8 de diciembre de 2019

¿Donde Residen los Espíritus?

Mis Conceptos Espíritas del Plano Espiritual

¿Donde Residen los Espíritus?


El mundo corporal es una consecuencia del mundo espiritual. Si no fuera necesaria la reencarnación, no existiría el mundo material. En la Suprema y Perfecta Ley Divina está contemplada la posibilidad de seguir corrigiendo nuestros errores a través de la encarnación. O sea que algo que es puramente espiritual como el Espíritu, utiliza un mecanismo construido por él mismo para atravesar una serie de experiencias que le permitirán crecer, evolucionar.

El Espíritu tiene incorporada esta inquietud de mejorar cada vez mas y disfrutar su vida eterna. No es verdad que existan culpas que deba expiar, sino errores que él desea superar. Es un desafío autoimpuesto y no una obligación. La vida debe sentirse como un disfrute y no como un sacrificio porque el único objetivo del Espíritu es expandirse en todos los sentidos. El espíritu está en todo el espacio y no está circunscripto a una región determinada. No existe una región física sino una agrupación por estados de vibración. En el mundo espiritual la agrupación de espíritus se realiza por su afinidad positiva y generalmente, en cada grupo, no existen grados evolutivos muy distantes entre sus integrantes.

A diferencia de lo que ocurre como encarnados, donde convivimos distintos niveles en un mismo plano material, en el espacio esto no sucede. Esas agrupaciones son por estados mentales coincidentes. Puede ser por varias características que se unan, por política, por religión, por deporte, o cualquier otra profesión o aficción. Lo que predomina es una armonía en cuanto a inteligencia y moral que los reúne a través de sus psiquis y la atracción entre ellos es por la similitud. Al darse tal empatía psíquica se realizan creaciones de sus propias mentes que dan lugar a las colonias que habitan.

Muchos hemos visto la película Nuestro Hogar y lo que ahí se muestra como ciudades, vehículos, hospitales y casi como una ciudad física, no existe realmente como algo físico, pero es una creación colectiva que para ellos es como si lo fuera. Colonias o regiones mentales existen infinidad. En esa colonia que es mental, la mayoría siente que es necesario todo lo que ahí existe. Si para ellos los edificios deben estar porque no podrían reunirse sin una construcción que los cobije, entonces los edificios existirán. No ocurre lo mismo con otros grupos cuyos Espíritus tienen distintos pensamientos.

Hay grupos de Espíritus con muchos problemas a resolver que absorben sus psiquis y están turbados y errantes sin saber realmente lo que les sucede. Sufren, sienten frió o calor, su última trágica muerte, su mundo es de tinieblas. Su ámbito es la degradación total  producto de su baja vibración y en consecuencia, su hábitat estará acorde a los que esos grupos tienen en sus pobres mentes que crearán su triste realidad. Los Espíritus mas elevados gozan de mayor claridad y libertad para crear lo mejor para su evolución. Estudian, trabajan y planifican nuevas encarnaciones y ayudan a otros espíritus a alcanzar sus metas. La jerarquía espiritual obtenida por cada espíritu le permite bajar de nivel para contactarse con espíritus mas atrasados pero nunca puede contactarse con niveles superiores si no le es permitido por quienes están en esos niveles.

Roby Delgado

La Homosexualidad

La Homosexualidad

por Dante López

¿Qué relación puede haber entre homosexuales, negros, divorciados, indios, mujeres, niños, judíos y cristianos? Todos y cada uno de ellos, en cierto momento de la Historia fueron segregados, desvalorizados y / o explotados por ser distintos.

Piense el lector. En épocas muy cercanas, los negros no podían compartir con los blancos el mismo transporte público ni el mismo espacio educativo, su distinto color de piel lo impedía. Los aborígenes originarios de América, brutalmente aniquilados, explotados y sometidos por tener distinta lengua y cultura diferente. Las mujeres fueron históricamente explotadas, sometidas y relegadas por la simple condición de ser mujer. Los niños, futuros hombres que no pueden defenderse por sí mismos, se consideraban adultos en miniatura, sin sentir a su debilidad y por tanto tanto obligados a trabajos que se presentaba más allá de sus posibilidades. Los divorciados son señalados por una sociedad perjudicial que los culpaba de no haber sido capaces de llevar adelante su matrimonio.

Lo mismo sucedió con los primeros cristianos cuando se rebelaron al poder de Roma a los judíos cuando fueron expulsados ??por tener la culpa de la muerte de Jesús el aniquilado por ser de una raza impura "según los" arios puros ". Hasta que en cierto momento la Humanidad comprendió sus errores.

¿No estar viviendo actualmente el momento de romper los prejuicios con respecto a los "distintos" del sexo? La Homosexualidad existió siempre, hay innumerables rastros históricos que lo certifican, pero nunca fuimos capaces de su existencia.

Existen de los sexos, morfológica y psicológicamente reconocidos: masculino y femenino. También hay un porcentaje de la población que morfológicamente parece parte de un género sexual pero se siente distinto. Psicológicamente en el encuadra con los patrones considerados "normales" y por lo tanto despierta en la mayoría el rechazo, el miedo a aceptar que puede haber algo diferente.

¿No pasó antes con los negros, los divorciados los cristianos? Hace poco acosó un concepto que me hizo pensar: "No hay que confundir homosexualidad con perversión". Perversos hay de todos los sexos y en los ámbitos más "sagrados", la perversión es parte de la acción humana, que está presente en la innumerable cantidad de violaciones de niños o niñas, violencia de sacerdotes para con sus hijos y otras noticias cotidianas en las que podemos identificarla. Tal vez cuando podamos dejar de tener miedo de estos "distintos" de los que estamos hablando podamos integrarlos y darnos cuenta que son parte de esta especie humana imperfecta que lucha por entender que es la vida.

El espíritu no es masculino ni femenino, ni homosexual, solo pasa por experiencias malas o menos traumáticas que lo hace aprender por la experiencia de la vivencia. En las décadas que hemos pensado de otra manera con relación a los homosexuales, porque los habremos integrado y podremos convivir con ellos y sus diferencias, así como ahora convivimos negros, indios, judíos y cristianos, igual que cuidamos a los niños como el futuro de los niños la Humanidad lo damos a la mujer la Presidencia de una Empresa o de una Nación, cosas impensables hace sólo 50 años.

Tomado del Blog "América Espírita"

El Error Fundamental de Atribución

El Error Fundamental de Atribución


Valorar toda la información con la que nos encontramos en el día a día es imposible. Y más con el auge de internet y de las redes sociales. Continuamente tenemos que tomar decisiones, más o menos importantes, basándonos en la información con la que contamos o podemos buscar.

Al ser demasiada información y no disponer de tiempo para revisarla toda, normalmente tomamos decisiones rápidas basadas en heurísticos. Ellos nos conducen a que se produzcan sesgos, como el error fundamental de atribución (Gilbert, 1989).

También conocido como sesgo de correspondencia, el error fundamental de atribución, como su nombre indica, afecta y distorsiona las atribuciones que hacemos. Describe la tendencia o disposición a sobredimensionar o sobrevalorar las disposiciones o motivos personales internos cuando se trata de explicar/atribuir/interpretar un comportamiento observado en otras personas, minusvalorando la importancia de las circunstancias.

El experimento de Castro
Edward E. Jones y Keith Davis (1967) diseñaron un estudio para comprobar cómo funcionaban las atribuciones. En concreto querían estudiar la forma en la que atribuímos a la crítica una actitud desfavorable. Vamos con el experimento: con él va a quedar mucho más claro.

En el experimento, a los participantes se les dio a leer unos ensayos en contra de Fidel Castro y a favor de Fidel Castro. Posteriormente, estos tenían que calificar las actitudes de los escritores hacia Fidel Castro. Las atribuciones que hacían eran las mismas que las que le atribuían al contenido del texto. Decían que los que escribían a favor tenían una actitud favorable a Castro y los que escribían en contra, estaban en contra de él.

Hasta el momento el resultado fue el esperado. Al pensar que los escritores habían escrito con libertad, las atribuciones que se hicieron fueron internas. Cada uno escribía de acuerdo a sus creencias. Sin embargo, a otros participantes se les dijo que los escritores habían escrito a favor o en contra de Castro por el azar.

Sitio Web "La Mente es Maravillosa"  Leer artículo completo >>>


El Aparecido de Mademoiselle Clairon (1723 - 1803) 5/5

El Aparecido de Mademoiselle Clairon (1723 - 1803) 5/5

Debutó en la Compañía Italiana a la edad de 13 años y en la Comédie Française en 1743. Se retiró del teatro en 1765, a la edad de 42 años.

por Allan Kardec

Algunas palabras aún sobre la naturaleza de este Espíritu. No era malo, y mademoiselle Clairon está con la razón cuando no lo califica como una mala persona; pero tampoco se puede decir que era la bondad en persona. La pasión violenta a la cual sucumbía como hombre, prueba que en él las ideas terrestres eran predominantes. Los trazos profundos de esta pasión – que sobrevivió a la destrucción del cuerpo – prueban que, como Espíritu, estaba todavía bajo la influencia de la materia. Su venganza, por inofensiva que haya sido, denota sentimientos poco elevados. Por lo tanto, si nos remitimos a nuestro cuadro de la clasificación de los Espíritus, no será difícil asignarle su rango; la ausencia de maldad real lo aparta naturalmente de la última clase, la de los Espíritus impuros; pero evidentemente se encuadra en las otras clases del mismo orden; nada en él podría justificar un rango superior.

Algo digno de ser señalado es la sucesión de los diferentes modos por los cuales ha manifestado su presencia. Ha sido en el mismo día y en el momento de su muerte que se hace oír por primera vez, y esto sucede en medio de una cena jovial. Cuando estaba encarnado, veía a mademoiselle Clairon en pensamiento, rodeada con un halo que la imaginación presta al objeto de una ardiente pasión; pero una vez que el alma se ha despojado de su velo material, la ilusión da lugar a la realidad. Él está ahí, a su lado, la ve rodeada de amigos, debiendo por completo incitar sus celos; su alegría y su canto parecen insultar a su desesperación, y ésta se manifiesta a través de un grito de rabia que repite cada día a la misma hora, como para reprocharle el haberse rehusado a consolarlo en sus últimos momentos.

A los gritos suceden los tiros de fusil, inofensivos – es cierto –, pero que no por eso denotan menos una impotente rabia y el deseo de perturbar su reposo. Posteriormente, su desesperación reviste un carácter más calmo; influido, sin duda, por ideas más sanas, parece haberse resignado; sólo le queda el recuerdo de los aplausos de que ella era objeto, y los repite. En fin, más tarde le dice adiós, haciéndola escuchar sonidos que parecían como el eco de esa voz melodiosa que tanto lo había encantado cuando estaba encarnado.

Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.


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La Doctrina Espírita añade a la Moral del Cristo, el Conocimiento de los Principios entre Muertos y Vivos

 La Doctrina Espírita añade a la Moral del Cristo, el Conocimiento de los Principios entre Muertos y Vivos

por Allan Kardec.

¿Cuál es la utilidad de la doctrina moral de los Espíritus, puesto que no es otra que la de Cristo? ¿Necesita el hombre una revelación, y no puede encontrar por si mismo aquello que le es necesario para conducirse? Desde el punto de vista moral, Dios le dio sin duda al hombre a un guía en su conciencia que le dice: "no hagas a otro lo que no querrías que se te hiciera”.

La moral natural está ciertamente inscrita en el corazón de los hombres, pero ¿saben todos leer allí? ¿Jamás negaron sus sensatos preceptos? ¿Que hicieron con la moral del Cristo? ¿Cómo la practican los mismos que la enseñan? ¿No se convirtió en papel mojado, en una bella teoría, buena para otros y no para sí? ¿Le reprocharíais un padre por repetir diez veces, cien veces las mismas instrucciones a sus hijos si no sacan provecho de ellas? ¿Por qué Dios haría menos que un padre de familia? ¿Por qué no enviaría de vez en cuando entre los hombres mensajeros especiales encargados de recordarles sus deberes, y de devolverlos al buen camino cuando se desvían, de abrir los ojos de la inteligencia a los que los cerraron, como los hombres más avanzados envían a misioneros entre los salvajes y los bárbaros?

Los Espíritus no enseñan otra moral que la de Cristo, por la razón que no la hay mejor. Pero entonces ¿para qué su enseñanza, ya que sólo dicen lo que ya sabemos? Podríamos decir tanto sobre la moral del Cristo, que fue enseñada quinientos años antes que él por Sócrates y Platón, y en términos casi idénticos; de todos los moralistas que repiten la misma cosa en todos los tonos y bajo todas las formas. ¡Pues bien! Los Espíritus vienen simplemente para aumentar el número de moralistas, con la diferencia que, manifestándose por todas partes, se hacen oír tanto en la choza como en el palacio, tanto por los ignorantes como por la gente instruida.

Lo que la enseñanza de los Espíritus añade a la moral del Cristo, es el conocimiento de los principios que conectan otra vez a muertos y vivos, que completan las nociones vagas que había dado del alma, su pasado y su futuro, y que dan como sanción a su doctrina las mismas leyes de la naturaleza.

Con la ayuda de las nuevas luces aportadas por el Espiritismo y los Espíritus, el hombre comprende la solidaridad que enlaza a todos los seres; la caridad y la fraternidad se convierten en una necesidad social; el hombre hace por convicción lo que hacía sólo por deber, y lo hace mejor. Cuando los hombres practiquen la moral de Cristo, entonces podrán decir que no necesitan más de moralistas encarnados o desencarnados; pero entonces Dios ya no se los enviará más.

Extractos del Libro "Caracteres de la Revelación Espirita", por Allan Kardec.

7 de diciembre de 2019

Origen de la vida

Evolución y Cuerpo Espiritual

Origen de la vida


Tratando de fijar las ideas acerca del cuerpo espiritual, será preciso remontarnos, de igual modo, al origen de la vida en la Tierra cuando cesaban las convulsiones telúricas, oportunidad en que los Ministros Angélicos de la Sabiduría Divina, con la supervisión del Cristo de Dios, lanzaron los fundamentos de la vida en el cuerpo ciclópeo del planeta.

La materia elemental, en la que el electrón es uno de los corpúsculos bases (*) en la etapa de experiencia evolutiva que analizamos, acumulada sobre sí misma al soplo creador de la Inteligencia Eterna, dio nacimiento a la providencia terrestre, en el Estado Solar al que pertenecemos, cuyos fenómenos, de formación original, no conseguimos por ahora adivinar en su más íntima estructura.

El inmenso horno atómico estaba preparado para recibir las simientes de la vida y, bajo el impulso de los Genios Constructores, que operaban en el orbe naciente, vemos el seno de la Tierra recubierto de mares serenos invadidos por una gigantesca masa viscosa extendiéndose en el seno del panorama primitivo.

De esa masa cósmica, emerge el principio inteligente en sus primeras manifestaciones...

Trabajadas en el transcurso de los milenios por los operarios espirituales que magnetizaron sus elementos, permutándolos entre sí bajo la acción del calor interno y del frío exterior, las mónadas celestes se manifestaron en el mundo a través de la red filamentosa del protoplasma, del que surgió la existencia organizada en el planeta creado. Transcurrieron siglos de actividades silenciosas sucesivamente...

(*) En la Esfera Espiritual en que cumplimos nuestro aprendizaje, el electrón es también una partícula atómica disociable. [Nota del Autor espiritual].

Extractos del Libro "Evolución en dos mundos", por André Luiz-Chico Xavier

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 66 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 66 »

Los grandes corazones de aquella casa de amor, lloraban igualmente como el mío, mísero pecador, en lucha para curar mis defectos y, contemplando a Alzira, que se hallaba ahora de pie, acariciando los cabellos del infeliz, tuve la idea de que un ángel del cielo visitaba a un penitente del infierno.
Fue Silas quien nos arrancó del silencio, ofreciendo el brazo a la abnegada hermana, conduciéndole a la salida y explicando servicial:
–La oración le proporcionó un inmenso bien, pero no le conviene despertar sino gradualmente. Todavía necesita el sueño natural y reparador para su recuperación.
Alzira se apartó aparentemente más tranquila, no obstante el golpe moral que le había causado el reencuentro.
Disfrutamos de algunos minutos de valiosa conversación en los diversos sectores de trabajo de aquel gran Instituto, hasta que, llegado el momento, nos ausentamos los cuatro, en camino hacia el antiguo hogar de nuestra hermana.
El paisaje terrestre se presentaba, en la madrugada, lleno de niebla espesa y fría.
De vuelta a los viejos lugares en que había sufrido sus dolorosas experiencias, Alzira no podía disfrazar la emoción que sentía.
Ligeramente amparada por el brazo de Silas, señalaba, aquí y allá, ese o aquél trecho de los caminos y de los terrenos de pastoreo, que evocaban en ella expresivos recuerdos...
De repente, se presentó a nuestra vista, en una estrecha planicie, el caserío en que se había desarrollado aquel funesto drama.
El lugar era una sólida construcción en franca decadencia. Sus extensos patios laterales, mostraban grandes jardines arruinados por las pisadas constantes de los bovinos de gran tamaño. Puertas destruidas, cercas derruidas y barandas inmundas, hablaban, sin palabras, de la desidia de sus moradores.
Algunas entidades espirituales extrañas, envueltas en largos velos de sombra, transitaban, absortas, por aquellos amplios lugares, como si ignorasen la presencia unas de otras.
Con visible recelo de poder ser oída, la esposa de Olimpio nos dijo en voz baja:
–Son usureros desencarnados, traídos subrepticiamente hasta aquí por Leonel y Clarindo, para que aumenten el sentido de la usura en el espíritu de mi hijo.
–¿No nos pueden ver? –preguntó Hilario comprensiblemente intrigado.
–No –confirmó Silas– podrían identificar nuestra llegada, pero, por lo que deduzco, se encuentran demasiado absortos en las ideas que les unen. No se preocupan con nuestra presencia, ya que no penetramos en su esfera mental, comulgando con sus intereses.(58)

MIS OBSERVACIONES
(58) Observen que no hay contacto vibrando en el mismo plano, pero a otras frecuencias. No se advierten unos a otros.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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La Encarnación es el Período en que el Espíritu se Encuentra en un Medio Material

El Proceso de la Reencarnación

La Encarnación es el Período en que el Espíritu se Encuentra en un Medio Material

por Cláudia Bernardes de Carvalho

Antes de empezar a explicar el proceso reencarnatorio, es necesario saber qué es el espíritu y qué es la encarnación.

El espíritu es un ser que fue creado simple e ignorante dotado de una conciencia y de la capacidad de elección de sus actos. Es un ser inmortal, poseedor de la eternidad y que intercala períodos en la espiritualidad con períodos encarnados hasta que tenga conocimientos necesarios para poder seguir evolucionando en mundos menos materiales. Su creación tiene como objetivo su evolución, debido a la Ley del Progreso en todos los campos de la sabiduría moral e intelectual,  eso significa, hasta la perfección.

La encarnación es el período en que el espíritu se encuentra en un medio material, lo que comúnmente llamamos “vida” con un cuerpo de carne y hueso, donde sus sentidos están impresionados por esta materia y bajo su influencia. En ese período el espíritu experimentará diferentes situaciones en la vida, tanto de bienestar y de tranquilidad, como de aflicción y de sufrimiento. Esas diferentes situaciones promoverán conocimientos que le beneficiarán en su formación.

La encarnación no debe ser vista solamente como una forma de regeneración para espíritus muy transgresores de las Leyes Morales, sino también como un medio natural de evolución, por lo tanto, todos los espíritus sin excepción pasan por ella. Esto significa que, espíritus que hayan desarrollado mucho la inteligencia en algún aspecto, necesiten aprender a sedimentar y a experimentar conocimientos fraternales hacia el prójimo; mientras otros espíritus que sean virtuosos en lo tocante a los sentimientos nobles necesiten desarrollar la mente en el sentido  intelectual. No obstante, hay una gran mayoría de espíritus entre estos dos extremos, no poseyendo destacables conocimientos o cualidades muy desarrolladas tanto en lo intelectual como en lo moral.

El objetivo de la encarnación es hacer que el espíritu obtenga, a través de una nueva oportunidad de empezar, múltiples conocimientos y aprendizajes. El espectro de las adquisiciones que debe almacenar es amplio, porque debemos tener dominio de todas las ciencias del saber y todos los valores nobles que engrandecen el alma. Por lo tanto y por lógica el control de todos esos campos no se puede conseguir en un espacio de tiempo corto de algunos años, son necesarios para adquirir todo ese conocimiento innumerables vidas materiales, porque el verdadero valor del hombre está en encontrar y dirigir sus valores íntimos adquiriendo el auto-control de sus emociones y sentimientos.

Tomado del Blog "Amanecer Espírita"

El Dios del Placer Subyuga al Joven y a la Joven con su Mágico Hechizo

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Vicios sociales

El Dios del Placer Subyuga al Joven y a la Joven con su Mágico Hechizo

por Sebastián de Arauco

En toda clase de vicios acontece lo mismo. El individuo que ha comenzado en
alguna de las modalidades viciosas, es asediado por desencarnados viciosos
que tratan de inducirlo al vicio; y esos seres viciosos desencarnados se valen
de todos los medios posibles para conseguir sus fines. Como están ociosos le siguen por todas partes para conocer sus puntos débiles. En el caso del bebedor, provocan con frecuencia disgustos en el hogar a fin de llevarlo a la bebida.

Pero esto no quiere decir que toda persona que tome un vaso de vino en las comidas vaya a caer víctima de esos obsesos. Recordad que, en todo, prima la ley de afinidad. Suele acontecer más frecuentemente en las personas de voluntad débil; pero no así en las de voluntad fuerte, capaces de resistir fácilmente las tentaciones. Mucho podríamos extendernos en este tema de los vicios sociales. Pero, recomendamos que, si no queréis caer víctimas de esos vicios repugnantes, si no queréis caer víctimas de esa clase de obsesos más repugnantes todavía, apartaos de las bebidas alcohólicas y de los lugares frecuentados por viciosos.

Tened presente que, cada vez que cedáis a los impulsos de un mal hábito, tales como el alcohol, tabaco, juego y otros, perderéis vuestra libertad, el don más preciado para el ser humano. Y si permitís que algún vicio os domine, os convertiréis en esclavos de ese vicio y con ello retrasaríais vuestra evolución.

Debido a que a nuestras conferencias asisten jóvenes y adolescentes, dado que en el momento actual una parte de la juventud y adolescencia está cayendo víctima de los estupefacientes, necesario es hacer algunas reflexiones sobre este tema.

Por desventura, existen ciertos individuos, irresponsables de baja ralea que, en su afán de lucro, no vacilan en valerse de medios ruines y criminales como son la propagación del uso de ciertas substancias o drogas alucinógenas que están penetrando ya hasta en los escolares. El camino de perdición es muy seductor para la juventud. Oye embelesadores cantos de sirena que embargan sus sentidos.

El dios del placer subyuga al joven y a la joven con su mágico hechizo, y le embriaga y extravía con los incentivos de placeres paradisíacos que excitan su imaginación. y solo un conocimiento de las consecuencias puede librarles de la caída, cuando circunstancias desafortunadas colocan ante él o ella, la oportunidad de “probar”. Y otros, ya mayorcitos, en su vida vacía ¡pobres criaturas! van buscando atolondradamente nuevos placeres, para caer en las garras del vicio o vicios degradantes y del dolor.

Extractos de "Revista Amor, Paz y Caridad".

Con Fluido Vital de los Médium Combinado con el Espíritu, este se Manifiesta

Pruebas Experimentales

Con Fluido Vital de los Médium Combinado con el Espíritu, este se Manifiesta

por León Denis.

El alma, en su existencia de ultratumba, no es privada de forma. Posee un cuerpo fluídico, de materia vaporosa y quintaesenciada, nombrada periespíritu, que preexiste y sobrevive al cuerpo material, y es a la vez su red, el modelo y el motor. Este periespíritu o cuerpo fluídico posee todo un organismo sutil, y es por su acción, combinada con fluido vital de los médium, que el Espíritu se les manifiesta a los humanos, deja oír golpes, desplaza objetos, se comunica con nosotros por signos convenidos. En ciertos casos, hasta puede hacerse visible, tangible, producir de la escritura directa, mensajes, y hasta impresiones y moldeados de su envoltorio materializado. Todos estos hechos han sido observados millares de veces por los sabios que ya nombramos y por personas de todo rango, de toda edad y de todo país. Prueban experimentalmente la existencia, alrededor nuestro, de un mundo invisible, poblado de las almas que dejaron la Tierra, entre las que se encuentran aquellas a las que conocimos, amamos, y con las que nos reuniremos un día. Son ellas quienes nos enseñan la filosofía consoladora y grandiosa de donde no hemos esbozado más que sus rasgos esenciales.

Y qué se sabe que estas manifestaciones, consideradas, por tantos hombres -bajo el efecto de los perjuicios estrechos- como extrañas, anormales, imposibles; estas manifestaciones siempre existieron. Relaciones continuas unieron el mundo de los espíritus con el mundo de los vivos. La historia da fe de ello. La aparición de Samuel a Saul, el genio familiar de Sócrates, los de Tasso y de Jérôme Cardan , las voces de Juana de Arco, tantos otros hechos análogos, proceden de las mismas causas. Solamente, lo que se consideraba en otro tiempo como sobrenatural y milagroso se presenta hoy con un carácter racional, como un conjunto de hechos regidos por leyes rigurosas, cuyo estudio origina en nosotros una convicción profunda y alumbrada.

Extractos del Libro "El Porqué de la Vida", por León Denis.

6 de diciembre de 2019

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 65 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 65 »

¡Sé la abogada de nuestra causa, Mediadora celeste!
¡Haz que regresemos juntos a la carne en que hemos delinquido, para que podamos expiar nuestros errores!...
¡Concédeme la gracia de seguirle, como una servidora contenta y agradecida, unida a quien debo tanta felicidad!...
Reúnenos nuevamente en el mundo, y auxílianos para que podamos devolver con lealtad y con valor aquello que hemos robado.
No permitas, Ángel divino, que deseemos soñar con el Cielo, sin antes rescatar nuestras cuentas en la Tierra, ¡ayúdanos para que aceptemos, dignamente, el dolor que reconstruye y salva!...
Madre, ¡no nos abandones!
Estrella de nuestras vidas, ¡arráncanos de la oscuridad del valle de la muerte!...
Delante de nosotros, lo inesperado nos impelía al éxtasis. Mientras hablaba, inundada de lágrimas, Alzira se había coronado de un esplendor azulado.
La dulce claridad que irradiaba de su corazón, inundaba todo el aposento y, cuando su voz enmudeció, embargada y anhelante, un excelso chorro de luz plateada descendió de lo alto, alcanzándonos a todos y en especial al enfermo, que, al ser alcanzado por ella, lanzó un largo gemido de dolor humano consciente.
La oración de Alzira lograba un éxito que las operaciones magnéticas de Druso no habían conseguido alcanzar.
Antonio Olimpio abrió desmesuradamente los párpados y mostró en la mirada la lucidez de los que despiertan de un largo y torturador sueño... Se agitó sintiendo en su rostro las lágrimas de la esposa que lo besaba enternecida, y gritó presa de salvaje alegría: –¡Alzira! ¡Alzira!...(57)
Ella le acogió contra su pecho, con gran ternura, como si quisiera pacificar su espíritu atormentado, pero, a una señal de Silas, dos enfermeros se aproximaron restituyéndole al sueño.
Intenté decir algo a aquella sublime mujer, cuya oración nos había elevado a tan culminante emotividad, pero no lo conseguí.
Solamente aquellos que han viajado por muchos años bajo la niebla de la nostalgia y de la angustia, podrán comprender la emoción que en aquella hora nos dominó irresistiblemente. Procuré observar el semblante de Hilario, pero mi compañero sumergía su cabeza en las manos y, mirando al valeroso asistente, noté que Silas trataba de enjugar sus lágrimas...
Me consolé.

MIS OBSERVACIONES
(57) Ese es el efecto de la oración y no la intervención de Madre María. Es nuestra intención, amor y pasión que le pongamos a nuestros proyectos futuros lo que produce el cambio.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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La Ira

La Ira

por Amalia Domingo Soler

Entre los muchos defectos que adolece la humanidad, la ira es uno de los que más la perjudican, por que sus fatales resultados han ocasionado tantas víctimas en todas las esferas sociales, que su número es incalculable, desde la pelea infantil hasta el terrible duelo, y el homicidio preconcebido.
El hombre que por los atributos de soberanía que le ha concedido la naturaleza, por esa razón profunda y analítica, por ese cálculo inteligente, por ese algo divino que le distingue de las demás especies, no debia nunca abdicar sus legítimos derechos, lo vemos convertirse por medio de la ira, en la fiera más espantosa y más sangrienta que puede forjar el terror en un hombre acosado por una jauría de lobos hambrientos.
No hay pantera, no hay león herido, no hay onza ni cocodrilo más temible que un hombre embriagado de cólera.

Y la mujer, ese ser tan dulce, tan delicado, tan apacible, que debe ser la síntesis del amor y del sentimiento, de la abnegación y del sacrificio, la que debe perdonar siempre, la que debe ser el iris de paz en el hogar domestico, la que está llamada a ser la primera figura social en el mundo, cuanto se rebaja, cuanto se empequeñece, y como se denigra al descender por la resbaladiza pendiente de la ira: cuando sus ojos que solo deben espresar la dulzura y la tristeza se tornan amenazadores y sombríos, cuando sus labios que solo deben bendecir y suspirar, profieren palabras iracundas y soeces,…. cuando sus manos que solo deben tocar a otro ser para acariciarlo ó enjugar su llanto descargan fuertes golpes sobre inocentes criaturas, cuando la madre se convierte en verdugo de sus hijos, no hay más horrible ni más repugnante.
Cuando la mujer se trasforma en suspicaz agente de policía de sus criados y los persigue, y los insulta constantemente pensando que con sus continuos gritos y amenazadores reproches cumple con sus deberes de dueña de casa ¡cuan equivocada está! la mujer que tiene criados debe ser para ellos una protectora cariñosa, guardándole el debido respeto a su triste estado que harto desgraciado es el que nunca tiene voluntad propia.

La ira es el peor consejero que tenemos en la vida.
Ella desata todos los lazos humanos.
Ella separa a los padres de los hijos y a las mujeres de sus esposos, y tiene más victimas la ira que todas las pestes que han diezmado a la humanidad.

Nunca olvidaremos una escena de familia que presenciamos hace algunos años ocasionada por la ira. Los protagonistas fueron madre e hijo.Ella y él eran buenos.
Se querían profundamente, y ni el uno ni el otro eran imbéciles, antes al contrario,ella es bastante entendida, y el será un genio.
A pesar de su corta edad, hemos escuchado de sus labios, frases,…. que nos han hecho pensar, y para probar la inteligencia del tierno niño, que solo contaba 8 años, citaremos dos ejemplos a nuestros lectores.
Llegó una pascua de navidad, época en que los niños miran con avidez los aparadores de las confiterías llenos de dulces. Carlos los miró también, y vino a su casa meditabundo, comió en silencio el pobre alimento que su madre le presentó, y al terminar la comida dijo con tono sentencioso. Si yo hubiera sido Dios, no hubiese hecho los días de fiesta sino todos los dias iguales.
—¿Por qué? le preguntó su madre.
—Por que así todos los dias se hubiera lo mismo, y los pobres no tendríamos que envidiar a los ricos.
En otra ocasion llegó el día que la iglesia denomina viernes de dolores, y le dijimos a Carlos.
—Oye,hoy es el santo de tu prima Lola, es el viernes de Dolores, y por consiguiente es su día.
—No es el santo de ella únicamente, contestó Carlos, es el santo de todos los pobres, puesto que se llama viernes de los dolores, e inclinó su cabeza sobre el pecho como si el dolor le abrumara con su enorme peso.
¡Qué profundidad de pensamiento! ¡Que amarga filosofía en la temprana edad de 8 estíos!, pues bien; esta criatura pensadora y reflexiva que quería muchísimo a su pobre madre y que siempre estaba haciendo proyectos para mejorar su triste suerte, llegó un dia en que cometió una travesura de gran trascendencia y su madre quiso corregirlo, y de las palabras duras, pasó a los golpes, estos se redoblaron, y aquellas dos criaturas ya no eran la madre y el hijo, habian desaparecido y solo habian quedado dos espíritus violentos luchando brazo a brazo, cuando terminó la lucha dijo Carlos con voz seca y amarga.
—¡Qué ganas tengo de ser hombre!
—¿Para qué? le pregunto su madre.
—Para tener fuerza bastante y poderte matar.
—¿Quieres matar á tu madre?
—Tu no eres mi madre, eres una hiena, las madres..,: oh! las madres no pegan como tu.
Nunca hemos olvidado aquella escena.
La transfiguración de Carlos y su madre era horrible! en su estado normal hubieran dado su vida el uno por el otro, y dominados por la obsesión maldita de la ira, abrigaban la idea el uno de martirizar y el otro de destruir.
¡Y aquella mujer había maltratado a su hijo, y aquel hijo la primera palabra que habia pronunciado fué el dulce nombre de madre.

Nos fijamos mucho en las escenas intimas de la familia, porque son el prólogo de las historias universales.
En la casa donde reina la armonía del cariño, los niños tienen el carácter más dulce, más comunicativo, más afectuoso y mas complaciente: en cambio donde ven continúas desavenenciencias se crían huraños, recelosos, reservados y sombríos.
Los niños hacen lo que ven hacer: y hay una anécdota moral muy buena, que manifiesta la verdad de nuestras observaciones, por lo cual vamos a trascribirla.

Dicen que un matrimonio vivía en unión del padre de él, y de un hijo de 6 años: a la hora de comer notaba el niño que su abuelo comía solo en una mesita usando un cubierto de palo, en tanto que él y sus padres los tenían de plata.
Una tarde el niño estaba jugando con sus juguetes y ponía una mesa con sus platitos de plomo y otra mesita más distante con un platito de madera: su madre que lo observaba le preguntó con cierta curiosidad.
¿Para que pones aquella mesa mas pequeña?
—Para lo mismo que la pones tu; para que coma el abuelo de mis muñecos de la misma manera que come mi abuelo.
La madre algo previsora, hubo de mirar más lejos: y corrió desalada a contarle a su marido el juego de su hijo replicando del modo siguiente. Pongamos al padre a comer con nosotros, porque veo que no es bueno que los niños reparen en ciertas cosas: y el jefe de la familia ocupó su verdadero lugar, por que sus descendientes temieron verse postergados en su ancianidad.

Si bien cada espíritu trae su misión especial, la generalidad obedecen mucho a la educación que reciben y a las costumbres que los rodean.
El adagio dime con quien andas, y te diré quien eres, es una verdad inconcusa, por eso las mujeres que forman una familia deben evitar cuidadosamente los arrebatos de la ira, por que no solo se estacionan ellas, sino que detienen la marcha progresiva de sus hijos.
Una persona iracunda trunca las leyes de la naturaleza y aparta de sí a cuantos la rodean.
El temor, es la muerte del cariño.
El miedo, es la nieve que apaga el fuego del amor.
Los padres deben ser los amigos íntimos de sus hijos.
Las madres las depositarías de todos sus secretos.
Las confidentas de sus primeras impresiones.
Las consejeras de su juventud.
El puerto salvador de toda su vida.
¡Si los padres no son indulgentes con nuestros desaciertos, de quién podremos esperar misericordia!

Nunca olvidaremos un tristísimo episodio que presenciamos hace muchos años, y que nos dejó una impresión indescriptible.
Un joven estudiante de medicina sin padre ni madre, miraba en su hermano mayor un juez, inflexible, severo, iracundo y violento que no le perdonaba ninguna de las locuras juveniles que el atolondrado estudiante solía con frecuencia hacer, pero que a pesar de su intolerancia, lo mantenía y le costeaba la carrera con grandes sacrificios.
Concluyó sus estudios felizmente, (porque era muy listo) y su hermano le mandó la cantidad necesaria para pagar los gastos de la reválida.

La víspera del día en que debía revalidarse aquella desgraciada criatura, se fue a una casa de juego y perdió todo el dinero que su hermano le había mandado: volvió a su casa espantado de sí mismo, horrorizado ante la idea que su hermano vendría al día siguiente, y plenamente convencido que al saber lo ocurrido era capaz en el primer arrebato de estrangularlo, aquel infeliz reflexionó y lo dijo: ya que tantos sacrificios le he costado no debo conducirle al patíbulo, mi muerte lo salvará de él; y escribió a su hermano la carta siguiente:

«Hermano mío; te he debido más que la vida, porque a costa de muchos sacrificios me has dado una carrera, ya la he terminado; pero soy un miserable: porque he perdido en el juego la última cantidad que me has enviado para la reválida.
Sé los arrebatos de tu carácter, y sé que al verme, en tu justa cólera, no perdonarás mí grave falta, sino que cegado por la ira, serías capaz de terminar mi existencia y acabaría la tuya en el cadalso; para que esto no suceda, por que sé muy bien que sucedería, yo me encargo de concluir de una vez conmigo ya que sólo te sirvo de tormento y de vergüenza: días que para nada bueno sirven, mas vale aniquilarlos.
Perdóname hermano mío, el último disgusto que te doy.
Perdóname, porque es muy desgraciado el hombre que tiene que matarse á los 24 años, perdóname y ruega por mí.
Plácido.»

Cerró la carta y parte de la noche la pasó paseando por su cuarto, pero la familia de la casa se acostaron tranquilamente, creyendo que el estudiante repasaba sus estudios.
A la mañana siguiente, muy temprano, fuertes aldabazos despertaron a la familia que salió a recibir al hermano de Plácido, éste se comprende que conforme sintió las voces de su hermano cogió una pistola, se la apuntó en la frente, con mano tan segura, y con tan buen tino, que al entrar su hermano en la habitación resonó una fuerte denotación, y el infeliz suicida extendió los brazos y exhaló su último suspiro.
Pintar la angustia, la confusión, y el asombro y la tribulación de su hermano y de la familia, es imposible copiarla con sus vivos colores: nosotros llegamos en aquellos momentos, y no sabemos quien nos causaba más lástima si el joven muerto, ó su hermano el vivo, que con la carta entre sus manos la leía y releía, preso de una horrible convulsión.
Aquel hombre de hierro al fin pudo llorar amargamente, diciendo con acento entrecortado. Dios me castiga, he sido iracundo y avaro, he echado en cara a mi hermano repetidas veces lo mucho que me hacía gastar; últimamente he jugado a la lotería, y ayer al ver la lista me encontré que me había tocado el premio mayor; y hoy mi hermano se mata huyendo de mi avarienta ira, ¡hoy todo el dinero es mío! ¡ya soy rico! ¡ya tengo mucho oro!…. y el infeliz se miraba con tan profundo desprecio que inspiraba compasión.
Todos creímos que perdería la razón; pero no fue tan afortunado. Acompañó á su hermano al cementerio, dio muchas limosnas a los pobres y se volvió a su pueblo.
Algunos años después tuvimos ocasión de visitarle, y de un hombre fuerte, joven y vigoroso solo encontramos un esqueleto que hablaba muy bajito por que hasta el eco de su voz le atormentaba.
La gente le llamaba el santo, porque su vida era una completa penitencia, casi nunca salía de su aposento, donde la generalidad creía que rezaba y que se martirizaba con fuertes y agudos silicios de hierro: nosotros le reprendimos cariñosamente diciéndole que Dios no quería cruentos sacrificios, y el nos contestó sonriendo tristemente.
—Amiga mía, el vulgo siempre será lo mismo, siempre cree lo que no ve, ó mejor dicho, siempre da formas a lo que no lo tiene, dicen que me martirizo horriblemente, y que tengo en mi mesa una calavera, todo eso es mentira, Amalia, mire Ud. lo que tengo en mi cuarto, y nos condujo a un aposento decorado con sencillez.
Encima de la mesa de despacho que estaba arrimada a la pared, había un cuadro colgado, cubierto con un lienzo blanco: lo levantó y vimos que era el retrato del joven suicida, sobre la mesa estaban los libros de estudio de Plácido, y un papel extendido sujeto con una pistola, aquel papel era la última carta que el pobre loco escribió a su hermano, y aquella pistola el arma terrible que cortó el hilo de su vida.
—¿Necesitaré yo ponerme silicios? nos preguntó con amargura, señalando á aquellos tristes objetos.
—No supimos que contestarle, estrechamos su mano y nos separamos de él profundamente impresionados, compadeciéndole y rogando por él, al Ser Supremo.
La ira es el móvil de todas las guerras; es la tea incendiaria que divide en fracciones á la humanidad.
Odiemos la ira y compadezcamos a los iracundos; pidiéndole a Dios en nuestras plegarias, que nunca nos domine tan horrible obsesión.

Tomado del Blog "La Luz del Camino"

A Pesar de la Oposición Interesada de Algunos

Propagación del Espiritismo

A Pesar de la Oposición Interesada de Algunos

por Allan Kardec,septiembre de 1858

Sucede un fenómeno digno de ser resaltado en la propagación del Espiritismo. Hace apenas algunos años que, resucitado de las creencias antiguas, el Espiritismo ha reaparecido entre nosotros, ya no como antiguamente, a la sombra de los misterios, sino a la luz del día y a la vista de todo el mundo. Para algunos, ha sido objeto de una curiosidad pasajera, una diversión que se deja como un juguete para pasar a otro. En muchos, ha encontrado solamente la indiferencia. En la mayoría, la incredulidad, a pesar de la opinión de los filósofos cuyos nombres son evocados a cada instante en su calidad de autoridad. Esto nada tiene de sorprendente: ¿el propio Jesús convenció a todo el pueblo judío por medio de Sus milagros? ¿Su bondad y la sublimidad de Su doctrina Le hicieron encontrar gracia ante Sus jueces? ¿No fue Él tratado como bribón e impostor? Y si no se Le aplicó el epíteto de charlatán, es porque no se conocía entonces este término de nuestra civilización moderna.

Sin embargo, personas serias han visto en los fenómenos que acontecen en la actualidad algo diferente a un objeto de frivolidad. Esas personas han estudiado y profundizado con la mirada del observador concienzudo, y han encontrado, en tales fenómenos, la clave de una multitud de misterios hasta entonces incomprendidos. Esto ha sido, para esas personas, un rayo de luz. Y he aquí que, de esos hechos, ha salido toda una Doctrina, toda una Filosofía, podemos decir toda una Ciencia, inicialmente divergente según el punto de vista o la opinión personal del observador, pero poco a poco tendiente a la unidad de principio.

A pesar de la oposición interesada de algunos, sistemática entre aquellos que creen que la luz solamente puede salir de sus cerebros, esa Doctrina encuentra a numerosos partidarios, porque esclarece a las personas sobre sus verdaderos intereses presentes y futuros, porque responde a la aspiración sobre el porvenir, que queda, de alguna manera, palpable; porque satisface a la vez, en fin, la razón y la esperanza, y disipa las dudas que degenerarían en incredulidad absoluta. Ahora bien, con el Espiritismo, todas las filosofías materialistas o panteístas caen por sí solas. La duda ya no es posible con relación a la Divinidad, a la existencia del alma, a su individualidad, a su inmortalidad. El porvenir del alma se nos aparece como la luz del día, y sabemos que ese porvenir, que siempre deja una puerta abierta a la esperanza, depende de nuestra voluntad y de los esfuerzos que hacemos por el bien.

Extractos de "Revista Espírita 1858-1861", por Allan Kardec.

¿Hay Buenos y Malos Espíritus?

Sistemas

¿Hay Buenos y Malos Espíritus?

por Allan Kardec.

Es verdad que entre los Espíritus, los hay muy malos, y que no valen más que aquellos que se llaman demonios, por una razón muy sencilla: porque hay hombres muy malos, y que la muerte no les hace inmediatamente mejores, la cuestión está en saber si éstos son los únicos que puedan comunicarse. A los que lo crean así, les dirigimos las preguntas siguientes:

1ª ¿Hay buenos y malos Espíritus?

2ª ¿Dios es más poderoso que los malos Espíritus, o que los demonios, si así los queréis llamar?

3ª Afirmar que sólo los malos se comunican, es decir que los buenos no lo pueden; si esto es así, una de dos: esto tiene lugar por la voluntad, o contra la voluntad de Dios. Si es contra su voluntad, es que los malos Espíritus son más poderosos que él; si es por su voluntad, ¿por qué en su bondad, no lo permitiría a los buenos para contrabalancear la influencia de los otros?

4ª ¿Qué prueba podéis dar de la impotencia de los buenos Espíritus en comunicarse?

5ª Cuando se nos opone la sabiduría de ciertas comunicaciones, respondéis que el demonio toma todas las apariencias para seducir mejor. Sabemos en efecto, que hay Espíritus hipócritas que dan a su lenguaje un falso barniz de sabiduría; ¿pero admitís acaso que la ignorancia pueda falsificar el verdadero saber, y una mala naturaleza remendar la verdadera virtud, sin dejar penetrar nada que pudiese descubrir el fraude?

6ª Si sólo el demonio se comunica, puesto que es enemigo de Dios y de los hombres, ¿por qué recomienda orar a Dios, someterse a su voluntad, sufrir sin murmurar las tribulaciones de la vida, no ambicionar honores ni riquezas, practicar la caridad y todas las máxima de Cristo; en una palabra, hacer todo lo que es necesario para destruir su imperio? Si es el demonio quien da tales consejos, es preciso convenir que siendo tan astuto es poco diestro al suministrar armas contra sí mismo.

7ª Si los Espíritus se comunican, es porque Dios lo permite; viendo buenas y malas comunicaciones, ¿no es más lógico pensar que Dios permite unas para probarnos y otras para aconsejarnos el bien?

8ª ¿Qué pensarías de un padre que dejase a su hijo a merced de los ejemplos y consejos perniciosos, que apartase de él, y le prohibiese ver personas que pudiesen desviarle del mal? Lo que un buen padre no haría, ¿debe creerse que Dios, que es la bondad por excelencia, haga menos de lo que haría un hombre?

9ª La Iglesia reconoce como auténticas ciertas manifestaciones de la virgen y otros santos, en apariciones, visiones, comunicaciones orales, etc.; ¿acaso esta creencia no es contraria a la doctrina de la comunicación exclusiva de los demonios?

Creemos que ciertas personas han profesado esta teoría de buena fe; pero también creemos que muchas lo han hecho únicamente con el objeto de que no se ocupasen de estas cosas, a causa de las malas comunicaciones que se exponen a recibir; diciendo que sólo el diablo se manifiesta, han querido asustar, como se le dice a un niño: no toques esto, porque quema. La intención puede ser laudable, pero el fin es erróneo; porque la sola prohibición excita la curiosidad, y el miedo al diablo retiene a muy pocas gentes: se le quiere ver, aunque solo sea para saber cómo está hecho, y se quedan admirados de no encontrarlo tan negro como se creían.

Extractos del Libro "El Libro de los Médiums", por Allan Kardec.

La Esencia del Espíritu

La Esencia del Espíritu

por Amalia Domingo Soler

Un lecho de floresCierto día en que me hallaba con varios amigos de ambos sexos, se promovió la conversación sobre los distintos modos de amar, cada uno definió como supo, y después de hablar mucho para decir muy poco, me despedí de ellos confiando en que otro día ampliáramos aquella cuestión: ¡Siempre he creído en el amor grande y sublime, jamás en el rastrero o egoísta de los sentidos, que tanto y tanto empequeñece al Espíritu!

Aquel día se había hablado tanto de amor que, por la noche a solas, comparaba y reflexionaba los múltiples pareceres de aquel grupo familiar, y pensando y filosofando sobre esta ciencia secreta que cada cual desarrolla a impulsos de su adelanto, me quedé dormida.

Mi Espíritu tendió su vuelo y, al hallarme en la inmensidad, miré mi cuerpo y exclamé: ¡Qué hermosa es la libertad! ¡Qué grato es vivir lejos de la Tierra, y cuan distinta atmósfera se respira! ¿Qué es lo que yo siento Dios mío? ¡Parece que de tanta felicidad desfallezco! ¡Dadme fuerzas, señor, para que yo pueda volar en busca de ese amor purísimo que vivifica, que nos sublima y regenera!

Yo bien quisiera aspirar toda su esencia y que al volver a mi cuerpo mis miradas, mis frases y mis acciones, fueran efluvios de amor celestial.

Es tan bello el amor, que cuando se contempla la inocente mirada del niño, la sonrisa afectuosa del anciano, el beso purísimo de los padres, el cariño sin medida de los esposos, el afecto sincero del hermano, el sacrosanto lazo de la amistad o el compasivo hacia los pobres, siempre es grande, porque llena de satisfacción al Espíritu.

Tienes mucha razón murmuraron a mi oído; piensas bien, y me congratulo de ello.

En todas las clases de amor, se puede llegar a lo sublime y hacer grandes progresos.

Miré a mi alrededor, y vi a un anciano de noble aspecto que me sonreía dulcemente; cogí su mano, la llevé a mis labios y le dije:

-No os conozco ni sé quién sois; pero encuentro en vuestra tranquila mirada, un no sé qué inexplicable, que me hace sentir hacia vos un respeto y cariño a la vez, que me da vida y me hace feliz.

-A eso vengo, amiga mía, dijo el anciano estrechándome en sus brazos, a darte vida, a fortificarte con mi cariño, a alentarte con mis frases, a decirte algo del verdadero amor, de ese amor tan cacareado entre vosotros, tan mal entendido por muchos y sólo comprendido por muy pocos.

¿Quieres saber cómo se practica el amor en los espíritus de gran progreso?

Ven conmigo y ten presente todo cuanto veas, grábalo en tu mente y, cuando vuelvas al cuerpo, no lo olvides; porque todo ello te servirá de faro en lo que te queda de existencia.

El fluido de su mirada, acrecentaba mis fuerzas; yo no parecía una débil mujer, no, más bien me asemejaba a un atleta que desafiaba la Tierra, la cual veía a mis pies como una pequeña isla.

 De tiempo en tiempo, me quedaba absorta contemplando la bella perspectiva que representaba el espacio: por un lado la Tierra, iluminada por la luna, parecía la fantástica aspiración del poeta; por otro lado la naciente aurora, pura como la inocencia; más allá de los mundos rutilantes poniendo de manifiesto la inmensa sabiduría del Eterno; y aquel conjunto de luces diáfanas y nubes de fuego, me parecían en aquellos momentos notas dulcísimas, filosofía profunda, ciencia incomprensible, besos tiernísimos, amor bendito, sonrisa de Dios.

Entonces el anciano, contemplándome y gozándose a la vez de mi alegría exclamó:

-¡Goza pobre Espíritu; goza en las maravillas celestes, y que el hálito de la amorosa Providencia te fortalezca!

Momentos después nos fuimos acercando hacia la Tierra y penetramos en una casa de mediano aspecto, un anciano yacía medio moribundo en un lecho, al lado del cual, se veía una mujer joven aún, y dos niños que colmaban de caricias al enfermo.

Éste los miraba con amoroso afán, retratándose en sus ojos la más tierna gratitud.

¿Ves ese pequeño grupo? Me dijo mi compañero, ¡Pues todo él respira amor! Ese anciano que está a punto de exhalar el último suspiro, es esposo de esa mujer y padre de esos niños.

Hace tiempo que unos celos infundados, le hicieron abandonar su familia dejándola en la mayor miseria; su esposa que es un ángel con envoltura material, sufrió resignada este contratiempo, y aunque herida en lo más íntimo de su alma, siempre enseñó a sus hijos a bendecir el nombre de su padre; éste, hastiado de la vida, derrochó cuanto le quedaba de sus bienes en poco tiempo, y más tarde, no sólo se vio pobre, sino que también enfermo; cuando se halló en esa situación se acordó de su familia, empezó a reflexionar sobre su mal proceder, y el rubor asomó a su rostro.

Luchaba entre volver a su casa o entrar en el hospital; pero el temor de que su esposa le reconviniera, le hizo decidir irse al último; al hallarse a las puertas de éste, una mujer que a la sazón pasaba, le detuvo diciendo:

-¿A dónde vas? ¡Cuánto tiempo hace que te busco y no te encuentro!

Aquella mujer era su esposa; él la miró, quiso hablar y no pudo; un frío sudor inundaba su cuerpo, volvió a mirarla; en la frente de su esposa irradiaba la pureza de su alma; en sus ojos se leía la inocencia; en sus labios se dibujaba la sonrisa del amor; aquella mujer cuyo rostro resplandecía de júbilo al encontrar a su esposo, no era ni podía ser criminal; así lo comprendió él, y tomándole una mano y estrechándosela con efusión, le dijo:

-Perdóname, María, si en un momento de ceguedad dudé de ti; el culpable soy yo, que no supe mirar bien; déjame que no soy digno de tu cariño.

-¿Que no eres digno de mi cariño, respondió María, cuando te guardo en mi pecho un amor profundo? ¿Que te deje cuando tu vida es la mía? ¡Oh, no; no me separaré de ti jamás! Te seguiré con mis hijos a todas partes, porque sin ti el dolor me abruma, y la soledad me abate; porque necesito pisar la tierra que tú pisas, respirar el aire que tú respiras, llorar si tú lloras, reír si tú ríes, vivir contigo para ti, formando con nuestros alientos la atmósfera purísima del amor, qué a un tiempo, nos eleva al infinito amor de Dios.

Y María, fuego de amor inextinguible, se llevó a su esposo consigo mostrándole a sus hijos.

Ha trabajado y trabaja sin descanso, para rodearles de cuantos cuidados están a su alcance; y en este momento ese anciano morirá con la sonrisa en los labios, porque el amor sublime de su esposa, le ha regenerado y le ha hecho feliz.

Si ella no le hubiese sabido amar, él habría dejado la Tierra maldiciendo su existencia y el amor.

¡Aquí tienes amiga mía, ese amor de fuego, que es capaz de dar calor a un planeta, derretir un alma de hielo y hacer progresar a un Espíritu!

Verdaderamente, objeté yo, esa mujer sabe amar; y si toda la humanidad participara de ese amor tan grande que, olvida los defectos de sus semejantes para engrandecer al Espíritu, ciertamente seríamos más perfectos.

Días vendrán, amiga mía, en que sólo un amor puro irradiará en la Tierra, ahora aún es pronto, y los humanos no saben amar sino con los sentidos; la belleza física y el oro, atrae y fusiona de tal modo a los terrenales, que les convierte en idiotas de sus pasiones; según vayan adelantando las generaciones, irán éstas purificando su amor; y entonces, ni las riquezas ni la carne, serán la base del amor como lo son hoy; el hombre sabrá amar y respetar a la mujer, ésta engrandecerá ese amor por medio de su cultura y sus virtudes, sus espíritus se comprenderán mejor, porque estarán más nivelados en progreso, y los efluvios de su amor sincero, extendiéndose sobre sus hijos los harán ser modelos de nobleza; mas hoy en la Tierra, son contados los que saben amar; la mayoría sienten un volcán de amor en su pecho pero es tan sólo por algunos segundos; y los más constantes, en cuanto descubren un insignificante defecto en el ser querido, se aburren y se cansan de ser tolerantes; esto sucede por la pequeñez de sus espíritus, por la ignorancia que les domina y por el orgullo que les amamanta.

El verdadero amor, es ese eco dulcísimo que, resonando en nuestro corazón, nos dice a todas horas, ama con nobleza; es la aurora que nos hace sonreír, el fuego divino que da calor a nuestro ser, la balsámica brisa que con más fruición aspiramos, el efecto que más dilata nuestra alma, la filosofía constante del hombre, el viento de la razón que despeja los sentidos, el aura juguetona que acaricia el pensamiento; a él se aúnan todas las virtudes, por él hemos sido creados, por él progresamos y por él vivimos; porque, siendo Dios amor inmenso, constantemente con él nos alimenta, siendo el verdadero amor, la esencia del Espíritu.

Vuelve a tu cuerpo, amiga mía, y haz que la esencia de tu alma se evapore por la Tierra; ama desde el niño al octogenario, desde el mendigo hasta el que ciñe una corona, desde el amigo, hasta el adversario; ama también a los criminales, porque, quizás estos más que otros, necesitan de amor en ese mundo; y ama la justicia y la razón, para que, envuelta en el amor divino, al dejar la vida terrestre te remontes con los espíritus del amor.

Al terminar el anciano su última frase, abrí los ojos y me hallé sola en mi cuarto, sin espacio, sin luz y sin mi simpático compañero.

Mis ideas eran confusas; pero mi voluntad en recordarlo todo, muy grande; pedí a Dios con toda la efusión de mi alma, que no borrase de mi pensamiento aquel recuerdo, y mi súplica fue escuchada; puesto que más tarde, las ideas adquirieron más luz, cogí la pluma y escribí las líneas que anteceden:

¡Qué hermoso es el espacio!

¡Dichoso aquel que con los ojos del alma lo contempla!

¡Cuan bello es vivir entre espíritus de luz!

¡Cuánto alientan!

Yo al despertar, me sentí más fuerte, pero con ese valor que eleva; sentí amor grande, amor sublime para la humanidad entera; aquel simpático anciano de semblante risueño, me había comunicado algo de ese amor del alma que, se siente y no se explica; yo pensaba en su bondad, y recordaba sus frases de cariño.

¡Jamás en la vida he hallado tanta ternura!

Sus consejos operaban en mí una metamorfosis moral; y el fuego de su mirada, transmitiéndome un amor dulcísimo, parecía decirme: Fuego es el amor, sí, corriente eléctrica que se transmite con suma facilidad, pero que hay muy pocos que la transmitan, ve tú a engrosar el ejercicio de los que trabajan en pro del progreso, que, la generalidad de los terrenales, tiene frío en el alma y necesita envolverse con la llama sacrosanta del amor.

Y desde entonces, las flores con su aroma, las auroras con sus besos, las aves con sus trinos, y la naturaleza en su conjunto, todo, absolutísimamente todo, parece murmurar a mis oídos:

¡Amor puro, amor hasta el sacrificio, amor sublime; porque sin el amor no hay progreso, no hay luz, no hay vida!

Tomado del Blog "La Luz del Camino"

5 de diciembre de 2019

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 64 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 64 »

Reconozco, Señora, que nadie te dirige inútilmente la palabra de aflicción y de dolor...
Sabemos que tu corazón compasivo es luz para los que se pierden en las sombras del crimen, y amor para todos los que se sumergen en los abismos del odio...
Perdonaste a aquéllos que aniquilaron al Hijo divino en los tormentos de la cruz y, además de la paciencia con que soportaste los insultos, viniste todavía del cielo, ofreciéndoles tus brazos protectores.
Madre Bondadosa, tú que levantas a los caídos de tantas generaciones terrestres y sanas piadosamente las heridas de cuantos se petrificaron en la crueldad, lanza una cariñosa mirada sobre nosotros, sobre mi esposo y sobre mí, atados a las consecuencias del doble homicidio, que hacen sangrar nuestros corazones. Él y yo estamos envueltos en las redes de nuestro delito. Aunque yo no estaba en las fatídicas aguas, mientras nuestros hermanos experimentaban la mortal asfixia, me considero partícipe de sus responsabilidades y me considero asociada al crimen...
Mi esposo, Madre del Cielo, seguramente tenía su corazón envuelto en una pesada nube, cuando se alucinó en el hecho que hirió nuestras conciencias...
Para los otros, podrá haber sido un impenitente que se apropió de los bienes ajenos, infligiendo la muerte a sus propios hermanos pero no para mí y para nuestro hijo, que recibimos de él los mayores testimonios de amor... Para los otros, será un reo, ante la ley. Pero, para nosotros, es el compañero y el amigo fiel... Para los otros parecerá un egoísta sin derecho a remisión alguna, pero, para nosotros, es el bienhechor que nos atendió en la Tierra, con inmensa ternura...
¿Cómo no ser egoísta y criminal, también yo, Madre querida si disfruté sus bienes y me alimenté del cariño de su corazón? ¿Cómo no ser igualmente responsable en la culpa, si toda su culpa se desprendía del propósito, aunque fuese una locura, de asegurar mi superioridad en mi doble condición de mujer y de madre?...(56)

MIS OBSERVACIONES
(56) Hay que entender este punto donde le ruega a la Madre de Jesús que se apiade de ella y de su esposo, que Ella, no va a concederle nada que no sea lo que está establecido en la ley de reencarnación. La oración sirve para la comunicación y que de ella surjan los cambios que los rogadores necesitan y que los que escuchan, se sensibilicen y brinden ayudas o apoyos a los sufrientes. Pero si el deseo de Alzira es reencarnar con su esposo en una nueva vida para reparar sus errores, eso se ejecutará en la medida que ambos estén de acuerdo y no por una Concesión de la Madre María o Madre del Cielo como la nombran. Todo sucede bajo las reglas o leyes divinas, sin excepción.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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Los espíritus Maria Modesto Cravo y Joanna de Ángelis nos alertan sobre la renovación

Esta es la Más Importante Encarnación

Los espíritus Maria Modesto Cravo y Joanna de Ángelis nos alertan sobre la renovación

por Alkíndar de Oliveira

V – Los espíritus Maria Modesto Cravo y Joanna de Ángelis nos alertan sobre ¡la renovación que ya está ocurriendo en nuestro planeta! Dos informaciones:

• La primera: En el libro Reforma Íntima sin Martirio, lanzado y editado en esta primera década del siglo XXI (esa información es importante), Editora Dufaux, psicografía de Wanderley Soares de Oliveira, el espíritu Maria Modesto Cravo dice: “Una generación nueva regresa a las filas de la humanidad para airear el panorama de todas las expresiones segmentares del orbe, interligándolas y proyectándolas hacia amplios horizontes de utilidad. (...) Es tiempo de renovar”.

• La segunda: En el libro Momentos de Armonía, lanzado y editado en 1991 (esta información es importante), Editora Leal, psicografiado por Divaldo Franco, el espíritu Joanna de Ángelis dice: “(...) se da en este momento la renovación del planeta, gracias a la calidad de los espíritus que comienzan a habitarlo, enriquecidos de títulos de ennoblecimiento y de interés fraternal”.

Esa promisoria noticia de renovación del planeta, ciertamente la más importante ocurrida después de la venida de Cristo y del nacimiento de Kardec, nos lleva a la quinta conclusión:

Conclusión – V: Los espíritus Joanna de Ángelis y Maria Modesto Cravo nos informan que espíritus especiales (fraternos, nobles) están retornando a la Tierra con el objetivo de airear el panorama de todas las expresiones segmentares de nuestro planeta, con el objetivo de renovarlo, y esa renovación se da dentro de los limites de tempo en que Kardec afirma que el Espiritismo será creencia común.

Tomado del Sitio "Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís"

Conflictos Existenciales 6/6

Conferencia Organizada por el CBCE - Profesor Divaldo P. Franco

Conflictos Existenciales 6/6

Resumen por Maria Calvo

Para la liberación de los conflictos la psicoterapia es un análisis interior para poder sintonizar en plenitud con nuestro dios interno. Y con eso, nuestros pensamientos cambian y, por ende, nuestra vida se transforma.
Ante estos conflictos existenciales, el espiritismo propone como solución la terapia convencional, la psicoterapia, de acuerdo con el tipo de conflicto. Si es un conflicto sexual, el psicoanálisis. Si es de naturaleza psicológica, un psicólogo. Si el problema es más profundo, esquizofrenia, autismo, el psiquiatra. Pero sea cual sea el problema, es indispensable una vinculación con la divinidad.

Y la oración, que es una óptima herramienta. No las fórmulas sacramentales, sino hablando a Dios, a Jesús, pidiendo ayuda, pidiendo claridad mental para salir del laberinto en que nos encontremos. “Pedir y se os dará”. Es necesario pedir, abrir el alma. La doctrina espiritista, científica, filosófica, ético-moral, nos propone un vínculo con la divinidad, porque somos herederos de Dios.

¿Cuál es el medio más práctico y eficaz para ser feliz en este mundo?, liberarse de las malas inclinaciones y del apego a lo material. Y los espíritus le contestaron a Kardec: un sabio de la antigüedad ya lo dijo, conócete a ti mismo.

Todos nosotros tenemos conflictos y es necesario tener valor para examinar, reconocer la situación y comenzar la terapia.

Al finalizar el profesor Divaldo Franco dejó un mensaje para la reflexión, diciendo que cualquier bien, hace bien al que practica el bien, de ahí la máxima de la doctrina espírita: fuera de la caridad no hay salvación. Pero en el bien entendido de que no sólo es el donar limosna, sino básicamente el dar amor, el dar educación, el practicar el perdón y, a la vez, la ayuda material a quien la necesite.

Así pues para afrontar los conflictos existenciales que provienen de toda esta trayectoria evolutiva, hay una solución, como dice el notable investigador Dr. Dean Hamerd, ¡vale la pena amar! Quien ama no enferma, quien ama profundamente, supera los problemas, porque el amor es el alma de la vida, -y, añade el conferenciante-, y la vida, es el alma del amor.

Siguió un interesante coloquio, dejando en los presentes una serie de ideas y recursos para enfrentar y solucionar con esperanza nuestros conflictos existenciales.

Extractos del Boletín "Flama Espírita"



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Los Sentimientos Negativos y las Depresiones Influyen, de Forma Disgregadora

Visión Integral: el Poder del Espíritu

Los Sentimientos Negativos y las Depresiones Influyen, de Forma Disgregadora

por Hernani Guimarães Andrade.

El espíritu encarnado o alma concentra todo el poder de comando sobre el organismo físico: “Del hidrógeno a las más complejas unidades atómicas, es le poder del espíritu eterno la palanca directora de protones, neutrones y electrones, en el camino infinito de la vida”, enseñan los Instructores Espirituales.

De la mente humana se originan, por lo tanto, “las fuerzas equilibrantes y restauradoras para los trillones de células del organismo físico; pero, cuando está perturbada, emite rayos magnéticos de alto poder destructivo…”

Esas fuerzas destructivas alcanzan, primeramente, el organismo del propio emisor, desequilibrándolo, y después el ambiente como un todo. En la práctica, constatamos que “las grandes emociones pueden curar el cuerpo o aniquilarlo”, del mismo modo que las excesivas preocupaciones con los síntomas patológicos aumentan las enfermedades. Todos los sentimientos negativos y los síntomas mentales depresivos influyen, de forma disgregadora, en el funcionamiento de las células, causando distonías y reduciendo la resistencia orgánica.

Muy raramente, por tanto, las molestias no se encuentran directamente relacionadas al psiquismo como causa determinante o concausa. Hoy, como ayer, hay fuertes evidencias basadas en investigaciones, a favor de la existencia del Espíritu. En el último cuarto del siglo XIX, científicos ilustres, como William Croques, Alfred Russel Wallace, Oliver Lodge, realizaron, con éxito, importantes investigaciones que no les dejaron ninguna duda sobre la supervivencia del alma. A partir del siglo XX, innumerables investigaciones fueron conducidas por investigadores que, de un modo general, desconocen el Espiritismo, en diversas áreas, tales como: “Experiencia de Casi Muerte (Near Death Experience) (ECM-NDE), Visiones en el lecho de Muerte, Experiencia fuera del Cuerpo, Transcomunicación Instrumental y Reencarnación. Para mayores informaciones, recomendamos el libro del ingeniero Hernani Guimarães Andrade, Muerte, una Luz en al Final del Túnel.

Extractos del Libro "El Alma de la Materia", por Hernani Guimarães Andrade.