertemente relacionado en 1817, ya que es él el que me ha prestado sus pistolas y servido de testigo en mi primer duelo. Se llamaba Michiels, de Maestricht, y ascendió a general en Java. La carta que relataba ese hecho añadía que esa caída de piedras en la vivienda aislada del distrito de Chéribon no duró menos de doce días, sin que los centinelas colocados por el general pudiesen descubrir nada, ni el tampoco en todo el tiempo que permaneció en el lugar. Esas piedras, una especie de piedra pómez, parecían crearse en el aire a unos pocos pies(medida inglesa) del techo.
El general hizo llenar varias cestas; los habitantes venían a recogerlas para hacer amuletos así como remedios. Este hecho es muy conocido en Java, ya que se renueva con frecuencia, sobre todo los escupitajos de siry(hierba). Varios niños han sido perseguidos en la campiña por lanzamientos de piedras, pero sin ser alcanzados. Se dirían que son Espíritus burlones que se divierten asustando a la gente. Evocad el Espíritu del general Michiels, os explicará quizás ese hecho. El doctor Vanden Kerkhove, quien ha vivido por largo tiempo en Java, me lo ha confirmado como os afirmo que vuestra revista es cada día que pasa más interesante que el anterior, más moralizante y más buscada en Bruselas.

Atentamente, JOBARD.

El carácter conocido de la Sra. Ida Pfeiffer, el sello de veracidad que envuelve todos sus relatos, no nos dejan ninguna duda sobre la realidad de los hechos en cuestión: pero concebimos toda la importancia que viene a añadir la carta del Sr. Jobard, por el testimonio del principal testigo ocular encargado de verificar los hechos, y sin ningún interés en acreditarlo si lo hubiese reconocido como falso. En una primera lectura, la naturaleza de piedra pómez de esta lluvia de piedras podría atribuirse a un origen volcánico o aerolítico, y los escépticos no se privarán de decir que la superstición ha exagerado un fenómeno natural. Si solo tuviésemos el testimonio de los javaneses, la suposición estaría fundada, y las piedras, cayendo en la campiña, vendrían sin contradicción en apoyo de esa opinión. Pero el general Michiels y el doctor Vanden Kerkhove no eran malayos, y su aserción tiene cierto valor. A esta consideración, ya de por si importante hay que añadir que esas piedras no caían solamente en campo abierto, si no en una habitación donde parecían formarse a cierta distancia del techo: es el general quien lo afirma; ahora bien, no creemos que se haya visto jamás la formación de aerolitos en la atmosfera de una habitación. Admitiendo la causa meteorológica o volcánica, no se podría decir lo mismo de los escupitajos de siri que los volcanes nunca han vomitado, al menos según nuestro conocimiento. Esta hipótesis siendo descartada por la naturaleza misma de los hechos, queda saber como han podido formarse esas sustancias. Se hallará la explicación en nuestro artículo del mes de agosto de 1859, sobre el Mobiliario de ultratumba.

Extractos de "Revista Espírita 1860", por Allan Kardec.

Argumento en Contra del Espiritismo. Sistema de Sonambulismo.

Sistemas

Argumento en Contra del Espiritismo. Sistema de Sonambulismo.

por Allan Kardec.

Sistema de sonambulismo. Este ha tenido más partidarios, y cuenta todavía con algunos. Como el precedente, admite que todas las comunicaciones inteligentes tienen su origen en el alma o Espíritu del médium; pero para explicar su aptitud y tratar de objetos fuera de sus conocimientos, en lugar de suponer en él un alma múltiple, atribuye esta aptitud a una sobrexcitación momentánea de las facultades mentales, a una especie de estado de sonambulismo o de éxtasis que exalta y desenvuelve su inteligencia. No se puede negar, en ciertos casos, la influencia de esta causa; pero basta haber visto operar a la mayor parte de estos médiums, para convencerse que no puede resolver todos los hechos, y que forma la excepción y no la regla. Se podría creer que es así, si el médium tuviese siempre el aspecto de un inspirado o de un extático, apariencia que por otra parte podía simular perfectamente, si quisiera hacer una farsa; pero, ¿cómo creer en la inspiración, cuando el médium escribe como una máquina, sin tener la menor conciencia de lo que obtiene, sin la menor emoción, sin ocuparse de lo que hace y mirando a otra parte, riendo y haciendo diferentes cosas? Se concibe la sobrexcitación de las ideas, pero no se comprende que pudiese hacer escribir al que no sabe, y aun menos cuando las comunicaciones se transmiten por golpes, o con la ayuda de una tablita o de una cestita. Veremos en la continuación de esta obra la parte que es preciso conceder a la influencia de las ideas del médium; pero los hechos en que la inteligencia extraña se revela por señales incontestables, son tan numerosos y tan evidentes, que no pueden dejar ninguna duda. La falta de razón en la mayor parte de los sistemas nacidos en el origen del Espiritismo, es el haber sacado consecuencias generales de algunos hechos aislados.

Extractos del Libro "El Libro de los Médiums", por Allan Kardec.

19 de noviembre de 2019

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 48 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 48 »

–No quería ceremonias, –acentuó, entre afectuoso y convincente.
En seguida, demostrando el valor del tiempo, recomendó al director que hiciese la exposición de los procesos que debían estudiarse.
Admirado, vi a Druso exhibir los documentos solicitados: veintidós fichas de gran tamaño, en las que en cada cual, se hacía figurar, en síntesis, la información necesaria para el socorro de veintidós entidades recientemente internadas en la institución.
En aquel momento, no pude articular ninguna pregunta directa; pero, más tarde, Silas me aclaró que Sanzio, investido de las elevadas funciones de Ministro de la Regeneración, tenía grandes poderes sobre aquella casa de reajuste, con el derecho de apoyar o determinar cualquier medida referente a la obra de asistencia en beneficio de los que sufrían, pudiendo confirmar y ordenar procesos de segregación y de justicia, reencarnación y prohibición.
El emisario, examinó con atención todos los casos presentados en rápidas exposiciones, que constaban no sólo de informes escritos, sino también microfotografías y otros recursos de identificación, que recordaban los elementos dactiloscópicos de la Tierra, aceptando o no las sugestiones de Druso, después de ligeras consideraciones en torno de cada caso particular, poniendo en cada ficha el sello que indicaba la responsabilidad de las decisiones.
Nuevos en aquel ambiente, nos sentíamos extraños a todos los estudios y deliberaciones realizadas, menos, desde luego, al último proceso a considerar, que se trataba de Antonio Olimpio, el internado de la víspera, a cuyo despertar habíamos asistido.(48)
La rapidez con que habían sido relacionados los datos referentes al ex hacendado, era para causar el mayor espanto.
Invitados por el instructor a compulsarlos, ya que él percibía la importancia que aquel asunto representaba para nosotros, Hilario y yo reconocimos la fidelidad y legitimidad de las declaraciones que había presentado bajo la influencia magnética a que fue sometido.
Interesados vivamente en la solución del problema, escuchamos la palabra del Ministro, que coincidía con el parecer de la casa, en cuanto a la conveniencia a suministrar ayuda inmediata al infeliz hermano y a propiciarle una pronta reencarnación en el círculo en que había delinquido, para que pudiese restituir a los hermanos despojados, los bienes que les había sustraído. Indicó además, que el criminal, de acuerdo con las alegaciones de él mismo, no disfrutaba de ningún atenuante sobre las culpas que le eran imputadas.

MIS OBSERVACIONES
(48) Se refiere al caso tratado en anteriormente donde este espíritu en vida habia asesinado a sus dos hermanos arrojandolos de un bote después de haberlos drogado y terminando ambos ahogados. Fue por la ambición de quedarse con todo el dinero que debía repartirse entre los tres.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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Chico Xavier nos informa cuando la Tierra será un Mundo de Regeneración

Esta es la Más Importante Encarnación

Chico Xavier nos informa cuando la Tierra será un Mundo de Regeneración

por Alkíndar de Oliveira

II – Chico Xavier nos informa cuando la Tierra será un Mundo de Regeneración:

En el libro Plantío de Respuestas, volumen II, Chico Xavier dice: “Emmanuel afirma que la Tierra será un mundo de regeneración por vuelta del 2057”.

Conclusión – II: El Mundo de Regeneración tendrá su alborada por vuelta del 2057, año ese dentro de los límites del tiempo en que Kardec afirma que el Espiritismo será creencia común.

III – Bezerra de Menezes nos informa cuando el Espiritismo será implantado en la Tierra:

En el libro Aptitud de Amar, Editora Dufaux, psicografiado por Wanderley Soares de Oliveira, Bezerra de Menezes nos esclarece que para que el Espiritismo sea implantado en la Tierra hubo un planeamiento en la espiritualidad, y que la implantación tuvo una delimitación de tres períodos distintos de 70 años. El primer período de 70 anos, de 1857 a 1927; el segundo período, de 1928 a 1997; y el tercero y último período, de 1998 a 2067. Sobre este último período, dice Bezerra de Menezes que es el período de las aptitudes, o sea, este es el momento de practicar lo que hasta ahora hemos aprendido con el Espiritismo. Por ejemplo, se tenemos un bello discurso sobre fraternidad, llegó la hora de ser fraternos. Como dice Richard Simonetti, “Llegó la hora de que el conocimiento descienda de la cabeza hacia el corazón”.

Conclusión – III: Bezerra de Menezes nos informa que la implantación del Espiritismo en la Tierra será en el período de 1997 a 2067, período ese dentro de los limites del tiempo en que Kardec afirma que el Espiritismo será creencia común.

Tomado del Sitio "Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís"

Conflictos Existenciales 4/6

Conferencia Organizada por el CBCE - Profesor Divaldo P. Franco

Conflictos Existenciales 4/6

Resumen por Maria Calvo

El cuarto miedo es a la pérdida de una persona querida. Todos tenemos miedo a perder nuestras raíces. ¡Imagínese! Si mi hijo muere, o mi padre, o mi madre; y se mueren, porque es un fenómeno biológico.
El quinto miedo es el miedo a la opinión pública, porque ésta a través de la calumnia, la maledicencia, la intriga, mata nuestra identidad. Todos tenemos este miedo que está vinculado al miedo central, que es el miedo a la muerte. Estamos en el período razonable, que todos alcanzamos.
Pero el profesor Mira y López confía en que lleguemos al sexto período del pensamiento, que es el pensamiento cósmico, cuando podremos amar. Éste será el período del pensamiento afectivo, en el que la inteligencia abra espacio al sentimiento ¡y esto lo dice un pensador materialista!, matiza el conferenciante.
Sin embargo, existe un período de transición hasta alcanzar el pensamiento cósmico, en el que hablaremos menos y pensaremos más, cuando nos comunicaremos por telepatía, cuando estaremos en el período de la intuición.

Y Juana de Angelis dice: en este momento la Tierra en donde se encuentra el hombre virtualis, el homo sapiens, nos brinda la generosidad, la fraternidad. Miramos al mundo, que no parece violento, pero que lo es; un mundo donde no se tiene tranquilidad. Sin embargo nunca hubo en la historia de la humanidad tantos, trabajando en beneficio de otros tantos. Y ¿por qué divulgamos la violencia? Porque en los medios de comunicación el amor no vende. La audiencia aumenta cuando se le ofrece violencia, crimen y sexo. Incluso los dibujos animados, los juegos electrónicos, son de esta índole ¡Es esto lo que damos a nuestros pequeños!

Como dijo con mucha propiedad Allan Kardec, el preclaro codificador de la doctrina espiritista, estamos en un momento de transición, transitando de un mundo inferior, de pruebas y expiaciones, hacia un mundo de regeneración, que ya comenzó.

En el capítulo XVIII de “La Génesis” (item 27), “Señales de los tiempos - La nueva generación”, Allan Kardec dice que vendrán espíritus de otra dimensión, que volveremos a vivir un período de renacimiento, como otros que ya hubo, y que permitieron divulgar el pensamiento fantástico de Jesús, que tiene por base el pensamiento cósmico.

Extractos del Boletín "Flama Espírita"


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La Visión Espírita de la Salud es Holística (considera algo como un todo)

El Paradigma Médico-Espírita

La Visión Espírita de la Salud es Holística (considera algo como un todo)

por Hernani Guimarães Andrade.

El Espiritismo contribuyó para la retomada de conceptos más amplios con respecto a la medicina y la curación. Con él, hubo insistencia en el tema de la supervivencia del alma, en la posibilidad de que esta se comunicara con el hombre; se dio la experimentación y la comprobación de los fenómenos mediúmnicos, que evidenciaron la intervención del Más Allá, llevando no sólo un grupo de sabios a lidiar sobre los fenómenos con el fin de comprobarlos, sino también induciendo a los estudiosos a tener en cuenta la existencia del ser espiritual en el fenómeno humano, descartando la hegemonía de la materia en la explicación del comportamiento del ser humano. Como reconoció Charles Richet, fue la insistencia de Allan Kardec que llamó la atención de los sabios hacia los fenómenos paranormales. Pero el mismo Kardec resaltó que muchos fenómenos podrían ser producidos por el propio psiquismo del sensitivo, reconociendo así la posibilidad de su influencia sobre el propio cuerpo físico.

La visión espírita de la salud es holística(considera algo como un todo):
todos los procesos mórbidos son esencialmente mentales, comandados por el Espíritu y todos los fenómenos – físicos, biológicos, sociales, culturales y espirituales – ejercen influencia sobre él, que los metaboliza e integra. Según esta visión “salud es la perfecta armonía del alma” ; constituye, por tanto, una adquisición lenta y gradual del Ser, en la medida que progresa en conocimiento y amor, con el concurso de las experiencias recogidas en las vidas sucesivas.

Extractos del Libro "El Alma de la Materia", por Hernani Guimarães Andrade.

¿Cuando Exactamente se Encarna para el Espiritismo?

Del Alma

¿Cuando Exactamente se Encarna para el Espiritismo?

por Allan Kardec.

136 – ¿El alma es independiente del principio vital?
– Lo repetimos sin cesar, el cuerpo no es más que la envoltura.

– ¿Puede existir el cuerpo sin alma?
– Sí; pero, desde que cesa la vida del cuerpo el alma lo abandona. Antes del nacimiento, no existe aún unión definitiva entre el alma y el cuerpo; mientras que después que esa unión está establecida, la muerte del cuerpo rompe los lazos que lo unen al alma y el alma lo abandona. La vida orgánica puede animar un cuerpo sin alma, pero el alma no puede habitar en un cuerpo privado de vida orgánica.
– ¿Qué sería nuestro cuerpo si no tuviese alma?
– Una masa de carne sin inteligencia, todo lo que queráis, menos un hombre.

Extractos del Libro "El Libro de los Espíritus", por Allan Kardec.


P139. El espiritismo insiste en marcar las diferencias de cuando el alma encarna definitivamente. No dice que la encarnación es en la concepción, sino, que es al momento de nacer.
Si esto se corrobora con el tiempo, los abortos no serían considerados asesinatos puesto que no existiría persona hasta que se de a luz.
Se puede argumentar y condenar que es una potencial vida, que se le quita la posibilidad de encarnar a un espíritu, y eso es correcto. El aborto, precisamente aborta la posibilidad de una nueva vida, pero una cosa es impedir la encarnación y otra es matar a un ser humano ya nacido y encarnado.

18 de noviembre de 2019

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 47 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 47 »

¡No permitas, oh eterno Bienhechor, que nuestro corazón se endurezca, ni aun ante la suprema perversidad!... Sabemos que las enfermedades del alma son más aflictivas y graves que las de la carne... ¡Llénanos, pues, de infatigable compasión, para que podamos ser fieles instrumentos de Tu amor!
Permite que Tus mensajeros nos amparen en las decisiones a que nos lleven los compromisos que asumamos.
No nos abandones a la debilidad que es peculiar en nosotros. ¡Danos, Cristo de Dios, Tu inspiración de amor y de luz!... En ese instante, aunque el tono de su voz no indicase el final de la oración, el generoso amigo no conseguía continuar, porque la emoción estrangulaba la plegaria en su garganta.
Todos llorábamos, contagiados por sus abundantes lágrimas...
¿Quién era Druso, después de todo, para entregarse de aquel modo a la oración, como si él mismo fuese, entre todos nosotros, el mayor de los torturados?
No tuve tiempo para ampliar este pensamiento, pues respondiendo a la llamada ardiente que acabamos de oír, una extensa masa de vaporosa neblina cubrió la pantalla.La miré, admirado, y me pareció contemplar una gran capa de blanca niebla primaveral que se iba extendiendo.
Extáticos y felices, vimos emerger de aquella nube lechosa, la figura respetable de un hombre aparentemente envejecido en la forma, pero revelando una intensa jovialidad en la mirada.
Una esplendorosa aureola azul, coronaba sus cabellos blancos, que nos infundían un gran respeto, derramándose en sublimes centellas por la sencilla y acogedora túnica que velaba su cuerpo delgado. En el semblante noble y sereno, vagaba una sonrisa que no llegaba a fijarse. Después de un minuto de silenciosa contemplación, levantó la diestra, que despidió un gran chorro de luz sobre nosotros y, saludándonos, exclamó:
–Que la paz del Señor sea con vosotros.
Había tanta dulzura y tanta energía, tanto cariño y tanta autoridad, en aquella voz, que procuré mantener el más amplio gobierno de mis emociones, para no caer de rodillas.
–Ministro Sanzio, –exclamó Druso, con reverencia– bendita sea su presencia entre nosotros.
La claridad que se irradiaba del venerable visitante y la dignidad con que se nos revelaba, nos imponía un fervoroso respeto; no obstante, como si deseara deshacer la impresión de nuestra inferioridad, el Ministro, sorprendentemente materializado, manteniendo el campo vibratorio en que nos encontrábamos, avanzó hacia nosotros, nos extendió las manos en un gesto paternal y nos pidió que nos sintiéramos cómodos.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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La Transmisión de Energías y la Oración en el Proceso de Cura. (El Pase)

La Ciencia

La Transmisión de Energías y la Oración en el Proceso de Cura. (El Pase)

por Juan Manuel Ruiz

Hoy podemos hablar por derecho que, la ciencia actual, se va adentrando en otros territorios más allá de los académicos, abriendo campo de investigación mediante otros enfoques que no sean los tradicionales, no prescindiendo ya de las experiencias religiosas y/o psíquicas que pueden ser tratadas comoincomunes (pero integradoras) y no forzosamente desorganizadoras.

En esta progresiva apertura científica ante asuntos secularmente denostados, encontramos también el tema de la transmisión de energías y la oración en el proceso de cura (el pase, como se conoce en los medios espiritas).

En 1994, el mismísimo Pentágono creó una comisión de estudios sobre los efectos de la imposición de manos?, llevada a cabo en la Universidad de Alabama, concretamente en la Unidad de quemados, a respecto de los efectos curativos del TT (Toque terapéutico) en infecciones y quemaduras. También, en las dos últimas décadas, diversos centros y Hospitales del mundo son un referente en este asunto del toque terapéutico, tomado como una eficaz terapia complementaria.. más que alternativa, propiamente dicha. El bioquímico Toni Bunnel de la Escuela de Salud de la Universidad de Hull (Reino Unido), declara haber obtenido resultados laboratoriales positivos sobre el efecto de ?cura con intención?, mediante la aplicación de las manos y su repercusión sobre la actividad de la pepsina (un tipo de enzima).

Resulta curioso el que todo esto que estamos hablando, nos remita, paradójicamente, a miles de años atrás, cuando Hipócrates (el padre de la medicina) ya hablaba de una fuerza interior curativa dentro del ser humano, a la que llamó de vía medicatrix…

No podemos cerrar este artículo sin mencionar la extraordinaria labor del Dr. Harold Koenig, uno de los más destacados (y valientes) especialistas en el estudio de la fe en el proceso de la cura, formado en geriatría, psiquiatría y bioestadística, que presenta actualmente seminarios y libros sobre Espiritualidad en el Cuidado del Paciente, fruto de una laboriosa actividad de sus investigaciones en el Centro para el Estudio de la Religión, Espiritualidad y Salud de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte (actualmente, el mayor centro de investigación y estudio sobre religiosidad y salud del mundo). Este facultativo e investigador, lleva más de veinte años luchando en el medio científico por el reconocimiento de la vivencia espiritual para el bienestar emocional y la salud de las personas.

Todas estas y otras muchas cuestiones relacionadas con los nuevos enfoques de la Medicina ante los factores positivos latentes en el psiquismo y lo espiritual, hacen que hechos antaño denostados o abiertamente ridiculizados, sean progresiva pero imparablente, una realidad que adquiere cada día más relevancia científica y repercusión en el medio social. De repente (o no tanto), asuntos como determinadas experiencias místicas, quasi-muerte, emergencia espiritual, meditación, etc, son una realidad cada vez más tenida en cuenta por los profesionales de la salud, camino esta de ser entendida de una manera más integral.. e integradora.

Tomado del Blog "La Weblog Espírita de Mari"

VICTOR HUGO


VICTOR HUGO


(1802 – 1885) Francia – el Víctor Hugo ‘espiritista’


Además de gran novelista, poeta, dramaturgo y dibujante; fue un hombre profundamente interesado en el Espiritismo. A raíz de la pérdida de su hija, emprendió la tarea de comunicarse con ella Más Allá de la muerte.

En noviembre de 1853, Víctor Hugo escribió en su diario: “El cielo, por medio de estas sesiones espiritistas, me ha regresado al ser que más he amado en la vida: mi hija Léopoldine”.

En 1843, la hija mayor de Víctor Hugo se casó con Charles Vacquerie, un joven adinerado, bien parecido y con ciertas inquietudes literarias que compartía, eufórico, con su suegro. Un templado y azul 4 septiembre de 1843, apenas diez meses después de la boda —ella ya embarazada— Léopoldine y Charles abordaron una barca en Villequier, en el Sena. Unas horas después, la barca zozobró en los meandros del río. Léopoldine se hundió y Charles la buscó sin resultado. Él pudo salvarse, pero seguramente sumido en la desesperación, se dejó arrastrar.

Víctor Hugo estaba en esos momentos de viaje por el norte de España, en compañía de su amante, Juliette Drouet. Siguiendo su paseo, el poeta y su amante llegaron a la villa de Soubise y fueron a cenar a un restaurante local. En la mesa de al lado estaba olvidado un periódico parisino, el Charivari. En lo que Víctor Hugo llama “el momento más aterrador de mi vida”, leyó el encabezado: “Muere ahogada en el Sena la hija de Víctor Hugo”. Aquella noche, escribió una sola frase en su diario: “Dios mío, ¿qué te he hecho?”

Después de sucesivos esfuerzos por adaptarse al régimen tiránico de Napoleón III y bajo una real amenaza de arresto, decidió que él y su familia no podían permanecer más en París y en 1851 escapan a Bruselas y 2 años después, se instalaron en la isla de Jersey.

Apenas unos meses después de instalados, llegó a visitarlos Delphine de Girardin, amiga de la familia desde hacía años y quien a últimas fechas se había manifestado como una consumada médium para invocar los espíritus de los muertos. Víctor Hugo manifestó cierto escepticismo en un principio, pero escuchó con atención el procedimiento usado por Delphine.

Delphine pidió ver la mesa que ellos consideraban apropiada. Era una pequeña mesa cuadrada de cuatro patas. Delphine estalló en risas: “En ella ningún espíritu podría manifestarse por pesado que fuera”. Por desgracia, la casa no había sido amueblada por un especialista en lo oculto. Así que para no arriesgarse a una mala experiencia, Delphine fue a Saint-Hélier esa misma tarde y recorrió incansable las tiendas de muebles hasta encontrar una muy pequeña mesa redonda de tres patas. Y esa misma noche intentaron la primera sesión, con un resultado nulo.

Al día siguiente sucedió lo mismo. Durante cuatro días, el grupo —al que se habían agregado los hijos de Hugo— insistió durante horas y horas sin recibir la más mínima respuesta del “otro” mundo. Víctor Hugo terminó por aburrirse y se paraba de la mesa continuamente.

Por fin, el domingo 11 de septiembre de 1853 (diez años después de la muerte de Léopoldine), la mesita empezó a emitir palabras a través de los golpeteos en el piso. Estaban presentes, además de Delphine, Víctor Hugo, su esposa, sus hijos y, el general Auguste Vacquerie, tío del esposo de Léopoldine.

En una ocasión su hija Adèle le preguntó a Víctor Hugo: “¿Qué hay en esa mesa para que pueda hacer lo que hace?”, y él respondió: “Ahí hay vida”.

En un primer momento, los mensajes fueron breves, dispersos, fragmentarios, casi incoherentes. De pronto Auguste Vacquerie le preguntó a la mesa: —Adivina qué palabra estoy pensando. La mesa golpeó: “sufrimientos”. Ésa no era la palabra, dijo Vacquerie. Él había pensado en “amor”. Pero durante los siguientes minutos los movimientos de la mesa se hicieron más bruscos. — ¿Aún eres el mismo espíritu que estaba allí? (preguntó Delphine). —No (respondió el Espíritu) —¿Quién eres tú? (preguntó Víctor Hugo). La respuesta llegó enseguida: —Niña Muerta. Y Víctor Hugo volvió a preguntar: — ¿Tu nombre?. La mesa golpeó: L.É.O.P.O.L.D.I.N.E. Luego continuaron más preguntas de Víctor Hugo y las respuestas de su hija en espíritu.

Después de aquella primera sesión con el espíritu de Léopoldine —quien regresó con mensajes muy parecidos—, Víctor Hugo tuvo ocasión de conversar con Shakespeare, Molière, Mozart, Dante, Esquilo, Platón, Galileo, Napoleón (el grande), Josué, Lutero, y otras personalidades. Algunas de esas conversaciones son admirables y otras caen en lo tedioso. Pero esto parecía asumirlo Víctor Hugo como parte del fenómeno sobrenatural y no pareció minar su entusiasmo. Por eso, por ejemplo, cuando a Lutero le planteó sus dudas sobre la veracidad y conveniencia de las sesiones y de los personajes que en ellas aparecían, éste le contestó: - “No temas dudar. Duda aún más de todo. Evita las certezas. Shakespeare dudó y creó a Hamlet. Cervantes dudó y creó el Quijote. Dante dudó y creó el Infierno. Esquilo dudó y creó a Prometeo. Yo dudé y creé una religión”.

Pasaba horas y horas —en ocasiones noches enteras, hasta que era “la luz del día la que lo alumbraba”— transcribiendo, dentro de una gran euforia, los diálogos de las sesiones.

Víctor Hugo escribía: “En las noches mi estudio se llena de ruidos extraños. Hay golpes en la pared. Los papeles vuelan en forma inexplicable. Las lámparas se apagan solas”. También anotó que cuando se despertaba por la noche, temía encontrarse con los seres que se manifestaban en las sesiones.

Como era de esperarse, el doctor de la familia les aconsejó que abandonaran las prácticas espiritistas. Madame Hugo decretó un buen día suspenderlas.

En una nota en su diario, Víctor Hugo escribió: “Hoy tan sólo puedo dar fe de la existencia de un fenómeno que se manifiesta a través de los giros y golpeteos de una mesita de pedestal: la existencia de muchos otros mundos —quizá más cercanos al nuestro de lo que suponemos— y de la eternidad de las almas. No es necesario decir que nunca mezclé en mi trabajo ni una sola línea emanada de ese Misterio. Siempre he dejado tal material, escrupulosamente, a lo Desconocido, de donde llegó. Ni siquiera admití un leve reflejo de sus luces en mi escritura. El trabajo de la razón humana debe permanecer aparte de estos fenómenos inescrutables y nunca intentar apropiarse de ellos. No podría hacerlo. Las manifestaciones de lo invisible son un hecho, lo he comprobado. Las creaciones del pensamiento humano son otras, muy distintas…”


Fuente consultada:
LUZ ETERNA – Revista de Actualidad Espírita”, Nº 13 – Julio 2009, artículo: Biografía

Tomado del Sitio "Confederación Espírita Argentina"

El Espiritismo es la Explicación más Lógica y Coherente que Podemos Encontrar

¿Somos Espíritus Inmortales?

El Espiritismo es la Explicación más Lógica y Coherente que Podemos Encontrar

por Grupo Villena

La reencarnación también es aceptada no sólo por muchas religiones sino que está en la base de muchos movimientos espirituales y se acepta comúnmente como una ley que rige la evolución del espíritu humano. La ciencia ha estudiado igualmente la reencarnación demostrando fehacientemente su existencia en infinitos casos de reencarnación comprobada, terapias de vidas pasadas, casos de muerte clínica y vuelta a la vida, etc, y mediante el método científico más riguroso llevado a cabo por prestigiosos neurólogos, psiquiatras, médicos, entre otros: los doctores Raymond Moody, Elísabeth Klüber-Ross, Helen Wambach, Hamendra Banarjee, Edith Fiore, Mª Julia de Moraes Prieto, Carol Bowman, etc

Las manifestaciones psíquicas del XIX en Estados Unidos y los fenómenos de médiums en toda Europa despertaron el interés de un gran científico y pedagogo francés llamado Hipólito Denizart Rivail, que adoptó el seudónimo de Allan Kardec. Y, después de una investigación de años con multitud de médiums en diferentes países, se propuso la tarea de dar a conocer al mundo el resultado de sus investigaciones a través de la Codificación Espírita, compendio de varias obras que tratan del origen y naturaleza de los espíritus, de su relación con el mundo físico y las consecuencias filosóficas y morales que este conocimiento comporta.

Esta doctrina conocida como Espiritismo, es junto a la Reencarnación, la explicación más lógica y coherente que podemos encontrar acerca de la vida después de la vida y de la forma en cómo nuestra personalidad abandona de forma integral la vida física cuando se fallece y se incorpora a un mundo no tan diferente como el que tenemos en la Tierra, para seguir evaluando nuestro progreso, recomponer aspectos desviados del mismo y prepararnos para nuevos retos de evolución y desarrollo personal.

El espiritismo no se limita únicamente a dar explicaciones sino que a través de las comunicaciones con aquellos que nos precedieron en el más allá nos ofrece la valiosa información de las leyes que rigen la evolución del espíritu humano, y una de las más importantes es precisamente la reencarnación que junto a la ley de causa y efecto (similar a la ley del karma de los orientales) regula no sólo el proceso evolutivo del espíritu sino las consecuencias de las actuaciones del mismo en la Tierra y su repercusión en el “más allá” y en las próximas existencias en la Tierra.

Extractos de "Revista Espirita FEE"

Jesús no Podía Inmediatamente Destruir Creencias Arraigadas

El Infierno

Jesús no Podía Inmediatamente Destruir Creencias Arraigadas

por Allan Kardec.

Esa mezcla de ideas paganas y de ideas cristianas no debe extrañarse. Jesús no podía inmediatamente destruir creencias arraigadas. Los hombres carecían de los conocimientos necesarios para concebir el infierno del espacio y el número infinito de mundos. La Tierra era para ellos el centro del Universo.

No conocían ni su forma, ni su estructura interior. Todo para ellos estaba limitado a su punto de vista. Sus nociones sobre el porvenir no podían extenderse más allá de sus conocimientos. Jesús se encontraba, pues, en la imposibilidad de iniciarlos en el verdadero estado de las cosas. Pero, por otro lado, no queriendo con su autoridad sancionar preocupaciones admitidas, se abstuvo de ocuparse en ellas, dejando al tiempo el cuidado de rectificar las ideas. Se ciñó a hablar vagamente de la vida bienaventurada y de los castigos que sufrirán los culpables, pero en ninguna parte de sus enseñanzas se encuentra el cuadro de los suplicios corporales, hecho artículo de fe por los cristianos.

He aquí como las ideas del infierno pagano se han perpetuado hasta nuestros días. Ha sido necesaria la difusión de los conocimientos de los tiempos modernos y del desarrollo general de la inteligencia humana para condenarlas. Pero entonces, como nada positivo había suscitado a las ideas admitidas, al largo período de una creencia ciega sucedió, como transición, el período de incredulidad, al cual la nueva revelación viene a poner término. Era preciso demoler antes de reconstruir, porque es más fácil hacer admitir ideas justas a aquellos que en nada creen, porque ven que les falta algo, que no a los que tienen una fe robusta en lo que es absurdo.

Por la localización del cielo y del infierno, las sectas cristianas han venido a admitir para las almas sólo dos situaciones extremas: la perfecta dicha y el padecimiento absoluto. El purgatorio sólo es una posición intermedia momentánea, al salir de la cual pasan sin transición a la mansión de los bienaventurados. No podría ser de otro modo, según la creencia en la suerte definitiva de las almas después de la muerte. Si sólo hay dos mansiones, la de los elegidos y la de los réprobos, no se pueden admitir varios grados en una sin admitir la posibilidad de alcanzarlos, y por consiguiente, el progreso. Pues si hay progreso, no hay suerte definitiva y, si hay suerte definitiva, no hay progreso. Jesús resuelve el problema cuando dice: “En la mansión de mi Padre hay muchas moradas.”

Extractos del Libro "El Cielo y el Infierno", por Allan Kardec.