23 de noviembre de 2019

Conclusión del Discurso en Sociedad Espírita Española en 1872

Extracto del discurso en Sociedad Espírita Española del 19 de abril de 1872

Conclusión del Discurso en Sociedad Espírita Española en 1872

por José Navarrete

Ya ve mi amigo el Sr. Vidart, que negaba la importancia del espiritismo, que le consideraba solo como una urraca ladrona de principios esparcidos aquí y allá, y guardados en un verdadero cajón de sastre; que lo juzgaba un mosaico de máximas de distintos filósofos que ya fueron, compiladas por varios embaucadores, que se dicen inspirados por espíritus superiores, como trae un cuerpo de doctrina que parte de un solo principio axiomático y entraña la gran evolución redentora a que está abocada la humanidad: la revolución religiosa, política y social; el principio de otro momento histórico de la humanidad; la completa ruina del mundo viejo, con sus fanatismos religiosos, sus doctrinarismos políticos y sus explotaciones sociales. El espiritismo penetrará por las puertas de la humanidad terrena, mejor dicho, penetrará en los hombres, de tres modos: por la inteligencia, por el sentimiento y por el hecho palpable. Por la inteligencia penetrará, cuando mil y mil apóstoles de esta doctrina, que es tan clara como la geometría analítica, con más poderosa razón que la humilde mía: y con las joyas más ricas del lenguaje, comiencen a difundirla por la redondez de la tierra, no ya en sesiones experimentales sino en la cátedra, en el ateneo, en el teatro, en la plaza pública: por las puertas del hecho tangible, cuando las facultades medianímicas que poseen todos los hombres, se vayan desenvolviendo enérgicamente en algunos que se lo propongan, después que su entendimiento haya dominado las teorías de la ciencia espiritual.

Por la región del sentimiento, penetrará en todos los corazones, envuelto en el suavísimo perfume de la esperanza; porque frente a las negruras del catolicismo, frente a esa religión que proclama la venganza como dogma frente a esa religión que tiene, como destino a las que llama imágenes de su Dios, un lugar titulado inferno sobre cuyas puertas se lee "per me si vá nell eterno dolore"; frente a esa religión, cuyo Ser Supremo es la individualización de la injusticia, que crea seres malos para castigarlos y seres buenos para colmarlos de alegría; frente a esa religión, cuyos sacerdotes han sido los grandes explotadores de la humanidad y han quemado cuerpos vivos de hombres, en nombre y ante una escultura del mártir del amor que murió crucificado; porque frente a la religión, cuyos fariseos, rojos, morados y negros, han comenzado a representar el año pasado su sainete último en Roma, echando el telón antes de concluirlo, en medio de la silba mas estrepitosa del mundo civilizado; (Risas) porque frente a la doctrina del juicio final, con el apedreo previo de la tierra, con el sol, la luna y los demás astros: porque frente a la religión del anticristo, y del ángel que tocará a los muertos llamada con una trompeta: porque frente a la religión que purifica las almas con obleas comidas en ayunas: (Risas) porque frente a esa sarta de disparates que yo no discuto ni discutiré en serio, porque no tiene más razones que las de autoridad, rebozadas de insultos personales, y porque yo consideraría que perdería lastimosamente el tiempo en una controversia encaminada a demostrarle que valía dos ángulos rectos la suma de los tres de un triángulo, al que afirmase que valía cinco; porque frente a esa religión, pone el bálsamo bendito que cura todas las heridas del alma, diciéndole al hombre, después de explicarle al problema del mal: tus obras según conoces y del mal que haces no eres responsable; tienes que purificarte esto es, tienes que conocer la ciencia, para ajustar a ella tus obras, en el crisol del trabajo; pero no como castigo, sino como necesidad: tus sufrimientos son transitorios y llegarás a un período de armonía, en el que gozando todo lo que tu inteligencia alcance y alcanzando y gozando mas cada vez recorrerás, sin alcanzarla nunca, el camino que conduce a la infinita felicidad. Porque frente a esa religión, pone la doctrina consoladora que le dice a la madre que riega de lágrimas la cuna donde yace inerte la envoltura carnal del tesoro de sus mayores delicias, que aquel hijo adorado, cuyas mejillas eran para ella los claveles de más puro aroma y cuya boca, siempre sonriente, era el nido de sus más tiernos besos, no ha dejado de ser, sino que vive, y está a su lado y la oye, y es uno de sus ángeles buenos y es posible que lo vea en esta vida, con los ojos materiales, en igual forma que lo perdió y de seguro tornará a prodigarle sus caricias en otra existencia. (Aplausos).

Porque le dice al amante, cuyos ojos no cesan nunca de llorar la perdida de la mujer hechicera que constituía la mitad de su existencia, que cuando la ve, más hermosa que nunca y escucha las armonías de su voz y siente la arrobadera presión de sus labios durante el sueño, mira, escucha y toca a la misma mujer que adoraba, que piensa, siente y quiere entonces, como lo hacía cuando ese pensamiento, ese sentimiento y esa voluntad, en vez de habitar en una sustancia fluídica que puede adoptar formas humanas de extraordinaria claridad y belleza, estaban dentro de una figura carnal de ojos grandes, negros, de los que el amor entorna: de labios a los que Tirso de Molina hubiera llamado de seguro corales. que de perlas orientales guarda-joyas ricos son. de manos de jazmín y de formas embriagadoras. (Aplausos). Porque le dice al amigo que el compañero que endulzaba sus dolores con su discreto consejo, puede seguir dándoselo por intuición, por inspiración, por los hilos invisibles del alma. Y a la madre y al amante y al amigo, que entre ellos y las dulces prendas de sus corazones que han dejado de ser en la materia, puede haber comunicación mutua de pensamientos trazándolos en letras, más fácilmente aun que si los separara solo la distancia material de algunos kilómetros de estación a estación telegráfica. Esta esperanza, señores, tiene todo el atractivo del amor y pronto las madres, pronto las vírgenes prometidas, pronto las hijas que lloren las ausencias que causa la destrucción de la carne, acudirán en demanda de consuelo a los lápices de los médiums, abandonando las rejillas de los confesonarios. (Risas).

Esta, señores, será la creencia del siglo XX, está es, señores, la doctrina que levantará la moral en el mundo, ésta es, señores, la teoría que hará que los hombres y las mujeres busquen la verdad en la ciencia de la creación: esta es, señores, la filosofía que trucando los odios en amores, hará una sola familia de todas las criaturas que hoy pueblan el mundo. Dos palabras y concluyo: voy a hacer, señores, una declaración trascendentalísima, que me atrevo a asegurar que han de aceptarla y agradecerla, así la Sociedad Espiritista Española, como todos los espiritistas del mundo. Algunos dicen ahora porque conocen mal el espiritismo; o porque quieren calumniarlo, sin intentar conocerlo, que es la resurrección del Dios colérico que tronaba en el Sinaí, o de las antiguas pitonisas, o el establecimiento de una nueva infalibilidad: la infalibilidad de los médiums. Esto es falso: para el espiritismo no hay mas autoridad que la de la razón; el espiritismo no reconoce autoridad en ningún ser terrestre, ni fluídico, cualquiera que su altura sea, el que posee la altura infinita inclusive, para imponer a ninguna otra criatura, como hecho, una idea que ésta no tenga voluntad de ejecutar, después de concebirla con la claridad que se entiende que al lado del hexágono inscrito en la circunferencia, es igual al radio: el espiritismo, señores, antes lo he dicho, viene a matar el principio de la actividad personal, que es el reinado de la tiranía, y a establecer la autoridad del derecho inviolable que es la consagración a la libertad.

Extractos de "Revista La Revelación Año 1872", por Allan Kardec.

Las Lesiones del Cuerpo Repercuten en el Espíritu como una Corriente Eléctrica

Catalepsia. Resurrecciones

Las Lesiones del Cuerpo Repercuten en el Espíritu como una Corriente Eléctrica

por Allan Kardec.

La materia inerte es insensible. El fluido periespiritual también lo es, pero transmite la sensación al centro sensitivo que es el espíritu. Las lesiones dolorosas del cuerpo repercuten en el espíritu como una corriente eléctrica a través del fluido periespiritual, y los nervios parecen ser los hilos conductores. Los fisiólogos lo llamaron influjo nervioso, pero al no conocer las relaciones de ese fluido con el principio espiritual, no han podido explicar sus efectos.

Puede haber una interrupción por la separación de un miembro o por el seccionamiento de un nervio, pero también puede haberla en forma parcial o general y sin lesiones de por medio en los momentos de emancipación, de sobreexcitación o preocupación del espíritu. En ese estado el espíritu no se preocupa del cuerpo y en su actividad febril atrae hacia sí al fluido periespiritual que, retirándose de la superficie, produce una insensibilidad momentánea. Bajo ciertas circunstancias, se produce en el fluido periespiritual una modificación molecular que impide temporalmente la transmisión. Así es como en el ardor del combate un militar no advierte que está herido y una persona absorbida totalmente en un trabajo no oye el ruido que se hace en su entorno. Un efecto análogo, aunque más pronunciado, es el que se produce en ciertos casos de sonambulismo, de letargia y de catalepsia. También así se explica la insensibilidad de los convulsionarios y de ciertos mártires (Revista Espírita, enero de 1868: “Los aissaouá o los convulsionarios de la calle Le Peletier”).

La parálisis no tiene el mismo origen: en ella el efecto es puramente orgánico; son los mismos nervios, los hilos conductores, que ya no son aptos para permitir la circulación fluídica; en este caso las cuerdas del instrumento están alteradas.

En ciertos estados patológicos, cuando el espíritu no está ya en el cuerpo y el periespíritu sólo está unido a éste en ciertos puntos, el cuerpo tiene todas las apariencias de un cadáver, diciéndose, con razón, que la vida pende de un hilo. Este estado puede durar un tiempo más o menos prolongado; ciertas partes del cuerpo pueden comenzar a descomponerse, sin que la vida se haya extinguido completamente. Mientras ese lazo fluídico no esté cortado, el espíritu puede, gracias a una acción enérgica de su propia voluntad, o por un influjo extraño igualmente poderoso, volver al cuerpo. Así se explican ciertas prolongaciones de la vida, contrarias a toda probabilidad, y ciertas supuestas resurrecciones. Es como una planta que vuelve a brotar sirviéndose de un pequeño fragmento de raíz. Pero cuando la últimas moléculas del cuerpo fluídico se han desprendido del cuerpo carnal, o cuando éste se encuentra en un estado de degradación irreparable, el regreso a la vida se convierte en algo imposible.

Extractos del Libro "El Génesis", por Allan Kardec.

El Horror de la Muerte

El Horror de la Muerte

por Jose Luis Martín

Aquella tarde de invierno, en un día nublado, frío y triste que cayó sobre aquel pueblo, muchos vecinos hablaban en voz baja, impresionados con lo que estaba aconteciendo. Y es que en el fondo, se sentían como una gran familia, y uno de sus miembros acababa de fallecer.

Esa mujer que ayer mismo aún respiraba, se movía, nos hablaba de sus preocupaciones y temores; nos contaba sus historias y vivencias, se había ido;Ya no está; pero, ¿por qué?;  ¿que ha pasado?;  ¿por qué ayer sí, y  hoy  ya no?; ¿ volverá?.; parece mentira... El caso es que hoy se ha ido y ya no está,... pero la vida, como un reloj sin alma, sigue  caminado y continúa impasible desgranando sus horas y sus días como si nada pasase ni le afectase, con arreglo a lo determina su mecanismo ciego e  imperturbable.
 
Mientras tanto, ella ya no está, pero el escenario de su vida permanece; sus cosas, su casa, sus ropas, sus cuadros, su ambiente y hasta los olores que tenía la casa cuando ella aún estaba.

Algunos presenciaron con horror como la tapadera de la caja mortuoria, se cerraba para siempre, guardando al ser querido; ¿ o no era aquello el ser querido, y solamente era una inerte apariencia de su imagen?

En el templo religioso, solamente se aumentó la tristeza y la amargura de los allegados, alimentando su desespero al contemplar un ritual con un discurso vacío, ininteligible y que no aportaba ningún consuelo. ¿ Pero, por qué ella ya no estaba?; ¿ Qué es lo que se quedó guardado  dentro de aquella caja ?.

La procesión que se formó después acompañando el cadáver a su última morada, caminó lentamente, salpicada por una fría llovizna y en medio de un silencio cabizbajo, roto solo por algún sollozo mal contenido , formando así   una comitiva que avanzaba lenta , acompañando  al ser querido en  su  camino sin retorno.

¡ Qué dolor y qué tormento!, cuando en aquel oscuro y estrecho agujero entró la caja de madera con su doloroso contenido, a donde iba destinado a permanecer para siempre, con la sola y horrible compañía de otra osamenta, la de su madre, que en el interior de un saco de tela quedó depositada  para siempre a su lado.

Después que el nicho fue sellado bajo la mirada perdida de sus deudos, de sus vecinos y de sus amistades,en medio de un silencio roto solamente por el llanto y la desesperación de algún ser querido y allegado, que lleno de incomprensión se rebelaba contra la irreversible y horrorosa situación que atravesaba como si de la peor pesadilla posible se tratase. “¿ Por qué nos pasa esto a nosotros?”; Dios mío, si existes, ¿por qué te la llevas ahora ?;¿Por qué nos la quitas?. En esos instantes de dolor arrasador nadie le puede aliviar ni contestar a esos humanos y desesperados interrogantes.

Ante semejante cuadro sufro por sentirme  torpe e  impotente  por  no poder ayudar de algún modo en aquellos tristes momentos.

Me parece tener las respuestas que deberían aliviar sus almas atormentadas, y sin embargo no me atrevo ni a ponerme en su  lugar, a practicar eso que llaman empatía, porque a pesar de mis conocimientos y respuestas, pienso que tal vez, si fuese yo quien atravesase ese drama en primera fila de protagonismo, posiblemente también sucumbiría al dolor.

Siempre tendemos a hablar bien de los que ya se han ido de este mundo, pero lo cierto es que esta mujer, y no lo digo porque ya no esté entre nosotros,  siempre demostró ser una persona buena y hospitalaria. Además , ciertamente siempre fue una excelente y abnegada madre y esposa.  No la conocí durante mucho tiempo, pero sí el suficiente como para llegar a quererla a ella y a su familia, gente sencilla, buena y noble por naturaleza.

Creo que lo que quedó encerrado en el interior de aquella caja, era solo materia; una materia de la que ella se revistió humanamente cuando estuvo aquí, pero lo que me resulta evidente es que aquella materia no era ella, el ser amigo y querido , ahora ausente. ¡ Qué horrible de verdad sería solamente la posibilidad de que ella de verdad hubiese quedado encerrada allí, para siempre!.  No me extraña que  alguno de esos familiares dolidos por su pérdida, ante la envoltura yacente como un cascarón vacío, puedan confundir la realidad con que el ser amado queda allí metida, y eso, es peor que el peor de los infiernos imaginados por la teología.  Y es que las religiones, aun las llamadas “cristianas”, nunca han abordado esta realidad tal como es, sino que “ se han ido por las ramas” del dogma y la fantasía. Nunca han hablado claramente de lo que es la muerte; el para qué y el por qué estamos aquí; el por qué nacemos y morimos; qué sentido tiene todo esto, y tantos y tantos interrogantes que en el fondo, la mayoría nos hemos hecho alguna vez, y para los cuales nunca han dado respuestas filosoficamente correctas y coherentes, y cuando las han querido dar, estas han sido tan ambíguas  e incomprensibles, basadas en la obligada creencia dogmática, que en el fondo solamente han dejado un vacío y un estado de confusión e incertidumbre  en nuestro interior, o sea una falta de luz y de la necesaria y auténtica fe, que es aquella que no ofende a la razón y al sentido de lo lógico y coherente.

Ojalá algún día, estas personas , y tantas y tantas que como ellas se enfrentan a esta realidad de la que  jamás nadie estaremos libres, que puedan encontrar alguna respuesta aceptable que les reporte algo de luz y de consuelo.

Mientras, a mi me queda el consuelo de saber, más que de creer, que nuestra amiga sigue viviendo en otra dimensión. Esto es algo así como considerar que la vida es como quien contempla un río que nos trae y que se lleva de todo: penas, alegrías, esperanzas, luchas, pruebas, que llegan y pasan. Cuando el río de la vida nos trae nuestra  propia muerte, la vida no cambia, sigue su rumbo de traer y  de llevarse aquello que nos trajo; lo único que cambió es que se nos llevó a nosotros mismos a la otra orilla del río, la otra dimensión,  desde la cual seguimos viendo transcurrir la vida, pero desde el otro lado, de modo que los que quedaron en la orilla anterior, no nos ven, y piensan que nos hemos ido con la corriente del río como todo lo demás, pero sin embargo, esa misma corriente al cabo de mas o menos tiempo, termina por devolvernos de nuevo a esta orilla, en donde seguiremos viendo el río y aprendiendo de todo lo que nos trae. No recordamos detalles más concretos de nuestras vidas anteriores porque nuestra materia orgánica está limitada en el tiempo, con un principio y con un final; es parte de lo que nos trae y de lo que después se vuelve a llevar el mencionado río de la vida.

Cuando se penetra un poco en el estudio del Espiritismo, enseguida encontramos numerosos testimonios mediúmnicos que nos aclaran y nos describen como es esa “ otra orilla”, en medio de una lógica y avalado por unas pruebas inapelables de que, en efecto, sigue la vida después de la muerte del cuerpo, sabemos lo que hay tras el “Velo de Isis” de este mundo  en el que nos creemos vivos y además los únicos seres vivos que existen en medio del universo infinito.  Por eso creo que es tan importante seguir avanzando en el estudio  y el aprendizaje del  conocimiento espiritual libre de dogmas y preconceptos religiosos. Para las religiones  solamente son creencias que hay que admitir por la fe impuesta. Para los estudiosos y adeptos de la doctrina espírita, este conocimiento es razonado y razonable, y supone cuando se adquiere, acompañarnos de una seguridad y una serenidad y aceptación ante hechos humanos como los aquí relatados, que la gente no termina de comprender y si acaso los achaca al escudo autoprotector ante el dolor  con el que, dicen, que  los espíritas nos defendemos de los golpes que da la vida. Nos proporciona una paz y un equilibrio interior, que a veces podemos transmitir a los demás, aliviando así , al menos en parte, esos cuadros de dolor humano que se originan ante la pérdida de seres queridos.

Tomado del Blog "El Espírita Albaceteño"

En La Frontera De Dos Mundos

En La Frontera De Dos Mundos


Más allá del terror que producen los fantasmas, parece existir una realidad sobrecogedora donde lo físico y lo metafísico se confunden. ¿De qué insondables abismos proceden los fantasmas?

Sin duda conocemos sólo una parte de la realidad, y los fantasmas tienen con toda seguridad una explicación no reñida con las leyes físicas, pero hay un aspecto que interesa, que apasiona en muchos sentidos, y es el de sus motivos para «volver».

¿Qué razón los mantiene en el terreno incierto, en la frontera tenue que separa los dos mundos? ¿Qué les retiene a unas paredes que ocuparon en vida? No siempre son sucesos dramáticos o crímenes monstruosos; con frecuencia son personas que llevaron una existencia apacible y que por un extraño mecanismo energético que desconocemos se dejan ver en actitudes normales, en su sillón favorito o en la postura que les era habitual.

¿Hasta qué punto los ambientes quedan «impregnados» de la personalidad física del que vivió allí? Hay todo un material apasionante para el estudio, para la investigación, un material demasiado sutil e inaprensible. Sin embargo, es preciso iniciarla, relatar los clásicos experimentos, los célebres casos, los famosos espectros. Y estudiar, incluso, la posibilidad de que una parte de nosotros, tal vez «fantasmal», nos sobreviva al trance de la muerte. Comenzaremos planteándonos una pregunta simple, pero cuya respuesta exacta no ha podido hallarse todavía: ¿Qué es un fantasma?

A través de toda la literatura que existe sobre el tema, no es posible encontrar una definición clara y sistemática que dé cumplida cuenta a la pregunta. Más bien lo que han pretendido los autores que han aludido a esta temática ha sido dar diferentes tipos de explicaciones, más o menos complejas o artificiosas, acerca del por qué la gente ve «fantasmas».

Sitio Web "Mundo Paranormal"   Leer artículo completo >>>


22 de noviembre de 2019

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 51 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 51 »

Aquella escena sencilla pero intensa, nos emocionó profundamente.(49)
Sentí el inconmensurable amor de Dios cimentando los fundamentos de Su justicia indefectible y, en lo íntimo del alma, grité para mis propios oídos: –¡loado seas Tú, Padre de infinita bondad, que siembras la esperanza y la alegría hasta en los infiernos del crimen, del mismo modo que abres rosas de belleza y de perfume, en el seno de los zarzales!...
Autorizados por Druso, Magdalena y Silvia se aproximaron al Ministro, implorando su intercesión para que los esposos de ambas fuesen atendidos en aquel establecimiento de paz y de fraternidad, atendiendo así a la reconstrucción del destino en el porvenir. Sanzio acogió sus súplicas con benevolencia y cariño, determinando que los dos infelices fueran recogidos en el Instituto, y prometiendo facilitarles la reencarnación en breve.
Una ligera señal del Director, nos hizo comprender que el instante era ahora libre para las enseñanzas educativas, así que, impresionados con lo que habíamos visto y observado, Hilario y yo nos acercamos al venerable mensajero, con el propósito de escucharle y aprovechar aquella hora de conversación rara y bella.

MIS OBSERVACIONES
(49) Entiendo que de esta forma se realizan las programaciones para las nuevas reencarnaciones. Son basicamente, acuerdos entre los mas elevados para reencauzar a los que aún están mas retrasados o han cometido errores que le impiden llegar a un entendimiento por el camino de la razón. Están tan perturbados mentalmente que necesitan de la reencarnación en grupo para limar todos los desajustes entre ellos por errores del pasado.
Quiero destacar el acuerdo para marcar mi desacuerdo de aquellos que dicen que las programaciones se imponen. Que están obligados a cumplir una misión. Que Dios los impulsa fatalmente a un destino fijado para su expiación. Dios solo es el medio donde nos movemos. Es nuestro rector o creador si se quiere, pero de ninguna manera nos obliga de manera directa a nada. A través de nuestros hermanos en la espiritualidad que han alcanzado mas altos niveles, viene la ayuda, el acompañamiento, el consejo, la coordinación o la programación para beneficio de todos los involucrados.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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¿Merece el Suicidio una Calificación Catastrófica para el Saber Espírita?

Mis Conceptos Espíritas del Plano Material

¿Merece el Suicidio una Calificación Catastrófica para el Saber Espírita?


“EL SUICIDIO ES EL ÚLTIMO ACTO DE UNA PERSONA LIBRE”
dijo Séneca.
Y no por haberlo dicho él, sino porque como espírita estoy totalmente de acuerdo, lo apruebo. El suicidio como todos los actos realizados por Espiritus encarnados son pura y exclusivamente uso de su Libre Albedrío. Lo que se discute luego, será su conveniencia o no, pero nunca la libertad de que cada uno haga lo que sienta que debe hacer. El que no interpreta la libertad, me hablará de aprobar el libertinaje, de que si todos hicieran lo que desean, la convivencia sería un caos imposible de progresar, dirán que no se puede permitir porque si desea salir a matar lo debemos detener, etc. Claro que sí, hay que ordenarnos si queremos ser civilizados. La libertad total existió cuando el humano en este planeta era aún un simple cavernícola. Pero en estos tiempos existen leyes con derechos y obligaciones que se han ido creando a medida que la sociedad ha avanzado y que hoy todos debemos respetar. Pero, esto no implica que un encarnado no pueda hacer todo lo que desee y sepa que luego le caerá todo el peso de esas leyes soportando las consecuencias de comportarse como un cavernícola en estos tiempos.

El suicidio como otros temas urticantes como la pena de muerte, la eutanasia, el aborto e incluso el asesinato de victimas inocentes, es permanente tema de discusión de como resolverlos. Se dividen las opiniones entre castigar o recuperar a quienes tienen estos actos incivilizados.
Así como hace muchos siglos atras, nada estaba penado y cualquiera podía matar a otro por solo una ración de comida, hoy nuestra evolución esos actos los condena y es lógico que quien mata sea encarcelado y en algunos sitios, hasta ejecutado. Con el aborto estamos en una transición en que aún no tiene una condena generalizada como el crimen común. Tal vez a futuro sea similar al asesinato. La evolución lo irá definiendo. Con el suicidio pasa algo similar. En un pasado remoto era aceptado por sociedades primitivas y hasta los Mayas veneraban a la Diosa del Suicidio Ixtab. En la India, en Egipto, en tribus africanas, en China y en casi todo el planeta de esos tiempos atrás, el suicidio era un acto loable y era hasta vergonzoso no realizarlo ante enfermedades terminales o vejez extrema.

La mayoría de los filósofos griegos se envenenaban antes que ver mansillado su honor. Hasta en la biblia hay referencias de inmolaciones. Pero la evolución fue condenando el hecho para que las personas le dieran mas valor a la vida que a la muerte. Los distintos concilios religiosos le fueron dando el caracter de pecado. Método utilizado en muchos otros aspectos para atemorizar a gente que su ignorancia no le permitía entenderlo de otro modo que como pecado y el castigo de Dios equivalente.
Hoy se considera una enfermedad, alguien depresivo, que tiene problemas psiquiatricos al cual hay que rescatar. Por supuesto que esto es lo correcto. El suicidio no es un caso catastrófico para el Espíritu, si se autoeliminó tendrá infinitas oportunidades de rescatarse de esos errores. Como sociedad debemos condenarlo, no promoverlo porque es un grave error, y además implementar las asistencias que requiere alguien con esa enfermedad que sin dudas es también una enfermedad del alma.

Roby Delgado

Una Experiencia de Acercamiento Institucional

Una Experiencia de Acercamiento Institucional

por Dante López

Es bien sabido que hay varias corrientes de interpretación de la Doctrina Espírita, podríamos señalar básicamente tres: Una corriente ecléctica, que toma de diversas culturas y religiones y con el Espiritismo, otra que lo relaciona directamente con el Cristianismo y lo define como una una nueva Religión Cristiana y una tercera que entiende que el Espiritismo es una Doctrina Original y está llamada a ser una representación laica de la naturaleza del hombre y su relación con el Mundo de los Espíritus.

También es bien sabido que resulta muy difícil lograr cierto acercamiento entre ellas, dado que cada una de las corrientes es sostenida por una profunda convicción de sus seguidores.

Desde el año 2003 en Argentina se pone en marcha una interesante experiencia de acercamiento entre algunas Instituciones que pertenecen a las corrientes denominadas "religiosa" y "laica" que tiene como objetivo reunir al Espiritismo Argentino en un ámbito plural y afectivo. En busca de ese objetivo se fijaron pautas de respeto por la posición de cada uno y se definió una primera etapa en la que se tratarían los temas que son afines, dejando de lado los que resultan conflictivos para una y otra visión. Se ha ido generando a lo largo del tiempo una relación personal de donde la valoración de las intenciones y la acción de los demás, ocupando un lugar preponderante, entendiendo que cada uno a su modo defiende los postulados Espíritas como factores de progreso para la Humanidad.

Esta generosa postura de una interesante cantidad de instituciones espíritas argentinas permitió organizar talleres de discusión de temas de interés, jornadas de conferencias doctrinarias y sesiones mediúmnicas demostrativas de distintos métodos de trabajo.

En el que se han producido progresos muy interesantes, aunque básicamente ambas corrientes de medida vigentes. Los progresos están dados fundamentalmente por el desarrollo de los sentimientos de respeto mutuo entre las personas que participan en estos encuentros, en una demostración de tolerancia espírita. Se observa claramente cómo los sentimientos de amor al sembrador derriban prejuicios, bajan las barreras de comunicación y permiten que las personas se escuchen entre sí, produciendo un ambiente de donde predominan el afecto y el respeto en las disidencias.

Los caminos de la evolución son muchos y cada uno recurre el suyo, pero una cosa es segura: Cuando se transitan con amor van en el sentido correcto.

Julio del 2010.

Tomado del Blog "América Espírita"

Pensamientos Negativos Aumentan si Duermes poco o te Acuestas tarde

Pensamientos Negativos Aumentan si Duermes poco o te Acuestas tarde


¿Tienes problemas de ansiedad? ¿Durante el día estás lleno de pensamientos negativos? Puedes mejorar la situación al irte a dormir temprano y descansar el número correcto de horas. Estas son las conclusiones a las que llegó un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Binghamton en los Estados Unidos.

Dormir mal y los pensamientos negativos
El equipo de investigación, dirigido por Meredith Coles y Jacob Nota, quería analizar la posible relación entre el sueño y la aparición de pensamientos negativos y ansiedad. Para hacer esto, los científicos tomaron como muestra a 100 estudiantes cuyos hábitos fueron evaluados utilizando un cuestionario, especialmente relacionado con los horarios de la tarde y la noche.

Otra prueba luego tuvo que analizar la posible presencia de preocupaciones o un lado emocional que tiende a lo negativo.

De esta forma se observó que los jóvenes que a menudo se acostaban tarde, tenían horarios irregulares y dormían poco, y que también solían ser presas más fáciles para los pensamientos negativos y la rumia, el pesimismo y la ansiedad. Mientras que quienes se acostaban temprano, descansando bien durante al menos siete horas, en general fueron más positivos.

La división sustancial es la que se hace entre aquellos que se acuestan a dormir muy tarde (a quienes luego les cuesta levantarse por la mañana) y los que en cambio se van a la cama temprano (y por la mañana se despiertan con facilidad). Según la investigación, los preferidos son aquellos que pertenecen al segundo grupo, ya que generalmente son más positivos que los del primer grupo que tienden a rumiar sobre sus propios pensamientos.

Los investigadores que han visto sus resultados publicados en la revista Cognitive Therapy and Research han lanzado este eslogan: “No te preocupes, sé feliz, acuéstate más temprano”

Sin duda, un buen consejo sería dormir lo suficiente, con la cantidad de horas adecuadas y tratar de tener un descanso que sea realmente de calidad. Será tu equilibrio psicofísico el beneficio que podrás sacar de ello, además evitarás tener pensamientos negativos que socavan tu día y no te permiten rendir como deberías, ya que esta clase de pensamientos roban tu energía.

Sitio Web "Mente Asombrosa"   Leer artículo completo >>>


El Aparecido de Mademoiselle Clairon (1723 - 1803) 3/5

El Aparecido de Mademoiselle Clairon (1723 - 1803) 3/5

Debutó en la Compañía Italiana a la edad de 13 años y en la Comédie Française en 1743. Se retiró del teatro en 1765, a la edad de 42 años.

por Allan Kardec

«Acostumbrada a mi aparecido, al que yo no consideraba una mala persona, ya que se limitaba a hacerme jugarretas, no me di cuenta de la hora que era – puesto que hacía mucho calor – y abrí la ventana en cuestión, apoyándonos el administrador y yo sobre el balcón. Al sonar las once horas el tiro disparó y nos arrojó a ambos al centro del cuarto, donde caímos como muertos. Cuando nos recuperamos, fuimos a ver si no teníamos nada, y nos echamos a reír como locos cuando constatamos que cada uno había recibido la más terrible bofetada que jamás nos hayan dado, a él en la mejilla izquierda y a mí en la derecha.

«Dos días después, al ser invitada por mademoiselle Dumesnil a asistir a una pequeña fiesta nocturna que ella daba en su casa de Barrière Blanche (Barrera Blanca), tomé un fiacre a las once horas con mi criada. Bajo un bello claro de luna fuimos conducidas por los bulevares que comenzaban a poblarse de casas. Mi criada me dijo: ¿No fue aquí que murió el Sr. S...? – Según las informaciones que he recibido, debe ser ahí, le dije, indicándole con mi dedo a una de las dos casas que teníamos delante nuestro. Y de una de las dos se disparó el mismo tiro de fusil que me perseguía: atravesó nuestro carruaje e hizo que el cochero redoblase la velocidad, creyéndose que estaba siendo atacado por ladrones. Llegamos a la fiesta estando apenas recompuestas y, por mi parte, presa de un terror que – confieso – he conservado por mucho tiempo; pero esta proeza ha sido la última con armas de fuego.

«A la explosión siguió un palmoteo, que repetía un determinado compás. Ese ruido, al cual la bondad del público me había acostumbrado, no me ha dejado hacer ningunas observaciones durante largo tiempo; mis amigos las hicieron por mí. Hemos espiado – me han dicho – y es a las once horas que se produce, casi bajo vuestra puerta; nosotros lo hemos escuchado, pero no vimos a nadie; esto no puede ser otra cosa que la continuidad de lo que habéis pasado. Como este ruido no tenía nada de terrible, no conservé el tiempo de su duración. Tampoco presté atención a los sonidos melodiosos que después se hicieron escuchar; parecía que una voz celestial recitase un aria noble y conmovedora que iba a ser cantada; esta voz comenzaba en el carrefour de Bussy (cruce Bussy) y finalizaba en mi puerta; al igual que como había sucedido con todos los sonidos anteriores, éstos se escuchaban pero no se veía nada. En fin, todo cesó después de un poco más de dos años y medio.»

Posteriormente, mademoiselle Clairon se enteró a través de la dama anciana que había sido la única amiga devota del Sr. S..., el relato de sus últimos momentos.

Extracto de "Revista Espírita 1858", por Allan Kardec.


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la Doctrina, No Podía ser la Obra de un Solo Espíritu

la Doctrina, No Podía ser la Obra de un Solo Espíritu

por Allan Kardec.

No existe ninguna ciencia que haya salido en su totalidad del cerebro de un hombre; todas ellas, sin excepción, son el producto de observaciones sucesivas que se apoyan en las observaciones precedentes, como sobre un punto conocido para llegar al desconocido. Así es como los Espíritus procedieron para el Espiritismo; es por eso que su enseñanza es gradual; abordan las cuestiones sólo a medida que los principios en los cuales deben apoyarse están lo bastante elaborados, y a medida que la opinión es madura para asimilarlas. Es hasta notable que cada vez que los centros particulares quisieron abordar cuestiones prematuras, obtuvieron sólo respuestas contradictorias no concluyentes. Cuando, al contrario, el momento favorable vino, la enseñanza se generalizaba y se unificaba casi en la universalidad de los centros. Hay, no obstante, entre la marcha del Espiritismo y la de las ciencias hay una diferencia capital, es que éstas no alcanzaron el punto dónde llegaron sino después de intervalos largos, mientras que bastaron algunos años para el Espiritismo, si no para alcanzar el punto culminante, por lo menos para recoger una suma bastante grande de observaciones para constituir una doctrina.

Esto valora la multitud innumerable de Espíritus que, por la voluntad de Dios, se manifestaron simultáneamente, aportando cada uno el contingente de sus conocimientos. Es resultado de eso que todas las partes de la doctrina, en lugar de ser elaboradas sucesivamente durante varios siglos, lo fueron más o menos simultáneamente en algunos años, y que bastó con agruparlas para formar un todo. Dios quiso se hiciera así, primero, para que el edificio llegara antes a la cumbre; en segundo lugar, para que se pudiera, por la comparación, tener un control, por así decirlo, inmediato y permanente de la universalidad de la enseñanza, que ninguna parte no tuviera valor y autoridad más que por su enlace con el conjunto, todas debían de armonizarse, encontrar su sitio en el casillero general, y llegar cada una a su tiempo. No confiando a un solo Espíritu el cuidado de la promulgación de la doctrina, Dios quiso además que tanto el más pequeño como el más grande, entre los Espíritus como entre los hombres, aportara su piedra al edificio, con el fin de establecer entre ellos un lazo de solidaridad cooperativa que faltó a todas las doctrinas obtenidas de una fuente única. Por otra parte, cada Espíritu, lo mismo que cada hombre, teniendo sólo un conjunto limitado de conocimientos, individualmente eran inhábiles a tratar exprofeso las cuestiones innumerables a las cuales toca el Espiritismo; he aquí también por qué la doctrina, para cumplir las vistas del Creador, no podía ser la obra de un solo Espíritu, ni de un solo médium; podía salir sólo de la colectividad de los trabajos controlados por unos y otros.

Extractos del Libro "Caracteres de la Revelación Espirita", por Allan Kardec.

21 de noviembre de 2019

Centros vitales y células

Cuerpo Espiritual

Centros vitales y células


Los centros vitales son las bases energéticas que, bajo la dirección automática del alma, imprimen a las células su especialización adecuada, y tenemos todos, en el cuerpo espiritual, como recursos equivalentes, las células que producen fosfato y carbonato de calcio para la construcción de los huesos, las que se distribuyen en el recubrimiento del intestino y desempeñan complejas funciones químicas en el hígado, así como se transforman en filtros de la sangre en la intimidad de los riñones y otras tantas que se ocupan de la fabricación de sustancias indispensables a la conservación y defensa de la vida en las glándulas, en los tejidos y en los órganos que constituyen el cosmos vivo de nuestra manifestación.

Esas células, que obedecen a las órdenes del Espíritu, diferenciándose y adaptándose a las condiciones por éstas creadas, proceden del elemento primitivo y común de que todos provenimos, en la laboriosa marcha a través del decurso de los milenios, desde el seno templado del océano, cuando las formaciones protoplasmáticas fueron el fundamento de las primeras manifestaciones de la vida.

Así como la célula individual, al personalizarse en la ameba, ser unicelular que reclama ambiente apropiado y nutrición adecuada para crecer y reproducirse, garantizando la supervivencia de la especie en el océano en que se desenvuelven los billones de células que sirven a nuestro vehículo de expresión y ahora domesticadas en su casi totalidad de funciones exclusivas, necesita de sustancias especiales: agua, oxígeno y canales excretorios para multiplicarse en el trabajo específico que nuestro Espíritu le traza, encuentra, sin embargo, ese clima que les es indispensable en la estructura acuosa de nuestra constitución fisiopsicosomática, manifestándose en los líquidos extracelulares formados por el líquido intersticial y por el plasma sanguíneo.

Exteriorización de los centros vitales
Observando el cuerpo espiritual, o psicosoma, tal como lo hemos presentado en nuestra rápida síntesis como un vehículo electromagnético, a la vez que como el mismo cuerpo físico común, reconoceremos fácilmente que, como sucede en la exteriorización de la sensibilidad de los encarnados, operada por los magnetizadores corrientemente, los centros vitales a que nos referimos se exteriorizan cuando el ser humano se encuentra en el estado de encarnado, fenómeno ése que tratan habitualmente los médicos y enfermeros desencarnados durante el sueño común, en auxilio a enfermos físicos de todas las latitudes de la Tierra, plasmando renovaciones y transformaciones en el comportamiento celular mediante intervenciones en el cuerpo espiritual, conforme a la ley de los merecimientos, recursos ésos que popularizará la medicina terrestre del futuro.

Extractos del Libro "Evolución en dos mundos", por André Luiz-Chico Xavier

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 50 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 50 »

–Sabes, no obstante, que los hermanos asesinados perseveran en el odio y le están persiguiendo, hasta ahora, sin tregua...
–Sí, lo sé todo, –aclaró la simpática señora– conozco su poder vengativo...
Arrebataron a mi esposo de la quietud del sepulcro para saciar en él su odio terrible y nunca permitirán que yo me aproximé a él en el valle de las tinieblas en que se están demorando por tantos años... Además, resarciendo mis deudas del pasado, sucumbí a mi vez a sus manos, víctima de tremenda obsesión, en el mismo lugar en que habían perdido sus cuerpos físicos. Pero eso no es motivo para que yo retroceda. Estoy dispuesta a realizar los servicios por medio de los cuales pueda ser útil.
Sanzio meditó durante unos rápidos instantes, y dijo:
–La recuperación de Olimpio y su conducción a la reencarnación, exigirá tiempo.
A pesar de eso, puedes, con el auxilio de este puesto socorrista, iniciar la obra de auxilio...
Y, frente a la actitud expectante de la abnegada esposa, continuó:
–Las víctimas de ayer, transformadas hoy en verdugos endurecidos, viven en la heredad que les fue arrebatada por el hermano fratricida, alimentando el odio contra sus descendientes y haciéndoles difícil la vida. Es necesario que vayas personalmente a suplicarles mejores disposiciones mentales, para que se pongan al amparo de nuestra organización, preparándose para su renacimiento físico en época oportuna...
Conseguida esa fase inicial de asistencia, colaborarás en el regreso de Olimpio al hogar del propio hijo, y, a tu vez, regresarás a la carne más tarde, con el fin de que nuevamente te unas a él en matrimonio, en un bendito futuro, para que recibas en los brazos a Clarindo y a Leonel como hijos de tu corazón, a los cuales Olimpio, de ese modo, restituirá la existencia terrestre y los haberes que les corresponden...
Una sonrisa de ventura brilló en el semblante de aquella sublime mujer y, tal vez porque diera cabida a pensamientos de temor, Sanzio le ayudó exclamando:
–No desfallezcas. Serás sostenida por esta Mansión en todos tus contactos con nuestros amigos fijos en sus deseos de venganza, y atenderemos personalmente a todos los asuntos que se refieran a la transferencia de tus actividades en este sitio, ante las autoridades a que te subordinas. Nuestros infortunados hermanos, no serán insensibles a tus ruegos... Sufriste sus golpes sin piedad, en los últimos días de tu permanencia en el mundo, y la humildad de los que sufren, es factor esencial en la renovación de los que hacen sufrir...
La digna criatura, anegada en lágrimas de jubiloso reconocimiento, besó la mano de Sanzio y se fue.

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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Resurrección y Reencarnación en los Lazos de Familia

Resurrección y Reencarnación

Resurrección y Reencarnación en los Lazos de Familia


Los Espíritus en el espacio forman grupos o familias unidas por el afecto, la simpatía y la semejanza de inclinaciones; Inclusive, se siguen en la encarnación, donde se reúnen en una misma familia, o en un mismo círculo, trabajando en conjunto para su mutuo adelanto.

Del hecho que un hombre haya tenido diez encarnaciones, no se sigue que encontrará en el mundo de los Espíritus diez padres, diez madres, diez mujeres y un número proporcionado de hijos y de nuevos parientes; encontrará siempre los mismos objetos de su afecto, que se le habrán unido en la Tierra con títulos diferentes, o tal vez con el mismo título.

Con la reencarnación y el progreso, que es su consecuencia, todos los que se han amado se reencuentran en la Tierra y en el espacio, y marchan juntos para llegar a Dios.
En resumen, cuatro alternativas se presentan al hombre para su futuro de ultratumba; primera:
la nada, de acuerdo con la doctrina materialista;segunda: la absorción en el todo universal, de acuerdo con la doctrina panteísta; tercera: la individualidad con la fijación definitiva de su suerte, según la doctrina de la Iglesia; y, cuarta: La individualidad con progreso indefinido, según la Doctrina Espírita.

De acuerdo con las dos primeras, los lazos de familia se rompen después de la muerte y no hay ninguna esperanza de reencuentro; con la tercera, hay la oportunidad de volverse a ver con tal de que estén en un mismo medio, ese medio puede ser tanto el infierno como el paraíso; con la pluralidad de existencias, hay la certeza en la continuidad de relaciones entre aquellos que se amaron, y esto es lo que constituye la verdadera familia.

Tomado del Blog "Amanecer Espírita"

El Tabaco, tal como se usa Actualmente en el Fumar, es un Veneno

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Vicios sociales

El Tabaco, tal como se usa Actualmente en el Fumar, es un Veneno

por Sebastián de Arauco

El tabaco, tal como se usa actualmente en el fumar, es un veneno. Si bien es verdad que el organismo moviliza los recursos necesarios para contrarrestar la acción tóxica de la nicotina y otros alcaloides dañinos contenidos en el tabaco, mediante la producción de antitoxinas defensivas, no es menos verdad que siempre queda en el organismo un residuo considerable. Para que tengáis una idea de su toxicidad, no tenéis más que probar haciendo que un adolescente fume un cigarrillo entero, y veréis que al terminar sentirá mareos y malestar. Análisis de laboratorio se han hecho de los sudores fríos que han seguido a esa condición, a ese ensayo, revelando tener varias substancias tóxicas peligrosas, que el organismo en su defensa expulsó por el sudor.

Además del alquitrán residual del cigarrillo que va acumulándose en las paredes de los bronquios y los bronquiolos y alvéolos pulmonares, la cantidad de nicotina y ácido prúsico que recibe cualquier fumador moderado, es suficiente para causar la muerte a una persona abstemia si es ingerida en una sola vez. Y 50 mg. de nicotina pueden matar a cualquier fumador moderado, si le son inyectados en una sola vez; sin embargo, un fumador muy viciado soporta hasta 100 mg. en el transcurso del día, sin consecuencias mortales.

Y esto es debido al intenso trabajo que efectúa el organismo en permanente proceso de desintoxicación, carga ésta onerosa que requiere energías que el organismo ha de tomar de su economía. De aquí que, el fumador inveterado tenga debilitadas las defensas y menores reservas para resistir cualquier invasión microbiana y atender a otras necesidades orgánicas.

La mayoría de los cardíacos no resisten el tabaco. Los hepáticos, cuyo hígado funciona con dificultad hasta para filtrar substancias inofensivas, son otras tantas víctimas de la acción insidiosa del tabaco. Pues, el tabaco con su contenido de nicotina, ácido prúsico, amonia, extractos azoados, ácido málico, ácido tánico, etc., sobrecarga ese órgano ya enfermo, agravando la salud. Amén de otros trastornos como son irritaciones bronquiales,pulmonares y estomacales. Además, la inhalación de cierta cantidad de gas venenoso en forma de monóxido de carbono.

Son muchos los casos de dispepsia por la ingestión de la saliva contaminada, la cual afecta la secreción de los jugos gástricos y enzimas, tan necesarios para una buena asimilación. Y algo bien curioso, es el hecho comprobado del poco paladar de los fumadores, debido a que la nicotina atrofia la sensibilidad de las papilas del paladar.

Las mujeres son las más sensibles a las toxinas del tabaco y afecta a sus órganos de reproducción. Entre otros males, les congestiona la garganta enronqueciendo la voz (voz masculina), lo cual le resta feminidad. A fuerza de sufrir los efectos constrictivos del tabaco sobre los vasos sanguíneos, la mujer que fuma pierde prematuramente el frescor del rostro y el brillo de los ojos (la conjuntiva se empaña). El cutis se marchita y arruga prematuramente, porque, afecta a las células de los tejidos, lo que hace que las arrugas comiencen antes de tiempo.

Extractos de "Revista Amor, Paz y Caridad".

Las Experiencias del Espiritismo han sido Acogidas por el Sarcasmo

Pruebas Experimentales

Las Experiencias del Espiritismo han sido Acogidas por el Sarcasmo

por León Denis.

Las almas de los muertos se nos revelan a los humanos. Manifiestan su presencia, dialogan con nosotros, nos inician a los misterios de las vidas renacientes, a los esplendores de ese futuro que será el nuestro.

Hay aquí un hecho real, muy poco conocido y demasiado a menudo dudoso. Las experiencias del Espiritismo han sido acogidas por el sarcasmo, y todos los que se ocuparon de ello al principio han sido burlados, ridiculizados, considerados como locos.

Tal fue en todos los tiempos la suerte de las ideas nuevas, la acogida reservada para los grandes descubrimientos. Consideramos como trivial el uso de las mesas giratorias; pero las leyes más grandes del universo, las fuerzas más poderosas de la naturaleza, no se revelaron de manera más imponente. ¿No fue gracias a los experimentos realizados sobre ranas que se descubrió la electricidad? La caída de una manzana demostraba la atracción universal, y la ebullición de una marmita, la acción del vapor. En cuanto a ser tachados de locos, los espíritas comparten sobre este punto la suerte de Salomón de Caus, de Harvey, de Galvani y de tantos otros hombres sabios.

Cosa digna de observación: la inmensa mayoría de los que critican apasionadamente estos fenómenos ni los observaron ni los estudiaron, o bien lo hicieron superficialmente; mientras que en el número de los que los conocen y afirman su existencia, contamos con los sabios más grandes de la época. Como tales están, entre estos últimos, en Inglaterra: Sir W. Crookes, miembro de la Sociedad Real de Londres, físico eminente a quien se debe el descubrimiento de la materia radiante; Russel Wallace, competidor de Darwin; Warley, ingeniero jefe de los telégrafos; F. Myers, presidente de la Psychical Research Society; O. Lodge, rector de la Universidad de Birmingham; en América, el jurisconsulto Edmunds, presidente del Senado; el profesor Mappes, de la Academia nacional; en Alemania: el astrónomo Zoellner; en Francia: Camille Flammarion, el doctor Peul Gibier, alumno de Pasteur, Vacquerie, Eugenio Nus, C. Fauvety, el Coronel de Rochas, el profesor Ch. Richet, miembro del instituto, el doctor Maxwell, fiscal general de la Corte de Apelación de Burdeos.

Extractos del Libro "El Porqué de la Vida", por León Denis.

20 de noviembre de 2019

Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 49 »


Libro "Acción y Reacción" Chico Xavier\André Luiz « parte 49 »

–Antonio Olimpio –dijo el director de la casa– vivía únicamente para sí mismo, entregado a una total egolatría. No había tenido en cuenta otra cosa que su propia conveniencia. En el mundo había conservado el dinero y el tiempo, sin beneficios para alguien que no fuera él mismo. Se aislaba en el disfrute de placeres perniciosos y, por ello, no había traído al campo espiritual la gratitud ajena que se pudiese manifestar en su favor, ya que, en materia de apoyo afectivo, solamente disponía de la simpatía que nacía en el pequeño reducto del mundo familiar. Se trataba, pues, de un compañero realmente complejo, con extremadas dificultades para que pudiera ser auxiliado en el retorno a la experiencia física.
El magnánimo mensajero, no obstante, estuvo de acuerdo en que la esposa y el hijo, le eran deudores de un insuperable cariño. Esos dos corazones, surgían allí, según la Ley, como valores benéficos para el delincuente, porque todo el bien realizado, con quienquiera que fuera y dondequiera que sea, constituye un recurso vivo que actúa en favor de quien lo practica.
Resumiendo las conclusiones, notificó a la pequeña asamblea, que solicitaría comparecer a la hermana Alzira, para que se manifestase en relación a las disposiciones, absteniéndose de cualquier apoyo inmediato al hermano Luis, el hijo favorecido por la fortuna mal habida, por el hecho de encontrarse todavía encarnado, apelación que solamente se justificaría en condiciones excepcionales.
El Ministro se confió a la oración silenciosa y, respondiendo a su petición, observamos que la tenue materia yuxtapuesta al espejo, se movía levemente, dando paso, ahora, a la figura de una linda mujer.
La hermana Alzira se hacía visible a nosotros.
Parecía estar al tanto de cuanto estaba aconteciendo, ya que no demostraba sorpresa alguna.
Nos saludó con graciosa gentileza y, a las primeras interpelaciones de Sanzio, respondió con humildad:
–Venerable bienhechor, comprendo la difícil posición en que se encuentra mi antiguo compañero, por los compromisos que asumió, y el esfuerzo de buena voluntad que desarrolla para ayudar a su servicio restaurador. Además, vengo suspirando por esa posibilidad, que significa para mí una valiosa bendición. Antonio Olimpio, habrá sido un verdugo para sus propios hermanos, aniquilando sus cuerpos para usurpar sus bienes, sin embargo, para mi hijo y para mí, fue siempre un amigo y protector, abnegado y queridísimo. Ayudarle a levantarse, no es para mi alma un deber, sino también una gran felicidad.
El Ministro la miró satisfecho, como si no hubiera esperado de ella otra respuesta, y comentó:

Libro Psicografiado, "Acción y Reacción", por Chico Xavier\André Luiz


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El Espiritismo Debe Estudiarse

El Espiritismo Debe Estudiarse

por Amalia Domingo Soler

Quince personas nos reunimos una noche en Madrid, en el café del siglo, y sólo éramos tres espiritistas: un médico, su esposa y yo. Los demás eran librepensadores, materialistas, ateos del todo. Riéronse grandemente del Espiritismo, diciendo un joven ingeniero, andaluz por más señas, y con mucha gracia:
-Señores, hoy he pasado un rato divertidísimo.
Vino a verme un condiscípulo, y me dijo que se iba a Roma a cumplir una penitencia que le había impuesto un Espíritu; y me leyó una comunicación interminable.
Nunca he oído una sarta de disparates semejante.
¡Qué galicismos!
¡Qué anacronismos!
¡Qué metáforas!
¡Qué hipérboles!
¡Qué sintaxis tan admirable!
Repito, señores, que es el escrito más estúpido que he oído en toda mi vida, y lo que a mí me llama la atención es que este muchacho no es ningún tonto: en todas las asignaturas ha tenido la nota de sobresaliente, y no porque sus parientes se las hayan comprado, no nada de eso; porque el pobre está solo en el mundo y ha hecho su carrera con mil apuros.
Yo hoy le miraba y decía en mi interior: ¿Se habrá vuelto loco este muchacho?…le hablé de varias cosas, y me contestó muy acorde, pero enseguida me volvía a hablar de sus espíritus, añadiendo que ve a su madre y a toda su parentela, y anunciándome que yo era uno de los elegidos, según le había dicho su Espíritu familiar, e invitándole a prepararme para hacer grandes trabajos en pro del Espiritismo.
Al oír tal desatino, no pude contenerme más tiempo, me eché a reír a carcajadas; el pobre muchacho se molestó, y se fue, diciéndome con entonación profética:
-¡Desgraciado! Tú huyes de la luz; ¡Ay de los que prefieren las tinieblas!
-Sin duda –dijo el médico-, ese chico estará obsesado, y su Espíritu obsesor le inspira esos papeles ridículos.
-¿Y qué es eso de obsesado?
-Según Allan Kardec, es la subyugación que ejerce un Espíritu sobre un individuo; pero semejante dominación nunca tiene lugar sin participación del que la sufre, ya por su debilidad, ya por su deseo.
Esos desgraciados también se llaman poseídos, pero no existen poseídos en el sentido vulgar de la palabra.
La palabra poseído debe sólo entenderse, en el sentido de la dependencia absoluta en que puede encontrarse el alma, con los espíritus imperfectos que la subyugan.
Su amigo debe haberse dejado dominar por algún ser invisible, que se divierte con él, como un chiquillo con los soldados de plomo.
-No se ofenda usted, Aguilar, pero yo no puedo digerir que hombres formales como usted y otros muchachos crean tan de buena fe en esos espíritus, en esas subyugaciones, en esas inspiraciones, en esos dictados de ultratumba, que para mí no son otra cosa que aberraciones del entendimiento humano.

Se acercó el brigadier Montero, hombre de pocas palabras, ilustrado, que se escuchaba siempre con respeto, y comenzó diciendo que, a su entender, antes de ridiculizar el Espiritismo, lo lógico era estudiarlo.
-¿Y quién pierde el tiempo en semejante tontería?
¿Quién cree en la otra vida, si sabemos hasta la evidencia, que muerto el perro…?
-Señores –replicó Montero-, ¿Os acordáis de mi hija Julia? Creo que alguno de vosotros asistió a su entierro.
-¡No nos hemos de recordar! –contestaron varios-. ¡Qué lástima de muchacha!

Ha sido de las jóvenes más bellas que se han paseado en Madrid.
-¡Era un ángel!
-¡Una criatura adorable!
-Crea usted, señor Montero, que su hija vive en la memoria de cuantos tuvieron la dicha de tratarla.
-Pues bien, señores, aquella joven tan hermosa, tan noble, tan buena, ¡Que fue el encanto de mi vida!…
Se dejó dominar por un ser invisible, y desde que nació estuvo obsesada y se complació en vivir sujeta a una voluntad que no fue la de sus padres, ni la de sus hermanos, ni la de sus amigas, ni la del hombre que la quiso tanto, que al verla muerta perdió la razón.
Estuvo dominada por un Espíritu los veinte años que permaneció en la Tierra, pero dominada en absoluto.
-¿Es posible? –Dijo el ingeniero-.
Crea usted, señor Montero, que su voto para mí es de gran valía, y quizá sea usted el único que me haría cambiar de parecer, si me diese explicaciones de lo que observó en su hija, ahora o en otra ocasión que crea usted más oportuna.
-Ahora es la mejor, porque cuando se tiene conocimiento exacto de la verdad, ésta no debe ocultarse.
He oído cómo os burlabais del Espiritismo, y francamente, me duele ver hombres entendidos malgastando su tiempo en negar lo que no conocen.
Seis mil estrellas vemos en el cielo a simple vista, pero con el telescopio se ven millones de puntos luminosos, sin contar las miríadas que escapan al objetivo astronómico.
En la gota de agua no vemos los millones de infusorios, pero con el microscopio los distinguimos.
Ciegos son los que niegan la luz del Sol.
Veinte años, ha sido para mí la vida de mi hija un misterio enigmático.
Cuando por quinta vez me dijo mi esposa que iba a darme un nuevo vástago, sentí sin explicarme la causa, una emoción que no había sentido al nacer los otros cuatro hijos.
Inés dio a luz una niña preciosísima.
¡Y fue tan dócil, tan buena, tan cariñosa!
Notamos todos los de casa que la niña miraba a un punto fijo, se reía, agitaba las manos, y hacía esfuerzos por trasladarse a aquel punto.
La primera palabra que pronunció no fue la que dicen todos los niños, de papá o mamá; ella dijo: ¡El nene, el nene!
Y siempre señalaba, como si viera a alguien.
Cuando la dejábamos en la cuna, se ponía de modo que siempre dejaba sitio desocupado para que se acostara otro, y cuando yo la levantaba, me decía muy contenta:
“El nene está aquí”; y señalaba el lado que ella había dejado vacío.
Transcurrió así su infancia.
Todos los de casa nos convencimos que Julia veía a un ser invisible para nosotros; mi madre y mi esposa decían que veía al ángel de la guarda; pero yo, que entonces era materialista, creía que mi hija no tenía los cinco sentidos cabales, y la hice reconocer por algunos analistas, que no hicieron más que admirar su precoz inteligencia.
Al fin, nos acostumbramos a aquel compañero invisible, que entonces en nada perjudicaba a mi hija, la cual, a los diez años, leía y escribía correctamente, tocaba el piano con verdadera inspiración, dibujaba admirablemente, y se convertía en maestra de sus hermanos mayores.
Aprendió idiomas con pasmosa facilidad y lo mismo las labores más delicadas de su sexo.
Influyó en mi modo de ser de tal manera, que yo mismo no me conocía.
Llegué a convertirme en un amante de mi familia, yo que desdeñaba antes los goces del hogar, por mis aficiones aventureras.
Mientras ella vivió, fui feliz; lo único que me disgustaba, era cuando me hablaba de él, del ser invisible para nosotros y perfectamente visible para ella.
A nuestras observaciones cuando le decíamos que su visión era ilusoria, nos persuadía de lo contrario diciéndonos: “Ese ser que vive conmigo, lo he visto en mi cuna, ha jugado conmigo, me ha facilitado mis estudios; por él sé mucho más que mis hermanos; él me habla de otra patria, de otra vida; le quiero con toda mi alma, cuando no le veo, sufro horriblemente; sin él no podría vivir”.
Yo pensé que casándola se le olvidaría las quimeras.
La presenté en sociedad a los dieciséis años, causando admiración general, que aparte de su belleza y de su talento, cantaba como el ruiseñor, bailaba con suprema elegancia, y era amable y discreta como un ser ideal.
Me pidieron su mano hombres de gran posición social, entre ellos el joven marqués de la Peña.
Julia para todos tenía una sonrisa celestial, una frase encantadora; pero a nadie concedía una sola esperanza.
Cuando yo la interrogaba al respecto, me decía:
-Papá, él no quiere que me case; él me quiere para sí, y a mí nadie me gusta sino él.
¡Si le vieras!…
¡Es tan hermoso!…
Tiene unos ojos… ¡Ah!
¡Unos ojos divinos!
¿Cómo he de querer yo a un hombre de los de aquí?
Cesa en tus pretensiones; déjame que en la Tierra viva para ti, para mi madre, para mis hermanos, para los pobres; pero no me unas a otro ser, que yo estoy desposada con él desde antes de venir a este mundo.
Yo, entonces, creía que mi hija estaba alucinada, y para ocultar lo que yo creía un defecto, me guardaba muy bien de decir a nadie las conversaciones que tenía con Julia, ni aún a su madre, y así vivimos hasta que cumplió veinte años. Un joven, oficial de artillería, se enamoró de mi hija con tal delirio, que me daba lástima; ella también le compadecía, y le distinguía con su amistad, y aún hubo momentos que le miraba de un modo muy expresivo; pero de pronto se entristecía, se ponía nerviosa; en estado violento, hasta concluir por llorar.

Palideció, se negó a tomar alimento, debilitándose de tal modo, que no pudo dejar el lecho.
Los médicos no pudieron definir su enfermedad.
Muy tranquila, y hasta risueña, me dijo el día antes de morir, estas palabras:
-Papá, no te desesperes por mi partida.
Soy un desterrado que vuelvo a mi patria.
No sé cómo explicarte lo que pasa por mí, porque yo no me explico muy bien: tengo gran confusión en mis ideas.
Si aquí tú eres mi padre, si aquí tengo familia, allá la tengo también. ¿Comprendes tú esto?
Allá me esperan otros deudos, otros amores más puros que los de aquí.
Yo vine a la Tierra para pagarte una deuda, y he sido el ángel de tu hogar, por eso, ahora él me espera, él, a quien he conocido antes que a ti; él, que es dueño de mi alma; ¡Mírale cuán hermoso es! ¿No lo ves?
Y mi hija me indicaba que él estaba allí, junto a nosotros.
Yo, ignorante, creía que deliraba mi hija, por más que estaba acostumbrado a aquellas confidencias.
Se despidió de todos nosotros; y, sonriendo dulcemente, reclinó su cabeza en mi hombro y quedó muerta sin agonía; la agonía fue para nosotros, que nos quedamos inconsolables.
Mi madre, de edad avanzada, murió del sentimiento, y mi esposa, desde entonces, no ha tenido un día bueno.
A mí no me ha costado la vida, porque sé que volveré a verla.
La formal declaración de Montero causó profunda sensación en sus oyentes, tanto, que muchos de aquellos incrédulos estudiaron el Espiritismo, y hoy, no sólo son adeptos, sino entusiastas propagandistas.
Llamándole aparte, le dije yo:
-Señor Montero: Mañana hemos de hablar ambos.

Tomado del Blog "La Luz del Camino"

Las Piedras de Java.

Las Piedras de Java.

por Allan Kardec.

Bruselas, 9 de diciembre de 1859.

Sr. Director,
Leo en la Revista Espírita el hecho reportado por Ida Pfeiffer sobre las piedras caídas en Java (archipiélago) en presencia de un oficial superior holandés con el cual he estado fuertemente relacionado en 1817, ya que es él el que me ha prestado sus pistolas y servido de testigo en mi primer duelo. Se llamaba Michiels, de Maestricht, y ascendió a general en Java. La carta que relataba ese hecho añadía que esa caída de piedras en la vivienda aislada del distrito de Chéribon no duró menos de doce días, sin que los centinelas colocados por el general pudiesen descubrir nada, ni el tampoco en todo el tiempo que permaneció en el lugar. Esas piedras, una especie de piedra pómez, parecían crearse en el aire a unos pocos pies(medida inglesa) del techo.
El general hizo llenar varias cestas; los habitantes venían a recogerlas para hacer amuletos así como remedios. Este hecho es muy conocido en Java, ya que se renueva con frecuencia, sobre todo los escupitajos de siry(hierba). Varios niños han sido perseguidos en la campiña por lanzamientos de piedras, pero sin ser alcanzados. Se dirían que son Espíritus burlones que se divierten asustando a la gente. Evocad el Espíritu del general Michiels, os explicará quizás ese hecho. El doctor Vanden Kerkhove, quien ha vivido por largo tiempo en Java, me lo ha confirmado como os afirmo que vuestra revista es cada día que pasa más interesante que el anterior, más moralizante y más buscada en Bruselas.

Atentamente, JOBARD.

El carácter conocido de la Sra. Ida Pfeiffer, el sello de veracidad que envuelve todos sus relatos, no nos dejan ninguna duda sobre la realidad de los hechos en cuestión: pero concebimos toda la importancia que viene a añadir la carta del Sr. Jobard, por el testimonio del principal testigo ocular encargado de verificar los hechos, y sin ningún interés en acreditarlo si lo hubiese reconocido como falso. En una primera lectura, la naturaleza de piedra pómez de esta lluvia de piedras podría atribuirse a un origen volcánico o aerolítico, y los escépticos no se privarán de decir que la superstición ha exagerado un fenómeno natural. Si solo tuviésemos el testimonio de los javaneses, la suposición estaría fundada, y las piedras, cayendo en la campiña, vendrían sin contradicción en apoyo de esa opinión. Pero el general Michiels y el doctor Vanden Kerkhove no eran malayos, y su aserción tiene cierto valor. A esta consideración, ya de por si importante hay que añadir que esas piedras no caían solamente en campo abierto, si no en una habitación donde parecían formarse a cierta distancia del techo: es el general quien lo afirma; ahora bien, no creemos que se haya visto jamás la formación de aerolitos en la atmosfera de una habitación. Admitiendo la causa meteorológica o volcánica, no se podría decir lo mismo de los escupitajos de siri que los volcanes nunca han vomitado, al menos según nuestro conocimiento. Esta hipótesis siendo descartada por la naturaleza misma de los hechos, queda saber como han podido formarse esas sustancias. Se hallará la explicación en nuestro artículo del mes de agosto de 1859, sobre el Mobiliario de ultratumba.

Extractos de "Revista Espírita 1860", por Allan Kardec.